INSTITUTO DE PSICOLOGÍA GENÉRICA

IPsGe

"PIENSA GENÉRICAMENTE Y ACTÚA CONCRETAMENTE"

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GLOSARIO DE TÉRMINOS FRECUENTES EN

PSICOLOGÍA GENÉRICA

[A] [B] [C] [D] [E] [F] [G] [H] [I] [J] [K] [L] [M] [N]

A

Abstracción Acción Actitud Actividad Acto Adaptación Agresividad Alélon

Alienación Alteridad Altruismo Amor Anarquismo Antropocósmico Antropología concreta Apropiación Autogestión

Autoritarismo

Abstracción

[Lat.abstratio = sacar fuera de]. Como operación mental, la acción que considera separadamente lo que en la realidad no está separado ni es separable. Cf. distracción.

Abstracto

[Lat. abstractus, p. p. de abstrahere = sacar de]. Se dice de una idea obtenida por abstracción, o sea que se considera separadamente lo que no está separado ni es separable en realidad. Se opone a concreto (v.).

Acción

[Lat. Agere = actuar] El acto de actuar. En la perspectiva de la Filosofía de la a., designa la actividad humana integral, al pensamiento mismo y, con mayor razón, el querer, siendo incompletos mientras no haya habido realización.

En el sub-nivel societal de integración humana, toda manifestación de intención o expresión de interés capaz de influir en una situación dada es una a.. Por ejemplo, a. social (huelga, protesta pública, declaración por los medios informativos), a. política (participación en elecciones, manifestación política, negociaciones, intervención en el parlamento), a. diplomática, a. militar, etc.. Algunas posturas diametralmente opuestas no anulan la enorme gama de posibilidades que se pueden presentar ante la a. en general. Los anarquistas absolutizan el papel de la a. directa. Los budistas, al contrario, se inclinan a sobrestimar la actitud pasiva.

En el sub-nivel personal de integración humana la acción evoluciona, desde los movimientos pasivos o exógenos, es decir, bajo la dependencia de estímulos exteriores en la primera infancia, pasando a los movimientos activos debido a los desplazamientos autógenos y los movimientos coordinados de segmentos corporales o de sus fracciones que se exteriorizan como actitudes o mímicas, hasta las conductas con objetivos a largo plazo debidas al pensamiento del adulto. La Psi. Gen. Encuentra en la imagen genérica (vid. Genérico ) la base del pensamiento sin la cual no se puede realizar la secuencia de procesos mentales de carácter simbólico que denominamos pensar y que ubican a la persona en el mundo. Se trata, pues, de una actividad intencional y no de pasividad.

La Psi. Gen. Reconoce 1.- el sentimiento de "libre elección" que se refiere al aspecto subjetivo de las actividades que denominamos intencionales, por obras de las cuales tenemos la impresión de ser libres en la iniciación o prosecución de actos o al realizar elecciones. 2.- La libertad de a. dentro de un campo de condiciones situacionales y de responsabilidad ante sí mismo y ante otras personas. 3.- La apreciación de fines y formas de la a. de acuerdo a su correspondencia con valores humanistas.

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Actitud

[Ital. attitudine = posición]. Posición del cuerpo controlada y guiada por la sensibilidad postural. Disposición a actuar.

En psicología y psicología social, disposición determinada por la experiencia sobre la conducta. Escalas de actitud son elaboradas para descubrir rasgos del temperamento y la personalidad.

"La a. es el acto a cumplir en potencia... es preludio de la conciencia: intención o hesitación, con todas las tensiones, relajamientos, alternativas musculares con los que pueden acompañarse."

"La a. es una puesta en posición del cuerpo o la fisonomía y ha llevado la emoción hacia la expresión, injertando lo social en lo orgánico."

"La actitud dialéctica en la psicología práctica... es la posibilidad de que el niño [o la personalidad] sea cambiado por los acontecimientos y, particularmente, por las metas que persigue con conocimiento de causa." Se opone a las concepciones del ser humano como "la de un objeto cerrado en sí mismo, inalterable, susceptible de ser clasificado para toda su existencia en categorías determinadas."

Citas de "Fundamentos dialécticos la Psicología" de Henri Wallon.

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Actividad

[Lat. activitas, activas = actuar]. La acción del ser en el momento de realizar el acto. Es sinónimo de acción o de continuidad de acciones organizadas y metódicas con carácter escolar o profesional. Actividad productiva.

Con sentido puramente psicológico se refiere al conjunto de fenómenos de la vida activa, como los instintos, las tendencias, la voluntad, el hábito, etc., que constituye una de las tres partes de la psicología clásica, junto con la sensibilidad y la inteligencia.

"¿Qué es la vida sino actividad? La a. productiva es la vida genérica. Solo es un ser consciente, es decir, su propia vida es para él objeto, por que es un ser genérico. (V). Sólo por eso es su a. una a. libre y la a. libre y consciente es el carácter genérico del hombre."

C. Marx "Manuscritos Económico Filosóficos de 1844".

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Acto

[Lat. actum, agere = actuar]. En sentido general, una conducta motriz adaptada a un fin determinado y que posee sentido, o sea que traduce tendencias del ser que lo realiza. El acto expresa al sujeto de que emana. Acto fallido [Lat. fallere = engañoso, que traiciona] es llamado por Freud un acto incompletamente o imperfectamente cumplido. Según el psicoanálisis está en relación con zonas de conflictos, con sentimientos rechazados. Actos mórbidos [Lat. morbidus, morbos = enfermedad] son aquellos que presentan carácter insólito, anormal, patológico, o delictivo, sintomáticos de un trastorno mental.

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Adaptación

[Lat. adaptare, de ad = hacia + aptus = apto]. En biología, cualquier modificación morfológica o funcional de un organismo que responde favorablemente a las exigencias de la preservación de la vida y la perpetuación de la especie.

Propiedad de los seres vivos que les permite subsistir cuando varían las condiciones del medio. Acuerdo de una estructura con su medio. Con sentido psicológico la adaptación se refiere en particular a procesos que hacen más efectivas y ajustadas las actividades del trabajo o del proceso de aprendizaje.

Se puede hablar de adaptación positiva y negativa; la primera es la que produce modificaciones que llevan a un incremento de la actividad así, diremos que: 1. Llámase a. positiva o creciente al desarrollo de una estructura en interacción con su medio; la segunda, por el contrario, lleva a una disminución; es 2. La a. negativa o decreciente, cuando la estructura tiende al aislamiento de su medio y, correlativamente, aumenta la diferenciación de sus factores internos.

Se habla de adaptación social, que es sinónimo de ajustamiento, cuando se producen modificaciones de la conducta que mejoran las relaciones con el ambiente social. En el caso de la inadaptación, pueden observarse dos variantes: a) la situación de a. decreciente por aislamiento o por descomposición del medio y b) la situación de superación de un medio que resulta insuficiente para mantener relaciones de interacción. Toda a. positiva o creciente lleva a la modificación progresiva de la estructura y su medio y, en ese sentido, comporta la superación de lo viejo por lo nuevo. Por último, en un sistema cerrado, se produce la desarticulación de estructura y medio.

En términos generales, la Psi. Gen. propicia la a. positiva o creciente, al tiempo que problematiza el conformismo o la inadaptación.Volver

Agresividad

[Lat. gradior, gradi + ad = marchar contra]. La biología acepta que la agresividad es uno de los caracteres fundamentales de cualquier ser vivo e indica sus relaciones estrechas, en la serie animal, con el instinto sexual. La psicología y la escuela psicoanalítica han confirmado este dato fundamental. Sinembargo, no todos los psicólogos están de acuerdo sobre el sentido que se debe dar a este término; unos lo reservan para actos de carácter hostil, destructivo; otros lo aplican a todas las tendencias activas dirigidas hacia el exterior, que afirman el yo y son posesivas y constructivas. Veamos la crítica a este último sentido en:

Agresión

(de agredir y éste del lat. aggredi: acometer. El uso del adjetivo "agresivo" para referirse a dinámico, activo y emprendedor, es un anglicismo). Acción y efecto de agredir, acto contrario al derecho de otro. Ataque armado de una nación contra otra en violación del derecho internacional.

La a. no solo se expresa en forma de acción física, sino también en palabras, gestos o actitudes (a. moral). La a. es la toma de iniciativa en toda ación de violencia .Volver

Alélon

[Gr. allélon = Uno de otro]. Pronombre recíproco. [Esp. Nos.]. En Psi. Gen. posee el valor del nos mayestático como pronombre sujeto de la primera persona del singular, incluyendo al Yo y su complemento inseparable, el Otro íntimo, el alter ego o "socius".

"La elaboración consciente del Yo y del Otro se hace simultáneamente. Son dos términos conexos cuyas variaciones son complementarias y las diferencias recíprocas."

