Roma erige una nueva fraternidad tradicionalista que acoge a los antiguos sacerdotes y seminaristas de la Fraternidad de San Pío X

La Congregación para el clero ha erigido, el 6 de septiembre 2006, un nuevo instituto religioso: "El Buen Pastor", para acoger en su seno a los antiguos sacerdotes y seminaristas de la Fraternidad de San Pío X separada de Roma desde 1988, según informaciones recogidas por I. MEDIA. La sede de esta nueva fraternidad, en la que los sacerdotes celebrarán exclusivamente según el rito litúrgico tradicional de San Pío V, podría estar en Burdeos (Francia), en la iglesia de San Elías.
En la mañana del 8 de septiembre 2006, día de la fiesta de la Natividad de la Virgen, el cardenal Darío Castrillón Hoyos, Prefecto de la Congregación para el Clero y encargado de la comisión Ecclesia Dei, firmó el decreto de erección del Instituto de Derecho Pontificio del "Buen Pastor". Se trata de una sociedad de vida apostólica que depende a la vez de la comisión Ecclesia Dei y de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica. En este decreto, el Cardenal Hoyos aprobó los estatutos del nuevo instituto que tiene por superior general a un sacerdote excluido de la Fraternidad de San Pio X, el conocido padre Philippe Laguérie.
Según fuentes vaticanas, la novedad reside en el hecho de que es "el mismo Benedicto XVI quien ha querido este camino" en el cual "el misal tradicional de San Pio V no es un misal a parte, sino más bien una forma extraordinaria del único rito romano". En el Vaticano como entre los miembros del nuevo instituto, se insiste en decir que "este acuerdo corresponde a las peticiones hechas antes por Monseñor Lefebvre", separado de Roma en 1988.
La nueva fraternidad cuenta entre sus filas a otros cinco sacerdotes, varios seminaristas, entre los cuales algunos deberían ser próximamente ordenados. El propio Cardenal Cal trillón Hoyos se ha comprometido a celebrar estas primeras ordenaciones. Los responsables de la fraternidad cuentan también con el hecho de que otros sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X elegirán seguirlos y que podrán fundar en las diversas diócesis 'Parroquias personales'. En Burdeos, Paris y otros lados, estos sacerdotes son seguidos por un cierto número de fieles unidos al misal de San Pío V, rito litúrgico en vigor antes de la reforma litúrgica de 1969. Con este nuevo instituto, Roma ha preferido negociar con los excluidos de la Fraternidad fundada por Mons. Lefebvre más que con la Fraternidad misma. La acogida de los antiguos sacerdotes integristas no se hará sin algunos dolores en la Iglesia de Francia. La Fraternidad de San Pedro, fundada en 1988 para acoger a los sacerdotes, seminaristas y fieles que quisieran permanecer unidos a Roma en el respeto de la tradición litúrgica debería también resultar afectada con esta nueva creación; tanto más si se piensa que algunos de sus miembros parecen dispuestos a unirse al "Instituto del Buen Pastor".
El cardenal Ricard, arzobispo de Burdeos, miembro de la comisión Ecclesia Dei, estaría dispuesto a aceptar que la iglesia de San Elías llegue a convertirse en sede de la nueva fundación; de este modo 'recuperaría' una iglesia de la diócesis de Burdeos ocupada desde enero de 2002 por el padre Laguérie, en ese entonces miembro de la Fraternidad de San Pío X, con el apoyo del consejo municipal de la ciudad.
La acogida de los sacerdotes excluidos de la Fraternidad de San Pio X, separada de Roma, tiene lugar justo en el momento en que varios obispos ordenados por Mons. Lefebvre en 1988 continúan endureciendo el tono ante la Santa Sede. Monseñor Bernard Fellay, recibido en audiencia por Benedicto XVI en agosto de 2005 en Castel Gandolfo y confirmado por sus pares en julio último como cabeza de la Fraternidad de San Pío X ha exigido "la entera libertad y sin condiciones para la misa tridentina y el retiro del decreto de excomunión de los cuatro obispos ordenados en 1988 por Mons. Lefebvre" como paso previo a toda negociación con Roma. Luego él ha lanzado una iniciativa denominada "bouquet de un millón de rosarios" con la cual invita a rogar para "obtener del cielo la fuerza necesaria para Benedicto XVI a fin de que libere la misa llamada 'de San Pío V'.
