<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0
Transitional//EN"><!-- saved from
url=(0059)http://www.fatheralexander.org/booklets/spanish/la_cruz.htm -->La Historia de la Cruz
Pablo, poniéndose de pie en medio
del Areópago, dijo: "Atenienses, por
todo veo que vosotros sois especialmente respetuosos de la divinidad, pues al
pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado también un altar
en el que estaba escrito: al Dios desconocido. Pues bien, a Quien adoráis sin
conocer, a El os vengo yo a anunciar" (Hechos 17, 22).
LAS INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS evidencian que el símbolo
de la cruz existía en la profunda antigüedad, hace ya más de 8 mil años atrás.
La cruz, en sus diversas formas, era conocida y venerada por todos los pueblos
del mundo.
Los hombres primitivos veneraban la cruz como símbolo de
vida desde la más remota antigüedad, y esta veneración estaba relacionada con
la manera de obtener el fuego mediante la utilización de dos palitos unidos en
forma de cruz.
En el antiguo Egipto se podía encontrar con frecuencia en
bajorrelieves y esculturas, la así llamada cruz egipcia o "cruz
ansata," es decir, la cruz de asa. Ella era símbolo del dios-sol Osiris y
representaba la vida temporal y la eterna. Los egipcios conocían otra forma de
cruz y la llamaban "del Nilo," ésta era símbolo de riqueza y cosecha.
En Egipto, la cruz en forma de letra T (la cruz
"tau") adornaba el pecho de una enorme estatua del ídolo Serapis,
erigida en la orilla del lago Meris, este ídolo personificaba la vida futura.
Los cinco planetas se representaban con símbolos de cruces.
La diadema de oro de una princesa egipcia (4000 años atrás) estaba adornada con
seis cruces en forma de pétalos de papiro. En un sello de piedra babilónico muy
antiguo (4500 años atrás) había una cruz de este tipo. Los pueblos semíticos
representaban al dios-sol Shamash como una cruz con rayos. Las pagodas gigantes
hindúes, de las cuales muchas se conservaron hasta hoy día, eran construidas en
forma de cruz. Para los pueblos arios desde India y Persia hasta Escandinavia
la veneración del dios-sol (Apolón u Odin) estaba inseparablemente ligada con
la antiquísima cruz gamma, el signo esvástico.
La cruz gamma estaba difundida en territorio ruso: en
excavaciones arqueológicas se encontraron objetos con el signo esvástico,
utilizados en tiempos muy antiguos, pre-cristianos. Los druidas y otros pueblos
orientales conocían también la cruz de brazos desiguales y consideraban que la
parte mas larga era el símbolo de la vida y los otros tres brazos representaban
los tres estados del mundo espiritual: el cielo, el purgatorio y el infierno.
Cuando los primeros europeos llegaron a México, se
sorprendieron al ver que "la cruz, emblema sagrado de su fe, se erigía
como objeto de veneración en el templo pagano de Anahuac" (Prescott).
Asimismo fueron encontradas cruces en sepulturas prehistóricas de los antiguos
peruanos en América.
Así, en todos lados la cruz es símbolo, signo o jeroglífico
de vida, tanto temporal como futura. Es probable que ello sea un conocimiento
primitivo, ontológico; un recuerdo poco claro del regocijo del paraíso perdido
hace mucho tiempo. La creación, el paraíso, la caída por el pecado se
mantenían, aunque en forma desviada, en la memoria de la humanidad. He aquí
como representaban el Arbol de la Sabiduría los antiguos babilonios. Rodes,
quien predicó el Cristianismo en China en el siglo 17, escribe: "Observé
con frecuencia que entre los apenas nacía un niño, los padres le hacían una
cruz en la frente con carbón o tinta. Les pregunte para qué le sirve esto al
niño y para qué le hacen este signo en la frente. Ellos contestaron: 'Hacemos
esto para echar al diablo y obstaculizar que se apodere del niño.' 'Pero, ¿cómo
puede el diablo que es un espíritu tener miedo de esto?' les pregunté. Ellos
reconocieron que no sabían nada más, pero yo no demoré en abrirles el misterio
y explicarles la acción de la Santa Cruz. Esto, con frecuencia, me sirvió para
convertirlos al cristianismo."
La idea del Salvador era conocida por todos los hombres,
independientemente de la forma encubierta en que se conservaba y se trasmitía
de generación en generación.
§
La Pena de Muerte Por Medio de la Crucifixión
"La
maldición sea sobre todo hombre colgado de un madero" (Deut. 21:23).
LA MÁS TERRIBLE PENA de muerte entre los pueblos antiguos
era la ejecución por medio de la crucifixión. De acuerdo con el testimonio de
historiadores paganos, esta condena era practicada por los habitantes de
Babilonia, Persia, Egipto, Cartagena. Los asirios tenían por costumbre colgar a
sus prisioneros de guerra sobre estacas puntiagudas.
