INSTITUTO DE PSICOLOGÍA GENÉRICA, a.c.
IPsGe
"PSICOLOGÍA E IDEOLOGÍA"
por
Alberto L. Merani
__________
Cuaderno No. 002/92 IPsGe
--------------

Fué uno de los psicólogos latinoamericanos de mayor relevancia en el siglo xx, tanto en el campo de la Psicología como en el de la Educación. Nacido en Argentina, durante muchos años radicó en Venezuela, en donde desarrolló una importante labor universitaria y de investigación.
Fué Director del Instituto de Psicología de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela y miembro prominente del Consejo Consultivo de la Universidad Concreta (antes, Universidad Abierta del Tercer Mundo) de México y del
Instituto de Psicología Genérica, A. C.Discípulo de Henri Wallon y preocupado por devolverle al hombre su verdadero lugar en el mundo como ser humano concreto y libre, aporta a la Psicología una solución dialéctica partiendo de un punto de vista genético y evolutivo, que difiere tanto de las limitaciones espiritualistas e idealistas como de la Psicología experimental y mecanicista.
El Simposio Internacional "Psicología e Ideología" fué organizado por el Colegio de Psicología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad autónoma de Puebla los días 5 al 10 de Noviembre de 1973. Contó con la presencia de cinco distinguidos ponentes: Dr. Alberto L. Merani C.; Dr. Fausto Trejo; Dr. José de Jesus Fonseca V.; Dr. Armando Suarez y Dr. Santiago Ramirez. Se desempeñó como Coordinador General el
Dr. Guillermo C. Cohen-DeGovia.Aquí presentamos el Discurso Magistral del Dr. Alberto L. Merani C. editado para internet por el Dr. Cohen-DeGovia en Agosto, 2000.
"PSICOLOGÍA E IDEOLOGÍA"
"Nuestro siglo [XX] se inaugura con la presencia de dos corrientes en la Psicología, que durante años representarán aquellas etapas del pensamiento psicológico que con más pujanza tenderán a cubrir todos los aspectos de nuestra ciencia. Estas dos corrientes son: el Psicoanálisis de Sigmund Freud y el Conductismo de Watson. Aparecen en un momento crucial del pensamiento de la humanidad.
"A fines del siglo pasado [XIX] comienza la desintegración, desde el punto de vista del conocimiento científico, de la razón. Se cuestiona el uso de la razón, se niega el pensamiento racional que se había iniciado para la humanidad con el filósofo francés
René Descartes, diciendo que era necesario revalorizar la fuerza de la intuición, del acercamiento del hombre a la realidad, sin que esa realidad tuviera necesidad de pasar por los moldes de la razón."Es un momento muy singular de la humanidad. En Europa había reinado sin ninguna interrupción, desde la revolución francesa, la ideología burguesa y comenzaba a desintegrarse. En los Estados Unidos de Norteamérica comenzaba a nacer la ideología industrial, comenzaba a desarrollarse el gran capital, la era de los grandes monopolios, la época en la cual el mundo terminaría por ser enteramente dominado por unos pocos intereses reunidos en los grandes capitales. Es un momento crucial para el pensamiento de la humanidad porque nos enfrentamos a una ideología que se quiebra y tiende a desaparecer y frente a una ideología nueva que tiende a imponerse,
"¿Cuál es la ideología que tiende a desaparecer? Es la ideología que había cuajado en torno a las grandes naciones de Europa y, principalmente, a los imperios de la Europa central, el Imperio Austrohúngaro, cuya capital, Viena, se había convertido en la fuerza propulsora de esa ideología. El imperio se desintegraba. Los diversos pueblos que constituían el Imperio Austrohúngaro, comenzaban a buscar las vías de su liberación, que encontrarían después de la guerra de 1914 - 1918. En este trabajo previo, la ideología burguesa de los imperios de la Europa central y de los demás países europeos, comienza a resquebrajarse peligrosamente, como si hubiera sido sacudida por un terremoto.
"Al mismo tiempo, los Estados Unidos constituían una nación nueva, constituían una nación pujante que acababa de descubrir que el trabajo en cadena, que el trabajo cronometrado - y ese descubrimiento lo habían hecho en base a los estudios de un ingeniero Taylor - permitían obtener el mayor rendimiento de los hombres sin necesidad de aumentar las condiciones de salario, sin necesidad de humanizar las condiciones del trabajo. Bastaba acondicionar al hombre para la tarea, para que ese hombre rindiera mucho más y, por lo tanto, pudiera sustentar, con sus esfuerzos, al capitalismo creciente, a la nueva era industrial.
