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Historia - Temperley, la historia de un grande.
La fiebre del futbol, los ingleses y la Patria.
Cuando la Rep�blica Argentina era una naci�n que se encontraba en sus primeros escarceos como pa�s independiente y soberano, cuando hab�an transcurrido muy pocos a�os desde que estuvieran en funcionamiento las instituciones democr�ticas establecidas en la Constituci�n Nacional, cuando hab�a transcurrido muy poco tiempo desde que los habitantes del pa�s se comenzaran a reconocer como Argentinos, apareci� una de las actividades que hoy mas nos ocupan y en alg�n sentido, nos identifican como pa�s frente a terceros, El F�tbol.
Por esa �poca, hacia fines del siglo pasado, el poder econ�mico dominante estaba representado por los ingleses, quienes manejaban las principales industrias, controlaban la actividad agropecuaria y comercial y eran los propietarios de los servicios p�blicos b�sicos entre los que se encontraba el Ferrocarril.
Para ejercer un control eficiente sobre todas estas actividades centenares de familias inglesas se instalaron en la Argentina trayendo desde su pa�s de origen muchas costumbres y actividades, especialmente entre los empleados y obreros de menor jerarqu�a, era el "Football" uno de los preferidos. Este deporte tambi�n era practicado, por las clases altas inglesas en los Clubes que hab�an fundado como el Saint Andrews, el Lomas Athletic, el Quilmes Athletic etc. En estos �mbitos compet�an exclusivamente entre ellos y era una actividad reservada para los ingleses o sus descendientes socios de estos clubes.
El personal de menor jerarqu�a, como los empleados del ferrocarril, que pese a ser de origen brit�nico no ten�an acceso a estos clubes exclusivos practicaban su actividad favorita en los terrenos pertenecientes al Ferrocarril y permit�an habitualmente que algunos "criollos" se prendieran en sus picados.
Fue as�, un poco por imitaci�n de los "gringos" y otro poco por las caracter�stica l�dicas del pueblo argentino que el "jueguito" de los ingleses, como las clases altas argentinas denominaban al "Football" en forma despectiva, comenz� a prender entre los locales y como una especie de epidemia empez� a difundirse r�pidamente en todo el territorio Nacional.
Continuando con la analog�a si el f�tbol era una especie de fiebre que se transmit�a el veh�culo transmisor era el Ferrocarril, los ingleses en cada una de las estaciones, donde se establec�an creaban un peque�o club donde junto con los locales despuntaban el vicio que poco a poco iba ganando no solo jugadores sino tambi�n asiduos espectadores.
Hacia principios de siglo, la l�nea del Ferrocarril, denominada "Ferrocarril Sud" no era de las mas importantes, las zonas a la cual llegaba eran limitadas y el inter�s econ�mico de los ingleses, en definitiva el motor de la extensi�n de las v�as, no era tan fuerte en esa direcci�n. Sin embargo era una empresa pujante y una de las estaciones m�s importantes era precisamente Temperley, donde funcionaban algunas oficinas de la Administraci�n y donde se instalaron decenas de familias de origen ingl�s.
Un pueblo y el nacimiento de un nuevo club
Alrededor de la estaci�n se fue constituyendo un pueblo el cual, por esa
�poca, estaba conformado por unas pocas cuadras habitadas rodeadas de chacras.
Sin embargo por muchas cuestiones siempre demostr� ser una comunidad
extremadamente activa en especial entre los habitantes criollos los cuales
pose�an y evidenciaban un fervor patri�tico muy destacable. Fue as� como en esos
primeros a�os del siglo comenz� a gestarse la idea de fundar una instituci�n
donde se practicara el "Football" pero donde la identificaci�n fuera bien
nacional, sin demasiadas influencias "gringas".
La idea finalmente fue consumada en el a�o 1910, donde un grupo de vecinos
funda la instituci�n que representar�a al barrio en el "Football" deporte de los
ingleses pero que en su nombre estar�a muy claro que la intenci�n era despegarse
de ellos. Fue as� que ese a�o naci� en una casa cercana a la Estaci�n de
Temperley y a 100 a�os de la revoluci�n emancipadora de Mayo y como homenaje a
dicha gesta, el "Club de Football Centenario - Temperley".