Los griegos adoptaron la crucifixión de estos pueblos
antiguos, y de los griegos pasó a los romanos. Después de la conquista de Tiro,
Alejandro de Macedonia mandó crucificar a dos mil habitantes de este país en
signo de su victoria. Los romanos eran igualmente crueles con sus prisioneros.
El emperador Licinio cierta vez crucificó seis mil soldados tomados en
cautiverio. Las cruces estaban dispuestas a una distancia de dos metros una de
otra a lo largo de la Vía Apia a Roma.
Los romanos crucificaban a sus esclavos por la menor falta.
Los esclavos vivían en condiciones tan duras que no le temían a la muerte en la
cruz, ellos estaban acostumbrados a una muerte tan terrible y no esperaban
morir de otra manera. Horacio recuerda que un esclavo fue crucificado porque
osó tomar los restos de pescado. Cierta vez, un esclavo dijo a su amo que no lo
atemorice con la cruz ya que él sabía que la cruz sería su tumba, al igual que
lo fue de su padre, su abuelo, su bisabuelo y su tatarabuelo.
Con el transcurso del tiempo, los amos de los esclavos,
perdieron el derecho de crucificar según su criterio, y debían tener para ello
una decisión del tribunal. Las ejecuciones se realizaban públicamente. Plinio
dice que los esclavos eran forzados a trabajos tan pesados y abrumadores que
muchos se suicidaban. Para terminar con los suicidios, el emperador mandó
colgar los cuerpos de los que se quitaron la vida. Al principio, eran
ejecutados por medio de la crucifixión solo los esclavos y las personas de
clase baja. Los romanos libres no podían ser condenados a una muerte tan
terrible, deshonrosa y degradante. Luego comenzaron a crucificar también a los
ciudadanos romanos. La ley romana condenaba a la crucifixión por asesinato, deserción,
insurrección, sacrilegio, etc. También ocurría que crucificaban a inocentes.
En Judea, los romanos crucificaban con frecuencia. Así, por
ejemplo, luego de la muerte de Herodes el grande, Varus crucificó a dos mil
criminales. En tiempos de los emperadores Claudio y Nerón, los gobernadores
Cuadrato, Félix, Tiberio, Alejandro y otros crucificaban por crímenes tanto
políticos como religiosos. Después de que Tito tomó Jerusalén, crucificaban a
tantas personas que no alcanzaba ni la madera ni el lugar para poner las
cruces.
¿Cómo fue que los hombres eligieron la cruz que veneraban y
ante la cual se prosternaban, que era emblema religioso, signo de vida y
salvación, símbolo de la bendición Divina, profetización de redención - cómo es
que la eligieron como instrumento de un castigo tan infame y tormentoso? Por
desgracia, es propio de la naturaleza humana ultrajar lo santo, desfigurar lo
más hermoso y el santo sentimiento de amor transformarlo en odio. La ejecución
en la cruz era la más infame exactamente porque la cruz es el objeto más
hermoso.
La ejecución se realizaba de la siguiente manera: luego de
la lectura de la condena de muerte, escribían en una tablita la culpa por la
cual era crucificado el condenado. Esta tabla era generalmente de color rojo,
cubierta de yeso y la inscripción era hecha con grandes letras negras. La tabla
se llamaba 'titulus,' en griego 'titlos.'
Existían dos tipos de cruz: 'crux compacta' o cruz Tau y
'crux immissa.' Las cruces estaban hechas de madera barata y dura, generalmente
de roble u olivo. La 'crux immissa' se hacía de dos tablas toscas y fuertes,
unidas en forma de cruz. Las cruces eran de 7,5 hasta 9 pies de altura. Por
delitos graves se crucificaba en cruces altas, por delitos menores en cruces
bajas. A veces clavaba en la cruz una estaca en forma de cuerno, esto servía de
asiento y era llamado 'sedile' o 'cornu,' sobre esta estaca el condenado se
sentaba para que no se le desgarren los músculos de las manos en las muñecas.
Con frecuencia, en lugar de un asiento, se clavaba debajo de los pies del
crucificado un soporte, generalmente hecho de la misma tabla que la cruz, sobre
el cual el desdichado se apoyaba. Este soporte se llamaba 'suppedaneum lignum,'
en griego 'ipopodion.'
Después del juicio y la condena, comenzaba el tormento,
'flagellum.' El condenado era cruelmente apaleado, la masa generalmente lo
odiaba. Le daban a llevar la cruz, o más frecuentemente el travesaño. A veces
se ataba el travesaño atrás de los hombros del condenado y sobre él sujetaban
los brazos del desdichado. Cuando el condenado a muerte no quería ir al lugar
de la ejecución y se negaba, entonces lo obligaban y lo empujaban y, como sus
brazos estaban atados, no podía defender se de los golpes. La ley romana
determinaba quitar la ropa del condenado y llevarlo desnudo por las calles
principales donde había mucha gente para que también sufra moralmente. A veces,
luego de los azotes, lo vestían. La ley hebrea permitía llevar al condenado
vestido. Había casos en que el condenado era golpeado por el camino con tanta
fuerza que la ropa se le caía y llegaba al lugar de la ejecución mutilado, con
las extremidades quebradas, medio muerto. A menudo moría por el camino,
entonces el cuerpo era arrastrado y luego clavado a la cruz.
