¿Qué es la domótica? http://www.terra.es/tecnologia/articulo/html/tec11197.htm La domótica es la parte de la electrónica que es aplicable en el lugar donde vivimos, y que ha experimentado un fuerte auge en los últimos años. Ya desde 1960 se venían haciendo experimentos con automatismos mecánicos, y de hecho podemos retrotraernos a los primeros inventos destinados a simplificarnos la vida, como el parking con mando a distancia o el interfono. Con el avance de la electrónica y, sobre todo, de la informática personal, que nos permite disponer de un dispositivo de control automático realmente potente (de hecho no nos damos cuenta de la enorme potencia de cálculo de la que dispone un ordenador personal medio), las posibilidades de automatización y control de procesos han crecido exponencialmente. ¿Qué necesitamos para que nuestra casa sea inteligente? Para entender la domótica, hay que conocer a sus "protagonistas", los elementos que necesitamos para convertir nuestra casa en un templo de la tecnología de automatización. Veamos un repaso. Sensores: necesarios en todos los sistemas en los que el ordenador deba tomar una decisión, dado que son sus oídos, ojos, y manos. Pueden ser tanto de presión (microruptores, sensores diferenciales), como ópticos (fotoresistencias o fotodiodos), o acústicos (que en el fondo son sensores de presión). También pueden ser sencillos, enviando una señal tipo "he detectado algo", o más complejos, enviando flujos de información como imágenes y sonido en tiempo real. Actuadores: los músculos de nuestro equipo de control, dado que son capaces de accionar sistemas electromecánicos. Pueden ser simples interruptores que accionan motores eléctricos de diferente potencia, relés para activar o desactivar circuitos eléctricos, o controladores más complejos para enviar una potencia determinada dependiendo de la señal recibida. Realmente estamos hablando de objetos cotidianos, muy usados en coches o aviones de radiocontrol. Todo aquel que haya visto uno sabrá que tienen pequeños motores llamados "servos" que permiten actuar sobre otros objetos, respondiendo a impulsos eléctricos. En algunos casos, la potencia requerida para mover un motor puede ser suficientemente alta como para que sea conveniente proteger el ordenador de posibles subidas de tensión que podrían dañarlo. Para ello podemos utilizar optoacopladores u otros sistemas de protección eléctrica similares, cuyo principal cometido es impedir que anomalías en la alimentación eléctrica lleguen al muy sensible equipo informático. Sistema de control: si hemos hablado de los ojos, las manos, y los músculos de nuestro sistema, está claro que le falta algo: cerebro. El sistema de control será el encargado de tomar las decisiones correctas en todo momento. Normalmente se tratará de un ordenador que siempre estará encendido, aunque también puede haber sistemas no centralizados que tomen decisiones independientes (que serían como los actos reflejos de nuestro cuerpo).Para que el ordenador se convierta en un verdadero cerebro pensante, deberemos programarlo adecuadamente, dado que seremos nosotros los que le diremos qué debe hacer en cada situación. Aplicaciones de la domótica en la vida real. Vistos los diferentes elementos con los que tendremos que trabajar, podemos pasar a casos concretos en los que identificaremos cada uno de estos con objetos cotidianos.Un ejemplo claro sería el de un sistema de vigilancia. Podemos hacer que si alguien se acerca a nuestra puerta, éste grabe durante el tiempo en el que la cámara detecte movimiento, enviando asimismo un SMS a nuestro móvil.En este caso, la cámara actúa como sensor. El ordenador tiene ejecutándose un programa que detecta cualquier cambio en la imagen enviada por la cámara. Cuando se produce este cambio, el equipo guarda en un archivo el audio y vídeo que le está llegando, y suponiendo que esté conectado a Internet o a un teléfono móvil, activa un programa que envía un SMS a un número predeterminado.Queda claro que éste sistema no puede aplicarse en una casa en la que, por ejemplo, se puedan producir muchos movimientos en el exterior, como una planta moviéndose, cambios de luz producidos por coches que pasan, etc, dado que estaríamos recibiendo alertas cada pocos minutos. Presianas controladas por email. Otro ejemplo de domótica aplicada es el siguiente: si enviamos un email con el tema "Activar" a una dirección de correo determinada, se encienden las luces de la casa, el equipo de música, y se abren las persianas, simulando la presencia de personas. En este caso el montaje es más complicado, dado que debemos interactuar con componentes mecánicos (persianas) y electrónicos no automatizados (equipo de música).El ordenador tendría que estar conectado a la Red y comprobar el correo electrónico cada pocos minutos. Una vez recibido, se activaría un programa que comprobaría el tema del mensaje y, si coincidiese con "Activar", ejecutaría un software de control (herramientas como Outlook permiten automatización de acciones mediante comparación de texto en un mensaje).Este programa de control, vinculado a unas tarjetas "controladores" instaladas en el PC, ordenaría al "actuador" de la persiana que activara un motor para elevarla durante un tiempo determinado, o hasta que la potencia requerida para moverla superara un límite, que significaría que hemos llegado al tope.