"La consciencia atribuye al Otro tanta realidad íntima como al Yo, y el Yo no parece tener menor apariencia externa que el Otro. En cada nivel de evolución se establecen relaciones en el contenido de la percepción entre sus diferentes dominios. Sin duda, para mayor comodidad, se puede hablar de un Yo kinestésico y propioceptivo, de un Yo visual, y también de un Yo nominal y pronominal, de un Yo categorial o conceptual, pero su dependencia mutua es íntima."

"El estadio categorial... permitirá al Yo representarse relaciones con los otros (alii) bajo aspectos extremadamente diversos y según combinaciones muy variadas. Correlativamente el Otro, vuelto polimorfo, ejercerá sobre el Yo una acción de regreso susceptible de suscitar, por su parte, conductas más o menos modificadas."

"A partir del momento en que el Yo se afirme no hay mas que uno, pero el segundo no se desvanece totalmente. No es más el Ego pero se convierte en el Alter Ego. Es el "socius" de Pierre Janet; es un doble del Yo que le es concomitante y consustancial, pero con el que no siempre concuerda. Es el soporte de la discusión interior, de la objeción en las determinaciones todavía dudosas. Algunas veces se independiza y llega a ser eco toma de pensamiento, premonición, amenaza. Está tan ligado al ejercicio de la reflexión que sus raíces orgánicas parecen implicarse mutuamente."

Citas de "Niveles y fluctuaciones del Yo" de Henri Wallon.

Intentemos un análisis filosófico vertiendo las observaciones clínicas y los estudios de la

Psicología Genética y su puntualización, la Psicología Genérica, sobre el molde de la Filosofía Materialista.

Alélon [Nos], esencia genérica recíproca (teoría de la ):
(Lo y El Otro) = Núcleo / Yo = Cuerpo / (Estadios; fases) = Curso

Una esencia genérica tiene la forma de una totalidad sistemática que, por sí misma, sólo puede expresarse mediante el desarrollo en sus partes (entre ellas, las especies) más heterogéneas y opuestas entre sí, incluyendo aquellas fases en las cuales la esencia misma desaparece y se transforma en su negación.

El mínimum del alélon [Nos] como esencia genérica recíproca, como totalidad procesual susceptible de un desarrollo evolutivo interno, comporta los siguientes momentos:

(1)Ante todo, un núcleo (Lo y El Otro) a partir del cual se organice la esencia (alélon: Nos) como totalidad sistemática íntegra. El núcleo (Lo y El Otro) no puede confundirse con la diferencia específica (distintiva e invariante) de los conceptos clasificatorios. Es, más bien, una diferencia constitutiva, que ni siquiera tiene que ser invariante. El núcleo (Lo y El Otro) es más bien, el germen o manantial («género generador») del cual fluye la esencia (alélon;Nos) y es el que confiere, incluso a aquellas determinaciones de la esencia que se hayan alejado del núcleo hasta el punto de perderlo de vista, la condición de partes de la esencia. Ahora bien: aunque el núcleo (Lo y El Otro) es género generador respecto de la esencia (alélon; Nos), él mismo es resultado de un género generador previo, el que denominamos género radical = biológico (o raíz) que ya no se incorporará a la esencia puesto que él habrá de comenzar a ser de-sestructurado para, en reestructuración característica, por anamórfosis, dar lugar al núcleo (Lo y El Otro); un núcleo que, por relación a su raíz, desempeña el papel de una diferencia específica respecto del género radical biológico. (Por ejemplo: el género radical biológico del núcleo (Lo y El Otro) del amor es la sexualidad).

(2)Pero el núcleo (Lo y El Otro) no es la esencia (alélon; Nos), porque la esencia sólo se da (como «género generado») en su desarrollo. El núcleo (Lo y El Otro) no es la sustancia aislada. Pertenece siempre a un contorno o medio exterior que, a la vez, lo configura y, sobre todo, mantiene la unidad de la esencia (alélon; Nos) precisamente incluso en el momento en el cual el núcleo se transforma y aún llega al límite de su desvanecimiento. La exterioridad respecto del núcleo (Lo y El Otro) es, pues, en esta concepción dialéctica de la esencia (alélon; Nos), simultáneamente fundamento de la estabilidad de la esencia y de la variación interna del núcleo. El conjunto de aquellas determinaciones de la esencia que proceden del exterior del núcleo, pero que lo envuelven a medida que van apareciendo, de un modo constante, es el Yo «cuerpo» (o «corteza») de la esencia (alélon; Nos). El cuerpo (Yo), podría decirse, crece por capas acumulativas. La dialéctica del cuerpo (Yo) de la esencia (a. N.) cabría ponerla en el mantenimiento (al menos genérico, es decir, dado en medio de sus variaciones homólogas y análogas a otras esencias) de las determinaciones que la esencia (a. N.) va recibiendo en cada punto de su desarrollo, en cuanto proceden de la exterioridad del núcleo (Lo y El Otro).

(3)El núcleo (Lo y El Otro), envuelto por su cuerpo (Yo) (genéricamente invariable) y, por tanto, en razón del medio, se modifica internamente (y con él, la propia esencia (alélon; Nos) se desarrolla según la forma evolutiva de una metamorfosis) dando lugar a las fases o especificaciones evolutivas de la esencia (alélon; Nos) genérica recíproca (que afectan también al cuerpo (Yo), sin menoscabo de su invariancia genérica). El conjunto de tales fases constituye lo que podría llamarse el curso (fases; estadios) de la esencia (alélon; Nos). Su límite, habrá que ponerlo en el momento en que tenga lugar la eliminación absoluta del núcleo (El y Lo Otro). Y con ello, lógicamente, la eliminación del propio cuerpo (Yo) de la esencia (alélon; Nos).

Este mínimum que atribuimos a la Idea de esencia (alélon [Nos]) genérica (núcleo= Lo y El Otro / cuerpo=Yo / curso=Estadios-fases) y, según la cual, la esencia (alélon; Nos) genérica en modo alguno podrá ser reducida a su núcleo (Lo y el Otro) (puesto que el cuerpo (Yo) también es esencial, y por tanto, su curso : la esencia sólo se muestra en el desarrollo de las determinaciones específicas) puede ilustrarse en el campo de la teoría genérica de la personalidad en las posiciones del alélon según los estadios de desarrollo del modo de producir la vida, la personalidad (v) y, desde luego, con ejemplos tomados de dominios psicológicos como los que van "del acto al pensamiento"(Henri Wallon).

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Alienación

[Lat. alienatio = enajenación, extrañamiento] Perteneciente a otro, extraño. En Psicología Genérica es importante distinguir entre el acto o acción de enajenar o enajenarse y el efecto: La alienación, el extrañamiento, que es la distancia interpersonal entre los hombres que los torna extraños entre sí. Pj. falta de reconocimiento de situaciones familiares y personas que, cuando se privilegia la relación mercantil, aparecen como extrañas y nunca vistas. La a. designa el abismo, la distancia que separa psicológicamente a los seres humanos y los convierte en unidades aisladas, en individuos.

La distancia interpersonal es aquella que impide la simpatía, el afecto y la comprensión entre las personas. Basta con no reconocer que frente a mi hay una persona, un ser humano, uno de mi especie y como yo, es decir, que esa persona y yo, nos~otros, estamos vinculados por imperativos de la condición humana, para certificar la presencia de la alienación. Desafortunadamente, la realidad contemporánea del mundo en que prevalece la estructura de las relaciones del capital financiero internacional; el imperialismo, los hombres no se conocen, no se comprenden, se ven unos a otros como cosas - ora molestas, ora ventajosas - para sus respectivos y exclusivos finnes. Se trata de la significación del ser humano como medio y no como finalidad de nuestras relaciones.

Cuando la sociedad se divide en clases de dominantes y dominados; cuando las instituciones legitiman y sostienen esas diferencias; cuando las comunidades se disgregan por la atomización de los grupos en individualidades y cuando los individuos son arbitrariamente fragmentados (Vid. Fragmentación) y obligados a contratar sólo aspectos de su ser y son detentados (Vid. Detentación) en lo demás; cuando a cada individuo fragmentado se le percibe como cosa susceptible del manejo al antojo de un otro (Vid. Otro) y, a su vez, cuando ese individuo ha aprendido a ver a los demás como cosas que él pudiera manejar, estamos frente al cuadro de una sociedad y un mundo enfermo, un cuadro de patología sociocultural, que tiene como síntoma generalizado la a. en las relaciones interpersonales.

La a. es un fenómeno del nivel único de integración humano pero caracteriza el estado de todos los subniveles de integración humana: personal, grupal, comunitario, institucional y societal. La historia del trabajo, definido como actividad vital consciente, es la historia de la a.. A medida que el hombre fué construyendo la civilización, el horizonte de a. se amplió. Simultáneamente a que el ser humano se fué comprendiendo a sí mismo y que su horizonte de libertad también fuera creciendo, de modo contradictorio, empezó a experimentar su separación del medio ambiental y luego de su propia sociedad. Comenzó a comprenderse a sí mismo como una personalidad y a la vez como parte de la humanidad. Este avance, que puede ser considerado como punto de partida de las libertades individuales, deviene gradualmente como a. creciente del ser humano con respecto al medio natural y sociocultural; deviene en enajenación y detentación de los productos de su actividad vital y en subordinación de la personalidad a fuerzas externas y ajenas.