Generalmente, la pena de muerte era ejecutada por un
verdugo, pero a veces, eran enviados soldados. Por lo general eran cuatro, y al
mayor en rango, el centurion, se le encargaba el control sobre los demás. La
obligación de los verdugos consistía en traer al condenado al lugar de la ejecución,
crucificarlo y ver que no lo bajen con vida. En el lugar de la ejecución, los
verdugos primero le quitaban la ropa al condenado, se les permitía repartirse
la vestimenta del castigado. El condenado era atado a la cruz: sin desatar sus
brazos, lo acercaban al poste o cruz y sujetaban una soga al travesaño que
luego arrojaban sobre el poste, elevaban al desdichado hasta que no tocara la
tierra con los pies. Una vez atado el sentenciado vivía mucho tiempo, si era
fuerte, moría después de una semana.
Algunos eran crucificados sobre las cruces directamente.
Antes de la crucifixión, desataban el travesaño y colocaban al desdichado sobre
la cruz y lo clavaban. Luego, elevaban la cruz junto con el crucifica do y la
hincaban en la tierra. Sobre la cabeza del sentenciado clavaban una tablita en
la que estaba escrita su culpa. Los condenados que eran clavados morían mas
rápido que los que eran atados. Así, por ejemplo, en el año 1247 fue
crucificado en Damasco un esclavo que vivió tres días. Durante la crucifixión, se
clavaban los clavos más arriba de la palma, ya que las palmas tienen ligamentos
débiles y no podían sostener el peso del cuerpo de un crucificado. Hubo casos
en que la carne de los brazos se desgarraba y se desprendía de los clavos, el
atormentado caía al suelo. Era aun peor si tenía clavados los pies (no siempre
se clavaban a la cruz) ya que al caer, se le quebraban. Pero si esto ocurría
era clavado nuevamente. Esto era tan atroz que ni aun los verdugos aguantaban
semejante crueldad. Para que el crucificado no se caiga se clavaba el soporte -
'ipopodion.'
Ver al crucificado era terrible: su rostro desfigurado
expresaba sufrimiento. El, ora emitía gritos salvajes, ora rezaba. La víctima se
desangraba. La sangre no llegaba al cerebro, inundaba los pulmones, el corazón
se detenía. El agonizante se ahogaba. Así vivía un día, dos, a veces hasta
tres.
Estaba prohibido enterrar el cuerpo de los que habían muerto
en la cruz. El cuerpo quedaba colgando durante mucho tiempo para burla y
deshonra. Los animales salvajes y los perros saltaban y lo desgarraban, las
aves de rapiña lo picoteaban de arriba. El resto se pudría y caí a al suelo.
Luego colgaban los huesos pelados. Los cuerpos de los muertos en la cruz se
dejaban para atemorizar a la gente. Los judíos no enterraban los cuerpos de los
crucificados para no ultrajar la tierra. Cicerón dijo que no hay palabras para
describir la crucifixión.
"Venid,
fieles, prosternémonos ante el madero vivificante, sobre el cual Cristo, Rey de
Gloria voluntariamente extendió sus brazos, nos elevó al estado de gracia
original, que nos fu e anteriormente quitado mediante dulzuras por el enemigo y
fuimos hechados por Dios... regocíjate, Cruz, redención completa de Adán caí
do..." (estrofa a la
Cruz).
UN SÓLO MANDAMIENTO les dio Dios a los hombres en el paraíso
: no comer los frutos del árbol del conocimiento del bien y del mal. Pero Adán
y Eva se tentaron y cayeron en el pecado y con ello perdieron e l estado de
gracia eterna del paraíso. "Por
medio de un sólo hombre - el primer Adán - entró el pecado en el mundo, y por
el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos
pecaron en Adán" (Rom. 5:12). Para hacer volver a las personas al
estado de gracia original, había que redimir el pecado, hacer una ofrenda de
reconciliación. Esto lo hizo el mismo Dios "porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo Unigénito para
que todo el que crea en El no perezca sino que tenga vida eterna" (Juan
3:16).
Vendido por su discípulo malo por el precio de un esclavo
fugitivo, Cristo, Rey de Gloria, soportó todo el ritual completo de la
deshonrosa y terrible muerte en la cruz. He aquí se entrega a Pilato para ser
azotado. "Los soldados tejieron una
corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, lo vistieron de púrpura y
decían: '¡Regocíjate, Rey de los judíos!' Y lo golpeaban en las mejillas."
La corona que colocaron sobre la cabeza de Cristo en el pretorio de Pilato,
estaba hecha como lo suponen, de manojos unidos de varas de una planta con
espinas que crece en el sur llamado sisira ('zizyphus spina - Christi' o en
árabe 'shibruk').