El Album de las Bodas de Oro del Club Atl�tico Temperley de 1962 relata los inicios del club de la
siguiente manera:
Un sello: Primera hebra de la Historia
Indagando en los primeros cap�tulos de
la historia viva del Club A. Temperley, nos encontramos con la hebra inicial que
dio pie para la cronolog�a de los posteriores pasos de la entidad y con la cual
se ha comenzado a tejer lo que trata de llegar a ser un documento veraz de todo
cuanto se ha hecho en y por la entidad.
Nada mas simb�lico y elocuente para el
inicio de una historia sencilla, fragante y pura que la humildad reflejada en un
simple sello, que es a la vez testimonio contundente de los primeros
pasos.
Club de Foot-ball Centenario - Temperley - Fundado en 1910". Mucho es lo que encierran esas palabras insertas
dentro del contorno �valo del primer sello que sirvi� para distinguir los
impresos de la por entonces, naciente instituci�n. Estamos hablando de 1910,
pero el comienzo como entidad sentada sobre bases mas firmes, se produjo dos
a�os despu�s. Esa etapa, fue la de los proleg�menos que generalmente suceden en
todas las instituciones y donde la borrasca del tiempo acumulado y los vaivenes
inciales, no permiten la suposici�n cierta de que se haya cimentado la manera
afectiva de abrir camino con clara definici�n de entidad.
Pero en ese peque�o sello, se encierran
muchos detalles que, incluso, nos dan la respuesta a la denominaci�n
"Centenario". Dice "Fundado en 1910", sin especificaci�n concreta de la fecha.
Ello sin embargo faculta para considerar que los iniciadores del Club, han
querido testimoniar con la denominaci�n de "Centenario", un homenaje a la magna
celebraci�n de los primeros cien a�os de la gesta gloriosa que fue punto de
partida de la emancipaci�n pol�tica de nuestro pa�s en mayo de 1810.
Alfredo M Beranger, el prohombre
Los primeros a�os fueron muy dificultosos, se compet�a solamente en torneos organizados entre equipos de la zona o en partidos amistosos.
El club no ten�a personer�a jur�dica ni sede, las reuniones de los socios se organizaban en las
casas particulares de algunos de ellos.
Por esa �poca el club utilizaba para jugar unos terrenos que alquilaba en la localidad vecina de Turdera.
El mencionado Album de la Bodas de Oro relata la historia de esta manera:
El primer campo de juego:
Como queda dicho, la pr�ctica del f�tbol fue la raz�n inicial de esa unificaci�n de voluntades, traduci�ndose en
consecuencia, posteriormente, en una prolongaci�n de tertulias en domicilios de algunos de los fundadores para
seguir trazando, con bosquejos productos de la enso�aci�n, el devenir del club.
La primera acta que hay memoria para reflejar lo actuado por la comisi�n directiva, lleva fecha del 4 de febrero de 1916.
La que se labr� el 23 del mismo mes bajo el n�mero tres, dice en uno de sus p�rrafos: "Qued� aprobado mandar una carta
a la comisi�n directiva del club Villa Turdera, solicitando de nuevo el field". Se desprende entonces, que el primer campo
de juego utilizado por "Centenario" para la pr�ctica del f�tbol, esutvo ubicado en un paraje de Villa Turdera. Fue sin duda, la
primera gran conquista del animoso n�cleo, que dejando de lado el potrero, cristaliz� sus afanes de poder actuar en una cancha
"verdadera". Casillas por vestuarios; sin tribunas porque falta no hac�an, pero arcos y medidas reglamentarias que hicieron nacer
en la conciencia de cada uno de los integrantes de "Centenario" la idea de poder actuar alg�n d�a frente a otros clubes que, por
entonces, eran mas poderosos y que luego, muchos de ellos, por diversas causas fueron sucumbiendo.
