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CRÍTICA EXPOSICIÓN RAVAR
(mayo 2006) por CARLOS
LAFUENTE PACIOS
Primer paso, un nacimiento.
Un viaje de mil millas comienza con el primer paso
Lao-tsé
Definir una primera presentación de la obra plástica de un grupo de artistas es
siempre una apuesta por los nuevos creadores, esos que alimentan la continuidad
de nuestros mundos visuales y psicológicos y también es una puesta en valor del
producto que sus mentes han sabido seleccionar del imaginario colectivo en el
que esta inmersa su contemporaneidad.
El grupo Ravar se presenta aquí, en esta su primera colectiva realizada en el
mes de Mayo de 2006 , demostrando una unión de fuerza creativas y expresivas que
aunque dispares en lo concerniente a la elaboración de ideas y a las técnicas
empleadas, logran aportar un aire renovado a la plástica contemporánea. Todas
estas obras han sido realizadas a través de diversas técnicas desarrolladas a
partir del grabado, en sus vertientes litográfica, aguafuerte, empleo de
barnices blandos, la aguatinta, la xilografía y el carborundum.
Parece coincidente que la celebración de esta exposición haya tenido lugar en el
año en el que se celebra el aniversario del nacimiento de Rembrandt, que si bien
es conocido por sus cuadros en los que la luz es siempre la protagonista, es
también el autor de una de las mejores producciones de obras de grabado de todos
los tiempos. Los estudios sobre este pintor permiten dirigirnos a la comprensión
de su naturaleza observadora mediante su faceta de grabador y este ejemplo es lo
mejor para poder comprender si cabe, esta primera muestra del grupo Ravar.
El grabado es una técnica en la que se emplea el dibujo pero a través de la
incisión en planchas para que estas después sirvan como molde gráfico, como
registro a ser reproducido tantas veces como se requiera su mensaje visual y/o
conceptual. Esta característica de reproductibilidad hace que hoy podamos
emplear las planchas de los maestros antiguos y conseguir así, piezas cuya
autoría es la del propio artista. La imprenta desarrollada por Johannes
Jenfleish mas conocido como Gutemberg, participa del proceso que luego adoptara
el grabado para la producción seriada del mensaje grafico. La importancia de
esta técnica reside además en que con ella el artista es capaz de hacer llegar
al gran público, una serie de piezas que desde la unicidad de la obra pintada
sobre lienzo o sobre otro formato, seria imposible conseguir.
La reproducción de piezas únicas, al ser su unicidad reproducida en series
numeradas determinadas, hace que el grabado siga hoy vigente y su nada
despreciable aportación al mundo de la cultura y de las artes, se hace cada día
mas patente. Esta primera reproductibilidad técnica que porta en su naturaleza
la técnica del grabado, lo ha convertido sin lugar a dudas en un inestimable
vehículo para muchos de los consagrados artistas que conocemos y también para
los nuevos artistas que tienen en esta técnica un gran aliado.
Ravar nace como grupo en A Coruña y en él están presentes artistas heterogéneos,
vinculados a diferentes líneas de la plástica que utilizando un medio de
transmisión como es la plancha y el buril, producen unas piezas cargadas de
tacto, producidas con la necesaria y escrupulosa mirada del consumidor de
imágenes y elaboradas con la pulcritud técnica que permite esta disciplina. A
veces los trazos se funden, a veces esos mismos trazos adquieren el valor de lo
fotográfico, en ocasiones se perfilan con la obviedad y el juego de pautas
dicromáticas y en otros momentos permiten que el color presente matices de un
delicadísimo cloissonisme.
Aunque parecen simples, su realización se complejiza y por ello, en esta primera
exposición del grupo Ravar, podemos observar muestras ya de un dominio artístico
excelente por ser piezas de germinal autoría. No se podría olvidar aquí la
importante aportación pedagógica y humana del polifacético artista Antonio
Alegre Cremades que sirve de apoyo para que gran parte de las obras expuestas
llegasen a la vista del espectador. La obra de este artista se halla hoy
representada en el Museo Vaticano, el Museo Nacional de arte contemporáneo de
Madrid, el museo de Arte Contemporáneo de Pontevedra, y el Museo Provincial de
Valencia entre otros.