Cristo, condenado a la crucifixión, llevando Su cruz "salió al lugar llamado 'de la Calavera,' que
en hebreo se dice 'Golgota'" (Juan 19:17). 'Golgota' en hebreo
significa calavera, el mismo significado tiene 'kranion' en griego (lugar de la
calavera - Mateo 27:33) y 'kalvaria 'en latín. Los hebreos y los romanos tenían
los lugares de ejecución fuera de la ciudad, allí estaban tirados huesos
humanos y calaveras secas roídos por animales, porque los ejecutados
generalmente no eran sepultados. Según la antigua tradición, en el 'lugar de la
calavera,' directamente debajo de la cruz del Salvador fue sepultado alguna vez
Adán. Las gotas de sangre de Cristo cayeron sobre la calavera de Adán y lo
resucitaron a la vida eterna.
No se sabe con seguridad, de que forma y tamaño era la cruz
sobre la que sufrió y murió Cristo. Se puede empero suponer, que estaba hecha
de tablas de madera. Palestina no tenía madera propia, sino que la compraba y
la traía a Jerusalén de Alepo. Por causa de la falta de bosque, el material se
economizaba, y las cruces no se hacían de vigas gruesas, sino preferentemente
de tablas finitas. Los escritores de iconos, para representar figuradamente y
explicar porque el Señor caía al llevar la cruz, representaban la cruz grande y
pesada, por encima de las fuerzas del Salvador. Pero Cristo caía no sólo por el
peso de la cruz, sino por la pérdida de fuerzas.
Se supone que Cristo murió sobre una 'crux imissa.' ¿De qué
altura era? Los Santos Padres aseguran que la cruz de Cristo era mas alta que
la cruz de los ladrones que fueron crucificados con el Salvador. San Gregorio
Niceno escribe que la cruz de Cristo era alta por cuanto la Santísima, muy
bendita Madre besaba los pies de su Divino Hijo estando de pie. A causa de la
altura, el soldado no pudo alcanzarle a Cristo la esponja embebida en vinagre
con la mano, sino que tuvo que usar una caña (Mt. 27:48; Mc. 15:36; Jn. 19:29).
Hay quienes piensan que la cruz era de 15 pies de altura (450 cm.). Parte de
ella estaba enterrada. Arriba "había sobre El una inscripción, escrita en
palabras griegas, romanas y hebreas." "Jesus Nazareno Rey de los Judíos" (Lc. 23:38; Jn. 19:19).
Estas palabras estaban escritas sobre una tabla que fue clavada en la cruz
sobre la cabeza del Salvador. La tabla estaba hecha del mismo material que la
cruz y no se preservó entera hasta nuestros días. Una parte insignificante de
ella se encuentra en el templo de la Santa Cruz de Jerusalén, en Roma. Esta
pequeña tabla, esta fuertemente estropeada por gusanos.
Es difícil determinar de qué material estaba hecha: de
roble, cedro o sicomoro. Su largo es de 235 mm. y su ancho de 130 mm. Sobre
ella se pueden ver los caracteres griegos y latinos. Arriba hay dos líneas
torcidas y que al parecer son la parte inferior de las letras hebreas. En el
centro esta escrito en griego Nazareos, y debajo las palabras: 'Nazaraenus re.'
Las letras son de color rojo sobre un fondo blanco, tienen ahondamientos, por
lo visto, están talladas con un cincel. Su altura es de 28-30 mm. Por su tamaño
las letras se podían ver y leer bien a la altura a la que estaba clavada la
tabla.
Cristo estaba clavado a la cruz con cuatro clavos. Desde
tiempos antiguos los escritores de iconos representaban a Cristo clavado a la
cruz exactamente con cuatro clavos. Después de encontrar el Vivificante Madero,
la reina Elena llevó consigo a Constantinopla parte de la Cruz y los cuatro
clavos. De acuerdo con la Tradición, cuando regresaba ella de Tierra Santa, se
desató una tormenta en el mar. La reina arrojó un clavo al mar para
tranquilizar las arrebatadas olas. Otros dos clavos se los obsequió a
Constantino el Grande. El cuarto clavo se conservó en Georgia, lo recibió como
regalo el rey georgiano Mirian. A mediados del siglo 17 el rey de Georgia,
Archil, obsequió este clavo a Moscú en una funda de oro. El clavo estaba hecho
de hierro y era de tres o cuatro vershoks (antigua medida rusa, aproximadamente
4.4 cm.). En Occidente hay también clavos que pertenecieron a la Cruz, pero
ellos son mas grandes. Su largo es de 12 cm. y su grosor de 8,5 mm. en la
cabecilla. Uno se estos clavos se conserva en la Catedral de Notre Dame de
París, y el segundo en una basílica de Roma. Se pueden encontrar de estos
clavos en la biblioteca del Vaticano. Afirman que con ellos estaba unida la
Cruz.