"Esas dos ideologías se encuentran en conflicto. De ese conflicto comienza a nacer una nueva perspectiva para el pensamiento de la humanidad. Pero antes de seguir adelante, antes de presentar a ustedes ese conflicto y discutir las consecuencias del mismo para el desarrollo de la Psicología, vamos a precisar lo que entendemos por ideología.
"Ideología es una palabra muy vasta, es una palabra que a veces se puede utilizar como esos términos que contienen todo y que no dicen nada; es un poco como la cualidad de la palabra virus, que cuando los médicos no saben a qué atribuir una dolencia, la atribuyen a un virus filtrable, porque los virus no es posible reconocerlos y por lo tanto constituyen una disculpa fácil para explicar la existencia de una epidemia. Muy a menudo se hace lo mismo con la palabra ideología, por consiguiente creo que debemos precisar, antes que nada, qué es una ideología, qué representa una ideología.
"La marcha de la cultura, la marcha intelectual de los pueblos, va creando, va elaborando poco a poco hábitos, costumbres, leyes, religiones, arte, filosofías, ciencias. Todo ese conjunto de elementos que representan tanto la actividad práctica como la actividad gnósica del hombre, va confundiéndose, va reuniéndose en una imagen de lo que debe ser el conocimiento, de lo que representa ese conocimiento y de lo que son los hombres y los pueblos dentro de ese conocimiento. Es evidente que esa imagen no es una imagen construida ex-profeso, no la construye ningún hombre, ningún hombre elabora una ideología y esa ideología se impone a la humanidad. No, la ideología se auto-elabora, se auto-construye en base a la conglomeración de todos esos elementos que constituyen los mas diversos aspectos de la actividad humana.
"Llega un momento en que los pueblos, en que las personas, en que los individuos se encuentran inmersos dentro de una ideología; como a todo momento estamos inmersos dentro del aire - respiramos las 24 horas del día sin darnos cuenta de que estamos dentro del aire - así estamos dentro de una ideología. Cada uno de los objetos que utilizamos, cada una de las palabras que empleamos, cada una de las expresiones que configuran nuestro lenguaje, inclusive cada una de las aspiraciones, cada uno de los deseos afectivos o intelectuales de los seres vivos, están de alguna manera configurados por la ideología reinante. Cuando rendimos culto a los muertos, cuando hacemos una fiesta, cuando estudiamos, cuando trabajamos, siempre lo estamos haciendo dentro o en función de una ideología, lo cual hace que ese trajinar continuo de la humanidad cambie de época en época.
"Claro está, una ideología no es una cosa estable, constituida por todos esos elementos de que hablamos, tiene que estar en permanente cambio. Ese cambio está determinado por la acción de los hombres, por la práxis de los hombres. En la misma medida que el hombre va cambiando las condiciones de vida, se van cambiando las condiciones ideológicas de los pueblos, de esta manera, dentro de una ideología, por estable que esta ideología pueda parecer, siempre se está engendrando, siempre se está gestando los comienzos de una nueva ideología, la que ha de suplantarla.
"A veces, en la historia, esa suplantación se ha realizado lentamente, se ha realizado bajo la forma de un crecimiento de la nueva ideología, que en un momento dado opaca, destruye, reduce a la nada la vieja ideología; pero generalmente, casi todas las veces en la historia, la desaparición de una ideología, para la instauración de una nueva ideología, está determinada por un acontecimiento crucial en la historia de los hombres. está determinada por un gran cambio de las sociedades.
"Ese cambio, generalmente está constituído por una revolución. Es la destrucción del
Imperio Romano por los Bárbaros y el comienzo de los dominios de la iglesia, que durará mil años con la Edad Media, lo que significa la destrucción del mundo antigüo, de los modos de vida, de los modos de pensamiento del mundo pagano para instaurar los modos de vida y los modos de pensamiento del mundo cristiano. Es el momento en que surge el Feudalismo, es el momento en que luego, como engendro del feudalismo, aparecen los grandes imperios, aparecen los emperadores, para con la Revolución Francesa, ya en el límite del siglo XVIII y el comienzo del siglo XIX, producirse una ruptura que significa la ascensión de la Burguesía al poder."Al ascender la burguesía al poder, asciende con ella la ideología que había animado durante varios siglos a esa nueva clase que se estaba formando. las ilusiones, las esperanzas de la ideología medieval se esfuman, desaparecen. La ideología medieval asentaba todo en la capacidad , en el poderío de Dios para crear y recrear el mundo. La nueva ideología burguesa, que surge con la Revolución Francesa, tiene un sentido más práctico, tiene un sentido mucho mas conduscente para sus realizaciones de negocios. Esa ideología sigue aceptando la existencia del Dios creador del mundo, pero conserva ella el derecho de recrearlo, es ella la que debe recrear ese mundo a la medida de sus necesidades.