Casi un a�o despu�s, el 13 de febrero de 1917 se realiz� un acto de gran trascendencia para los adherentes de la floreciente entidad:
Asamblea general para alquilar el field de Villa Turdera, en las siguientes condiciones: Un alquiler mensual de 10 pesos, con los
detalles de mantenci�n de la cancha en condiciones, por parte del club locatario. Cifra �nfima para quien observa a trav�s de la distancia,
pero esfuerzo ponderable en ese momento, que hizo necesario el llamado a asamblea general, la cual, por supuesto, aprob� la operaci�n.
En ese mismo acto, se concret� un reajuste en las cuotas sociales mensuales que quedaron as� establecidas: "Se eleva a 0,50 pesos
(cincuenta centavos) el valor de la cuota a todos los asociados mayores de 16 a�os y a los jugadores de f�tbol; y a 0,30 pesos
(treinta centavos) a los adherentes menores de edad."
Para dar una idea de como era el club en esa �poca, en lo que hace a su capital material, un acta nos revela estos datos:
Existencias: Un sello social con su correspondiente almohadilla, un libro de registro de asociados, una caja de sellos,
un libro para insertar el reglamento del club, un libro de actas y carpetas de asuntos tratados el a�o anterior, un
inflador con dos leznas (imborrable tiempo de pelotas de f�tbol a tiento), un pito de referee y dos pelotas de "foot-ball"
con sus respectivas c�maras. Peque�o gran capital que asomaba como el fruto de una orientaci�n de progreso.
En 1917 se incorpora al Club una figura decisiva en el desarrollo y en la consolidaci�n de la instituci�n, se trataba de
Alfredo M. Beranger, hombre de car�cter muy fuerte y de perfil siempre muy alto, el cual r�pidamente se erige como l�der y
motor de la entidad. Propone algo que a muchos inicialmente les pareci� una locura, que Temperley se inscribiera en los torneos
oficiales de Football, es decir en la entidad que, en ese entonces regulaba y organizaba los torneos mas importantes de Buenos
Aires, nada mas y nada menos que la Asociaci�n Argentina de Football, antecesora de la actual AFA en las �pocas del amateurismo.
Del mismo modo en ese mismo a�o se adopta como divisa definitiva de la instituci�n el color Celeste. El album de las Bodas de
Oro relata esta circunstancia de la siguiente manera:
La casaca "celeste"
Hacia enero de 1917 se incorpor� a la entidad, el que luego fuera gran dirigente del
Club, don Alfredo M. Beranger. Su presentaci�n se hizo con la firma de los asociados se�ores
L. Tagliani y G. Iribarne. Tambi�n ten�a secretar�a propia el Club Centenario. Algo as�
como el templo donde se cobijaban las esperanzas y los desvelos. En la finca de la calle Vicente L�pez 852,
Temperley, se estableci� la sede, que funcionaba sin horario, como una prolongaci�n de las frecuentes tertulias
en las que se eslabonaban distintas inicativas mirando hacia lo lejos.
Y estos contactos se hac�an mas seguidos a�n, cuando se estaban en los pasos previos a la inauguraci�n oficial de
la cancha de Villa Turdera, feliz acontecimiento registrado en Marzo de 1917, mes propicio para la vida del club,
por cuanto adem�s se procedi� a la adquisici�n de una bandera celeste, que ser�a la divisa oficial y definitiva
que utilizar�an todos los representantes de la entidad, en cuenta competici�n deportiva se realizase.
Ese mismo a�o, tiene lugar adem�s otro suceso de importancia, que paralelamente fue motivo de orgullo para los
fundadores, por cuanto implicaba el reconocimiento de "Centenario", como un club potencial:
Dos "teams" de f�tbol de tercera divisi�n "A" y "B" fueron inscriptos para participar de los torneos
de la "Liga de Foot-Ball de Lomas de Zamora".
Desde entonces comenz� la entidad a alternar "oficialmente" con otras similares que bregaban con id�ntico motivo.