Debajo de los pies de Cristo había una tabla no muy grande
clavada, un pedestal, sobre el que El se apoyaba. Ya en los primeros siglos,
los cristianos representaban a Cristo crucificado con el pedestal debajo de los
pies. Con el tiempo, comenzaron a dibujar el pedestal inclinado: la parte
derecha hacia arriba y la izquierda hacia abajo. Esto simbolizaba a los dos
malhechores que fueron crucificados a la derecha y a la izquierda de Jesús:
"Uno de los malhechores colgados le insultaba diciendo: 'Si eres el Cristo, sálvate a Ti y a
nosotros.' Pero el otro le reprendió diciendo: '¿Es que no temes a Dios, cuando
sufres la misma condena?' ...Y dijo a Jesús: '¡Acuérdate de mí, Señor, en Tu
Reino!' Y Jesús le dijo: 'En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el
Paraíso'" (Lc. 23:39-43).
Los crucifijos existentes desde los primeros tiempos
cristianos "con los Presentes" representan el siguiente pasaje del
Evangelio: "Jesús, viendo a su madre
y junto a ella al discípulo a quien más amaba, dice a Su madre: '¡Mujer, ahí
tienes a tu hijo.' Luego dice al discípulo: 'Ahí tienes a tu madre.' Y desde
aquella hora el discípulo la acogió en su casa" (Jn. 19:25-27).
La Cruz y la crucifixión del Salvador fueron profetizados
con exactitud por los profetas entre 1000 y 500 años antes de Cristo. Está
profetizado: "y con los malhechores
fue contado..." (Is. 53:12); "atravesaron
mis manos y mis pies" (Sal. 21:16). Se cumplió: "Y al mismo
tiempo que a El, crucificaron a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la
izquierda" (Mt. 27:38). Está profetizado: ."..repartense entre si mis vestiduras y se sortean mi túnica" (Sal.
21:19). Se cumplió: "Y se repartieron Sus vestidos, echando a suertes
" (Lc. 23:34). Está profetizado: "Hiel
me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre" (Sal.
68, 22). Se cumplió: "Le dieron a beber vinagre mezclado con hiel"
(Mt. 27, 34). Está profetizado: "no
le quebraréis ningún hueso..." (Ex. 12:46); "Y mirarán a Aquel al que traspasaron..." (Zac. 12:10).
Se cumplió: "Pero al llegar a Jesús, como le hallaron ya muerto, no le
quebrantaron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado
con una lanza..." (Jn. 19:33-34).
El profeta Isaías así formula el misterio de la salvación :
"El tomó sobre Si nuestras debilidades y llevó nuestras dolencias... y con
Sus heridas hemos sido sanados" (Is. 53:4-5). "Dijo el Señor a Mi
Señor: siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos a tus pies"
canta David el salmista. ¿Acerca de qué enemigos habla el profeta? Acerca del
pecado, la muerte y el diablo. En las Sagradas Escrituras del Antiguo
Testamento, la palabra "pedestal" (KEBESH, en griego 'ipopodion') es
una metáfora que significa la victoria sobre los enemigos. Y el pedestal sobre
el que se apoyaban y estaban clavados los pies de Cristo se convirtió en
símbolo grande y eterno de la victoria Divina. ¿Muerte, dónde esta tu aguijón?
¿Ades, dónde esta tu victoria? ¡Cristo ha resucitado!
§
La Veneración De La
Cruz De Los Primeros Cristianos
"Nosotros
predicamos a un Cristo crucificado... fuerza de Dios y sabiduría de Dios" (1 Cor. 1: 23-24)
LA CRUZ DE CRISTO se convirtió en el símbolo fundamental del
cristianismo inmediatamente después de la Ascensión del Señor. El apóstol Pedro
predicaba al Cristo crucificado ya el día de Pentecostés, diciendo: "¡Israelitas! A Jesús Nazareno...vosotros lo
tomasteis y lo matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos; pero
Dios Lo resucitó" (Hch. 2:22-24). El apóstol Pablo escribe: "Pues l a predicación de la cruz es una
necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan es fuerza de
Dios" (1 Cor. 1:18), y también: "En cuanto a mí, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de
nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo u
n crucificado para el mundo" (Gal. 6:14).
Al ascender a la Cruz, el Señor bendijo a Sus discípulos
para predicar y para los sufrimientos: "Si el mundo os aborrece, sabed que a Mí me ha odiado antes que a
vosotros... Si me conocieron a Mí, los conocerán también a vosotros" (Jn.
15:18-20). Desde el día del descenso del Espíritu Santo hasta Constantino el
Grande, se sucedieron 300 años de crueles persecuciones al cristianismo. Los
primeros cristianos no podían representar abiertamente la cruz, por ello
aparecieron representaciones encubiertas, símbolos de la fe cristiana: el
cordero, el pastor, la paloma, el pez, el ancla. Los dibujos simbólicos, con
frecuencia se hacían sobre las lápidas en las catacumbas y los sepulcros de los
primeros cristianos (ver "Las Catacumbas de Roma," "Vida
Ortodoxa" N-ro. 10, 1993).
Pero el principal símbolo del cristianismo lo configuraron
las primeras letras del nombre de Cristo (en griego): "X" - primera
letra de la palabra Cristo, ella al mismo tiempo representaba la cruz, y, la
"I" - primera letra de la palabra Jesús. Unidas, estas letras-
símbolos, conformaban un monograma. Luego, la "I" se cambió por una "P"
que, en unión con la "X," representaba las tres primeras letras del
nombre del Señor: Jesús Cristo y el símbolo de la cruz.