" Esta ideología asentada sobre la producción y la división en clases, establece que los individuos son fundamentalmente, por naturaleza, iguales. Es la declaración famosa de los Derechos del Hombre de la Revolución Francesa, que se sintetiza en una sola frase: Todos nacemos desnudos. Efectivamente todos nacemos desnudos, todos nacemos de la misma manera, en la misma situación, pero ocurre que la estructuración de la sociedad hace que cada uno de esos seres que nace desnudo, tenga el destino de vestirse de distinta manera, a medida que su vida va progresando, a medida que se va convirtiendo en hombre y a medida que llega su desaparición.
"Dentro de esta ideología existe el concepto "clase", existe el concepto preciso de que cada ser humano tiene ya determinado, predeterminado su destino por las condiciones de la sociedad. Nadie, salvo excepciones, debe aspirar a ocupar una posición distinta a la que le corresponde por su extracción social. El noble debe seguir siendo noble a través de toda su descendencia, el burgués debe seguir siendo burgués a travéz de toda su descendencia, el obrero debe seguir siendo obrero a travez de toda su descendencia, el campesino debe seguir siendo campesino a travez de toda su descendencia. La movilidad de las clases sociales que caracteriza nuestros días a la era industrial, no era conocida, no tenía sentido; el destino de los seres está determinado y programado por el accidente de su nacimiento.
"Esta burguesía asienta sobre el valor del dinero como capacidad adquisitiva, se asienta sobre la producción. No tiene en cuenta al hombre que produce como instrumento necesario para aumentar esa producción; considera a la máquina como el elemento fundamental para la producción, y como no produce suficiente para colmar las necesidades de toda la población, se satisface con una producción restringida y con mantener una gran cantidad de mano de obra inactiva, que le permite despreciar al hombre que trabaja porque puede suplantarlo en cualquier momento y en cualquier circumstancia por los hombres famélicos que están esperando su oportunidad de trabajar.Esa sociedad cuya ideología consiste en que cada clase debe conformarse con su destino, se encuentra para comienzos de nuestro siglo en una profunda crisis. Los moldes políticos y los moldes económicos sobre los cuales estaba asentada, ya no resisten más. Explotan, estallan por sí solos porque no consiguen resolver los problemas de un mundo que se va haciendo cada día más complejo.
"Al mismo tiempo, en los Estados Unidos de Norteamérica, una sociedad nueva, una sociedad que todavía tiene el espíritu de los pioneros, es decir, el espíritu de conquista, de la conquista del oeste, una sociedad en la cual se piensa que el hombre debe contar con sus propios recursos para poder abrirse un camino, una sociedad que considera que el lustre botas puede hacerse millonario con su esfuerzo, comienza a organizar, a estructurar una nueva ideología: esa ideología es la ideología de la era industrial.
"En ella se han roto los estrictos marcos de la ideología que agoniza en el viejo mundo y ya permite el paso de una clase a otra, ya permite que los individuos vayan adquiriendo diversos niveles. Pero al mismo tiempo establece una ley rígida, una ley inflexible, que es en la que el individuo debe dar todo, debe dar todo lo que es capaz de dar para la producción, a través del trabajo. No cuenta otra forma que la de trabajar, pero evidentemente el individuo
no trabaja para sí, no debe trabajar para la realización de sus logros sean intelectuales, sean prácticos, sean afectivos; debe trabajar para producir para la industria, para la fábrica, para que esta se engrandezca y pueda, en alguna medida, darle ciertas comodidades."Dentro de esta estructura, al hombre, al obrero, se le mira con otros ojos. Ya se le considera un ser de mucha utilidad y se comienza a pensar en que junto a la máquina es una máquina mas, y que es necesario cuidarlo como la antigua sociedad europea cuidaba a las máquinas. Ya no se desprecia al hombre, lo cuida porque ha comprendido que sin el trabajo del hombre la máquina no puede producir, pero esta preocupación resulta a veces explosiva, preocupante para esta nueva ideología. En la misma medida que el hombre comienza a ser tratado como un ser útil a la producción, comienza a despertarse la conciencia de ese hombre y comienza a crearse en su seno, la idea de que tiene algunos derechos que son inalienables de la naturaleza humana.
"Es el momento preciso en que se necesita una nueva teoría psicológica. Es el momento preciso en que se debe trabajar psicológicamente sobre el hombre para que el hombre sea más capaz, para que el hombre sea más efectivo en la producción, pero para que no se detenga a pensar.