Mucho de lo mostrado por Ravar es la prueba testimonial de pasados cercanos,
gracias a los que hoy podemos construir la imagen del presente. Esos pasados
configuran desde ahora mismo una apuesta de futuro, un inicio de la historia de
un grupo de creadores y una posibilidad para una sociedad de pensarse en ellas.
Todo en esta exposición es el indudable fruto de talleres compartidos,
tertulias, viajes y búsquedas personales que son los únicos ingredientes que las
hacen posibles.
Auguro para ellos amplias veredas de investigación en el interesante territorio
del grabado y excelentes trayectorias personales. Con toda seguridad su
producción artística será objeto de pausada observación, reflexión y cultura
contribuyendo muy pronto a ampliar nuestro patrimonio artístico contemporáneo.
Juan Ondategui
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Aldehuela ( 2006 )
En la obra "Aldehuela" con claras
referencias a los espacios de los pueblos de Soria y más concretamente a las
calles de Calatañazor, su pueblo natal, Juan Ondategui, refleja en su manera de
hacer una minuciosa y exacta representación de esos intersticios de lo
habitable. El color, los rasgos rápidos y sesgados y un cierto cloissonisme
visible en los tejados, configuran toda la composición. El promenade que elabora
el ojo como una fluencia sobre la representación se transforma en su esencia.
Podríamos referirnos a cierta vinculación expresionista, pero sorprende sin
embargo la manera en la que es capaz de emplear la aguatinta y generar tan
diversas
texturas de lo térreo y pétreo de las viviendas pinariegas. Es más si cabe, un
hacer único y personal que genera lo orgánico de la obra. Una especie de non
finito que aporta valor y carácter y lo sitúa en la contemporaneidad española.
Colorido y forma dialogan formando una entidad de pocos colores cocinados a pie
de suelo, y si bien visualmente comprendemos la obra en conjunto, el autor
permite que aposentemos nuestra mirada en los ocres que configuran el zigzagueo
del caminar, un paseo y promenade visual por callejuelas que provocan la
evocación en el espectador.
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Chimenea Solariega ( 2006 )
En su obra "Chimenea Pinariega" la
presencia hierática de una eterna chimenea de las construidas en Soria sirve de
motivo al artista, para presentar una figura quieta y monumental, casi humana,
matizada por los efectos variables que la litografía le confiere y que nos
permite asociar esta obra con "la Aldehuela" realizada en el mismo año. En esta
chimenea emplea los tonos negros y grises con los que solemniza el elemento
arquitectónico.
Ofrenda ( 2006 )
Con un marcado carácter figurativo,
"Ofrenda" supone una reflexión y un estudio de los personajes, ya que una
ofrenda como son las flores que aparecen sobre una mesa, sirven de leiv motiv
para el desarrollo de la historia. Una conversación, un regalo y una expresión
permiten que la obra se comporte como una instantánea, que engloba sentimientos,
ritmos y tonalidades sin condensarlos, haciéndolos flotar en el papel y en el
grato cromatismo.
Katús Otero
La densidad de las piezas presentadas por esta artista guarda sin embargo un
tipo de paisajes controlados de los que hace surgir representaciones intensas y
cargadas de fuerza. Los elementos figurativos como los caballos o los cuerpos
femeninos aparecidos en "Ecus", litografía del año 2006, se perfilan en
significados, en formas rampantes y bailarinas, que torsionan y aportan
movimiento.
