Empezamos de niños nuestra colección de sellos,
además de por la belleza y cultura que poseían, también por la emoción de conseguir
los sellos siempre usados. Ibamos detrás de los vecinos, familiares, del tendero de la
esquina, etc., para que nos guardaran los sellos que recibían en sus cartas. Después del
despegado guardábamos los que nos faltaban y dedicábamos los repetidos para cambios con
otros amigos bien de nuestro entorno, o con coleccionistas de otras ciudades o países,
cuyas direcciones se obtenían de revistas, para el canje clásico de tantos por tantos.
Desde los años 80, esto se acabó, porque
desaparecieron los sellos de las cartas no particulares, es decir de la mayoría de las
circuladas. Primero con los franqueos rojos mecánicos, después con los conciertos de
muchas empresas y los Bancos para reparto sin franqueo, y por último con la instalación
en todas las administraciones postales, de máquinas franqueadoras mediante etiquetas
adhesivas.
Al faltar pues la "materia prima" de las
colecciones de sellos, los niños ya no se interesan en absoluto pues no encuentran
usados, y el precio de los nuevos, rompe cualquier presupuesto que tenga un chaval, por lo
que pasa de los sellos y se dedica a los juegos del ordenador, ver la tele, y como mucho
coleccionar "pokemones" y cosas así. Ya cuando sean mayores y tengan dinero
para los sellos nuevos, será impensable que se enganchen a nuestra sana, agradable e
instructiva afición de la filatelia.
Nadie hizo caso de estas etiquetas, porque las
primeras solo eran un escudo de Correos, o incluso sin él, con detalle del importe, hasta
hace pocos años que empezaron a emitirse con reproducciones turísticas, históricas,
musicales, de personajes, etc. y con una frecuencia de emisión bastante alta, debido
especialmente a que muchas entidades turísticas o empresariales, pagan a Correos un
importe alto para que les haga una emisión especial , que en las primeras ocasiones era
de 100.000 etiquetas y actualmente llega el mínimo a 500.000, y todas ellas se utilizan
para franquear, indicando la maquina de Correos el importe de cada etiqueta, según sea el
franqueo a pagar. Seguíamos los aficionados a la filatelia, muy reacios a coleccionar
estos pseudosellos, sin dar importancia a su futuro, hasta que el famoso catálogo Yvert y
otros, han incluido en sus ediciones la catalogación de estas etiquetas como un sello o
producto postal nuevo y posibilitado para coleccionar.
Una de las razones de las etiquetas es la necesidad
que tiene la Administración de Correos de rentabilizar y agilizar sus servicios, por ello
tenemos que dar como definitiva la instalación y franqueo con las etiquetas adhesivas.
Quedarán posiblemente los sellos para nostálgicos, aunque seguirán emitiéndose para
teóricamente franquear, nadie los utilizará para esto, solo para continuar sus
colecciones de toda la vida .
Teniendo en cuenta que de estos sellos adhesivos o
etiquetas, existen bastantes decenas diferentes, conmemorando diversidad de temas, y que
se pueden encontrar todavía, debemos intentar hacer una colección y continuarla, enseñando
además a los niños, porque podrán tener muchos, sin coste, y cambiar los
"repes", pero siempre con las directrices de las entidades internacionales de
Filatelia, que hemos consultado y que nos dicen:
Siendo las etiquetas de valor irregular, pues se
expiden al precio necesario, desde una peseta para completar, hasta los miles que pueda
hacer falta a un paquete grande internacional, el precio señalado no es imperativo,
aunque debe constar.
El sello adhesivo sin circular, no tiene validez por
no representar una edición su precio. Además por ser de impresión térmica, el precio
se borrará con el tiempo.
Para poder incluirlo en colección tiene que estar
circulado, así que al ver una carta con matasellos, se debe cortar en un rectángulo el
matasellos y el sello adhesivo, que no debe despegarse nunca. Con el sello y el matasellos
de circulado, tenemos un magnífico ejemplar de colección.
Incluir en las colecciones solo aquellas etiquetas
que representen algo, dejar estar las que solo sean números o escuditos de Correos.
En las colecciones temáticas, y siempre con el
rectángulo circulado, puede colocarse junto con otros sellos dentados, al igual que
hacemos con los enteropostales, aerogramas, etc.
Hay que estar vigilantes de los catálogos de las
etiquetas, hoy retrasados o con información distorsionada, unos ponen unas y otros no,
así comenzar a guardar todas las diferentes que se puedan encontrar y en su día que
será muy pronto, cuando estén bien definidos los sellos adhesivos emitidos, se podrá
hacer un excelente álbum, poniendo las emisiones por orden de antigüedad, por sistema
temático.