"La industria descubre que el obrero que piensa produce menos, la industria descubre que el obrero que reflexiona acerca del sentido y el significado de su trabajo, acerca del destino del producto que está elaborando, es un elemento negativo. Que aquel obrero que no piensa, es el que más produce, tanto así que Taylor, el iniciador de la Psicología Industrial, hace la definición del perfecto obrero. Para él es algo así como un monstruo antediluviano provisto de una fuerza excepcional que le permite trabajar catorce horas sobre veinticuatro que tiene el día sin descender en su resistencia, y al mismo tiempo sin tener preocupaciones intelectuales. La conciencia, la inteligencia, son un enemigo. El antiguo artesano no necesitaba la inteligencia para producir su trabajo, para embellecer su trabajo, no necesitaba la conciencia de su condición de clase para producir su trabajo. Pero la nueva producción que se inicia con la era industrial, prescinde de todas esas condiciones del ser humano, todo está programado, todo está organizado y, por consiguiente, la fantasía del obrero, la inteligencia del obrero, la razón del obrero, constituyen un elemento perturbador que disminuye la producción.
"Es el momento cuando Watson se dedica al estudio de la Psicología. Watson era de profesión ingeniero, ingeniero preocupado por los problemas de la industria y, por consiguiente, su estudio de la Psicología se inicia con la finalidad de resolver problemas de la industria. El comprende inmediatamente que en el hombre existen dos elementos fundamentales. No es un descubrimiento suyo el de estos dos elementos, estos dos elementos ya pertenecían a la Filosofía de Descartes, cuatro siglos antes.
"Descartes había establecido que en el ser humano existían dos sustancias, dos "res", como la llamaba con su vocabulario latino; la res extensa, que era la fábrica corpórea, el organismo fisiológico del individuo. Para Descartes la res extensa, el organismo fisiológico del individuo era similable a una máquina, tanto así que en Descartes ya se encuentra perfectamente descrito el reflejo condicionado. Es el primero de los pensadores de la humanidad que describe, sin denominarlo por supuesto, la existencia del reflejo condicionado. Esa sería la base de la máquina humana, la res extensa, similar en el hombre y en el animal. En cuanto a la otra sustancia, el pensamiento, eso correspondería al estudio de la Filosofía.
"Taylor toma estas dos concepciones, no las toma directamente de Descartes, las toma de un filósofo francés: Henri Bergson, el cual había establecido que en Psicología debía haber una división; la división de lo que llamaba la Psicología de la Eficiencia y la Psicología de la Conciencia. La Psicología de la Eficiencia se refería a todo aquello que era la actividad inconsciente o consciente, pero que tenía sentido vegetativo, se refería a todo lo que nosotros podemos hacer a través de la práxis, a través de la acción. En cuanto a la Psicología de la Conciencia, Bergson establecía que esa pertenecía a la Filosofía; que esa pertenecía a lo que él llamaba la Filosofía del Espíritu, y que debía ser separado netamente.
"Watson, frente a esta circunstancia, sin ninguna duda y sin ninguna vacilación dice que la Psicología sólo puede ser una ciencia de la actividad humana, que los problemas del pensamiento, que los problemas de la razón, que los problemas de la conciencia son problemas que debe estudiar y que debe resolver la Filosofía. El está seguro que debe resolver los problemas que plantea la ideología de su sociedad, y la ideología de su sociedad, que él declara explícitamente que la sociedad en que vive y para la cual trabaja es el modelo de todas las sociedades, que la sociedad industrial es el modelo de todas las sociedades pasadas y será el modelo de todas las sociedades del futuro, exige que se obtenga del hombre el mayor rendimiento.
"Establece con sus estudios que la actividad humana puede ser resumida en dos aspectos: el estímulo que llega a los individuos y la respuesta que el individuo da a esos estímulos. Incluso piensa que se debe borrar del vocabulario de la Psicología todo aquello que es relativo a los problemas de la razón, a los problemas del pensamiento, a los problemas de la conciencia. Para Watson eso constituye el problema del espíritu y no aclara, ni siquiera se ocupa de decirnos si lo considera un problema propio de la Filosofía, imbricado con la Teología; si el espíritu, como fuera en siglos pasados, es una sustancia metida, puesta por el creador dentro de los seres vivos, o es una creación de los seres vivos. Eso no le interesa en absoluto, a Watson le interesa , tras las vías de Taylor, el otro ingeniero industrial, la capacidad que tiene el hombre para actuar a fuerza de ser estimulado. Sus estudios lo llevan a la conclusión de que si esos estímulos son perfectamente aislados, son perfectamente seleccionados, se puede a través de ellos, adecuar al hombre a las circunstancias que está viviendo.