No se sabe desde qué tiempos se comienza a usar este
monograma. Se puede suponer que este símbolo existía en tiempos apostólicos .
En el Apocalipsis de San Juan el Teólogo se dice: "Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol, y tenía el sello del
Dios vivo" (Ap. 7:2). Se habla del monograma con más claridad aun en
las palabras: ..".y le daré una
piedra blanca, y en la piedra un nombre nuevo escrito que no conoce nadie, sino
aquel que lo recibe" (Ap. 2:17).
Cuando este monograma tenía la barra transversal, señalaba n
o solo la cruz, sino también la crucifixión. En los monumentos cristianos
antiguos, se encuentran monogramas con las letras alfa y omega (primera y
última letra del alfabeto griego). Comparemos con el texto de la Revelación del
evangelista Juan: "Yo soy el alfa y
el omega, el principio y el fin, el primero y el último." El monograma
con una rama de palma, símbolo de victoria, indicaba la victoria de Cristo.
Estos monograma s se representaban en los sepulcros de los mártires, ya que los
que sufrieron por Cristo, vencieron a la muerte. Los monogramas que tenían
estrellas hablaban del Salvador, Quien "tenía en su diestra siete
estrellas" (Ap. 1:16).
Los monogramas con triángulos explicaban el misterio del
Dios trihipostático. El monograma constituía una enseñanza encubierta y
abreviada de la esencia de la fe cristiana; el mismo hablaba del nombre de
Cristo que "es sobre todo nombre,
ante el nombre de Jesús se dobló toda rodilla de los que están en los cielos,
en la tierra y en los infiernos" (Fil. 2:9-10); hablaba también de Su
cruz y Su crucifixión; de las tres hipóstasis de la Divinidad. Gracias al
monograma la doctrina cristiana se preservó durante los tiempos de persecución.
Los humildes y mansos soldados de Cristo, los mártires
cristianos, con su amor, paciencia y sufrimientos vencieron el mundo pagano;
terminaron con las crueldades de la esclavitud; destruyeron los ídolos y
prepararon al mundo para recibir a Cristo. Antes de la batalla decisiva contra
Masquentio, San Constantino, emperador de Bizancio (312-337), tuvo una visión
de la cruz, o mejor dicho, del monograma "PX," con la barra
transversal, y debajo de ella la siguiente inscripción: "Con ella
vencerás." San Constantino mandó adornar con ese signo la parte superior
de los estandartes de sus regimientos (labarum) y así venció al enemigo. De
este modo comenzó un nuevo mundo, el mundo cristiano.
Desde fines del siglo 6 el monograma cede su lugar a la
cruz. En el siglo 5to. las cruces, como escribe San Juan Crisóstomo, estaban
difundidas por doquier: en las casas, en las plazas, en el desierto, en los
caminos, en las montañas, en los barcos y las islas, en las habitaciones, sobre
la vajilla. Constantino el Grande puso una cruz de oro puro sobre el sepulcro
del apóstol Pedro en Roma. En aquella época trataban de tener cruces en todos
lados: sobre el pecho, en las casas, sobre las tumbas de los seres queridos.
La forma inicial de la cruz y la más difundida era la cruz
equilátera, de ella provienen muchas variedades de cruces. El beato Agustín y
San Irineo suponen que Cristo fue crucificado sobre una cruz romana o latina
(crux imissa). La cruz egipcia o de San Antonio es la llamada crux comissa,
según la Tradición San Antonio Magno tenía una cruz así; la cruz de San Andrés
es la llamada crux decussata sobre la cual fue crucificado San Andrés, según la
Tradición. Además de la cruz ortodoxa rusa, se conoce también, por ejemplo, la
cruz Jordana de la pequeña Rusia (es la que representaban en las puertas de las
casas en la pequeña Rusia, Ucrania, cuando recorrían con el agua del 'Jordán').
§
La Veneración De La
Cruz En La Iglesia Ortodoxa
"Cruz, custodia de todo el
universo; Cruz, belleza de la Iglesia; Cruz, cetro de los zares; Cruz,
confirmación de los fieles; Cruz, gloria de los ángeles y herida de los
demonios" (svetilen a la Cruz). En la Iglesia Ortodoxa la Cruz ocupa un
lugar especial. Tres veces en el año se oficia en honor a la Cruz: el 14 de
septiembre, día de la Exaltación de la Cruz, durante la tercera semana de la
Gran Cuaresma y el 1 de agosto, día de la Procesión de la Cruz.
Al final de los matutinos el obispo o el sacerdote sacan la
cruz al centro de la Iglesia para que sea venerada por los fieles. "Ante Tu Cruz nos prosternamos ¡oh, Soberano!
y glorificamos Tu Santa Resurrección."