Ref. Materialismo histórico.

La creciente división del trabajo, la ampliación del mercado, el aumento de la tecnología y las comunicaciones se corresponde con la desestructuración general de las antiguas formas institucionales y modos de relación social, evidenciándose cambios también en el comportamiento colectivo y personal que desequilibran la adaptación creciente a las nuevas situaciones. Por una parte, la inercia social de instituciones y formas de relación obsoletas no brindan apoyo para transitar el momento de cambio que se está evidenciando; por otro, las exigencias de progreso no muestran una dirección clara del desarrollo. Estas contradicciones se expresan en agresividad creciente, neurosis, suicidio, etc. Ocurre la fetichización de los mecanismos sociales y tecnológicos en detrimento de las relaciones interpersonales propiamente humanas y en perjuicio de la perfección espiritual y moral de los seres humanos.

La Psi. Gen. comprende la a. no tanto como un problema económico cuanto de salud, entendida esta como el proceso mismo de socialización, por ello plantea como objetivos: Mejorar la convivencia. Solamente donde las relaciones humanas se encuentran en sintonía con el desarrollo de los medios de producción de la vida, es que se deja margen al desarrollo de la producción de los bienes tangibles e intangibles vitales y la existencia deviene sin entorpecimientos y en toda su plenitud. El desarrollo de la auto - organización y autogestión son las avenidas para humanizar las relaciones sociales. Prevenir la alienación debida a las resistencias al cambio en la estructura de las relaciones humanas, incentivando la participación de los ciudadanos minimiza la a. social y política. Reducir la morbilidad debida a relaciones enajenantes y detentantes. Limitar los daños producidos por la a. en todos los subniveles de integración humana. Habilitar todos los subniveles que han remitido de su condición mórbida.

La Psi. Gen. aspira a asegurar el progreso en los nuevos caminos sin la ampliación de la a. El futuro no será privado de elementos de a., pero el ser humano puede actuar de un modo consciente en una dirección continuada de humanización.

Alienación mental, sinónimo para desorden mental. Si bien en el sub-nivel societal de integración humana se puede aceptar la designación del extrañamiento de sí mismo con el término a., en el sub-nivel personal es mucho más descriptivo el de "despersonalización" que designa un proceso psicopatológico clínicamente observable.

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Alteridad

[Lat. alter = otro]. Alterar, convertir en otro. Carácter de lo que es otro. Contrario de identidad. (v.).

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Altruismo

[Lat. alter otro + ismo = estado o condición]. Tendencia hacia el otro, que lleva al amor al prójimo. Puede ser espontáneo, bajo la forma de instinto social o gregal (asentado en las atracciones que existen entre los seres de una misma especie) o reflexivo, basado en razones éticas.

(del fr. altruisme). Esmero y complacencia en el bien ajeno, aun a costa del propio, y por motivos puramente humanos. Se trata del servicio al bienestar de los otros, de la disposición al sacrificio de los intereses personales en aras del beneficio de los demás.

Esta palabra fue introducida en el lenguaje científico y filosófico por A. Comte, utilizándola para constituir la doctrina moral del Positivismo. En la experiencia del a. Comte vio, además, un criterio de experiencia capaz de oponerse al egoísmo cotidiano y también al egoísmo como factor de progreso, defendido por el Liberalismo. El a., así como la solidaridad y la reciprocidad , son propios de la ética humanista, porque estas actitudes contribuyen al progreso del género humano, a la solución favorable y justa de los conflictos interpersonales y sociales.Volver

Amor

[Lat. amor = afecto, cariño]. Tendencia atractiva hacia otras personas, sobre todo si no tiene como objeto exclusivo la satisfacción de una necesidad material (amor por los padres, por la patria, etc.). Cuando el amor tiene base sexual se refiere por regla general a la atracción entre sujetos de sexos opuestos; a veces aparece como atracción homosexual o lesbianismo.

En cuanto al a. propio se le concede un sentido positivo cuando es interpretado como afán de mejorar la propia actuación y un sentido negativo como inmoderada estimación de sí mismo.

La Psi. Gen. considera al a. como una fuerza psicológica fundamental que asegura la ayuda mutua y la solidaridad entre los seres humanos por encima de las fronteras establecidas entre los grupos sociales y los estados.

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Anarquismo

Corriente político - social cuyo principio fundamental es la negación del Estado al que se considera como órgano de violencia. En general, el a. niega también la propiedad privada y la religión a las que señala como factores atentatorios contra la libertad absoluta del ser humano.

Desde el punto de vista teórico, el a. es ecléctico y admite desde las propuestas de tipo más violentas, hasta el anarco - individualismo de Stirner, el anarco - comunismo de Kropotkin y el anarco - sindicalismo, fuertemente influido por éste.

El anarco - sindicalismo niega entidad a la lucha política y al papel dirigente del partido en el movimiento obrero, atribuyendo al sindicato anarquista el máximo signo revolucionario.

En Bakunin se sostiene que de la anarquía nacerá espontáneamente el nuevo orden, tesis que confronta con la de Proudhon que concibe a la nueva sociedad como una organización de intercambio de servicios y mutualismo, en la que no falta la cooperativa ni el principio de autogestión.

Algunos especialistas han visto en Nietzshe un a. axiológico y en Tolstoy y Gandhi expresiones prácticas del a. ético, socialista y no violento.

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Antropocósmico.

(Gr. anthropos = hombre + kosmos = orden del universo)

Los procesos de apropiación, la práxis, que la investigación psicogenérica confirma en su análisis de la historia del hombre imposibilitan, necesariamente, su encierro "en la animalidad o socialidad porque no solo es un ser antropológico, si no que está abierto a la comprensión del ser sobre la base de la práxis; es, por tanto, un ser antropocósmico (2); en nuestro decir, genérico. "El hombre es un ser genérico. No sólo porque en el plano práctico y teórico hace del género, tanto del suyo propio como el de las demás cosas, su objeto, sino además, - y esto es otra forma de decir lo mismo - porque se comporta frente a sí mismo como frente al actual género viviente, porque se comporta frente a sí mismo como frente a un ser universal y, por tanto, libre." (6).

(ver: "La Psicología Genérica")

                                                          

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Antropología concreta

"Antropología_concreta: (Gr. Ántropo = hombre + lógos = tratado) (Lat. concretus = formado por agregación o condensación de partes). “Psicología que explica al ser que se autoconstruye por la vida, el trabajo, reunificando naturaleza y naturaleza del hombre, fundiendo en una unidad epistémica objeto y sujeto... en el aspecto específico de la afirmación de su pensamiento y acción.”

“ Es como sujeto viviente que el hombre crea, siente necesidades o produce; y de manera general su existencia como sujeto en inextricable relación con el mundo de los objetos es la que produce herramientas, crea relaciones de intercambio según necesidades y, finalmente, por medio del lenguaje, puede constituir un universo abstracto cuyo interior establece relaciones de necesidad, lógicas en una palabra, que constituyen el pensamiento. Se puede definir lo humano así, entre las ciencias del hombre y de la naturaleza, como el punto del conocimiento en que la dialéctica de sujeto y objeto conduce a la fusión de ambos términos".

“Iniciada por Henri Wallon, la Psicología Genética rasga con su dialéctica intrínseca la dialéctica de lo humano como etapa reflexiva de la evolución de la materia, y destaca el pasaje del plano de la inteligencia al de la razón que se presenta en nuestra especie como momento histórico: inteligencia y razón consideradas como actividades negantrópicas que permiten al ser hominizado humanizarse y vencer así la igualación entrópica y destructiva de la adaptación. Superar la adaptación es el problema humano por excelencia, y nuestra especie, adaptada al máximo en lo biológico, línea concluida en este sentido, únicamente se transforma y transformará sobre el plano del intelecto. La antropología concreta que sea capaz de asir lo humano en ese nivel será la Psicología que vemos bosquejarse pero no podemos historiar porque todavía es futuro”.

“La Psicología que en nuestros días tiende a perfilarse como antropología concreta solamente puede ser conocimiento de este ser, de sus leyes, estudio de los modos de acción que prolongan su interioridad para conjugarla con la de la especie, para conjugar con su conducta, conciencia, mecanismos biológicos y sociales.”

Citas de “Historia crítica de la Psicología” de Alberto Merani

“Para que el “hombre” se convierta en objeto de la conciencia sensible y la necesidad de “hombre en cuanto hombre” se convierta en necesidad, hay que pasar por toda la historia, como historia de desarrollo y preparación. La historia es de por sí una parte real de la historia natural , de la transformación de la naturaleza en hombre. La ciencia natural se convierte mas tarde en ciencia del hombre y a su vez, la ciencia del hombre englobará a la ciencia natural y sólo habrá así, una ciencia.”