"En suma, nos encontramos ante una Psicología que es el Conductismo. Una Psicología desanimada, no en el sentido de que es una Psicología sin el antiguo concepto del alma, si no que es una Psicología deshumanizada, una Psicología en la cual el concepto de naturaleza humana no desempeña ningún papel, porque el hombre está asimilado a la materia organizada que responde a estímulos bien precisos y esos estímulos bien precisos los determina Watson diciendo que son aquellos de la sociedad en la que él vive, que es la más perfecta de todas las sociedades que ha habido en la historia y será por siempre la sociedad modelo de la historia.
"Al mismo tiempo que Watson crea esta doctrina del Conductismo, en Europa, bajo una ideología que se derrumba, Sigmund Freud estructura el Psicoanálisis. A Sigmund Freud no le interesa el hombre en su capacidad de producción. La estructura socio-económica de la vieja Europa no se ha preocupado ni necesita ese estímulo, tiene otras urgencias. Esas urgencias están dadas por la desintegración de su ideología que está provocando movimientos revolucionarios en todos los países de Europa. Hay movimientos que están influidos cada vez más por el marxismo, hay movimientos que están influidos cada vez más por la social-democrácia, por el anarquismo; y frente a ellos la sociedad de clases de la Europa del siglo XIX y principios de nuestro siglo [XX], debe reaccionar de otra manera. Está frente a un hombre que se rebela, está frente a un hombre que ha adquirido conciencia de su situación dentro de la sociedad, que al adquirir conciencia de su situación, ha comprendido las resquebrajaduras y las falsedades de la ideología que lo domina y necesita dominar a ese hombre.
"Como la sociedad industrial, en nacimiento en América del Norte, necesita adecuar al trabajo un hombre que no tiene conciencia de su posición en la ideología que lo domina, la sociedad europea necesita adecuar ese hombre a las circunstancias de una ideología en crisis. Es el momento en que Freud descubre que el análisis de los actos inconscientes, que la subconsciencia del individuo es la que dirige todos nuestros actos humanos. De este modo, niega el papel de la razón, niega en absoluto que seamos seres racionales y nos pone en la situación de ser individuos que nacemos, afirma Freud, como perversos polimorfos, o sea como seres perversos en todos los aspectos de la condición humana y, que el trabajo de la sociedad, que el trabajo de la educación es convertir a esos perversos en seres que puedan adecuarse, mas o menos, a las circunstancias en que deben vivir y que deban soportar.
"Nos encontramos, de esta manera, frente a dos corrientes de la Psicología. Una el Conductismo, que procura que el hombre no adquiera conciencia de su situación en el mundo y que sea una máquina bien afinada hasta el último extremo para producir más, más y cada vez más. Por el otro lado, nos encontramos con una Psicología que procura que el hombre pierda conciencia, que ya ha adquirido, negándole la razón de su situación y que toda su rebeldía sea encausada hacia una acomodación a las circunstancias en que está viviendo. Freud no hace otra cosa que trasladar la neurosis del individuo al plano de la sociedad, para que en lugar de ser desgraciado con su neurosis, sea un ser desgraciado dentro de la sociedad.
"Evidentemente estas dos corrientes de la Psicología, que han pujado prácticamente hasta nuestros días, que todavía tienen una enorme vigencia y que se imponen, representan la negación de la condición humana, representan la negación de todo aquello que es humano y que significa valoración de lo humano. ¿Pero qué significa negación de lo humano? Porque una, el Conductismo, tiende pura y exclusivamente a hacer del hombre una máquina que se adecue a la máquina, un instrumento unido al instrumento de acero que es la máquina. La otra corriente, el Psicoanálisis, procura trasladar los males que en el hombre engendran su situación en la sociedad, a una conformidad para con los problemas que le aplastan dentro de esa sociedad.
"Evidentemente, mientras ambas ideologías pesaron sobre nuestro mundo, fué posible que esas dos corrientes florecieran. En el lapso que va de 1914 a 1918, o sea, de la Primera Guerra Mundial hasta la Segunda Guerra mundial que comienza en 1940 y termina en el año de 1945, la ideología del Conductismo y la ideología del Psicoanálisis se disputan la primacía en el mundo.
"El Conductismo florece en los Estados Unidos y se extiende por Europa y el resto de la humanidad. El Psicoanálisis florece en Europa y luego se traslada, con motivos de la segunda Guerra Mundial, a los Estados Unidos donde constituye su reducto y florece como la Psicología del "status"; más aún, se convierte en una especie de religión, se convierte en el modo con que los hombres, cuando tienen conciencia de una atrocidad como la guerra de Viet Nam, por ejemplo, van a cantar su "mea culpa" y golpearse el pecho en el gabinete del Psicoanálisis, para salir confortados habiendo confesado sus pecados de mala conciencia.
