La
fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar.
Sino
en las cargas que puede llevar a cuestas.
La
fortaleza de un hombre no está en cómo le respetan en su
trabajo.
Sino
en cómo es respetado por los que le quieren.
La
fortaleza de un hombre no está en la cantidad de amigos que tiene.
Sino
en lo buen amigo que es de los suyos.
La
fortaleza de un hombre no está en el tono de su voz.
Sino
en la gentileza que usa en sus palabras.
La
fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros.
Sino
en la fuerza de sus brazos cuando te abrazan.
La
fortaleza de un hombre no está en lo duro que puede golpear.
Sino
en el cuidado que pone en sus caricias.
La
fortaleza de un hombre no está en la dureza de su cuerpo.
Sino
en cuanto amor es capaz de albergar su corazón.
La
fortaleza de un hombre no está en cuantas mujeres ha conquistado.
Sino
en poder ser verdaderamente, de una mujer.