Cita de “Manuscritos económico-filosóficos de 1844” de Carlos Marx

La Psicología Genérica – concreta – , puntualización de la Psicología Genética, funde sujeto y objeto en una unidad epistémica por medio del “allelon” , la conciencia recíproca de la otredad en la conducta del ser.

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Apropiación

(f) Acción de apropiar o apropiarse.

"... la superación positiva de la propiedad privada, es decir, la apropiación sensible de la esencia y la vida humanas, del hombre objetivo, de las obras humanas para y por el hombre, no debe concebirse simplemente en el sentido del disfrute inmediato y unilateral, no simplemente en el sentido de poseer o del tener. El hombre se apropia su esencia omnilateral de un modo omnilateral, es decir, como un hombre total. Cada uno de sus comportamientos humanos ante el mundo, la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto, el pensar, el intuir, el percibir, el querer, el actuar, el amor, en una palabra, todos los órganos de su individualidad, como órganos que son inmediatamente en su forma en cuanto órganos comunes, representan, en su comportamiento objetivo o en su comportamiento hacia el objeto, la apropiación de este. La apropiación de la realidad humana, su comportamiento hacia el objeto, es el ejercicio de la realidad humana, y es, por tanto, algo tan múltiple como lo son las determinaciones esenciales y las actividades; acción humana y padecer humano, pues también el padecer, concebido humanamente, es un autodisfrute del hombre."

"Así mismo, mis sentidos y el disfrute de los otros hombres se han convertido en mi propia apropiación. De ahí que, además de estos órganos inmediatos, se formen órganos sociales, en la forma de la sociedad; que, por ejemplo, la actividad inmediata con otros, etc., dentro de la sociedad se convierta en un órgano de mi manifestación de vida y en un modo de apropiación de la vida humana."

Citas de "Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844" de Carlos Marx

En la práctica clínica de la Psicología Genérica, "la meta de la relación psicoterapéutica es: eliminar positivamente la alienación de sí de sus componentes. Esto quiere decir, por tanto, la apropiación real de la personalidad por las personas y para las personas."

Cita de "La Psicología en la Salud Pública" de G. C. Cohen-DeGovia

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Autogestión

[del lat. gestio = acción y efecto de administrar, y del gr. autos = propio, por sí mismo]. Auto - administración, auto - gobernación. Dentro del sistema político democrático este término se aplica a los órganos territoriales de elección popular a nivel comunal y municipal y también a las autoridades electivas de las sociedades cooperativas y a los órganos electos de las organizaciones sociales democráticas. La a. es un ideal de los sistemas anarquistas y de algunas corrientes socialistas, movimientos juveniles de protesta, feministas, ecologistas, etc.

La Psi. Gen. confirma, a través de sus investigaciones, la dirección del desarrollo humano en el sentido de una sociedad de individuos autónomos asociados y apoya los esfuerzos de los movimientos populares a nivel de barrios, centros docentes, clubes, etc. para organizarse democráticamente según el principio de a., que se entiende como una variedad de la democracia directa y participativa. Los psicólogos genéricos tratan de colaborar con los ciudadanos en la utilización de sus derechos civiles y constitucionales para ampliar los marcos de la democracia y constituir órganos de poder local, municipal, sobre la base del principio de a., como expresión democrática de su voluntad, de la cultura de consenso y no-violencia, de solidaridad humana.

Ir a http://mx.geocities.com/cohen_degovia y hacer clic en "Psicología y Autogestión".

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Autoritarismo

[de autoridad y éste del lat. auctoritatem = poder, fuerza, orden, dignidad]. 1. Fe y obediencia irracionales con respecto a la personalidad, institución o grupo social que son consideradas como fuente de la autoridad. 2. Régimen político antidemocrático basado en el poder ilimitado de una persona, una institución o un grupo social que se mantiene por medio de la manipulación y la violencia. 3. Una de las formas del dogmatismo que considera a la autoridad como única o suprema fuente de la sabiduría o de la ética.

La Psi. Gen. confirma que todas las formas y manifestaciones del a. son incompatibles con la salud de la personas y señala el camino y los métodos para cambiarlo por medio de la democratización autogestionaria en todos los subniveles humanos de integración.

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B

Barbarie - civilización Barrera Base - superestructura Bien Social Bioética

Burguesía Burocracia

Barbarie Civilización

La civilización sólo puede entenderse a partir de la Barbarie. La «sustancia» de la Barbarie y de la Civización es la misma: la «Cultura humana». El tránsito de la Barbarie a la Civilización es un proceso necesario y determinista. La «Civilización» es la negación dialéctica de la Barbarie: ésta, a la vez que queda negada, resulta incorporada a la Civilización. La Barbarie la concebimos por medio de la forma lógica «Clase de clases» (distributivas) —cada una de las culturas bárbaras—, generadas a partir de ciertas relaciones (no conexas, simétricas, &c.). Podemos pensar en un «esquema de transformación» que tenga la forma de negación de la configuración lógica («Clase de clases») en la cual se alcance una configuración lógica nueva: la «Clase de un solo elemento». La Idea de Civilización se nos presenta entonces como la negación de la pluralidad de Culturas bárbaras, mediante la conversión de esta pluralidad en una única «Cultura universal» El advenimiento de la Civilización —de la Historia— es un proceso progresivo cuya forma dialéctica es: la conexivización de las relaciones ínter - culturales, a partir de la propagación de relaciones no - simétricas (dominación, explotación) sobre las cuales se pueden ir construyendo relaciones simétricas de más alto nivel material, y, con ellas, realizándose la transitividad de esa «identidad» que consideramos constitutiva de la sociedad humana. Gordon Childe ha subrayado dos criterios constitutivos, respectivamente, de Barbarie y de Civización: la «revolución de la producción de alimentos» y la «revolución urbana», que transformó la barbarie en civilización.

El concepto de cultura bárbara lo definiremos aquí como una symploké en la cual las relaciones constitutivas, si bien han alcanzado la simetría, no han alcanzado la transitividad y, por tanto, tampoco la reflexividad. Si utilizamos el esquema matricial de los géneros combinatorios combinado con el criterio de la transitividad, como mecanismo de transformación del nivel de barbarie al nivel de civilización, podemos obtener un conjunto de resultados interesantes. Gordon Childe, en su análisis, percibe un aspecto esencial del proceso: la necesidad de un excedente de reserva, en los poblados neolíticos, para poder alimentar a los «forjadores, artesanos o sacerdotes» especialistas full time. Pero es preciso considerar también el aspecto recíproco del proceso: que, aun cuando una comunidad haya llegado a un nivel demográfico y económico que le permite alimentar a equipos de especialistas full time, en cambio no puede absorber la totalidad del proceso especializado. Esto obliga a pensar en la necesidad de que el forjador o el sacerdote viaje a otras comunidades. De este modo la Ciudad aparece como la «negación de una negación»: el aislamiento (i.e., la no transitividad, incluso intransitividad) de las comunidades que se mantenían «a la defensiva» o, a lo sumo, dispuestas a emprender agresiones físicas biológicas, pero no «agresiones culturales», como puedan serlo el proselitismo religioso, o el comercio que busca nuevos mercados, es decir, que realiza la transitividad recurrente de una simetría.

La Teoría de la Transitividad que proponemos permite ofrecer un esquema materialista, pero no empírico, de la conexión entre la universalidad propia de la civilización y la constitución de la ciudad. La Idea de Ciudad implica la pluralidad de ciudades para que pueda tomarse como línea divisoria entre la Barbarie y la Civilización. La pluralidad de ciudades es una condición dialéctica de la ciudad y no una resultante acumulativa de ciudades ya constituidas. Cada una de las ciudades implica a otras en virtud de su propia estructura interna —en virtud de la división del trabajo en el sentido del especialista full time, división que hacía posible que los individuos se desprendan de la comunidad a la que pertenecen y puedan, en principio, encajarse en cualquier otra ciudad erigiéndose en «individuos virtualmente cosmopolitas»; por ejemplo, los metalúrgicos considerados por Gordon Childe. Según esto, la estructura lógica que conviene a la «ciudad», en cuanto «conjunto de ciudades», no es la estructura de una clase porfiriana («Ciudad» como concepto clase cuyos elementos sean Chatal Hüyük, Tell-es-Sultan, Babilonia o Atenas) sino la estructura matricial de los géneros combinatorios. La utilización del esquema clase porfiriana, obliga a Childe a enfocar el proceso de transformación de un poblado en ciudad como un proceso de evolución interna (teoría del excedente alimenticio, controlado por una casta sacerdotal, &c.).