Cuando vi esta obra por primera vez, comprendí enseguida que tras
ella, lo simbólico y lo contemporáneo se unían, queriendo formar parte de una
contemporaneidad que el mundo del diseño fue el primero en adoptar. En la obra
existen también juegos formales, ritmos y referencias a matices orientalizantes,
que convierten a "Ecus" en un registro complejo pero interesantísimo capaz de
imbricar potentes invitaciones a la ensoñación. Complejo por el resultado de las
finas manchas que permiten enaltecer a esos caballos e interesantísima obra por
lo que contiene de comunicación visual y de análisis gestáltico. La obra es como
una maquina de sonoridades que hacen reflexionar al espectador desde su
observación. Katús Otero convierte la materia amorfa en un campo del que surgen
sutilmente imágenes que nos hacen recrear formas sutiles y convertir el
eidetismo de lo plasmado en parte de nuestro dialogo.
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En su obra "Rita", hay un juego perfecto de
movimiento y de estatismo que se contraponen entre si. Un cuerpo casi
circular en su posición posado en un magnifico uso del color negro y que
parece expresar la espiritualidad de un mantra. Alma como soporte del
cuadro y transito hacia el que fluir. |
Sindo Cerviño
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Atrapando el universo (2006)
La red, elemento antonomástico de su obra "Atrapando el universo", como única
representación a través de la depuradísima técnica y como único velo, sirve de
metáfora visual a Sindo Cerviño para crear esta pequeña pero fascinante pieza.
Atrapando el universo es sin duda un ejercicio sabio de como emplear el agua
tinta y conseguir con ella, los matices, las intenciones y los sonidos de un mar
quieto, pero construido a través de una red que solo escucha el sonido de los
fondos marinos. Esta obra encierra muchos significados, ya que la red y el mar
permiten evocar toda una realidad no siempre tangible físicamente para el
espectador pero si perfectamente imaginable.
La profundidad evocada, la red como telón, como trampa y como cobijo, y la
oscuridad que se encierra en una urdimbre clara, pausada y rodeada de un fluir
lento, pausado y acuático. Con una presencia casi fotográfica, Cerviño nos deja
atónitos y crea un universo abismal dentro de la propia red. Solipsismo y
observación abiertos al mar y focalizados en el objeto red que da sentido al
pensar y que es cristalizado en su técnica.
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En
sus "Sin titulo", realizados siguiendo el aguafuerte, y los barnices blandos, el
mar, los peces, los humanos silenciados por las circunstancias del tiempo y las
figuras de madres son parte de ese silencio necesario para reflexionar con el
artista en el por qué de sus obras.
Lola Oviedo
Una obra mas matérica es la presentada por Lola
Oviedo para esta exposición. Y no sólo la materia sino también el
formato elegido ayudan a comprender la complejidad de la narración que
la artista sabiamente emplea.
Cuadros donde la amplitud y la necesidad de respirar esas atmósferas
aparece.
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Los azules de los "paisajes" conseguidos con la
técnica monotipia que aparecen en las piezas para esta exposición, se
convierten en el complemento perfecto de unos nuevos horizontes
imaginados. Permiten atraer las complementariedades con los rojos y
dialogan a modo de hitos que miran al cielo. Su obra también contiene
presencias marinas, acompañadas de elementos centrales, rayados y casi
totémicos, como si se tratara de presencias inherentes al movimiento de
las aguas, al movimiento de los peces y las algas. Paisajes que
rememoran la calma, las anegadas playas en tardes
tranquilas y una forma de paisaje personal e intransferible. Presencias
siempre valorable de sensaciones y de recuerdos, para convertir los
venideros días en anhelos de esos mismos paisajes. Y los horizontes
dialogan con esas vistas casi cubificándose y convirtiendo lo abstracto
en un componente de fuerza que acompañan la expansión de cada grabado.
Existe aquí una necesaria búsqueda del porqué esencial de las materias,
en la gran orquestación de la realidad.