La Cruz es el fundamento de toda la vida de la Iglesia. Al
construirse un templo primero se bendice el lugar donde esta previsto erigir el
nuevo templo. La bendición la realiza un obispo o un sacerdote. Los cimientos
del templo se hacen en forma de cruz, de círculo (símbolo d e la eternidad) o
de nave(símbolo de la Iglesia). El edificio del templo se corona con una o
varias cruces. Una cruz simboliza a Cristo; tres, a la Santísima Trinidad;
cinco, a Cristo y los cuatro evangelistas; trece, a Cristo y los apóstoles. La
cruz se alza sobre el templo encima de la cúpula como símbolo de nuestro
triunfo y victoria. San Juan Crisóstomo dice: La Cruz está en todos lados y
resplandece más que el sol."
Acerca de la veneración de la Cruz escribieron muchos
escritores de la Iglesia y teólogos: los apologetas Tertuliano, Minucio, Felix,
Octaviano; teólogos, tanto orientales como occidentales, San Teodoro Estudita,
Gamartolio y otros.
Los Concilios quinto y sexto de Trulla del año 629
prohibieron representar cruces en el piso de los templos para que no se pisotee
y profane la Cruz.
Durante la herejía iconoclasta algunos herejes afirmaban que
l a veneración del madero de la Cruz es idolatría. En defensa de la Cruz se
alzaron la reina Irene y el Patriarca Tarasio. En el VII Concilio Ecuménico en
Nicea en el año 787, fue condenada la herejía iconoclasta . En ese mismo
Concilio se determino que la veneración de la Cruz tiene el mismo significado
que la confesión del Salvador.
Pero aun así, la herejía iconoclasta no fue derrotada por
completo. La emperatriz Teodora, siguiendo a Irene, se pronunció nuevamente en
defensa de la veneración de la Cruz y de los santos iconos. En el concilio
local de Constantinopla del año 842, presidido por el Patriarca Metodio fue
confirmada la santidad del 7 Concilio Ecuménico y la veneración de los santos
iconos. En honor a ello se estableció la fiesta del Triunfo de la Ortodoxia. En
la Iglesia Ortodoxa esta festividad se conmemora el primer domingo de la Gran
Cuaresma hasta hoy día.
La Cruz es una realidad, en toda su plenitud, actual y
concreta de la Iglesia. Los textos litúrgicos proclaman: "la invencible,
incomprensible fuerza de la Sagrada y Vivificante Cruz.... La Divina Liturgia
comienza con la exclamación del sacerdote del nombre de Dios en sus tres
Personas: "Bendito sea el Reino, del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo." En ese momento el sacerdote
hace la señal de la cruz con el Evangelio sobre el altar. Durante el oficio el
sacerdote bendice haciendo la señal de la cruz. El obispo persigna al pueblo
con el dikirios y trikirios, bendiciéndole en el nombre de Cristo en Sus dos
naturalezas y en el nombre de Dios en Sus tres Personas. Cuando se canta el
Trisagio, el obispo hace la señal de la cruz con el dikirios sobre el
Evangelio. Ello significa que bendice el Evangelio y señala el misterio de la
Cruz que se relata en él y con la cual se bendecirán los Santos Dones en el
momento de la transubstanciación. Al final del canto del Trisagio, el obispo
bendice al pueblo con la cruz y el dikirios, lo que recuerda el misterio de la
redención realizada por Cristo en Sus dos naturalezas sobre la Cruz. En la
Liturgia la Cruz tiene un significado especial, ya que la transubstanciación
ocurre durante la bendición de los Santos Dones con la señal de la Cruz.
Durante el oficio, el sacerdote o el obispo, más de una vez
bendicen a los fieles con la mano, con los dedos colocados de manera tal que
recuerden las dos primeras letras del nombre de Jesucristo. Al finalizar la
Liturgia, el sacerdote pronuncia la despedida con la Cruz en la mano y de la
misma manera dice el sermón. Después de la despedida los fi eles besan la Cruz
y saludan a su padre espiritual y el santo templo donde oraron. Al salir de
este santo lugar los fieles se paran de frente al altar y se persignan.
La Cruz es la fuerza divina de todos los sacramentos. Cuando
el sacerdote santifica el agua durante el bautismo hace la señal de la cruz y
bendice el agua diciendo: "Que se
destruyan, bajo la imagen de Tu Cruz, todas las fuerzas adversas." Al
bautizado se le coloca una cruz con l as siguientes palabras: "El que quiera seguirme, niéguese a si mismo,
tome su cruz y sígame" (Mc. 8:34). Ello le recuerda al recién
bautizado que él es un seguidor de Cristo quién murió en la Cruz. El que oficia
el sacramento del bautismo unge al bautizado con óleo, luego con santo miro
haciendo la señal de la cruz en su cuerpo. Los cabellos de la cabeza del
bautizado también se cortan en forma de cruz.
Los comulgantes se acercan a tomar la Santa Comunión con los
brazos puestos en forma de cruz sobre su pecho. Este momento recuerda la
Mística Cena y la muerte de Cristo en la Cruz.