Las sociedades bárbaras están fuera del Tiempo histórico. Esto, en principio, no tiene mayor misterio: también lo están las sociedades de insectos. El campo o Universo de la Etnología es el campo constituido por las «culturas bárbaras». Entre ellas existen relaciones de comunicación simétricas (pero no conexas: no se establecen entre dos cualesquiera), tal como se revelan en el comercio intertribu, en los cambios de mujeres, en la guerra. Esta simetría es la que define a la barbarie. La no transitividad, por tanto, no es un concepto meramente negativo. Contiene algo positivo, a saber, el aislamiento de las comunidades. (La Civilización es la negación de este «aislamiento» transitivo y sólo entonces la Barbarie aparecerá como la negación de esta negación). La ausencia de la escritura se conecta ahora con la no-transitividad que comentamos. En ausencia de escritura, los contactos simétricos entre A y B, entre B y C, no tienen por qué ser transitivos.

Pelayo García Sierra: "Diccionario filosófico Manual de materialismo filosófico"

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Barrera

[De barra, y ésta del mismo orígen que vara, del Lat. vara = armazón de maderos]. Todo lo que limita y restringe la actividad de un organismo. En psicología se denomina barrera a los obstáculos de cualquier naturaleza que pueden ser insuperables o que, por lo menos, impiden o hacen muy difícil la satisfacción de deseos o necesidades, y por lo general, provocan frustración (v.)

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Base / Superestructura

La distinción base/superestructura es una metáfora que en el Prefacio a la Introducción a la crítica de la economía política de Marx tiene un alcance crítico y preciso. En las coordenadas de nuestra Filosofía de la cultura, sobreentendemos que el Prefacio de Marx presenta las superestructuras en cuanto morfologías culturales susceptibles de desplomarse en el proceso de evolución del todo complejo; y, precisamente cuando se desmoronan, porque la base ha cambiado, es cuando se manifiestan como tales superestructuras. Pero esta metáfora sugiere una visión estática de la realidad: la base es el soporte y las superestructuras vienen a ser una excrecencia, una floración que puede tener alguna reacción sobre la base, pero que no se sabe muy bien cuál pueda ser su función en la producción (¿un software respecto del hardware básico, como sugería Klaus?, ¿una capa ideológica destinada al control social de los individuos de la sociedad correspondiente a la cultura de referencia?). De hecho la distinción fue desarrollada en el Diamat en una perspectiva dualista, dogmática y no crítica, de suerte que base terminaba equivaliendo a materia (otras veces a «Naturaleza») y superestructura a espíritu (otras veces a «Hombre»); pues, a fin de cuentas, el Arte, la Religión, la Filosofía o el Derecho —es decir, los contenidos de la «cultura» en el sentido más tradicional— se adscribían al terreno de las superestructuras. De este modo la distinción, en los años veinte y siguientes, vino a ponerse al paso de las distinciones que se establecían en la Axiología o Teoría de los Valores coetánea (la de Max Scheler o la de Nicolai Hartmann) entre bienes y valores (los valores más altos eran los más débiles y necesitaban del apoyo o tutela especial del «Estado de Cultura»). ¿Acaso la distinción de Marx debe considerarse hoy inútil y aun peligrosa? No necesariamente, pues en ella se hace presente una distinción fundamental pero que necesita ser «vuelta del revés», como tantas otras distinciones de Marx. La base soporta, sin duda, a la superestructura, pero no como los cimientos soportan los muros del edificio, sino como el tronco de un árbol soporta las hojas o como, mejor aún, los huesos del organismo soportan los demás tejidos del vertebrado: las hojas no son meras secreciones del tronco, sino superficies a través de las cuales se canaliza y se recoge la energía exterior que hace que el tronco mismo pueda crecer; los tejidos del vertebrado no brotan de los huesos, sino ambos del cigoto. Por consiguiente, las superestructuras desempeñan el papel de filtros, canales, &c., de la energía exterior que sostiene a la base del organismo; por lo que el «desplome» del organismo tendrá lugar internamente (sin perjuicio de que pueda agotarse la energía exterior que lo alimenta), cuando las superestructuras comiencen a ser incapaces de captar la energía o de mantener el tejido intercalar que la canaliza dentro de su morfología característica. Ésta es la razón por la cual solamente cuando haya habido un cambio efectivo la realidad de las superestructuras se manifestará como tal, por su incapacidad para «re - alimentar» a la base, sin la cual el sistema no se sostiene. Pero cuando el sistema morfodinámico funcione, las estructuras que forman parte de su fisiología no podrán considerarse propiamente como superestructuras: una catedral, en la sociedad medieval, no es una superestructura de la «base feudal», sino que es un contenido a través del cual la producción se desarrolla según formas económicas, políticas, de contacto social, de conformación de jerarquías, con funciones de banco, de fuente de trabajo, &c. Según esto, mientras no faltasen los recursos energéticos del entorno feudal (incluyendo aquí a las otras sociedades) las catedrales no podrían considerarse como «sobreañadidas», sino como partes internas de la anatomía de esa «cultura feudal»; cuando los recursos se agotan, porque se han desarrollado nuevas formas de producción, las catedrales podrán impedir que el sistema subsista y determinarán la ruina de su base, que se desplomará sustituida por otra. La propia idea de Cultura sustituirá a la idea superestructural de la Gracia, y hasta cabría construir, en paralelismo con la fórmula medieval, supuesto que se reaplique (como de hecho se hace) la antigua Idea de la Gracia, en la medida en que permanece remanente, al nuevo Reino de la Cultura (que se había formado a sus expensas), una nueva fórmula: Gratia culturam non tollit sed perficit.

Uno de los principales efectos de esta re - aplicación de la Idea de la Gracia a la Idea de la Cultura será la liberación del Verbo Divino respecto de las redes de la Cultura grecolatina, en las cuales aparecía atrapado; pues ahora cabrá reconocer que cada cultura (en el sentido antropológico - político), y no sólo la judeo helénica, encierra las «semillas del Verbo». Este reconocimiento se hace explícito en algunas corrientes radicales de la Teología de la Liberación a raíz, sobre todo, del Quinto centenario del descubrimiento de América: «El desafío, hoy, es realizar una evangelización bajo el signo de la liberación [en lugar de hacerlo, como dicen que se hizo, bajo el signo de la colonización]», afirma Leonardo Boff, y añade: «cada cultura hará su asimilación del Evangelio con la certeza de que jamás vamos a asimilar totalmente el Evangelio». Mediante esta desconexión del Evangelio del contexto histórico cultural en el cual de hecho se constituyó, se pretende salvaguardarlo de la historicidad de las culturas. Y esto dicho sin perjuicio de que la querencia hacia las culturas de América Latina, «que son tan grandes, con tantos valores, que pueden asumir el Evangelio y desde el Evangelio aportar a los cristianos otros rasgos de la verdad».

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Bien Social

Bienestar. Objeto y medida del progreso de la sociedad. También se refiere a la auto - - organización, igualdad y prosperidad de los ciudadanos, a la amplitud de sus derechos y libertades.

El b.s. es índice del nivel material y espiritual del desarrollo de la sociedad, por un lado, y objetivo permanente hacia un mejor estado, por el otro. Los principales índices del b.s. son: el nivel de ingresos per capita; las condiciones reales de vida (alimentación, vivienda, vestido); el grado de desarrollo de los derechos democráticos de la persona; la libertad de conciencia y las garantías sociales de satisfacción de las necesidades vitales en materia de trabajo, medicina, educación y seguridad social.

Para la Psicología Genérica, el b.s. es una de las principales y dinámicas categorías de la producción de los medios de vida en todos los subniveles de integración del ser humano, es decir, del proceso de socialización.

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Bioética como sistema doctrinal / Bioética materialista

Bioética / Etica y Moral

La Bioética, como sistema doctrinal, requiere principios materiales que, a su vez, sólo se dan en función de sus consecuencias prácticas. Pero un sistema de principios se opone a otros. Por tanto, es imposible una doctrina bioética imparcial (respecto de cualquier género de principios). Una Bioética, como doctrina, es necesariamente partidista, es decir, tiene que tomar partido entre unos sistemas de principios frente a otros. Partidismo no es dogmatismo, si tomar partido equivale a debatir con otros partidos y otras ideologías en un proceso dialéctico (racional) prácticamente inacabable.

Entre los principios más importantes de la Bioética materialista se encuentra el principio de autodeterminación del sujeto corpóreo personal [512] y el principio de grupalidad [518], que limita la visión individualista propia de los bioéticos liberales que se acogen al «principio de autonomía», y que consideramos como simple traslación metafórica al individuo de la «autonomía» propia de determinadas sociedades políticas en relación con otras sociedades de su entorno.

La Bioética materialista no parte, por tanto, de un principio de «individualidad autónoma» absoluta (que lleva al extremo las tradiciones luterano-kantianas y la metafísica de la «libertad creadora»), moderado ad hoc por un postulado de solidaridad, como virtud que habría que sobreañadir a los supuestos sujetos autónomos. La Bioética materialista parte de la concepción de la autodeterminación individual en cuanto característica ontológica de la persona libre. La autodeterminación es el proceso mediante el cual la persona libre se despliega como un momento dado en la co-determinación de esa persona [519, 532] por las que constituyen los grupos de personas a los que ellas pertenecen: la autodeterminación es, según esto, un resultado de la misma co-determinación, en tanto es solamente a su través como tiene lugar la constitución de ciertas líneas de causalidad operatoria individuales, capaces de cerrarse sobre sí mismas (aunque de modo abstracto) en torno a las alternativas indeterminadas de posibilidades de acción que los propios grupos van abriendo a los individuos en el curso de la historia, a fin de que tales alternativas sean determinables por la acción personal individual («contando con esa acción individual»); una acción individual que suele manifestarse subjetivamente (en el terreno de la elección en el mercado, en el de la elección democrática de magistrados, en el de la creación de leyes, en la elección de profesiones, &c.) como «elección libre».

