Cuentitos de Hanna
Brannif
 

La Ana
    El aire es azul, la temperatura tibia, las sabanas calientes y su cuerpo fr�o.  Ella me hab�a invitado a la recamara, se desabrocho el pantal�n e introdujo su mano en el.  Yo, asustada, me paralice viendo como me sonre�a y mov�a su mano lentamente.  Se abri� la puerta.  Yo ya estaba en la cama dej�ndome desvestir a besos y mordidas.  Ana acaba de entrar y sonr�e.  Gesticula de una manera perversa pero contenta.  Se acerca y me dice al o�do:  �Puedo? al mismo tiempo que es jalada por ella de la presilla.  Yo, paralizada todav�a.  Una mano me desviste y otra mano conduce a la m�a a seguir desabrochando una blusa, la blusa de Ana.  Se abre el peque�o tel�n y aparecen el par de senos mas blancos que he visto en mi vida.  Ana se sonroja.  Olvido los besos en mi espalda.  Con sus dos manos apret� mi nuca hacia sus pezones erectos.  Nunca hab�a sentido nada igual.  Nunca hab�a probado tan dulce sensaci�n de sentir la gran diferencia de su piel leche y despu�s rugosa y firme.  Ella se perdi�, pero Ana segu�a conmigo acarici�ndome poro por poro.  Sent�amos los latidos fuertes y sincronizados de nuestro pulso.  Su aliento en mi vientre erizo mi piel y desapareci� mis pantalones.  De repente ca� de espaldas al colch�n de la cama.  Me beso dedo por dedo de mis pies.  Subi� a mordeduras hasta las rodillas.  Yo temblaba pero no tenia la fuerza suficiente para rechazarla.  No era curiosidad, pero no sent�a culpa tampoco.
Ya en mi entrepierna extendi� su brazos y me toco ambos senos.  Su boca buscaba mi cl�toris con extrema paciencia.  Mis u�as adoloridas segu�an apretando las sabanas y pens� �Sea bienvenida su lengua!, h�meda y firme.  Iba y venia,  primero con paciencia, despu�s con desesperaci�n y por ultimo con fuerza en forma ascendente.   Mis gemidos se volvieron gritos y despu�s de 10,000 movimientos, me derret� en su boca y derrumbe mi cuerpo y mi mente.  Despert�.  Son las 7:30 a.m.  Me ba�e,  llegue a la escuela indiferente y salude a Ana, igual, como todos los d�as.  No sent� nada.
Un par de enlaces
Un par de necios enamorados
My alma mater
Hanna Brannif Martinez
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La extra�o...
Las calles desiertas, con las banquetas como sus muslos fr�os y multiara�ados.  La ciudad fue bonita y acogedora mientras dur�, cuando era roca y monte virgen y no concreto y avenidas, todas ya profanadas.  La ciudad es la madre de todos y me recuerda a la m�a.  Porque la ciudad sin brindar caricia, antes de abrir las piernas a la civilizaci�n lo hizo para parir.  Se me apagaron los �nimos y mermo el hambre las fuerzas hasta el siguiente Telfon que estuviera en uso. 32 12 254.  << Su llamada ser� atendida en un minuto , la l�nea esta ocupada. Un momento. Buenas noches y recuerde que en el  mes de octubre telfon tiene grandes ofertas y excelentes descuentos en  su sistema largafon de llamadas de larga distancia e internacionales>>�Bueno? << Gracias por llamar al servicio de informaci�n telfon, le atiende Xochitl, �en que le puedo ayudar?>>�Me puede dar �l numero de un  servicio de taxis?<< Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiip. El numero es  3 13 38 64, repito 3 13 38 64.  Este octubre  octubre de regalos con telfon, solo inscr�bete  y gana... Piiiiiip>>> Gracias.  Que madre  y ahora a esperar.
Bonita ciudad, pero se duerme tan temprano.  �Cu�nto es?.  Gracias, buenas noches.  Maldita llave, se me olvido recoger la copia otra vez. �He tu, gorda  �breme!  Otra vez ese clarinete, quiere decir que tengo que volver a lavar el ba�o.  Ya no quiero saber quien fue el afortunado.
As� pasa un par de semanas.  Estoy mas flaca que antes, necesito mi decolorante para el cabello y el fr�o empieza a fregarme los labios.  Un par de semanas.  Ya va un par de semanas que la veo de lejos, de cerca, este o no este la sigo viendo �porque?.  Deber�a de darme verg�enza.  �Esto era lo que sent�a mi madre al estar con aquellas mujeres?  Porque es muy fuerte.   Creo que en un mundo paralelo, enfermo y ut�pico la entiendo. �pero que estoy diciendo? Si no es mas que mi compa�era de clase.  De una sola clase.  As� se siente el extra�ar? 
�Oye gorda! �donde est�n mis aretes de pluma?  A lo mejor le pueden llamar la atenci�n y tal vez, solo tal vez me voltee a ver.  �que estoy diciendo? Ya me voy, sin aretes.
Aquel d�a se le olvido imprimir mi tarea y se devolvi� a la casa.  Yo me fui al trabajo como todos los d�as.  No supe nada hasta que regrese tarde ya, muy tarde.  La cena estuvo desabrida y seria.  No hab�a sido as� desde que su pap� se fue aquella tarde.  No pregunte nada, despu�s de todo era hija �nica, abandonada por su padre y lucia como una punketa frustrada.  Aquel d�a, mas.  Esa noche no pude dormir, descubr� que me preocupaba su seriedad.  Ella cocinaba o cocina, no se,  deliciosamente.  Creo que la extra�o.
�Porque tiemblo? Me siento como desnuda frente a un gran publico,  de hecho mi �nico publico es ella, yo se.  Lo se, pues ella es la que busca mi rodilla, yo no.  Es hermosa.  Es muy curioso como con nada mas que un rozoncito de su rodilla en la m�a, pueda hacer que mi ropa interior me estorbe por hervir as�, h�meda.  Solo es su rodilla, su preciosa rodilla.  �Sentir� lo mismo?.  Estoy enferma, la extra�o.
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