"Pero después de la segunda Guerra Mundial, comienza un nuevo despertar en el mundo, comienza a soplar un nuevo viento sobre el mundo y se descubre que la humanidad no está formada por el mismo tipo de sociedades, se descubre que existe un grupo de países que tienen el monopolio de la producción, un grupo de países que tienen el monopolio de lo que se llama la cultura, un grupo de países que tienen el monopolio de todas las actividades y que gozan de un bienestar asentado sobre la expoliación y la explotación de la mayoría de los países que constituyen la humanidad. Es el momento cuando se descubre que todavía, en pleno siglo XX, en la misma mitad del siglo XX, existen en el mundo más colonias que las que hubo después del descubrimiento de América, y es cuando se descubre que la existencia de la vida en esas colonias, a pesar de los cuatro siglos que habían transcurrido desde la iniciación del colonialismo, no había mejorado si no que había empeorado.
"El África era un enorme continente que se repartían los países de Europa. Comienza el despertar de los países africanos, al mismo tiempo que comienza el despertar de los países africanos y de los países asiáticos, también colonizados, nuestros países de América Latina descubren que habían logrado la independencia, habían logrado la independencia política, pero no habían logrado la verdadera libertad porque sus economías seguían siendo manejadas por las metrópolis. Habían adquirido la capacidad de afrontar sus problemas pero, sin medios para afrontar esos problemas y ante los nuevos descubrimientos, la Psicología del Conductismo y la Psicología del Psicoanálisis se revelan incapaces de comprender a ese hombre nuevo que está sufriendo.
"Es el momento cuando descubrimos, cuando entendemos que el hombre no es algo construido de una vez para siempre, que el hombre no es algo que ha sido construido de una vez por todas y que en todas las épocas es el mismo hombre. Es el momento cuando descubrimos que el hombre se auto-construye, que el hombre se genera, como dice muy bien el Dr. Cohen-DeGovia, que ese hombre que se genera es un individuo que paulatinamente se va construyendo de acuerdo a esas circunstancias en que está viviendo y que son esas circunstancias las que lo van conformando, en la misma medida que él con su acción conforma las circunstancias.
"Estamos ante un proceso genético. Ese proceso genético nos enseña dos cosas esenciales: en primer lugar, que nuestra especie no es un producto de creación, que el hombre no apareció sobre la tierra como un ser constituido humanamente, como un ser que de primera intención fué un hombre y que a través de los milenios continuó siéndolo; es el aspecto que se llama filogenético, es decir, la génesis de las especies y que determina que el hombre no es otra cosa que la complejización, que es la reestructuración de la materia que en un momento dado ha constituido las especies vivientes, las especies animales, y que por continuas adaptaciones de esas especies animales al medio ambiente, ha adquirido algunas características muy especiales. No podemos determinar cuándo, el momento preciso, ni podemos determinar tampoco, los mecanismos precisos por los cuales nuestra especie adquirió esas características que la diferenciaron totalmente de las especies animales.
"Pero fué el momento en que el desarrollo del cerebro, el cerebro humano que es el mayor cerebro, porque nuestro cerebro tiene aproximadamente 14 mil millones de neuronas, cuando el cerebro del animal más evolucionado, del que más se acerca al hombre en la escala animal, que es el de los monos antropoides, apenas alcanza a unos 4 mil millones, es el desarrollo de ese cerebro que permitió al hombre, a ese ser primitivo, establecer una discriminación mucho mas delicada de los estímulos que venían del medio ambiente. Al mismo tiempo desarrolló un instrumento esencial y fundamental que solamente es propio del hombre: la mano. La mano humana que es completamente diferente en su movimiento, en su capacidad de movimiento, de la mano del animal, de la mano del mono antropoide, que es el instrumento de prension animal que más se le asemeja. Ese desarrollo de la mano permitió la práxis del hombre, permitió la fabricación de instrumentos y las realizaciones de esos instrumentos. La unión de cerebro y mano, a través de la práxis, permitió el desarrollo del pensamiento, la condición, el salto indispensable, por el cual los hombres y los animales terminaron por distinguirse.
"En el mismo momento que el hombre pudo desarrollar el pensamiento, en el mismo momento en que el hombre pudo pensar, elabora un nuevo instrumento, ese instrumento es la transmisión de conocimientos adquiridos a través de la especie, de manera sintetizada, por medio del lenguaje. Ningún grupo animal posee el lenguaje. Poseen una serie de signos fonéticos de carácter afectivo, pero carecen de la palabra articulada, carecen de la palabra que poseemos nosotros y que nos permite transmitir nuestras experiencias. Si a un animal lo ponemos frente a una situación nueva como es la de hacer uso, por ejemplo, de una vara para acercar el alimento, después de muchos tanteos, usa esa vara, aprende a usar esa vara para acercar el alimento, pero es incapaz de transmitirle a los otros animales, de transmitirle a su descendencia el descubrimiento que ha hecho y cada uno de estos ha de hacer ese descubrimiento a la vez. En cambio, a través del lenguaje, por medio del pensamiento y de la razón, el hombre puede transmitir sintetizados los descubrimientos de su práxis a su descendencia y de esa manera no estamos obligados a un continuo aprendizaje por el método de prueba y error, si no que podemos directamente prescindir de estas etapas y avanzar cada vez más.