El punto de partida para hacer f�tbol serio, sin dejar, por supuesto los "entreveros"
amistosos. Ello determin� que los equipos se presentasen en forma, con todos los elementos m�nimos indispensables,
por lo cual en una nueva reuni�n de comisi�n directiva, se dispuso la adquisici�n de un botiqu�n, conteniendo
"�rnica, alcohol alcanforado, etc." seg�n reza el acta labrada el 4 de junio de 1917.
Y tambi�n el f�tbol en lo que hace a la formaci�n de los equipos, se encaraba con criterio serio, esto es, para no
dar margen a improvisaciones que en muchos casos resultaban enojosas. As� a moci�n del asociado Don Domingo Paglia,
se resolvi� que "en caso de faltar un jugador, �ste fuese suplido por otro que se desempe�e en el mismo puesto,
aunque exista otro futbolista que, jugando mejor, ocupe otro puesto distinto al vacante".
Acunado por la apacible vida pueblerina de Temperley, el club Centenario sigui� en su avance paulatino pero
seguro. Dentro de la vida interna del Club, hubo una manifestaci�n hacia mediados de 1917 para cambiar su
denominaci�n, es decir desechar la de Centenario, para imponerle el que actualmente lleva. El Sr.
Pedro M�ller, interpretando el sentir de un n�cleo, propuso tal modificaci�n en reuni�n de Comisi�n Directiva,
la cual debati� extensamente el asunto, resolviendo presentar esa moci�n en la asamblea de fin de a�o, sin que
en la oportunidad haya prosperado.
De como se sent�a y procuraba que el club fuese gobernado por los mismos pobladores de Temperley, nos muestra un ejemplo extra�do de una asamblea extraordinaria, en la que se aprob� un agregado al art�culo 25 del Estatuto que dec�a: "No podr�n ser miembros de la Comisi�n Directiva, los socios que no residan en el pueblo y que formen parte de los "teams" de juego".
Lo que podemos citar como ingreso al camino grande de la vida institucional, es la afiliaci�n de la entidad, a la Asociaci�n Argentina de Football, hecho ocurrido a comienzo de 1919, efectivizando de esta forma, su presentaci�n formal como ente poseedor de los antecedentes necesarios para poder actuar en competencias mayores del entonces organismo rector del balompi� nacional.
En una reuni�n posterior, se acord� inscribir en la Asociaci�n al equipo de segunda divisi�n, para intervenir en la disputa de los trofeos "Campeonato" y "Competencia". Al propio tiempo, se designa delegado del club ante el Consejo Divisional, al se�or Alfrredo Beranger.
$ 20 la entrada
Queda visto que todo lo que ata�e a la vida del club, estaba ligado intimamente al f�tbol. Era el "pan de cada d�a", a la vez que las primeras experiencias que se recog�an dentro de la labor activa de este deporte. Se cuidaban todos los detalles, tanto de organizaci�n como de disciplina. Sobre esta �ltima parte, traemos a colaci�n un ejemplo de una medida puesta en pr�ctica en el a�o 1919, mediante la cual se declaraba "cesante" a todo jugador que sin causas justificada falte a dos partidos consecutivos. Y de como respond�an los futbolistas a esta norma, se puede apreciar en la nota enviada a la Comisi�n Directiva por el jugador Di Lorenzo, donde "ped�a disculpas por haber faltado al partido del domingo".
Un partido de gran importancia se realiz� en agosto de 1919, frente a un rival que hab�a alcanzado popularidad. Se trataba de una confrontaci�n especial�sima y en atenci�n a ello, la Comisi�n Directiva hab�a resuelto establecer una entrada general para presenciar el partido, consistente en la suma de 0,20 pesos (veinte centavos).