En marzo de 2006, el padre Philippe Languérie declaraba ya que "un acuerdo con Roma" era "de una evidencia tal que uno se pregunta como puede salir de la cabeza y el corazón de muchos", pues, "es la constitución misma de la Iglesia la que lo exige". Este acuerdo, escribía él, no supone tener "desde un principio y como condición previa la solución de todas las dificultades doctrinales", e invitaba también a sus fieles a "escrutar los signos, las manifestaciones, las posibilidades de una buena voluntad de los romanos de poner fin al delirio doctrinal y los escándalos de los años 1960-200"; él pedía "una libertad total de la liturgia y, por razones de fondo, también la libertad de aceptar en Concilio por lo que es".
En abril de 2006, en Lourdes, el Cardenal Jean Pierre Ricard declaraba ante la asamblea de los Obispos de Francia que "la cuestión de las relaciones con la Fraternidad de San Pio X" merecía "un tratamiento particular (...) Sabemos que el Papa Benedicto XVI tiene esta preocupación", explicaba él, agregando que "en las semanas o los meses que vienen, él debería dar directivas para facilitar el camino hacia un regreso posible a la plena comunión". "Las acogeremos en la fe y las pondremos en acción fielmente", decía aún el cardenal Ricard a los obispos.
Los sacerdotes que componen ahora la nueva institución tradicional fueron uno a uno excluidos de la Fraternidad de San Pio X. El padre Paul Aulagnier, por largo tiempo superior general en Francia de la Fraternidad (1976-1994) fue excluido en 2003 por haber defendido los llamados "Acuerdos de Campos". En 2002, la Santa Sede había concedido a la Fraternidad de San Juan María Vianney celebrar la misa según el misal tridentino a condición de que reconocieran el Concilio Vaticano II interpretado "a la luz de la tradición" y la validez del misal de Paulo VI. Paul Aulagnier fue autorizado para ejercer por la diócesis de Clermont, sin recibir misión particular en 2004. Él también ha fundado una casa de acogida en la diócesis de Chartres.
Particularmente mediático, el padre Philippe Laguérie fue excluido en agosto de 2004 luego de haber afirmado que la Fraternidad de San Pío X enfrentaba graves problemas vinculados a un descenso de las vocaciones sacerdotales en sus diferentes seminarios. Fue objeto de un motu disciplinario en México, sanción que él rechazó antes de ser excluido. Antes de esto, en el seno de la fraternidad fundada por Mons. Lefebvre, él había sido párroco de la iglesia parisina de San Nicolás du Chardonnet, ocupada por los fieles tradicionalistas desde 1977. En 1993, había intentado ocupar otra iglesia parisina: Sain Germain L'Auxerrois. Tuvo éxito en su operación de Burdeos, obteniendo el apoyo del Consejo Municipal de la ciudad, pero no del arzobispado, en febrero de 2002.
El padre Christophe Héry fue excluido por haber apoyado al padre Laguérie, del mismo modo que el padre Guillaume de Tanoüarn. Éste último fundó en París la asociación cultual San Marcelo y el centro San Pablo. Un quinto sacerdote, el padre Henri Forestier, forma parte de los primeros miembros del instituto, con un diácono que prontamente será ordenado sacerdote: Claude Prieur.
La comisión Ecclesia Dei, instituida por Juan Pablo II en julio de 1988, fue creada con el fin de "facilitar la plena comunión eclesial de los sacerdotes, seminaristas, de las comunidades religiosas o los religiosos individuales que hubieran tenido lazos con la fraternidad fundada por Mons. Lefebvre y que desearan permanecer unidos al sucesor de Pedro en la Iglesia Católica, conservando sus tradiciones espirituales y litúrgicas.

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