









Tal como es
arriba, es abajo.
Esta frase es la piedra angular del Hermetismo y, por ende, del gnosticismo
rosacruz.
Nos viene a enseñar que todo lo que podemos observar en la parte material
de la vida, también existe, guardadas las debidas proporciones, en
nuestro interior, en nuestra psiquis o parte espiritual. También nos
dice que existe una relación causa-efecto entre esos dos planos, una
relación inquebrantable, un denominador comun, un PRINCIPIO MEDIADOR.
Para los gnóstico-rosacruces ese principio mediador es el CRÍSTICO
CÓSMICO, el principio iniciador de todas las religiones, colegios iniciáticos
y escuelas espirituales. Una fuerza cósmica presente en cada uno de
nosotros que cuando es trabajada nos conduce a la Iniciación (del
latin initiare).
Estudiar los testimonios de los grandes maestros que han realizado dicho Trabajo
Crístico es pues, nuestro objetivo.
Le invitamos a empezar dicha búsqueda.