Qué es el EDI ?
Las siglas EDI
corresponden al inglés Electronic Data Interchange (Intercambio
Electrónico de Datos). EDI es el envío y recepción de documentos con
medios telemáticos con el fin de posibilitar su tratamiento
automático. Este sistema pretende que el emisor y receptor de un
determinado documento comercial puedan ser directamente los
respectivos ordenadores centrales, ganando así tiempo y evitando
errores.
Los componentes de un sistema EDI
Los tres
componentes o estructuras de un sistema EDI son los mensajes
estándares, los programas EDI o estaciones de usuario y las
(tele)comunicaciones.
Lenguaje común
Las aplicaciones
informáticas necesitan un lenguaje común para entenderse. A finales de
los 80, se culmina el desarrollo de un estándar internacional:
UN/EDIFACT (United Nations Electronic Data Interchange For
Administration, Commerce and Transport).
Actualmente hay más de 250
mensajes UN/EDIFACT desarrollados o en proceso de desarrollo, que
cubren una amplia gama de transacciones comerciales, de servicios y
administrativas.
El mismo año en que aparece EDIFACT, la Asamblea
General de EAN determina que la norma estándar internacional EDI
debería desarrollarse con base en EDIFACT. Así nació el proyecto de
comunicaciones EDI, hoy conocido bajo las siglas de EANCOM.
El
objetivo de EANCOM fue doble; EAN Internacional recomendó que:
1.
EANCOM se adoptara como el estándar para las comunicaciones
internacionales EDI.
2. Las Organizaciones EAN que no habían
definido aún normas nacionales de comunicaciones EDI o que revisan sus
normas nacionales existentes, podían adoptar EANCOM.
¿ Qué es una Guía de Implantación ?
Una
Guía de Implantación es el resultado de un esfuerzo de adaptación,
manteniendo en todo momento la compatibilidad, de EANCOM a las
necesidades concretas de un grupo de usuarios, con el objetivo de
facilitar la integración de los mensajes EDI resultantes con los
sistemas de información de las compañías. Por citar algunos ejemplos,
AECOC ha desarrollado guías de implantación de EANCOM para fabricantes
y distribuidores de productos de gran consumo, prestatarios logísticos
y empresas de transporte, etc.
Estaciones de usuario EDI
Son los programas
que soportan EDI. La función básica de las estaciones de usuario
consiste en traducir los datos que entran desde un mensaje estándar
(EANCOM, por ejemplo) a un formato interno de archivo de
una
compañía. También realiza el proceso inverso para mensajes que
salen de la compañía.
Sin embargo, además de la función de
traductor, los paquetes de EDI contienen también otras funciones
adicionales. Estas suelen incluir:
> conversión de múltiples
mensajes estándares y versiones de mensaje
> mantenimiento de
perfiles de los interlocutores
> interfases de aplicación
("data mapping")
> módulos de comunicaciones para intercambiar
información directamente o por medio de una o más redes de valor
añadido
> información de administración de mensajes salientes y
entrantes incluyendo referencias para auditoría, etc.
Comunicaciones y Redes
Una vez los datos de
una aplicación se han convertido desde un archivo con formato interno
al formato de mensaje estándar por medio del software de EDI, los
datos deben ser comunicados o físicamente transferidos al receptor del
mensaje. Aunque es posible transferir los datos por medios magnéticos
tales como cintas o disquetes, las telecomunicaciones son parte
esencial del concepto EDI.
Volviendo a la analogía de las
comunicaciones y el lenguaje humano, aun cuando todas las personas en
un grupo hablen la misma lengua, si todas trataran de hablar a la vez,
el resultado, una vez más, sería caótico. Las comunicaciones de datos
también requieren algunas normas de disciplina para lograr una
transferencia ordenada de información; esto se realiza mediante los
protocolos de comunicación.
Adicionalmente, habrá varias opciones
de telecomunicaciones/redes que tendrán la función de ofrecer medios
para la comunicación de datos. Algunas de estas opciones son la
comunicación privada punto a punto utilizando líneas alquiladas, el
uso de la red de telefonía pública o la red pública de paquetes
(IBERPAC en España), INTERNET, o, principalmente, redes de servicios
de valor añadido ofrecidas por compañías especializadas (p.ej. la red
de Telefónica Servicios Avanzados de Información, TSAI ).

Extracto
de un artículo de Pierre Georget, Director Técnico de GENCOD,
publicado en la revista GENCOD Informations.
La
aparición de Internet en el paisaje de la comunicación
interempresarial, intra-empresa o entre empresas y particulares,
enfrenta al conjunto de profesionales con la pregunta del
posicionamiento del EDI frente a este nuevo medio. ¿Debe reemplazarlo?
¿Deben cohabitar? Y entonces, ¿cuáles son sus respectivas
aplicaciones? Internet y EDI no tienen estrictamente la misma
naturaleza. Internet es, tal como la definen algunos, la red de redes,
pero es también y sobre todo un conjunto de estándares al servicio de
la comunicación.
