En geocities.com habla de de seguridad: Introducción: Historia de la encriptación: La criptografía es tan antigua como la escritura. Desde que el homo sapiens inició su Recorrido sobre este planeta, ha necesitado comunicarse con sus semejantes, pero en Ocasiones no quiere que otros se enteren. Las razones son evidentes, ya que a ninguno Le gustaría que el enemigo conociera su estrategia si lograse interceptar un mensaje. El principal uso de la criptografía en la era moderna ha sido militar. En 1917, por ejemplo, el servicio de Inteligencia Naval de Inglaterra entregó a los Estados Unidos un mensaje que había sido enviado al embajador alemán en Ciudad de México por el gobierno germano. En el mismo se autorizaba al diplomático a negociar un acuerdo con México para entrar a favor de Alemania en la Primera Guerra Mundial. A cambio, los mexicanos recibirían los territorios de Nuevo México, Arizona y Texas, en el caso de que resultasen vencedores. El texto -conocido como el telegrama Zimmermann- impulsó a los norteamericanos a participar en esa guerra contra Alemania. Los códigos de la máquina Enigma, usada por los mismos alemanes durante la Segunda Guerra, fueron rotos por los analistas norteamericanos, al igual que los códigos usados por los japoneses. Y ahora que la informática se ha apoderado de los hogares, como no, se han de introducir sistemas que sean seguros para realizar operaciones. Intimidad: La intimidad es un derecho constitucional del individuo, que con los medios de comunicación tradicionales, como el correo postal, correo certificado, los apartados de correo, etc., están más que garantizados. En cambio, con el uso generalizado de los sistemas de comunicación electrónica, la intimidad y el anonimato de las personas resultan crecientemente amenazados, de hecho no hay seguridad alguna en caso de no utilizar algún tipo de medio para preservar esta intimidad de agentes externos. Comercio electrónico: A efectos de este documento, entendemos por comercio electrónico, todas las transacciones comerciales realizadas a través de Internet en las que intervengan personas físicas. Mecanismos de seguridad: No existe un único mecanismo capaz de proveer todos los servicios anteriormente citados, pero la mayoría de ellos hacen uso de técnicas criptográficas basadas en el cifrado de la información. Los más importantes son los siguientes: Intercambio de autenticación: corrobora que una entidad, ya sea origen o destino de la información, es la deseada, por ejemplo, A envía un número aleatorio cifrado con la clave pública de B, B lo descifra con su clave privada y se lo reenvía a A, demostrando así que es quien pretende ser. Por supuesto, hay que ser cuidadoso a la hora de diseñar estos protocolos, ya que existen ataques para desbaratarlos. Cifrado: garantiza que la información no es inteligible para individuos, entidades o procesos no autorizados (confidencialidad). Consiste en transformar un texto en claro mediante un proceso de cifrado en un texto cifrado, gracias a una información secreta o clave de cifrado. Cuando se emplea la misma clave en las operaciones de cifrado y descifrado, se dice que el criptosistema es simétrico. Estos sistemas son mucho más rápidos que los de clave pública, resultando apropiados para funciones de cifrado de grandes volúmenes de datos. Se pueden dividir en dos categorías: cifradores de bloque, que cifran los datos en bloques de tamaño fijo (típicamente bloques de 64 bits), y cifradores en flujo, que trabajan sobre flujos continuos de bits. Cuando se utiliza una pareja de claves para separar los procesos de cifrado y descifrado, se dice que el criptosistema es asimétrico o de clave pública. Una clave, la privada, se mantiene secreta, mientras que la segunda clave, la pública, puede ser conocida por todos. De forma general, las claves públicas se utilizan para cifrar y las privadas, para descifrar. El sistema tiene la propiedad de que a partir del conocimiento de la clave pública no es posible determinar la clave privada. Los criptosistemas de clave pública, aunque más lentos que los simétricos, resultan adecuados para las funciones de autenticación, distribución de claves y firmas digitales. Integridad de datos: este mecanismo implica el cifrado de una cadena comprimida de datos a transmitir, llamada generalmente valor de comprobación de integridad (Integrity Check Value o ICV). Este mensaje se envía al receptor junto con los datos ordinarios. El receptor repite la compresión y el cifrado posterior de los datos y compara el resultado obtenido con el que le llega, para verificar que los datos no han sido modificados. Firma digital: este mecanismo implica el cifrado, por medio de la clave secreta del emisor, de una cadena comprimida de datos