Seguramente habrás oído hablar de Ruby on Rails, la nueva forma superproductiva de desarrollar aplicaciones web, y te gustaría probarla, pero no tienes ni idea de Ruby o de Rails. Este artículo te guiará paso a paso a través del desarrollo de una aplicación usando Rails. No tratará de enseñarte a programar en Ruby, pero si ya conoces algún lenguaje de programación orientada a objetos no deberías tener ningún problema para seguirlo (al final encontrarás enlaces para aprender más de Ruby)
Ruby es un lenguaje orientado a objetos puro, con una sintaxis super limpia que hace que programar sea elegante y divertido. En Ruby se combinan con éxito la elegancia conceptual del Smalltalk, la facilidad de uso y aprendizaje de Python y el pragmatismo de Perl. Ruby fue creado en Japon a principios de los 90, pero ha empezado a popularizarse en todo el mundo en los últimos años según han ido apareciendo más libros y documentación en inglés
Rails es un framework de código abierto para Ruby que sirve para desarrollar aplicaciones web que acceden a bases de datos. ¿Qué tiene esto de especial? Hay docenas de frameworks por ahí, y la mayoría existen desde hace más tiempo que Rails. ¿Por qué molestarse en aprender otro framework una vez más?
Bien, ¿qué dirías si te contase que puedes desarrollar un aplicación web al menos diez veces más deprisa con Rails que lo que tardarías con un framework típico en Java? Y puedes hacerlo sin sacrificar la calidad de tu aplicación. ¿Cómo es posible?
Parte de la respuesta está en el lenguaje de programación Ruby. Hay muchas cosas que son sencillas de hacer en Ruby pero que ni tan siquiera pueden hacerse en otros lenguajes, y Rails saca partido de esto. El resto de la respuesta reside en los dos principios en que se basa Rails: menos software y convención sobre configuración
Menos software quiere decir que se escriben menos lineas de código para implementar la aplicación. Si el código es pequeño quiere decir que el desarrollo es más rápido y con menos errores, lo que hará que el código sea fácil de entender, mantener y mejorar. En breve veremos cómo Rails pone nuestro código a dieta.