"El EDI busca crear un diálogo directo entre
aplicaciones informáticas que tratan los mismos objetos, bienes y
servicios comerciales".
Internet presenta dos puntos de contacto y de
interrelación con el EDI. Por una parte, es una red de comunicación y
por otra parte, sus diversas aplicaciones pueden ser herramientas
comerciales muy eficaces para la empresa. De todos modos, aún siendo
EDI e Internet dos conceptos que reposan sobre la misma necesidad de
mejorar la comunicación, sus supuestos de partida no son
idénticos.
El EDI busca crear un diálogo directo entre
aplicaciones informáticas que tratan los mismos objetos, bienes y
servicios comerciales. Los criterios de elección de una utilidad EDI
son: la garantía de un retardo mínimo de transmisión, la capacidad de
integración de los datos, la fiabilidad del intercambio. La selección
de una red EDI por parte de una empresa o una comunidad, reposa pues
sobre la garantía de un envío de los mensajes a los interlocutores
comerciales con un retardo máximo de 5 a 10 minutos.
El universo de aplicación del EDI son aquellos
negocios donde el tiempo y la fiabilidad cuentan más que el coste y la
generalización. Poco importa que la red no cueste casi nada y que
tenga millones de usuarios, si existe el mínimo riesgo de que los
mensajes de pedido lleguen después del lanzamiento de las órdenes de
producción, o las órdenes de transporte después de la partida de los
camiones. La reticencia de las empresas a utilizar las interconexiones
de redes muestra cuan fuerte es el temor de una pérdida de fiabilidad
debida al paso de los mensajes por diferentes redes sin tener siempre
los mismos niveles de calidad de servicio...
(...) El despliegue de Internet no responde a los
mismos prerequisitos. Se trata de poder comunicar con la comunidad más
vasta posible. Los retrasos en la transmisión y la integración de los
datos no son primordiales. En un mundo de universitarios y de
individuos, el usuario cuida más de intercambiar ideas y de ampliar su
campo de conocimientos y de placer, que no de aumentar la
productividad de una empresa.
Las preocupaciones sobre el nivel de calidad de
servicio se hacen, sin embargo, cada vez más importantes. La llegada a
Internet de servidores con vocación comercial es un factor de aumento
de la calidad. Entretanto, continuará siendo difícil garantizar la
calidad de una red constituida por varios millones de máquinas
interconectadas entre ellas y gestionadas por millares de operadores
diferentes (...).
(...) Los dos universos se están aproximando muy
rápidamente. Todos los grandes operadores EDI ofrecen o van a ofrecer
en el curso del año 1996 acceso a la red Internet.
En efecto, en materia de EDI no todos los mensajes
son necesariamente urgentes o confidenciales. Un buzón en un servidor
de Internet puede también utilizarse para recuperar mensajes
estructurados de tipo EDIFACT. Es igualmente más que probable que los
intercambios de información entre los centros comerciales
electrónicos, las agencias de viajes electrónicas o los catálogos
electrónicos de venta por correspondencia, y las aplicaciones de
gestión comercial de las empresas ofertantes se hagan por EDI.
EDI e INTERNET al servicio del comercio
electrónico.
Numerosas empresas de la industria, del comercio o
de la venta detallista trabajan para ofrecer a sus clientes o
proveedores catálogos de productos con imágenes, sonido y texto. Los
trabajos realizados en el marco de Internet les permitirán utilizar
herramientas estándar y presentar sus ofertas a un mercado potencial
compuesto ya por varias decenas de millones de consumidores en todo el
planeta. Las aplicaciones de tipo Web o Gopher pueden igualmente
aprovechares para la comunicación intra-empresa, como por ejemplo la
constitución de un servidor de documentación técnica para la
información de los comerciales, o de los servicios de posventa.
Para edificar estos servidores de información y
permitir que sus clientes sean internos o externos a la empresa, son
necesarios un estándar de contenido y estándares de presentación y de
interrogación. A la cesta del comercio electrónico, Internet ha
aportado los estándares que permiten un uso atractivo de los
servicios, el EDI ha facilitado los estándares de descripción de
contenido.
Apoyándose sobre un diccionario de elementos de datos
EDIFACT, el creador de un catálogo garantiza la durabilidad de sus
bases de información y su capacidad de diálogo con el resto de
aplicaciones de su empresa. Utilizando los estándares del World Wide
Web, se asegura que todos los usuarios potenciales accederán de modo
estándar a su servicio y propone la difusión más grande posible a la
oferta de la empresa. EDI e INTERNET son, pues, herramientas
perfectamente complementarias al servicio de la empresa.
El verdadero debate no es entre EDI e Internet; está
en la elección de los protocolos de comunicación. Los mensajes EDI
pueden transportarse sobre todo tipo de redes de comunicación,
cualquiera que sea su protocolo, OFTP (Odette File Transfer Protocol),
X.400, SMNP (por Internet). La tendencia actual de las empresas es
privilegiar X.400, sin duda porque es soportado por todos los grandes
operadores de telecomunicaciones. El desarrollo del EDI sobre Internet
está condicionado por la confianza de los usuarios en la calidad de
servicio del conjunto de la red, en términos de retardo y fiabilidad.

