En una hermosa ma�ana de verano, los huevos que hab�an empollado la mam� Pata,
empezaban a romperse, uno a uno. Los patitos fueron saliendo poquito a poco, llenando de felicidad a los pap�s y a sus amigos.
Estaban tan contentos que casi no se dieron cuenta de que un huevo, el mas grande de todos, a�n permanec�a intacto.