El ingreso al f�tbol oficial y la gran repercusi�n que tuvo en la zona esta circunstancia oblig� a los socios a intentar buscar una sede propia. Por ello se comenz� a gestionar , en ese mismo a�o en 1919, con el Ferrocarril Sud por unos terrenos ubicados en la Avenida 9 de Julio, entre Dorrego y Brandsen. Las negociaciones fueron arduas y finalmente en el a�o 1921 se consigue que el Ferrocarril arriende los terrenos. Como ya hemos se�alado en dicha �poca el club todav�a no ten�a personer�a jur�dica y por ello la gran dificultad en la negociaci�n era que los ingleses no quer�an comprometerse con un club con el cual no pudieran hacer un contrato con todas las formalidades cumplimentadas. La �nica manera de poder llevar a cabo la operaci�n fue con al aval personal de Don Alfredo, quien puso su patrimonio como garant�a. De esta manera se consigui� la tan ansiada cancha propia.
Sin embargo cuentan los contempor�neos que el terreno no era, ni mucho menos, una panacea, por el contrario se trataba de un fangal donde abundaban distintas alima�as y donde los yuyales ten�an dos metros de altura y que en �poca de lluvia todo se convert�a todo en una gran laguna. Fue por ello que durante un a�o los pioneros le quitaron tiempo a su trabajo y comenzaron una tarea cicl�pea, que fue transformar ese lodazal en una cancha de f�tbol. Luego de muchos sacrificios se consigui� presentar un terreno razonable y en 1921 se comenz� a competir, en el mismo lugar donde hoy est� nuestro estadio.
Todo el barrio, el cual ya hab�a crecido significativamente ya era popularmente conocido con el mismo nombre de la estaci�n del ferrocarril es decir como Temperley y fue por ese motivo que tambi�n por iniciativa de Beranger en 1921 se decidi� adoptar como nombre definitivo de la instituci�n el de Club Atl�tico Temperley
Al poco tiempo y en un extra�o incidente Alfredo M. Beranger es asesinado por un casero del Ferrocarril Sud, es en ese mismo a�o cuando se decide homenajearlo nombrando al estadio celeste con su nombre.
Un grande en el f�tbol
Desde el punto de vista deportivo las cosas no pod�an andar mejor, el equipo es protagonista en todos los torneos de su divisi�n hasta que en 1922 en una gran campa�a logra el ascenso a Primera Divisi�n.
Este equipo estuvo integrado entre otros por P. Angelotti, Perry y L. Otin, Di Lorenzo, Natalio Perinetti, G. Cunningham, J. N. Perinetti y Salvetti.
Disputa el torneo de primera de 1923 con una destacada actuaci�n y como si esto no fuera suficiente logro en el a�o inmediato posterior, en 1924, el equipo hace otra campa�a espectacular y alcanza el subcampeonato en Primera Divisi�n detr�s de Boca Juniors.
En 1926 se produce la uni�n de las dos grandes asociaciones de F�tbol y Temperley junto a otras instituciones se opone a la reforma por lo que se desafilia temporariamente y debido a ello juega unos a�os en una Asociaci�n paralela y al reincorporarse pierde la categor�a, que luego tardar�a 43 a�os en recuperar.
Debido a la vuelta a la Segunda divisi�n y al hecho que el pa�s atravesaba una fuerte crisis econ�mica se decide en el a�o 1932 fusionar a la instituci�n con el Club Argentino de Banfield, adoptando el nuevo nombre de Argentino de Temperley. En 1935 mediante una asamblea de socios se resuelve retornar al nombre original de Club Atl�tico Temperley.
En los a�os posteriores Temperley particip� siempre en los torneos de AFA en la primera categor�a del ascenso con suerte variada. En muchos de los torneos se erigi� como protagonista y lleg� a disputar varias veces el ascenso, en otras, afortunadamente las menos tuvo campa�as irregulares y anduvo por los �ltimos puestos de la tabla. Luego en fecha mas reciente vinieron ascensos, descensos, y todas las vicisitudes mas cercanas.
De todos estos a�os, rescataremos en secciones separadas aquellas campa�as mas destacadas, as� como la semblanza de aquellos jugadores que brillaron defendiendo la camiseta celeste.
Intercele La P�gina de Temperley
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