que se va a transferir. La firma digital se envía junto con los datos ordinarios. Este mensaje se procesa en el receptor, para verificar su integridad. Juega un papel esencial en el servicio de no repudio. Control de acceso: esfuerzo para que sólo aquellos usuarios autorizados accedan a los recursos del sistema o a la red, como por ejemplo mediante las contraseñas de acceso. Tráfico de relleno: consiste en enviar tráfico espurio junto con los datos válidos para que el atacante no sepa si se está enviando información, ni qué cantidad de datos útiles se está transmitiendo. Control de encaminamiento: permite enviar determinada información por determinadas zonas consideradas clasificadas. Asimismo posibilita solicitar otras rutas, en caso que se detecten persistentes violaciones de integridad en una ruta determinada. Unicidad: consiste en añadir a los datos un número de secuencia, la fecha y hora, un número aleatorio, o alguna combinación de los anteriores, que se incluyen en la firma digital o integridad de datos. De esta forma se evitan amenazas como la reactuación o resecuenciación de mensajes. Encriptación: Criptología: Se entiende por criptología el estudio y práctica de los sistemas de cifrado destinados a ocultar el contenido de mensajes enviados entre dos partes: emisor y receptor. La criptografía es la parte de la criptología que estudia como cifrar efectivamente los mensajes. La criptografía en Internet: ¿Por qué es importante la criptografía en Internet ? Pues porque básicamente toda la estructura del comercio electrónico dependerá de ella. Recordemos que aunque actualmente los volúmenes de las transacciones en línea no superan los 500 millones de dólares por año las perspectivas más modestas apuestan a que esa cifra suba hasta los 22.000 millones de dólares para el final del milenio. Nicholas Negroponte, uno de los más reconocidos gurús de Internet, considera montos por cien mil millones de dólares. Pero si, como todos sabemos Internet nació hace más de veinte años como una red militar, ¿por qué es insegura para transacciones comerciales? La razón, como la explican los mexicanos Daniel Germán y Alejandro López Ortiz en su artículo ¿Es la red lo suficientemente confiable?, es que “desde sus inicios se decidió que la seguridad de la información que se transmitía no era una prioridad, lo más valioso en ese momento era interconectar computadoras de forma tal que pudiera resistir fallas severas, posiblemente resultado de un ataque nuclear contra los Estados Unidos”. Criptografía digital: La aparición de las computadoras y su increíble capacidad de procesamiento hizo que la criptografía se hiciera digital. En 1976, IBM desarrollo un sistema criptográfico denominado DES (data encryption Standard), que luego fue aprobado por la Oficina de Estandarización de los Estados Unidos. DES se basa en complicados sistemas matemáticos de sustitución y transposición, los cuales hacen que sea particularmente difícil de romper. Sin embargo, DES depende de que tanto el que envía el mensaje como el que lo recibe conozcan la clave con la cual fue encriptada y en este sentido se parece al sistema usado por los espartanos, que necesitaban tener el cilindro con el cual se había codificado el texto para poder leerlo. En el caso de DES al “cilindro” se le denomina “llave”. La seguridad de esta llave va a depender de su tamaño. Cuando tenemos un mensaje cifrado hay un número “n” de posibilidades de descubrir la llave con la cual se encriptó. Así, la confiabilidad de una llave depende de que ese número “n” sea tan alto que a un atacante le tome demasiado tiempo probar todas las posibilidades. Una llave de 56 bits es actualmente el standard en DES. Para leer un mensaje cifrado con DES es necesario usar la misma llave con la cual se encriptó, lo cual lo hace poco práctico e inseguro en el caso de transacciones comerciales virtuales, porque la propia llave debería transmitirse por medios electrónicos. Algoritmos: Firmas de comprobación aleatoria (hash): Las funciones de comprobación aleatoria son similares a las de cifrado (de hecho, algunas de ellas son funciones de cifrado con ligeras modificaciones). La mayoría de estas funciones toma un bloque de datos y lo somete reiteradamente a una sencilla función de desordenación (scramling) para alterar sus elementos. Si esta operación se repite un cierto número de veces, no existe forma práctica conocida de predecir el resultado. Es imposible modificar un documento de un modo determinado y estar seguro de que la función de comprobación aleatoria producirá el mismo resultado. El algoritmo dss:En este algoritmo existen dos claves para cada persona. Una de ellas crea la firma y se mantiene secreta. La otra - la clave pública - verifica la firma.