http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-146(136).htm Domótica proviene del latín domus (casa) y del término informática, siendo el “conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de la vivienda”. De manera amplia la definición es adecuada, pero en realidad la cuestión va más allá de la mera automatización. La Domótica puede definirse como la adopción, integración y aplicación de las nuevas tecnologías informáticas y comunicativas al hogar. Incluye principalmente el uso de electricidad, dispositivos electrónicos, sistemas informáticos y diferentes dispositivos de telecomunicaciones, incorporando la telefonía móvil e Internet. Algunas de sus principales características son: interacción, interrelación, facilidad de uso, teleoperación o manejo a distancia, fiabilidad, y capacidad de programación y actualización. Su arquitectura puede ser centralizada o distribuida, aunque en realidad, por las ventajas de intercomunicación y ante los fallos, se emplea más la descentralizada. Los protocolos pueden ser estándar, es decir compatibles entre si, y propietarios, que son los creados exclusivamente para un cliente o aplicación única. La configuración estándar cuenta con un sistema compuesto por ordenador u ordenadores, módem, tarjeta de sonido, dispositivos de amplificación de audio, baterías de emergencia, sondas de temperatura (exterior e interior), detectores de humo, gas y agua, video portero, censores magnéticos para puertas y ventanas, detectores de presencia, mandos a distancia y emisores-receptores de señal. Los principales protocolos o lenguajes informáticos de comunicación entre el usuario y los artefactos domóticos, y de ellos entre si, que están disponibles hoy son: X10, TCP/IP, Konnex, Lonworks, SCP, HAVi, Jini, y HAPI entre otros muchos. Existen tres tipos de redes domóticas en el hogar según la infraestructura necesaria: las que utilizan nuevos cables, las que emplean los ya existentes (principalmente las redes eléctricas preexistentes) y las que se basan en sistemas inalámbricos o sin cables. Sus principales prestaciones o funciones son: una mayor seguridad, la automatización y el telecontrol de los electrodomésticos y otros dispositivos, el acceso a los nuevos sistemas de telecomunicaciones y la superior disponibilidad de ocio y entretenimiento en casa. En todos los casos existe una fuerte tendencia a hacer más cómoda y versátil la estancia en el lugar de vivienda, al igual que se espera tener una mayor capacidad de gestión y monitoreo, tanto de los electrodomésticos como de los servicios públicos, donde se destacan aspectos como el consumo, el gasto y el ahorro energético. En algunos casos se ha pretendido hacer pasar por sistema domótico algunas aplicaciones a distancia en el hogar, pero la realidad es que hoy se considera como domótico un sistema que integre múltiples servicios y prestaciones, no solo algunos y por separado. Uno de los principales avances recientes en la materia es la articulación entre los sistemas de telecomunicaciones y los sistemas domóticos, que en sus inicios estaban centrados fundamentalmente en los electrodomésticos y los servicios básicos del hogar. Prueba de ello lo constituye la producción de teléfonos móviles que incluyen aplicaciones para funciones domóticas remotas. Se suele considerar que la Domótica es una especie de disciplina emergente de interfase, en la que conjuntamente están implicados arquitectos, ingenieros eléctricos, electrónicos y civiles, programadores de sistemas y diseñadores. Utilizando en su formación casa a escala, para contribuir ala casa perfecta, y adecuándose a los cambios de papel de la mujer al frente de la casa, ya que cada vez son más los miembros de la familia que colaboran, etc. Y aunque predominantemente se considera que los sistemas domóticos solo los poseen los grandes magnates, cada vez aparecen en el mercado más dispositivos no muy costosos e inasequibles. El panorama mundial del uso de sistemas domóticos en las viviendas no está muy lejos de lo que ocurre con otras innovaciones tecnológicas, como es el caso de Internet. En países como Suiza, Alemania, Italia, Francia, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos se pueden encontrar los porcentajes más altos de su imbricación en el hogar. En comparación con los demás miembros de la Unión Europea, se podría decir que España está entre los que cuentan con una menor inserción, pero ello no es más que el reflejo del estado macro del país en términos del nivel tecnológico y de investigación de punta en nuevas tecnologías. De todas maneras, para consuelo de algunos, o de muchos, el panorama tampoco es tan desalentador por varios factores, entre los que se destacan el número y magnitud de eventos dedicados a la aplicación de las TIC en la vivienda y el sector inmobiliario en general, la significativa cantidad de empresas que ofrecen los sistemas, algunas experiencias concretas de su aplicación funcional y los casos de universidades que están impulsando proyectos de investigación. Una de las manifestaciones de la inserción de la Domótica en España es la variedad y cantidad de sitios Web sobre el tema, junto con la fundación de la Asociación Española de Domótica. Conformada por unas 40 empresas que ofrecen diversos productos de nuevas tecnologías aplicadas a la vivienda. En esta misma línea otro indicador lo constituye el encontrar que, en muchos casos, quienes ofrecen productos y servicios en Domótica lo hacen también en otras áreas afines como la informática y las telecomunicaciones, manifestando de paso la convergencia tecnológica que se observa con las TIC. Y algunas empresas españolas están invirtiendo en el diseño, fabricación y desarrollo de sistemas para la automatización tanto de casas como de edificios. Además, hemos encontrado noticias de empresas españolas que ofrecen servicios avanzados de telecontrol y telemantenimiento de viviendas mediante telefonía móvil e Internet, desde cualquier parte del mundo con acceso. Este es el caso de Domótica, que también ofrece el servicio para complejos de oficinas, empresas y hoteles. Otro gran indicador de la inserción de España en el mundo de la Domótica es la realización de eventos, como es el caso del Primer Congreso Internacional de Tecnologías y Servicios Avanzados en Viviendas y Edificios, allí se discutió sobre la vivienda inteligente y el hogar conectado, la evolución de las tecnologías electrónicas e informáticas para el hogar, las nuevas tendencias tecnológicas en los inmuebles, la planificación y construcción de viviendas dotadas de infraestructura tecnológica, la supervisión comunitaria de las instalaciones domóticas individuales y las normativas de preinstalación en viviendas y edificios orientadas a los servicios de telecomunicaciones, y así con muchos mas eventos celebrados entre el 2001 y el 2003.