Durante el sacramento del matrimonio el sacerdote bendice
tres veces a los novios con la señal de la cruz diciendo: "Señor, Dios nuestro, con gloria y honor,
corónales." Este momento es la esencia del sacramento.
El sacramento del arrepentimiento se realiza cuando el
sacerdote pronuncia la oración de absolución y hace la señal de la cruz sobre
el penitente, esto santifica el sacramento.
Durante la unción con óleo el, o los sacerdotes ungen al
enfermo con óleo santificado y hacen la señal de la cruz sobre su cuerpo.
Durante el entierro, el sacerdote que oficia el funeral coloca una cruz sobre
el pecho del difunto, si es un sacerdote o un obispo se l e ponen además de la
cruz, el Evangelio. Al final del funeral el sacerdote hace la señal de la cruz
sobre el cuerpo del difunto habiéndole asperjado con agua bendita. Este es el
momento de la despedida del padre espiritual con el difunto.
Toda la vida diaria del cristiano está custodiada por la
señal de la cruz. Los primeros cristianos se bautizaban persignándose. El Santo
Apóstol Juan antes de su entierro dibujó una cruz sobre su cabeza con la mano.
En las actas de San Afri se relata que cierta vez un pagano les dijo a San
Narquis y a su diácono: "Sé que son cristianos ya que con frecuencia
signan su frente con la cruz."
Ya en tiempos de los apóstoles se comenzaba todo acto con la
señal de la cruz. Al entrar al templo, los cristianos se persignaban. Ha cían
lo mismo al comenzar y al finalizar las oraciones. El sacerdote se persignaba
al comenzar el sermón. Con la señal de la cruz se comenzaba cualquier oficio de
la Iglesia: la bendición, la santificación, etc. Tertuliano escribe que los
cristianos se persignaban durante todas sus ocupaciones, ante cada movimiento:
cuando salían o volvían a su casa, cuando se vestían y se calzaban, al entrar
al baño, al sentarse a l a mesa, al encender las lámparas, al comenzar una
conversación, al acostarse, etc. Se signaban siempre con la mano derecha aunque
de distinta manera, al principio lo hacían con un dedo signando la frente, la
boca y el pecho. Esto se llamaba la pequeña cruz. Luego se persignaban tocan do
con la mano la frente, el pecho, el hombro derecho y después el izquierdo. Con
el tiempo comenzaron a poner tres dedos juntos al persignarse, con lo que
recordaban la Santísima Trinidad, y los dos dedos restantes los apretaban
contra la palma como símbolo de las dos naturalezas de Cristo. Los ortodoxos
mantuvieron esta forma de persignarse hasta nuestros días.
En el mundo cristiano, la cruz es símbolo de verdad,
honestidad y respeto. Los cristianos colocaban el signo de la cruz en
documentos, cuando firmaban cualquier papel importante. Los analfabetos, en
lugar de su apellido podían dibujar tres pequeñas cruces sobre el papel, y
dicha 'firma' era reconocida. Los obispos hasta hoy día colocan una cruz antes
de su nombre al firmar un papel. Los hombres de estado y los militares que
sobresalían durante la guerra, eran condecorados con Cruces.
La vestimenta de los monjes incluye el 'analavo' o
'paraman,' "que se coloca sobre los hombros en forma de cruz. Esto
significa que los monjes llevan sobre si el signo de la cruz. ¿Cuál es la cruz
del monje? La completa mortificación, es decir, que el hombre murió para todo
lo mundano, ello ocurre en el monje por su fe en Cristo" (de Abba Doroteo,
del editor).
Es difícil enumerar todos los casos en que la cruz actúa
sobre nuestra vida. Pero hay una significación más de la cruz que es
especialmente importante para el cristiano. Hasta que se cumpla el tiempo y
aparezca la Cruz, "la señal del Hijo del Hombre en los cielos" (Mt.
24:30),todos los cristianos, la Iglesia que lucha, estamos llamados a seguir a
Cristo en su camino de la Cruz. El Señor dijo: "El que quisiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo, tome su cruz y
sígame" (Mc. 8:34). Para seguir a Cristo, tomemos nuestra cruz, es
decir, nuestras desgracias, nuestros sufrimientos y tribulaciones, nuestras
tragedias familiares, nuestros esfuerzos de fe y las negaciones de nuestro ser.
El beato Agustín dice: "Toda la vida del cristiano que vive de acuerdo con
el Evangelio, implica su cruz y sufrimientos." "Tomar la cruz -
escribe el obispo Ignati Brianchaninov - significa la sumisión voluntaria y
devota al juicio de Dios ante todas las aflicciones que nos envíe o que permite
la providencia de Dios."
De este modo, tomemos nuestra cruz y vayamos en pos de
Cristo, en pos de Cristo al Golgota. Si morimos con Cristo también
resucitaremos con El; si sufrimos con Cristo también nos glorificaremos con El.
¡ Debemos tener un poco de paciencia aquí, entonces reinaremos eternamente!
¡Oh, Tres veces bendito madero de la Cruz! muéstranos el camino para la salvación de nuestra vida.