Una firma digital es un bloque
de caracteres que acompaña a un documento (o fichero), acreditando
quién es su autor ("autenticación") y que no ha existido ninguna
manipulación posterior de los datos ("integridad"). Definición dada
por: Mario Elizondo.
Para firmar un documento digital, su autor
utiliza su propia clave secreta, a la que sólo él tiene acceso, lo que
impide que pueda después negar su autoría ("no revocación"). De esta
forma, el autor queda vinculado al documento que firma.
Cualquier
persona puede verificar la validez de una firma si dispone de la clave
pública del autor.

La Unión Europea apoyada por la industria y los
Estados busca reforzar la confianza de empresas y
consumidores
Ignacio Alamillo y David G.
Barquín
Area Legal TTP
A.C.E.
En los últimos años estamos asistiendo a una
nueva revolución, a medida que la informática ha ido adquiriendo cada
vez mayor importancia en nuestras vidas. El resultado de esta
revolución puede resumirse en el advenimiento de la llamada Sociedad
de la Información, cuyo exponente más conocido es Internet, una red de
redes de ámbito mundial. Internet ha contribuido a modificar la forma
de acercarse al mundo, abriendo nuevas propuestas y perspectivas. Su
implantación se ha producido en tres etapas:
- En una primera etapa, en Internet únicamente se
intercambia información, especialmente entre personal docente y
estudiantes pertenecientes a Universidades.
- En una segunda etapa,
la importancia de las informaciones ofertadas, la audiencia a las
sedes web que ofrecen tales informaciones y la necesidad de financiar
mayor capacidad de transmisión, contribuye a la aparición de la
publicidad en Internet.
- En una tercera etapa, a medida que la
confianza en el tráfico de consumidores y empresas aumenta, surge la
posibilidad de comerciar en Internet.
De este último aspecto
vamos a tratar en este artículo: de cómo comerciar en Internet, y en
concreto, de cómo comerciar de forma segura. Entendemos que comerciar
de forma segura en el mundo virtual implica comerciar, al menos, con
las mismas garantías (y, por lo tanto, con los mismos riesgos) que en
el mundo real.
Se han ofrecido muchas y muy completas
definiciones para el comercio electrónico; nosotros intentaremos
establecer una definición propia, de trabajo, entendiendo que el
comercio electrónico es el conjunto de actividades referidas a la
transferencia de derechos relativos a productos y servicios a
distancia y donde se emplea una red como Internet; esto incluye vgr.
la compra, la venta, el alquiler, el préstamo, las operaciones
financieras, los negocios de colaboración (como la agencia),
etc.
El comercio electrónico presupone necesariamente el empleo
de elementos técnicos; en concreto, de elementos telemáticos (la
conjunción de herramientas informáticas con las telecomunicaciones,
que a su vez son las comunicaciones a distancia) para su existencia.
Sin embargo, no debemos pensar que todo el comercio electrónico se
produce en Internet, ni que el que se produce en Internet es siempre
homogéneo.
Existen diferentes tecnologías, muchas de ellas
claramente incompatibles entre sí, orientadas a modelos también
diversos de comercio electrónico. Trataremos de aclarar este
punto:
Tenemos, en primer lugar, un modelo de comercio
electrónico llamado business to business. Este modelo, que se
corresponde con el canal mayorista en el mundo físico, es el que se
produce exclusivamente entre empresas. Por este motivo, requiere de
una mayor especialización de las partes: ofrece posibilidades más
concretas y sutiles para comerciar en la red, para cubrir las
necesidades de las empresas. Dentro de este grupo podemos encontrar
modelos formales y de asunción de riesgos, sistemas de intercambio
automatizados y de negociación basada en agentes, y una amplia gama de
complejos sistemas auxiliares, como las cámaras de compensación y
liquidación, las redes privadas virtuales o el sistema EDI.
-
Existe en segundo lugar el modelo denominado business to customer, que
se corresponde con la venta minorista. Este modelo requiere una
aproximación más simple, basada principalmente en tecnologías estándar
y de amplia aceptación, como los navegadores de Internet. El modelo
estudiado exige, asimismo, de unas consideraciones de orden legal, que
serán tratadas en este artículo.
- Finalmente, se incluye en los
modelos de comercio electrónico las relaciones de las partes
antedichas con las Administraciones Públicas, si bien nosotros no
vamos a tratar este aspecto.
Para favorecer esta nueva
actividad, el legislador europeo, apoyado por la industria privada y
los Estados miembros, ha considerado necesario reforzar la confianza
de empresas y consumidores dictando sendas Propuestas de Directiva,
que tras su aprobación serán objeto de la correspondiente adaptación
al derecho interno español, y que vienen a solucionar algunos de los
obstáculos de tipo legal más importantes hasta la fecha.
