Calificacion:** Hardware:¿Podría suceder que en años próximos escucháramos decir este mismo "He creado un monstruo" a alguno de los científicos que experimentan en la actualidad con IA (Inteligencia Artificial)? ¿No es peligroso adentrarse en un campo tan delicado como elevar una máquina al nivel del hombre? Si hacemos un análisis desapasionado sobre este campo, nos daremos cuenta que estos temores son más bien infundados. Ya que, contrastando con esta visión a blanco y negro que nos evoca al cine de inicios del siglo pasado, existe una corriente seria de pensamiento que nada tienen que ver con las extravagancias a las que Hollywood nos tiene acostumbrados. Desde los ya clásicos androides de Star Wars hasta la moderna versión Matrix de un programa inteligente, nos hemos acostumbrado a pensar en IA como un producto de la ciencia ficción. Esta visión futurista no concuerda con los investigadores serios en el campo de la IA. Existe mucha desinformación en torno a este campo y posiblemente esta sea la causa del escepticismo en algunos sectores. Lo que se intenta hacer en este trabajo es dar un poco de luz y abrir una nueva perspectiva en torno a la así llamada IA. La tecnología va avanzando a grandes pasos y puede llevarnos a plantearnos la posibilidad de crear máquinas capaces de pensar. ¿Es esto realmente posible? La respuesta es ciertamente bastante complicada, comenzando porque históricamente ha sido complicado incluso definir a nivel teórico lo que es la inteligencia. Además, en el campo de la IA confluyen diversas disciplinas o ciencias: filosofía, software, hardware y las neurociencias. La filosofía ha intentado definir lo que es la inteligencia pero no se puede decir que la respuesta sea unánime. Las neurociencias se encuentran con nuevos campos de investigación, y si bien en los últimos años se ha desarrollado más este campo, no se puede decir que sepamos a nivel fisiológico exactamente qué es lo que causa la inteligencia, en el caso de que la causa de la inteligencia se encuentre en el cerebro. El software y el hardware han tenido también avances notables en estos campos, sin embargo no se puede negar que estos avances, en el campo de la IA, están muy ligados a los avances y descubrimientos en los campos de la neurofisiología o a los nuevos planteamientos en el campo de la filosofía (por ejemplo de las ciencias cognitivas). Para contestar a la pregunta ¿Seremos capaces de crear inteligencia artificial? Es necesario plantearse primero las preguntas ¿Qué es la inteligencia? ¿Qué es lo que queremos crear artificialmente? La filosofía ha intentado responder a esta pregunta sin que se haya llegado a un consenso. De hecho, podemos decir que el debate en el campo filosófico difícilmente puede llegar a consensos, dado que existen corrientes filosóficas sumamente encontradas o divergentes. Pero no por ello se debe llegar a la conclusión de que no se puede avanzar en el campo de la definición de inteligencia. La inteligencia es algo concreto y real que existe y por ello debemos ser capaces de describir lo que la inteligencia es. Aunque podemos decir que quienes trabajan en torno a la IA no son filósofos sino más bien científicos del campo de las ciencias de la computación, prácticamente todos los estudios sobre IA parten del supuesto filosófico del mecanicismo. Esto se puede deber más bien a que en la cultura científica actual, el mecanicismo y positivismo están ampliamente difundidos. ¿Qué sucede si planteamos sólidamente la posibilidad de otro supuesto filosófico? Esta es la nueva perspectiva que se quiere presentar para suscitar una debate en torno a su pertinencia.