Acoso judicial
contra el periodista Jimmy Arteaga
Jimmy Arteaga Grustein, exfuncionario de Frecuencia Latina - Canal 2 durante la
administración de Baruch Ivcher, informó al IPYS que desde hace tres años tanto él
como su esposa, la periodista Mónica Zevallos, han sufrido acoso judicial. Arteaga fue
acusado hasta en cuatro oportunidades por diversos delitos de carácter penal,
presuntamente en contra de los intereses de la Compañía Latinoamericana de
Radiodifusión S.A. (Frecuencia Latina - Canal 2)
El ahora productor del programa "Mónica", que conduce su esposa Mónica
Zevallos en ATV - Canal 9, afirma que en todos los procesos ha logrado demostrar su
inocencia. No obstante, los administradores judiciales de Frecuencia Latina presentaron en
enero del 2000 una nueva denuncia, acusándolo de estafa y fraude en agravio de la
compañía. Es por esta razón que Arteaga ha decidido denunciar ante la opinión pública
nacional e internacional lo que él denomina un "nuevo intento de perjudicarme y que
sólo se puede entender como una venganza de los accionistas minoritarios por la decisión
de mi esposa, Mónica Zevallos, y mía, de no permanecer en un canal que fue arrebatado a
su legítimo propietario".
La Compañía Latinoamericana de Radiodifusión S.A., hoy en manos de los accionistas
minoritarios y administradores judiciales de Frecuencia Latina, Samuel y Mendel Winter,
acusa a Arteaga de ser autor del delito de estafa, ya que como Gerente de Programación de
la compañía habría cometido fraude induciendo a error a la persona jurídica. Esto, con
el presunto propósito de procurarse un beneficio económico indebido para sí, sabiendo
que ocasionaría un perjuicio económico a la compañía.
Como consecuencia de la denuncia presentada ante la 15 Fiscalía Provincial Penal, que
despacha la Dra. Frida Huarcaya Vásquez, se remitió la misma a la División de la
Policía del Ministerio Público. Al respecto, se ha formulado un atestado policial que
concluye que "Jimmy Arteaga es presunto responsable de la comisión de delito de
estafa". Arteaga asegura que ésta denuncia merece archivarse, "por cuanto no se
ha configurado el delito de estafa" y porque "está plenamente demostrado que
una persona jurídica no puede ser inducida a error". Además, en la denuncia se le
asigna un poder omnímodo como Gerente de Programación, "lo cual resulta
absurdo" y tampoco existe en la investigación ninguna persona natural que manifieste
que ha sido engañada por él o a la que él haya inducido a error.
(Fuente: IPYS: 12/09/2000) |