isla1ealejandrodom3 de:Alejandro Espartero Gómez Un nuevo concepto de vivienda La vivienda sólo diferirá de la tradicional en un mecanismo que permita controlar todos los equipos e instalaciones, a la vez que incorpora nuevas funciones y posibilidades de control que incrementan su valor a través del ahorro energético, el confort y la seguridad. Por lo tanto, es necesario asociar el concepto de domótica a una forma de gestión de algo tan tradicional como la lavadora, la calefacción o la iluminación. ¿Domótico o inteligente? Diferencia entre domótica y vivienda inteligente Gracias al desarrollo de la domótica, el usuario dispone de una serie de aplicaciones orientadas a incrementar su calidad de vida. Por tanto, resulta fundamental no confundir domótica con viviendas inteligentes. Mientras que la domótica aporta calidad de vida mediante la automatización de los sistemas, las viviendas inteligentes son las que tienen capacidad de tomar decisiones en función del conocimiento de los usos que hacen los habitantes de la casa. En opinión de Vicente Guallart, del colectivo de arquitectos Metápolis, “la domótica es un concepto obsoleto. El próximo paso está relacionado, por un lado, con la sostenibilidad y la mejora de la gestión de los flujos entre la vivienda y su entorno y, por otro lado, con empezar a utilizar una nueva generación de elementos que tengan que ver con el comportamiento humano incorporando la visión artificial en el interior de las viviendas”. Se trataría, pues, de integrar las aplicaciones en la propia vivienda, creando espacios inteligentes. Sin embargo, el concepto domótico, como subconjunto del hogar digital aún requiere un esfuerzo importante para su desarrollo. En este sentido, Germán Santos, jefe de desarrollo Internet Área residencial de Telefónica España, añade que “una de las principales barreras existentes es el desconocimiento de los beneficios que aporta tener un hogar digital por lo que, fomentando el conocimiento y la adopción de dispositivos fáciles de utilizar, podemos impulsar el desarrollo de la vivienda domótica”. En este sentido, Telefónica ha confeccionado el “Libro blanco del hogar digital y las infraestructuras comunes de telecomunicaciones” como marco de referencia para el avance hacia la Sociedad de la Información. En este libro, la compañía busca sentar las bases para la creación de un sello domótico que sirva de certificado oficial para equipamientos y servicios del hogar del futuro y así solventar el problema de la falta de un estándar común ante los diferentes que hoy existen en el mercado y que suponen otra barrera al avance de la domótica. Las motivaciones sociales son las principales impulsoras del desarrollo de la domótica y, en consecuencia, de todo lo que rodea el hogar digital, “donde Internet será el impulsor de la convergencia entre la electrónica de consumo y las telecomunicaciones y donde será necesaria la conectividad permanente y alto grado de equipamiento digital”. En este sentido, apunta que las tendencias tecnológicas indican una difusión y abaratamiento de las telecomunicaciones con una amplia cobertura en banda ancha, un aumento del equipamiento informático y de ocio así como un incremento de los conocimientos tecnológicos de la población. Esto, unido a las tendencias de envejecimiento de la población, la penetración del teletrabajo y la reducción de los espacios, hace que la automatización de los sistemas contribuyan a la mejora de las condiciones de la vivienda. Sin embargo, Vicente Guallart apunta que aún hay que trabajar mucho para crear la auténtica casa del futuro. “El problema de hacer soluciones orientadas a electrodomésticos es que no se piensa en el funcionamiento global de un espacio, por eso, con independencia de que los electrodomésticos sean inteligentes, es la vivienda la que ha de serlo y lograr una mayor interconectividad entre sus diferentes elementos”, reflexiona el arquitecto. Necesidad de un estándar Si bien la necesidad de interfaces es un elemento interesante a tener en cuenta para el desarrollo de la domótica, otro de los que mayor interés despierta es la necesidad de establecer conectividad entre los diferentes equipamientos. La aún escasa penetración de la banda ancha (en España existen 2 millones de líneas ADSL), la existencia de sistemas propietarios y una falta de estándares, la carencia de infraestructuras y la ausencia de una figura que realice una solución integrada, son algunos factores que deben considerarse para salvar esta barrera. La necesidad de un estándar en el que estén integrados todos los fabricantes resulta esencial. Hoy en día, domotizar una vivienda con tecnología estándar tiene un mayor coste que con un sistema propietario y los electrodomésticos que se pueden integrar con estos estándares son los de gamas más altas y precios superiores. Por lo tanto, una de las dudas que habrá que despejar será el establecimiento de un estándar, si bien algunos de los protocolos existentes como X10, KNX o LonWorks siguen extendiendo su uso. El avance tecnológico que está experimentando el desarrollo de la domótica también extrapola el ámbito del hogar para trasladarlo al exterior. Un caso ejemplar de la creación de un espacio inteligente en el que la tecnología está presente en todos sus rincones favoreciendo la vida al ciudadano se encuentra en el proyecto impulsado desde el Ayuntamiento de Zaragoza. Aprovechando las transformaciones urbanísticas ante la llegada del tren de alta velocidad (AVE) a la capital aragonesa, se está gestando un nuevo distrito orientado a la innovación urbanística, tecnología y empresarial contando con la participación de empresas como Endesa, Indra, Samsung, Siemens o Telefónica, entre otras, donde un espacio de 100 hectáreas, definido como tecnópolis o ciudad del conocimiento, permitirá al ciudadano vivir con mayor confort y seguridad. En este espacio se prevé un alumbrado inteligente, paneles publicitarios personalizados que dirijan la publicidad al usuario a su paso, sistemas de identificación biométrica, terminales públicos o un sistema inteligente de gestión del tráfico, como algunas de las características que proyecta tener la que se ha venido a denominar “Milla Digital”. Los primeros usuarios serán los cerca de 10.000 residentes permanentes de esta área que los responsables del proyecto confían en concluir su tercera parte en 2008. Además, este espacio dispondrá de fibra óptica hasta el usuario final y conectividad inalámbrica para comunicarse y trabajar desde cualquier lugar permitiendo en las calles la distribución de información personalizada, nuevas formas de ocio y una gestión más eficaz de la iluminación, el tráfico y la seguridad. Así, las cerca de 3.000 viviendas que se construirán en este espacio tendrán carácter inteligente, dotadas de los sistemas domóticos más avanzados de forma que será concebida como un entorno en plena convergencia digital, la gestión de los servicios y equipamientos públicos se beneficiará de estas nuevas posibilidades.