(En términos de la Psicología Genérica, comprendemos que "La autodeterminación es el proceso mediante el cual la persona libre (YO nominal o categorial) se despliega como un momento dado en la co-determinación de esa persona [519, 532] por las que constituyen los grupos de personas a los que ellas pertenecen (OTRO complementario del YO): la autodeterminación es, según esto, un resultado de la misma co-determinación(ALLELON recíproco: Yo de Otro), en tanto es solamente a su través como tiene lugar la constitución de ciertas líneas de causalidad operatoria individuales, capaces de cerrarse sobre sí mismas (aunque de modo abstracto) en torno a las alternativas indeterminadas de posibilidades de acción que los propios grupos van abriendo a los individuos(NOS mayestático) en el curso de la historia.")

La Bioética materialista presupone a la ética como referida precisamente a los sujetos corpóreos operatorios, en tanto desarrollan sus actividades «autodeterminables» junto con los otros sujetos constitutivos de los grupos. Grupos que se suponen organizados por la mediación de las normas morales, muchas veces en conflicto con las normas éticas [479]. A su vez, las normas morales de los diversos grupos no siempre mantienen entre sí relaciones de compatibilidad, en el ámbito de la vida humana, y aún de la vida en general, considerada en el proceso del despliegue mutuo de sus partes, especialmente de aquellas que tienen que ver con la vida heterótrofa.

La Bioética materialista se desarrolla a partir del reconocimiento de ciertos principios éticos originarios (relacionados con la conservación de la fortaleza del sujeto corpóreo individual, ya sea considerado en sí mismo, firmeza, ya sea en sus relaciones con los demás, generosidad), pero también del reconocimiento de la fuerza de obligar irrenunciable (con la que en todo caso la bioética tiene que contar) de las normas morales de los grupos a los cuales pertenecen los sujetos individuales. Las normas jurídicas, o análogas, cuya fuerza de obligar también ha de tener en cuenta la bioética (y no sólo a título de lege data, sino también a título de lege ferenda), suelen desempeñar la función de mediadores entre los conflictos de las normas éticas y las normas morales, así como de los conflictos que se susciten entre las normas morales entre sí.

Una Bioética que no mantenga constantemente la actitud crítico filosófica (y criticar significa discernir, clasificar, establecer las relaciones entre las conclusiones y los principios, y viceversa, &c.) está llamada necesariamente a convertirse en instrumento ideológico de unos grupos, en un proceso del cual, a veces, ni siquiera son conscientes los mismos cultivadores de la bioética. {QB / ? BS25b}

<<< Diccionario filosófico >>> Pelayo García Sierra · Biblioteca Filosofía en español · http://filosofia.org/filomat

La Bioética no es sencillamente «Ética», por ejemplo, una rama de la Ética que se ocupa de la vida, o una aplicación de la Ética a la vida. Pues con este género de respuestas nada logramos aclarar en realidad. ¿Acaso la Ética no se ocupa siempre de algo que vive? ¿Y dónde podrá aplicarse la Ética si no es a algo que está viviendo? Si se agrega: la Bioética es la Ética aplicada a la vida tal como es tratada por los médicos, es «aplicación de la Ética a la Medicina» (Biomedicina), tampoco con ello damos más allá de dos pasos.

Primero, porque hay muchas cuestiones que ocupan a la Bioética y que no pertenecen al campo de la Medicina (ni siquiera al campo de la llamada Medicina social), porque son cuestiones estrictamente políticas (por ejemplo, las que tienen que ver con la planificación y el control de la natalidad) o ecológicas (por ejemplo, las que tienen que ver con la destrucción masiva de las especies vivientes en la biosfera) o biológicas (por ejemplo, la cuestión de la clonación). Segundo, porque la Medicina, en tanto que es un arte o una praxis, no es «Ética aplicada» sino Ética fundamental y originaria, si por Ética entendemos, atendiendo a una larga tradición, y a la propia etimología del término, la actitud práctica orientada hacia la conservación de la salud de los cuerpos humanos, es decir, a la transformación de los cuerpos enfermos en cuerpos sanos (o del cuerpo sano en cuerpo sano); pero no a las transformaciones recíprocas que, sin embargo, interesan también a la Biología científica, que, por ello, entra en conflicto constante con la Medicina.

La Bioética no es, por tanto, Ética, de modo exclusivo; es también Moral (si «Moral» equivale a todo cuanto se refiere a las normas que presiden a un grupo humano dado entre otros grupos), es decir, «Biomoral»; y es Biopolítica, e incluso, según algunos, Biopraxis en general, es decir, control de la biosfera, en la medida en que ello sea posible. La Bioética no se deja reducir ni a la Ética, ni a la Moral, ni a la Política, ni al Derecho... aunque los problemas de los cuales se ocupa sean problemas éticos, o morales, o políticos, o jurídicos... Pero son problemas que, aunque semejantes a los que tradicionalmente se planteaban, han de experimentar un replanteamiento nuevo. Y esto en función de las grandes novedades que caracterizan a nuestro presente. Podemos dibujar estas novedades desde dos frentes (que, por otra parte, están en profunda interacción mutua

En primer lugar, el frente constituido por el desarrollo demográfico, social y político, tal como ha ido decantándose una vez concluida la Segunda Guerra Mundial. Una población de casi seis mil millones de hombres, estratificada en «mundos» muy desiguales y en conflicto permanente; y una tendencia de los países más desarrollados (los del «primer mundo») hacia las formas de una sociedad democrática de mercado, una sociedad libre (en el sentido capitalista), una sociedad concebida como «sociedad de consumidores». Un concepto que incluso ha llegado a recubrir el concepto tradicional de paciente o enfermo: el enfermo llegará a ser ante todo un consumidor o usuario de servicios médicos o de medicamentos. En segundo lugar, el frente constituido por todo lo que tiene que ver con el desarrollo científico (muy especialmente, con el desarrollo de la Biología y de la teoría de la evolución) y tecnológico (muy especialmente con lo que llamamos biotecnologías). Es bien sabido que la explosión demográfica de los últimos siglos no hubiera podido tener lugar al margen de la revolución científica y tecnológica.

Es de la confluencia de estos dos «frentes» de donde ha surgido el punto de vista bioético. Pues esta confluencia ha determinado la aparición de situaciones nuevas, que desbordan ampliamente las fronteras de la ética, de la moral, de la política, del derecho, de la medicina o de la biología tradicionales. Ingeniería genética, avances espectaculares en tecnologías quirúrgicas, diagnósticos precoces de malformaciones en el embarazo (que obligan a intervenir sobre el feto en circunstancias que la ética o la moral tradicionales no tenían previstas); y otro tanto se diga respecto de las técnicas de la clonación, trasplantes de órganos, problemas de crioconservación, efectos ecológicos, &c. El conflicto entre las exigencias de una investigación científica, de una «Biología pura», y los intereses ligados a la vida de los individuos o de los pueblos (o de las especies vivientes en general), que podría presentarse en formas muy débiles en la antigüedad, en la edad media, y aún en la edad moderna, ha estallado con toda su fuerza en nuestro presente contemporáneo. La Bioética (y la bioética) aparece precisamente en esta coyuntura en la cual la vida humana se nos presenta desde luego como una parte integrante de la biosfera, pero una parte que ha alcanzado la posibilidad de controlar, si no «el todo», sí importantes regiones suyas, alcanzando muchas veces el poder de decisión sobre alternativas nuevas que se abren y que desbordan los límites de la misma ética y aún de la misma moral. El nombre mismo de «Bioética» comienza ya siendo engañoso, al sugerir que todos los problemas que bajo tal rótulo se acumulan, son siempre «problemas éticos» (sólo si el término Bioética se interpreta como una sinecdoque, pars pro toto, sería posible mantenerlo con un mínimo rigor).

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Burguesía

(del fr. bourgeoisie). Clase dominante de la sociedad capitalista, propietaria de los principales medios de producción en la industria, la economía, la actividad municipal, la esfera financiera, el transporte. La b. moderna también posee la tierra (terratenientes burgueses) y el subsuelo. La b. acumula su riqueza y, por consecuencia, el poder para explotar el trabajo asalariado de los obreros y empleados.