"De esta manera a través de milenios se produce la evolución filogenética que nos lleva primero, a la etapa de la inteligencia, es decir a la del Homo Sapiens, que es la iniciación de nuestra especie luego, ese Homo Sapiens, gradualmente adquiere el nivel de la razón, esta se adquiere no ya de resolver solamente problemas y de transmitir la resolución de esos problemas, si no de la capacidad para plantear problemas.
"El hombre es el único de los seres vivos que a cada momento puede preguntar ¿por qué? y en este interrogante tan simple, en ese ¿porqué? que continuamente escuchamos en los niños y que desgraciadamente los adultos nos planteamos con mucho menos frecuencia, el hombre está utilizando la capacidad de razón. Esa capacidad de razón lo lleva a adquirir Conciencia, adquirir conciencia significa comprender cuál es su situación en el mundo y por qué está ubicado en el mundo. De esta manera nos encontramos nosotros frente a un proceso ontogenético, o sea el desarrollo de esas cualidades desde el nacimiento hasta la edad adulta.
"La unión de esos dos procesos, el proceso filogenético y el proceso ontogenético nos lleva a construir, a estructurar y comprender la Psicología, nos lleva a hacer una nueva Psicología, que es la Psicología Genética. Ahora bien, esta Psicología Genética es la que supone el cambio, supone el cambio en la especie, supone el cambio en los individuos y supone, al mismo tiempo, el cambio en la sociedad. Una Psicología que está en condición de comprender a los seres vivos, no como algo dado de una vez para siempre, sino como algo que puede cambiar, como algo que se puede estructurar, es una Psicología que se adecua a una sociedad en cambio, a nuestra sociedad, nuestra sociedad del Tercer Mundo, nuestra sociedad de los países en subdesarrollo, que luchamos para tener el derecho de vivir, de que nuestra gente viva como seres humanos en el concierto de los seres humanos. Es el problema de una sociedad en cambio, es el problema de una sociedad que destruye las antiguas estructuras y que no puede, el hombre de esa sociedad, ser comprendido ni sus problemas ser resueltos por el Conductismo y el Psicoanálisis. El Conductismo es un yugo que le dice: debes seguir siendo una máquina de producción. El Psicoanálisis es un yugo que le dice: debes adecuarte a las circunstancias y conformarte con las circunstancias, te encuentras en el mejor de los mundos posibles y piensa que podría ser peor lo que podría ocurrirte.
"En cambio, la observación del hombre en el trabajo, la observación del hombre en el estudio, la observación del hombre en la vida de la comunidad, la observación del hombre en la familia sin intermediarios, sin los intermediarios de preconceptos, sin los intermediarios de teorías que definen de antemano lo que el hombre debe ser, permite comprender qué es ese hombre que se está construyendo, cómo se construye ese hombre. Y esa es la tarea, esa es la labor de lo que llamamos la Psicología Genética.
"Ahora bien, ¿sobre qué asienta esa Psicología Genética? ¿Cuales son sus verdaderos y reales orígenes? Ya a principios de siglo, se hablaba de la Psicología Genética. Un ilustre pensador argentino, José Ingenieros, escribió para 1905 un libro que tituló "Psicología Genética". Ese libro, luego, en las ediciones sucesivas, el mismo autor le sacó el adjetivo de genética y le dejó pura y exclusivamente el título de "Psicología". ¿Por qué esa inseguridad de Ingenieros? ¿Porqué renunció, siendo el primero en la historia de la Psicología de utilizar la denominación de Psicología Genética? A ese adjetivo renuncia porque su Psicología Genética está pura y exclusivamente basada en la biología mecanicista. Su Psicología estaba asentada sobre los cambios de la materia reconocidos por el materialismo simplista, por el materialismo que había sido creado en el siglo XIX y que había sido luego transformado radicalmente por Carlos Marx. Pero el pensamiento de Marx no había llegado todavía a Ingenieros, que se encontraba ideológicamente dentro del socialismo utópico, que encontró entonces intrascendente hablar de Psicología Genética.