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Inma Doval
“Lembrando a
Gioconda” es el titulo de una de las obras que Inma Doval presenta para esta
exposición. Tomando como base el famoso cuadro de Da Vinci, la autora nos
presenta un retrato de una mujer y un fondo, que no presenta ya un esfumato sino
que introduce elementos de la cultura industrial, arquitecturas que bien
recuerdan los silencios del hombre contemporáneo de Walter Benjamin en la gran
ciudad o las amplitudes metafisicas de Chirico. El rostro no porta ya la famosa
inmanencia de la pose, sino que se convierte en una realidad poética,
desconchada por el paso del tiempo y parece como si esta Gioconda se hubiera
convertido en esfinge para preguntar algo al mundo. El aguafuerte y la aguatinta
se mezclan es esta ocasión para componer toda una suerte de degragados y la
autora consigue asi, personalizar la representación de la mujer y del cuadro
hístrico, para acercarlo a nuevos aconteceres
de la reflexión mas profunda sobre el tiempo y la vida.
Otra de sus obras,
denominada “Tensando as cordas do mar”, aparece como una clara melodía fractal
del elemento agua, ampliándose en toda la extensión del formato papel y el
aguafuerte funde el agua y los celajes. Es sin duda una obra que sorprende,
permite el recuerdo de la gran ola de Hokusai y logra mostrar toda la
iridiscencia del agua en su juego de movimientos ciclicos.
| Por ultimo, en su
obra "el pájaro rojo", la artista tira del recuerdo de su estancia en Méjico, y
a través de la figura del Chacmol,que Augustos Le Plogeon bautizo tras descubrir
en Chichin Itza, y que representa a un hombre recostado en decúbito supino,
establece una conexión multicultural con las ideas del pájaro alma, la
trascendencia espiritual y el entorno físico. Es ésta sin duda la obra mas
intimista de las presentadas. |
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Carmen Cierto
Si bien podríamos hablar de la manera en la que
Carmen Cierto plantea los espacios y los efectos de perspectiva en sus
obras Lomba 1 y Lomba 2, la pieza de su producción que mas llama la
atención es sin duda alguna Fume, realizada en 2006. Toda una suerte de
gradaciones y cromatismos se presentan jugando en verdes, amarillos y
rojos anaranjados que gracias a
la técnica del carborundum, expresan una realidad de chimeneas y vapores
densos. El recuerdo de los cielos de Chagall y de las circularidades
lumínicas de Vangogh está presentes en una pieza que propone un carácter
ascensional, dirigido por la luz.
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Por
otro lado, la obra "Sonos" contiene una exquisitez compositiva que convierte a
la mujer en la gran madre tierra, adoptando formas silueteadas y plasmando la
sensualidad y la miniatura a través del juego de estrellas que simulan tarugos
cristalográficos blancos con los que la artista, compone e ilumina la noche. La
mano de la mujer es una gran ave del paraíso que se expande hacia el infinito
nocturno. Los acordes narrativos y el permiso que la autora aporta al espectador
para pasear por ese entorno de significados bipolares, convierte esta pieza en
una exquisitez.
Manoel Bonabal
Aunque este autor presenta un pequeño número de obras, son éstas unas piezas que
guardan una búsqueda formal y conceptual estudiada y compleja al
mismo tiempo. Fascinan por su entereza, por la seducción con la que plantea cada
uno de los trazos ondulantes y hacen transitar al objeto artístico entre su
valor expresivo y sus componentes técnico-textuales.
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"Tres facianas" asimila un juego entre lo que
el espectador ve y lo que la línea esconde. Miradas que reflejan una
pregunta y una búsqueda en medio de una multitud creada por tres faces,
que bien podrían delimitarse en aquel socorrido juego de la tricefalia
galaica. Esta obra es de una gran elegancia formal conseguida a través
del empleo de tintas presentadas como fondo, en el que resaltar
volumétricamente matices psicológicos de la expresión y pulcritudes
escrutiñadoras de las miradas.
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En su otra obra, la "Lámpara de
pintura" el artista nos muestra una máquina gráfica, en la que el movimiento y
el giro de la representación hacen pensar al espectador en la verdadera posición
del objeto. El juego de negativos, pretende así formar parte del papel y salir
de el para convertirse en una masa plástica mucho mas tangible, asequible a la
realidad estática del espectador.
Carlos Lafuente Pacios (crítico de arte)
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