Un antivirus. Desde luego es el sistema defensivo contra virus, gusanos, troyanos y otras amenazas por antonomasia. Hoy día un ordenador sin antivirus o con uno no actualizado, está expuesto a todo tipo de ataques cuyos nefastos resultados van desde la pérdida de datos vitales hasta el espionaje de todo lo que hacemos con él. Nuestra vida privada puede ser fisgoneada con un troyano, nuestros datos pueden borrarse con un virus, podemos incluso gastarnos mucho dinero arreglando los desperfectos que pueden producir virus como Chernobyl (W95/CIH), etc. Tener un antivirus se ha convertido en una razón fundamental de economía personal o empresarial, porque es peor el daño que puede ocasionarnos un virus que lo que nos cueste un antivirus. Todo ordenador debe disponer de un buen antivirus ACTUALIZADO. Hoy día la gama de modelos de antivirus es elevadísima. Tenemos donde elegir y los precios son muy interesantes debido a la competencia. Elijan el que más confianza les otorgue e instálenlo. A medio plazo será una decisión amortizable. Estaremos aún más seguros bajo la vigilancia de dos antivirus. Si van a instalar dos o más antivirus, tengan en cuenta las incompatibilidades de algunas marcas con otras. Puede que su ordenador no funcione correctamente en algunos casos. Y sobre todo tengan presente que SÓLO UN ANTIVIRUS PUEDE ESTAR MONITORIZANDO. Nunca tengan dos antivirus monitoreando a la vez; lo que creemos ganar en seguridad puede resultar a la inversa. 2. Un cortafuegos. La segunda línea defensiva de un ordenador doméstico es el cortafuegos o firewall. Muchos aún no entienden el concepto en el que se basan estos programas. Sabemos que cuando un ordenador accede a Internet se comunica mediante unas "puertas" (o puertos) de conexión. Son como canales independientes que funcionan a determinadas frecuencias. Existen 65.535 canales (independientemente de los protocolos que aceptan) por donde los datos pueden salir o entrar en nuestro ordenador. Realmente la cifra de puertos es escalofriante. Alguien puede intentar una intrusión por cualquiera de esos puertos. En realidad no es tan fácil la intrusión porque si intentamos acceder a un ordenador por el puerto 500 y éste no está escuchando (listening), será imposible. Pero Windows abre por defecto varios puertos que dejan nuestros ordenadores muy vulnerables, como el fatídico NetBios . Un buen cortafuegos debe cerrar todos los puertos que Usted no esté usando e impedir cualquier conexión a través de ellos. Esto garantiza muchísimo nuestra seguridad. Incluso hay cortafuegos que pueden hacer literalmente su ordenador invisible a un scanning de puertos. Al contrario de lo indicado en los antivirus, nunca instalen dos cortafuegos al mismo tiempo. La interferencia entre ambos puede ocasionar aperturas involuntarias de puertos que harían nuestro ordenador más inseguro. 3. Un antispyware: Ya vimos hace unos días en otro artículo de VSAntivirus cómo hay ciertos programas que pueden recabar información de nuestros hábitos de navegación para elaborar complejas estadísticas de consumo y prolijos perfiles de los internautas. Las razones suelen ser comerciales y los usuarios son como pura estadística numérica sin nombres ni apellidos. Pero hay gente a la que le molesta que alguien la utilice, aunque sea estadísticamente, con los llamados spywares. La solución para librarnos de esos programas que recogemos a veces de forma involuntaria cuando instalamos un programa freeware, es instalar en nuestro ordenador un antispyware. He de destacar, no obstante, que existe al menos un antivirus en el mercado que también detecta y elimina esos programas spywares: PER Antivirus actualiza también sus bases de virus con los spywares y adwares, dándonos la opción de eliminarlos si así lo deseamos. 5. Un programa de encriptación segura: Imagínese lo que sucedería si enviáramos cartas sin el sobre cerrado. Desde luego mucha gente podría leerlas. Si a Usted no le interesa que los demás lean su correspondencia privada, habría de cerrar el sobre con algún método que permitiera al destinatario garantizar que esa carta no la ha leído nadie por el camino. En informática sucede lo mismo con los correos electrónicos. Si no codificamos un e-mail, por el camino alguien podría leerlo. Es fácil comprenderlo: el e-mail atraviesa la red de Internet hasta llegar a su destino. En ese recorrido puede encontrarse con alguien que esté usando un sniffer para curiosear los datos que atraviesan las líneas a la velocidad de la luz. Sabemos que la policía usa estos métodos para buscar delincuentes en la red, pero también lo usan otros individuos con intenciones muy diferentes. Ante este imponderable surge la necesidad de codificar o encriptar los e-mails que sean realmente vitales para nuestra privacidad. Para ello hay múltiples herramientas en la red, pero la más universal es sin duda PGP Con esta herramienta junto a otras como Steganos podemos también encriptar ficheros importantes en nuestro ordenador para restringir su acceso. 6. Un programa para recuperar archivos borrados: Aún con las precauciones expuestas arriba, podemos ser víctimas de un peligroso virus que nos borre documentos vitales de nuestro ordenador. Hoy día sabemos que existen empresas que se dedican a recuperar datos importantes para otras empresas después del ataque de un virus o una avería fortuita de los cabezales del disco duro. La seguridad también pasa por disponer de soluciones inmediatas ante un problema vital. Para ello, si el problema no ha sido muy grave, existen excelentes herramientas en Internet que nos permiten recuperar gran parte de lo perdido durante un ataque. Los programas de este tipo más dignos de mención son FileRestore y Magic Recovery 7. Un programa para borrar con seguridad archivos vitales: Nuestra seguridad muchas veces depende de que ciertos documentos no los lea absolutamente nadie. Ello nos provoca una situación problemática a la hora de desembarazarnos de dichos documentos. Sabemos que nuestros ordenadores realmente no borran físicamente los datos que eliminamos en la papelera de reciclaje (por esa razón se pueden recuperar luego). Es evidente que si nosotros podemos recuperar un documento borrado accidentalmente, cualquier otra persona lo puede hacer también. Nunca deberemos confiarnos porque más tarde o más temprano nuestro ordenador se hará viejo y decidiremos arrojarlo a la basura. Ahí puede estar el problema. El disco duro puede ser rescatado por alguien y recuperar todos los datos que habíamos borrado. Esto lo saben muy bien las empresas que manejan datos muy sensibles. Sus discos duros son eliminados físicamente o "limpiados" al máximo. Nosotros podemos optar en cambio por una medida menos drástica que incluso nos garantizaría seguridad en el borrado cuando el disco duro sigue aún funcionando en la misma máquina. Podemos hacer un borrado reiterativo de datos. Es decir, reincidir una y otra vez en el mismo espacio del disco duro donde están grabados los datos sensibles para que así sea imposible su recuperación. Es como sobrescribir varias veces en el mismo sitio; es como tratar de borrar una hoja escrita a base de borrajear la escritura muchas veces. Para ello hay excelentes programas en Internet como el propio Steganos y el Incinerator de System Mechanic.