Hay diferentes capas de la b.: grande, media y pequeña. La más amplia es la capa de pequeños empresarios y comerciantes. La capa superior, de los millonarios, es poco numerosa pero posee enorme potencia industrial - financiera y el poder del Estado frecuentemente se subordina a sus intereses: dirige su política interna y externa, imponiendo su voluntad a toda la sociedad. En la escala internacional, la gran b. de diferentes países forma corporaciones y bancos internacionales que dividen al mundo en zonas de influencia.

En su momento, la b. interpretó un papel progresivo en la historia (Revolución inglesa, Gran revolución francesa, Guerra por la Independencia de los EE.UU., reformas de los siglos XIX-XX).

Hoy, solamente la pequeña y parcialmente la media b. son capaces de intervenir desde posiciones democráticas y progresistas. La gran b., en el momento actual, acelera el proceso de informatización, el desarrollo de nuevas tecnologías y, en general, la globalización. Sin embargo, actúa como freno en el camino de la humanización de la vida social, distorsionando la dirección de la libertad individual y colectiva al tiempo que sermonea ideas de violencia, exclusivismo y discriminación.

El N.H. interviene para que la b. sea controlada por la sociedad mediante la introducción de impuestos proporcionales a la propiedad y la riqueza, y para lograr el desarrollo de una legislación antimonopolista.

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Burocracia

(del fr. bureaucratie). Capa particular de funcionarios profesionales que sirven al Estado y, como consecuencia, partícipe directa de la administración de la sociedad. En principio, el Estado no puede funcionar sin tal aparato. La corporación de los funcionarios - administradores, en general, no se ocupa de organizar la prosperidad social, sino de defender los intereses de los grupos dominantes y en primer lugar los propios, pero haciendo como si se preocupara de los intereses sociales de todos los ciudadanos.

La b. se opone a la democracia real, la sustituye por el poder de los empleados del aparato de gobernación (cancillerías, ministerios, oficinas) y de los funcionarios (prefectos, administradores). El poder actual no puede existir sin b., ya que ésta posee la información, la experiencia de administración y los instrumentos legales. El funcionario identifica la sociedad civil con el Estado, o con la corporación, en la que él trabaja.

El peligro principal que representa la b. consiste en el monopolio de los funcionarios sobre la ideología, los medios de comunicación, la cultura y la tecnología, por su aspiración a manipular la sociedad en pro de los intereses de los grupos, partidos, o sectores dominantes.

La b. tiene una estructura jerárquica y a excepción de los altos funcionarios, pertenece a la clase media. La administración es una muy importante función de la política y por eso la b. política en todas partes juega un papel principal y a menudo impone su voluntad a los gobiernos. La b. contribuye a la enajenación del Estado respecto de la sociedad civil, al interponerse entre ellos. La b. es intérprete particular de las funciones del poder. En principio, ella está libre de toda orientación moral, pone por encima de todo al Estado, el ministerio, la corporación, sometiendo a la sociedad al poder formal y a su voluntad profesional. En algunos casos, los funcionarios administrativos públicos juegan el papel de nueva clase política, que realmente participa en la administración del Estado, la propiedad, la producción y las relaciones sociales.

El principal instrumento de la lucha contra la b. es el desarrollo de la democracia directa, el control del pueblo >sobre el poder, la participación de los ciudadanos en todas las esferas y en todos los niveles de administración y el desarrollo de la "glasnost" (transparencia y comunicación pública por los medios de difusión de las actividades de los funcionarios).

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C

Causa Cibernética Ciencia Conciencia Comunidad Concreto Crítica

Causa

(Lat. Causa o caussa = principio, fuente) Cualquier condición que determina un fenómeno, y cuya unión es denominada relación de causa y efecto. A veces se emplea este término no como determinante, sino como condiciones, sin que se haga una distinción efectiva entre unas y otras. Para muchos, para evitar implicaciones filosóficas, es preferible en psicología el empleo de los términos determinante o codeterminante. Cf. ocasional, la que no presupone ninguna relación intrínseca en la relación de la causa y del efecto..

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Cibernética

(Gr. kybernetiké = arte de gobernar.) Nombre dado por Amperé a la parte de la política que se ocupa del arte de gobernar. Desde 1947, con Alfredo Wiener, “ciencia de los aparatos de gobierno o de comando, de los que el sistema nervioso es uno de ellos, o a lo sumo un caso particular”. La cibernética estudia la distribución de las órdenes, los funcionamientos de las comunidades y de los controles entre los seres vivos, en las comunidades animales y en las máquinas automáticas..

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Ciencia

(Lat. Scientia = saber) Conocimiento cierto y natural sobre la naturaleza de las cosas o sus condiciones de existencia, producto de la actividad cognoscitiva, metódica y razonada. Vocación científica., conjunto de disposiciones intelectuales y morales que obligan al culto de la verdad y solamente la verdad, ya sea establecida por la demostración racional o por el control experimental.

El conocimiento se revela uno porque una e indisoluble es la realidad, y las ciencias se convierten en modalidades diversas, en caminos que confluyen, que, permitiendo descubrir panoramas diversos, llevan hacia la meta común del panorama universal. La c. natural se convierte más tarde en la c. del hombre y, a su vez, la ciencia del hombre englobará a la c. natural y sólo habrá, así, "una" ciencia (C. Marx).

La c. está llamada a servir al ser humano, a su desarrollo, a la armonía entre él y la naturaleza. La Ciencia es la Conciencia del género humano.

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Conciencia

(Lat. Consciencia = conocimiento compartido; alélico (Nos - Otros). Proceso de conocer-se inmediatamente tanto en los estados intrapersonales como en las interacciones interpersonales, así como el valor moral y este conocimiento en sí mismo, por el cual un sujeto se percibe en el mundo. Concienciar: Adquirir conciencia de algo..

Conciencia Genérica Mi conciencia general es sólo la forma teórica de aquello cuya forma viva es la comunidad real, el ser social, en tanto que hoy en día la conciencia general es una abstracción de la vida real y como tal se le enfrenta. De aquí también que la actividad de mi conciencia general, como tal, es mi existencia teórica como ser social. Hay que evitar ante todo el hacer de nuevo de la «sociedad» una abstracción frente al individuo. El individuo es el ser social. Su exteriorización vital (aunque no aparezca en la forma inmediata de una exteriorización vital comunitaria, cumplida en unión de otros) es así una exteriorización y afirmación de la vida social. La vida individual y la vida genérica del hombre no son distintas, por más que, necesariamente, el modo de existencia de la vida individual sea un modo más particular o más general de la vida genérica, o sea la vida genérica una vida individual más particular o general. Como consecuencia genérica afirma el hombre su real vida social y no hace más que repetir en el pensamiento su existencia real, así como, a la inversa, el ser genérico se afirma en la conciencia genérica y es para si, en su generalidad, como ser pensante. (C. Marx., Segundo Manuscrito)

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Comunidad

(Lat. Communitae, atis). 1.- Cualidad de común, que no siendo privativamente de ninguno, pertenece o se extiende a todos. 2.- conjunto de las personas de un pueblo. En la Psicología Genérica definimos así al "agrupamiento de vecinos alojados en un lugar pequeño con un 'Modo de Prestación de los Servicios Públicos' relativos al pueblo". ("Guía de estudio de la comunidad". Cuadernos No. 007/95. Edit. IPsGe. México)

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Concreto

Por oposición a Abstracto, que considera o designa al sujeto, esto es, al ser real y no a alguna cualidad del mismo.

En la Psicología Genérica consideramos c. "el mundo real, el mundo de la práxis humana. Es la comprensión de la realidad humano-social como unidad de la producción y el producto, del sujeto y el objeto, de la génesis y la estructura. Es un mundo en el cual las cosas, los significados y las relaciones son considerados como productos del hombre social, y el hombre mismo se revela como sujeto real del mundo social."

"El mundo de la realidades un proceso en el curso del cual la humanidad y el individuo realizan su propia verdad, esto es, llevan a cabo la humanización del hombre. El mundo de la realidad c. es el mundo de la realización de la verdad; es el mundo en el que la verdad deviene. La verdad misma se hace, es decir, se desarrolla y realiza."

"La realización de la verdad y la creación de la realidad humana es un proceso ontogénico, ya que para cada individuo humano el mundo de la verdad es, al mismo tiempo, su propia creación espiritual como individuo histórico-social. Cada individuo debe - personalmente y sin que nadie pueda sustituírle - formarse una cultura y vivir su vida." (Citas de Karel Kosik. "Dialéctica de lo Concreto")

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Crítica

(del gr. kritike: arte de juzgar, enjuiciar). Método de análisis y de apreciación de la realidad, de la actividad social e individual, que permite establecer correspondencia o divorcio entre las intenciones y las acciones; las promesas y su cumplimiento; las palabras y los hechos; la teoría y la práctica.

La capacidad del individuo de enjuiciar con espíritu crítico el ambiente en que actúa y de someter al análisis crítico su propia experiencia y conducta es una condición indispensable de la formación de la propia personalidad, y un elemento esencial de la educación. El grado de extensión de la actitud c. y autocrítica en la sociedad, caracteriza su fuerza o decrepitud, su capacidad o incapacidad para el perfeccionamiento y desarrollo. La c. es premisa de toda innovación y forma parte de la fuerza motriz del desarrollo y del progreso científico-técnico, artístico y social.

