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SAMAEL AUN WEOR |
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| Fundador de las Instituciones Gn�sticas en Sudam�rica, Centroam�rica, Norteam�rica y algunos pa�ses de Europa como Espa�a, etc. Autor de aproximadamente 70 obras sobre esoterismo pr�ctico donde devela los grandes Misterios plasmados en piedras, papiros, rollos y s�mbolos de las diferentes culturas que han existido a trav�s de millones de a�os en nuestro Planeta. |
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| El 6 de marzo de 1917 nac�a V�ctor Manuel G�mez Rodr�guez. Tal era el nombre profano de qui�n estaba llamado a revolucionar el �mbito de la ciencia, la Psicolog�a, la religi�n, la antropolog�a, etc. Samael Aun Weor es el nombre sagrado, de su Ser Interno. Este Maestro del Rayo de la Fuerza, es el fundador del Movimiento Gn�stico contempor�neo. �l nos relata en su libro LAS TRES MONTA�AS, como fue su infancia: |
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| "No est� dem�s aseverar solemnemente que nac� con enormes inquietudes espirituales, negarlo ser�a un absurdo. ... Por esos primeros a�os de la vida en que uno aprende a caminar, acostumbraba sentarme al estilo oriental para meditar... Entonces estudiaba en forma retrospectiva mis pasadas reencarnaciones y es ostensible que me visitaban muchas gentes de los antiguos tiempos. Cuando conclu�a el �xtasis inefable y retornaba al estado normal, com�n y corriente, contemplaba con dolor los muros vetustos de aquella centenaria casa paternal donde yo parec�a a pesar de mi edad, un extra�o cenobita. Jam�s he podido olvidar aquellos instantes en que alegre corr�a por los solariegos corredores de mi casa... Entonces me acaec�a ins�litos casos de metaf�sica trascendente: me llamaba mi padre desde el umbral de su rec�mara, yo le v�a en ropas de dormir y cuando intentaba acercarme a �l, entonces se esfumaba perdi�ndose en la dimensi�n desconocida. Empero, confieso sinceramente que este tipo de fen�menos ps�quicos me eran muy familiares. Entraba sencillamente en su alcoba y al verificar en forma directa que su cuerpo f�sico yac�a dormido entre el perfumado lecho de caoba, me dec�a a mi mismo lo siguiente: �Ah! lo que sucede es que el alma de mi padre est� afuera porque su cuerpo carnal en estos momentos est� durmiendo. |
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| Por aquellos tiempos comenzaba el cine mudo y mucha gente se reun�a en la plaza p�blica durante la noche, para distraerse observando pel�culas al aire libre en la rudimentaria pantalla: una s�bana bien templada clavada en dos palos debidamente distanciados... Yo ten�a en casa un cine muy diferente: me encerraba en una rec�mara obscura y fijaba la mirada en la barda o pared. A los pocos instantes de espont�nea y pura concentraci�n se iluminaba espl�ndidamente el muro cual si fuese una pantalla multidimensional, desapareciendo definitivamente las bardas; surg�an luego de entre el infinito espacio, paisajes vivientes de la gran naturaleza, gnomos juguetones, silfos a�reos, salamandras del fuego, ondinas de las aguas, nereidas del inmenso mar, criaturas dichosas que conmigo jugueteaban, seres infinitamente felices. Mi cine no era mudo ni en �l se necesitaba a Rodolfo Valentino o a la famosa Gatita Blanca de los tiempos idos. Mi cine era tambi�n sonoro y todas las criaturas que en mi pantalla especial aparec�an, cantaban o parlaban en el orto pur�simo de la divina lengua primigenia que como un r�o de oro corre bajo la selva espesa del sol. M�s tarde, al multiplicarse la familia, invitaba a mis inocentes hermanitos y ellos compart�an conmigo esta dicha incomparable mirando serenamente las figuras astrales en la extraordinaria barda de mi obscura rec�mara... Fui siempre un adorador del sol y tanto al amanecer como al anochecer, sub�a sobre la techumbre de mi morada (porque entonces no se usaban las azoteas) y sentado al estilo oriental como un yogu�n infantil sobre las tejas de barro cocido, contemplaba al astro rey en estado �xtasis, sumi�ndome as� en profunda meditaci�n; buenos sustos se llevaba mi noble madre vi�ndome caminar sobre la morada ..." |
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| �Porqu� sus ense�anzas? |
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| Si nosotros analizamos las ense�anzas dadas por otros Maestros, Iniciados, u autores espirituales, podemos llegar a encontrar material �til, que muchas veces ocasiona en nosotros estados emocionales superiores. Pero, si bien esas ense�anzas son �tiles para encausar a la gente al trabajo interior, a la uni�n con la Divinidad, y despiertan anhelos interiores, esos Maestros no nos dan la F�rmula, o mejor dicho no nos dan las herramientas, para esa fusi�n, para el despertar de la conciencia. Sucede que cada ser en este mundo tiene una misi�n que cumplir, y esos Maestros que nos dan con mucho amor sus ense�anzas, si bien son de conciencia despierta, no tienen la misi�n de entregar las herramientas para dicha transformaci�n. El Maestro Samael Aun Weor, como un simple siervo de la Divinidad tiene la sagrada misi�n de entregar conocimientos valios�simos, y tan antiguos como esta humanidad, que le permiten al ser humano, transformase en un verdadero hombre, un ser de las estrellas. |
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| Samael Aun Weor a legado a la humanidad m�s de setenta libros y cerca de quinientas conferencias sobre el camino esot�rico. Se radic� en M�xico en la d�cada de los 50as, organizando su colosal obra desde dicho pa�s, lugar donde estableci� la Sede Mundial del las Instituciones Gn�sticas. Es el fundador del Gnosticismo Universal, ahora una organizaci�n internacional con centros en Norte, Sur y Centro Am�rica, Europa, Jap�n, Australia y �frica. |
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| En todas sus obras hace �nfasis sobre la importancia de la energ�a creadora como origen de hombres, dioses, potestades y mundos y nos explica que a trav�s de la comprensi�n y canalizaci�n de dicha energ�a, el hombre puede lograr el regreso a su lugar de origen. As� mismo en forma simple pero clara, dej� en cada una de sus obras las claves trascendentales para que el hombre se conozca por medio de la muerte psicol�gica y la sabia relaci�n con sus semejantes. |
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| Su obra abarca un amplio abanico de temas, destac�ndose su conocimiento en el campo del esoterismos, Psicolog�a, filosof�a y antropolog�a. |
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| Ha entregado a trav�s de sus libros, herramientas con las cuales podemos liberarnos del remolino doloroso de la miseria mundial. |
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| Gracias a su conocimiento en el terreno espiritual, cient�fico y psicol�gico, Samael Aun Weor ha sido capaz de revelar el sendero de la iniciaci�n a toda la humanidad. |
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| Gnosis, tal como es develada por Samael Aun Weor, tiene como base el conocimiento de las tradiciones esot�ricas inici�ticas y es dirigida hacia todos los seres� humanos con ansias de liberaci�n. Samael Aun Weor, irrumpe en la escena para traernos un Conocimiento revelador, capaz de transformarnos radicalmente y de darle un sentido l�gico a la vida del hombre. |
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Isaac Saiz Gald�s |
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Preguntas y respuestas formuladas al venerable Maestro Samael Aun Weor |
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