http://www.jornada.unam.mx/1999/06/14/cien-carlos.html En una computadora moderna, millones de estas operaciones ocurren por segundo. La magia de lo que se ve en pantalla, no es magia, es velocidad. A cualquier arquitectura que soporta a un soporte logico o software se la denomina soporte fisico o hardware. En el ser humano, por analogía, se habla de soporte biológico, o con buen humor, húmedo ("irrigado con sangre") o wetware, que tambien brinda soporte al flujo de ideas. Ha quedado en claro que en casi todos los casos, salvo las computadoras analogicas y las de arquitectura en paralelo, el "soporte fisico" (hardware) de todas las computadoras digitales es descendiente directo de Turing y de von Neumann, que a su vez se han inspirado en los componentes principales del "soporte humedo" (wetware) biologico. A esta altura del analisis de parecidos entre hardware y wetware surge la poca compatibilidad entre las operaciones primitivas de von Neumann, sesgadas hacia las acumulaciones aritméticas y el flujo normal de nuestras ideas mentales, sesgadas hacia las alarmas que mueven todo el cuerpo. Cuando pensamos en Buenos Aires, en el aroma del azahar, el gusto del ajo o un sitio de vacaciones futuras, estamos lejos de una alarma concreta, o tambien de sumar y de restar. Pero combinemos esto con lo visto sobre un mimo como Marcel Marceau. Lo que les interesaba en sus empobrecidas secuencias de accion, a Turing y a von Neumann, se concentraba en que, "en principio", el flujo de pensamientos - racional e irracional - se podia mimetizar como secuencias de operaciones primitivas, digamos alarmas o cifras elementales. Y esto se logra cuando los anatomistas nos enseñan que la arquitectura del cerebro es vastamente en paralelo (redes neuronales). Esto no niega que por intuición reconozcamos que el flujo consciente de pensamientos opera en serie. A tal punto lo es, que ello sirvio de inspiración a las máquinas de von Neumann! Existe un flujo de pensamientos a la manera del hombre. Existe un flujo de digitos a la manera de la computadora digital. A primera vista las simplicidades de las cuales se trata en el texto parecen complejas, pero una segunda consideración las categoriza como comparativamente simples. En realidad lo que algunos autores consideran complejo, otros lo consideran simple: la complejidad suele ser "observador-dependiente". En general se puede afirmar con Leibniz que mucho depende del punto de vista del observador. El sistema solar es complejo si se lo mira desde la tierra pero se simplifica si el observador imagina estar ubicado en el sol. Las simplicidades son: La biotermodinámica que proporciona muchas explicaciones simples, como lo es la forma que adquiere la segunda ley en sistemas complejos sujetos a importantes gradientes o la del Principio de Le Chatelier generalizado, abarcativo de condiciones diferentes. Los sistemas complejos no-lineales (complejos por tener varias entradas y salidas y no lineales porque las entradas son a veces función de las salidas y las salidas incluyen efectos que se realimentan al sistema) que explican las características que adopta un subsistema por la influencia del sistema donde se anida (por ejemplo las características de un sapo son respuesta al habitat donde reside, con lagunas y moscas). Los sistemas complejos adaptivos (adaptivos porque se amoldan al ambiente y muestran capacidad de absorber fluctuaciones, adaptivos tambien porque están formados por muchos agentes que en sí mismos cumplen el papel de (sub)sistemas adaptivos) que son aptos en la identificación de regularidades de cierto tipo en las entradas, pese a que algunas veces dichos sistemas desconocen algunas regularidades reales y otras veces características aleatorias se malinterpretan como regularidades; fuera de esas regularidades detectadas, el resto se considera aleatorio, lo cual a menudo no está desacertado. Los sistemas complejos autoorganizados, donde las regularidades detectadas se comprimen en una suerte de esquema interno, independiente de todo reglamento externo. Los procesos de mutación dan origen a esquemas rivales. Cada esquema provee, a su manera, alguna identificación de las entradas, o sea de lo que sucede; y alguna predicción y prescripción para la acción (cuando la acción está ligada al estímulo). Un ejemplo de autoorganización es el de la formación de una típica montañita en la boca de un hormiguero, aunque ninguna hormiga sabe cómo hacerla. Las mutaciones llevan a otros tipos para las bocas del hormiguero. Cada hormiga se acostumbra a esa boca, que emerge de la acción de todos los agentes involucrados. (Lo mismo sucede en el cerebro donde el pensamiento o la respuesta a la alarma o el mantenimiento de numerosas homeostasis, emergen como emergela montañita del hormiguero, resultado de la acción conjunta de muchísimos agentes que no saben qué están haciendo pero se acostumbran a lo que les toca hacer). Se da tambien el caso de entradas o estímulos que nunca se han encontrado antes y que el sistema autoorganizado encuentra una respuesta más allá de una mera inter- o extrapolación. Los sistemas complejos evolutivos, que muestran una cierta lucha por el esquema más apto, amoldandose a la supervivencia del esquema "tentativamente mejor" frente a esquemas rivales. No hay una clara definición de lo que es buen o mal éxito de un esquema, bastando con un proceso difuso de supervivencia de algunos candidatos a ella.