El método crítico facilita la comprensión de los errores cometidos y su superación, ayudando a entender la esencia de las crisis en el desarrollo de la personalidad y de la sociedad. Pero este método no puede ser absolutizado, ya que extremándolo permite descargar la responsabilidad de los propios errores sobre los demás y toda la sociedad. Por otro lado, la absolutización de la autocrítica puede destruir la dignidad de una persona sumiéndola en la culpa.

El N.H. aprecia en alto grado la práctica de la c. tanto en la vida cotidiana como en la actividad socio-política, artística y teórica, considerándola como uno de los pilares de la libertad. En la actual sociedad de masas, la c. expresada en los medios de comunicación social es de particular importancia. (Diccionario del Nuevo Humanismo)

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D

Desarrollo

Despersonalización> Detentar < Determinado Devenir Diagnosis Dialéctica

Desarrollo

(Lat. De = fuera de + arrollar). Cambio progresivo en un organismo, dirigido siempre a obtener una condición final, como por ejemplo el cambio progresivo de la forma del embrión al adulto en cualquier especie.

En la Psicología Genérica, siguiendo a H. Wallon, "El niño tiende a la realización del adulto como ejemplar de la especie a través de estadios funcionales. En este sentido, el d. es una historia de la individualidad que va diferenciando en sí misma, niveles de organización global cada vez más complejos que, en partiendo de lo tónico-postural y visceral, que constituyen la "matriz emocional", denominada por Wallon: "la conciencia original sincretico afectiva" va surgiendo la personalidad en su estructura unitaria y en sus aspectos diferenciados: procesos concientes, esquema corporal, noción del Yo, etc. El d. se cumple a través de saltos cualitativos, que conservan la organización anterior, pero remodelándola, haciéndole tomar un nuevo sentido acorde al que marca el nuevo nivel de integración que surge del anterior, conservado y negado al mismo tiempo.

D. Mental; las etapas por las que pasa la evolución, en la autogenia, de la vida mental.

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Despersonalización

(Lat. de = privativo + persona = la persona). Estado más o menos patológico en el que se pierde el sentido de la realidad de uno mismo, o del cuerpo propio, o en el que puede creerse muerto. También se emplea con el sentido de una filosofía del universo que considera los fenómenos naturales como manifestación de agentes supranormales o dioses.

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Detentar

detentar. (Del lat. detentāre, retener). 1. tr. Retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público. 2. tr. Der. Dicho de una persona: Retener lo que manifiestamente no le pertenece

El desorden en el uso del término enajenación, que ya de tantos significados pierde sentido propio, llega hasta a ser utilizado por su contrario, es decir, la retención forzosa de lo que no le pertenece a uno: la detentación. Por ejemplo, "los directores científicos enajenan al trabajador su derecho derecho a pensar y moverse libremente". Esto de ninguna manera puede concebirse como enajenación. Los directores, esto sí, detentan el derecho del trabajador. Por otra parte, los procesos conductales de enajenación y detentación se refieren siempre a los "medios de vida": los instrumentos somáticos, culturales y las motivaciones de la personalidad. Por toda esta falta de pulcritud en la utilización de los términos es que hacemos este Glosario.

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Determinado

(Lat. determinare = señalar limites). Que está bajo la dependencia rigurosa de sus antecedentes o de sus causas; que depende de motivos. "Determinante": (Lat. determinans, -antis = el que señala). Aparte de su significado matemático este término se emplea para indicar cada uno de los factores que producen un evento o o un fenómeno o llevan a un resultado. "Determinismo": (Lat. determinare = señalar límites). Con sentido cognitivo, descubrir, precisar definir; con sentido causal: influir como causa o condición; con sentido volitivo: influir como motivo. Conjunto de las condiciones necesarias para que un fenómeno se produzca. Como teoría, doctrina según la cual los fenómenos del universo dependen tan estrechamente de sus antecedentes que no existe la posibilidad de que se produzcan sin ellos.

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Devenir

(Fran. devenir) 1.- Sobrevenir, suceder, acaecer. 2.- Llegar a ser. pj. "El miedo puede devenir en paranoia".

En Fil. 1.- La realidad entendida como proceso o cambio, que a veces se opone a ser. 2.- Fil. Proceso mediante el cual algo se hace o llega a ser.

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Diagnosis

(Gr. dia = a través + gnosis = conocimiento). Conocer a través de los síntomas las causas o el asiento de una enfermedad. La determinación de la naturaleza de un caso de enfermedad. El arte de distinguir una enfermedad de otra.

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Dialéctica

(Gr. dialectiké = arte de la discusión). En Hegel, proceso por el cual el pensamiento se desarrolla según un ritmo ternario: tesis o afirmación, antítesis o negación, síntesis o negación de la negación, con lo cual se conserva lo que hay de justo en las dos proposiciones antitéticas.

El término «Dialéctica» se entiende según acepciones muy diversas: Pelayo García Sierra en su “Diccionario Filosófico” adopta la concepción que propone definirla en función de las contradicciones implicadas en los procesos analizados (si bien los papeles que se atribuyen a estas contradicciones pueden ser muy distintos). Esta concepción es la que tiene más antigua tradición académica y escolástica (Platón, Aristóteles, Kant, Hegel). Nos acogemos a esta acepción fuerte de término dialéctica. («Fuerte» no solamente por su concreción, sino también por la magnitud de problemas que plantea; sin por ello querer decir que las restantes acepciones no susciten también «cuestiones de fondo», si bien su orientación más laxa permite diluir las dificultades o, al menos, aplazarlas.) La razón objetiva que cabría aducir para justificar esta decisión -que desde un punto de vista lexicográfico y doxográfico está autorizada- la tomamos de la posibilidad de reducir las restantes acepciones a la condición de casos particulares de la propuesta.

En “Fundamentos dialécticos de la Psicología” Henri Wallon destaca que “en los problemas relativos a la naturaleza, orígenes, transformaciones del psiquismo, el materialismo dialéctico toma a este como una realidad cuya existencia y modalidades deben ser explicadas por sus relaciones con otras realidades. Entre ellas, los vínculos no son de similitud o diferencia, sino de acción, reciprocidad o conflicto, en suma, de ser y devenir. La clasificación por categorías da lugar a las relaciones de causalidad,... La aparente separación de la realidad se colma de pasadizos entre los dominios del conocimiento...

Una de las mayores dificultades que debe franquear la Psicología es la de que debe unir lo orgánico y lo psíquico, el alma y el cuerpo. Esta dificultad ha dado lugar al dualismo de la materia y el espíritu.... Pero ya se han señalado relaciones funcionales. Así es como Pavlov, estrictamente fiel a sus métodos puramente fisiológicos, desemboca por su intermedio en pleno territorio de la Psicología. ... Pero más aún, mediante una genial anticipación, Pavlov, pasando del plano perceptivo al del lenguaje ha visto en ellos dos sistemas de señales, ciertamente no similares, pero jugando en diversos niveles del psiquismo el mismo papel de advertencia. ... Así se sustituye el dualismo cuerpo-espíritu por la vinculación de las reacciones somáticas e intelectuales.

El conocimiento del materialismo dialéctico permite descubrir o explicar formas bastante más variadas de la causalidad: conflictos autógenos, resolución de contradicciones, acciones recíprocas, etc. Es tanto más necesario cuanto el objeto de estudio ofrece relaciones más complejas, más ensambladas, más sutiles, más frágiles, más variables, entre factores de aspecto más heterogéneos, como es el caso de la Psicología que hace de empalme entre las ciencias denominadas de la naturaleza y las llamadas del espíritu.

”La actitud dialéctica en la Psicología práctica”: por ejemplo en la orientación profesional. El defecto está en la concepción positivista de que el ser es clasificable en cuadros preestablecidos y permanentes como si sus cualidades fueran definitivas y escenciales. Al contrario, en la práctica dialéctica de la orientación, su principio básico es la posibilidad de que el niño sea cambiado por los acontecimientos y, particularmente, por las metas que persigue con conocimiento de causa. ... En suma, la orientación, en lugar de postular el inmovilismo de las aptitudes y los gustos, basará sus métodos sobre la posibilidad de suscitar en el niño todas las reacciones que le permitan conocer y orientarse mejor por sí mismo. Es sobre su devenir (v) puesto a prueba durante algunos años, que el niño es juzgado, que se juzga a sí mismo y decide su porvenir.

Conclusiones: El materialismo dialéctico... está por el organicismo... está por la especificidad del psiquismo... Está por el incesante devenir del sujeto y del universo... Es partidario de la objetividad experimental. Calcándose sobre la realidad, acepta toda su diversidad, sus contradicciones, persuadido que deben resolverse y que son también elementos de la explicación, porque la realidad es lo que es, a despecho, o más bien, a causa de ellas.

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