"Desde 1905 debemos esperar a 1925, para que por primera vez - esto en 20 años - Henri Wallon en Francia, se ocupe de este problema. Henri Wallon es el primero que comprende que la Psicología no puede ser separada del materialismo biológico, pero que debe ser librada del mecanicismo que caracterizaba al materialismo biológico y que debe ser entroncada con la dialéctica que presupone el materialismo dialéctico. Es Henri Wallon el primero que comprende que el hombre está inmerso en la sociedad no como un ser en molde de cera que recibe todos los estímulos y todas las improntas que esa sociedad le impone, sino que es un ser que, al mismo tiempo que está recibiendo todas esas improntas, psicológicamente se va transformando y se va constituyendo en un nuevo ser, que cada día somos algo distinto y algo nuevo, que cada acontecimiento significa para nosotros una reestructuración de los puntos de referencia de nuestra conducta y de nuestro pensamiento y que, por consiguiente, el hombre no es una entidad estática sino una entidad en continuo movimiento. Que del niño al hombre adulto no solamente hay transformaciones, sino que no existe realmente el hombre adulto estático, sino que hasta el momento de su muerte, incluso cuando se producen regresiones por enfermedades, el hombre es un ser en continua transformación y que esas transformaciones del hombre se concretan en transformaciones de la gnosis y de la práxis, en transformaciones del conocimiento y en transformaciones de su actividad sobre la sociedad, y que cada uno de nosotros, cuando somos transformados por un impacto cualquiera, a consecuencia de esa transformación, realizamos una transformación en la sociedad.
" Este es el concepto, el verdadero concepto de la Psicología Genética que en estos momentos pugna por imponerse y que es el único camino que tenemos para crear una nueva ideología. Evidentemente, esto que les diga yo a ustedes, que es el único camino que tenemos para crear una nueva ideología, no significa bajo ningún punto de vista que es pura y exclusivamente la Psicología y el psicólogo los que van a crear esa ideología, de ninguna manera, bajo ningún punto de vista. Esa Psicología, esa ideología, la van a crear todos los hombres, todas las mujeres de la tierra con su lucha, con su trabajo, con su labor de reivindicación de la naturaleza humana. Pero el psicólogo, armado con el instrumento dialéctico de la Psicología Dialéctica, es el indicado para interpretar a ese hombre, para ayudar a ese hombre en la estructuración de su pensamiento, para ayudar a ese hombre en las situaciones difíciles que le plantean los cambios y para hacernos comprender cuál es el nuevo hombre.
"Les decía a ustedes hace un momento que un nuevo viento ha comenzado a soplar sobre el mundo y ese nuevo viento ha comenzado a soplar sobre la Psicología. Estamos en la obligación de desprendernos de los viejos marcos del pensamiento psicológico, estamos en la obligación de comprender al hombre bajo una nueva fase, comprenderlo para que ese hombre nuevo, ese hombre que está surgiendo junto con ese nuevo viento que corre sobre el mundo, sea un día un hombre que pueda disfrutar a plena conciencia de la condición humana.
"Hoy por hoy, en la sociedad todavía existente bajo la ideología resquebrajada que lo domina, pero resquebrajada, y que a pesar de estar resquebrajada no es menos fuerte, el hombre que se adecua a esa ideología tiene una falsa conciencia, tiene una mala conciencia, sabe que está condenado a desaparecer como tal, sabe que su actitud no puede continuar, pero se aferra por conservarla y por imponerla. En cambio, el nuevo hombre que procura construir un mundo nuevo, el nuevo hombre que deberá llegar a construir la Psicología Genética, el nuevo hombre que deberán comprender los psicólogos y apuntalarlo para que se construya humanamente y como verdadero ser humano, ese nuevo hombre ya no tiene una falsa conciencia, ese nuevo hombre comprende que la única condición humana es la condición de ya no ser esclavos de ninguna circunstancia, sino seres creadores, seres capaces de igualarse en la creación y comprenderse en la hermandad. Es necesario que todos los psicólogos comprendamos este momento crucial de la historia y nos preparemos para interpretarlo.
"La Psicología está en crisis. Recordarán ustedes que en mi intervención dije que estaba de acuerdo con el Dr. Suarez de que la Psicología estaba en crisis y que los psicólogos vivían una crisis profunda, una crisis tan profunda que si siguieran empecinándose en mantener los antiguos cuadros que hemos analizado, llevarán, inevitablemente, a la desaparición de la Psicología como algo útil y algo necesario para el género humano. Pero ese vacío será necesario llenarlo con algo, y ese vacío no lo llenará otra ciencia, no lo llenará un nuevo conocimiento que surgirá, sino que lo llenará la nueva Psicología, la de los psicólogos dispuestos a reivindicar a la naturaleza humana.
"Es todo".
![]()
Instituto de Psicología Genérica, A. C.
Proximamente: Merani responde