Resumen
Capítulo 13, Libro de Oz.
“Inteligencia Artificial y Sistemas Expertos”
Capturado por Paulina Gudiño Murillo, CI 401.
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Resumen Capítulo 1 Oz, aquí.
Los científicos dedicados a la
inteligencia artificial (IA) estudian métodos para crear programas de
computadora que imitan los procesos mentales y el comportamiento humano.
Este campo incluye varios subcampos. Los ingenieros de robótica
construyen maquinaria (robots) que reemplaza a trabajadores humanos. En
producción, los robots se utilizan para realizar tareas rutinarias como el
ensamblaje y la pintura de automóviles. Tanto en esa área como en el
trabajo policiaco, las máquinas controladas por computadora reemplazan a
seres humanos en tareas peligrosas.
Los robots que se desplazan en
un determinado espacio deben tener la capacidad de ver. La visión
artificial les permite percibir paredes y obstáculos, y reconocer el
objeto con el que trabajarán. La visión artificial también se utiliza en
otra clase de máquinas para labores de clasificación e identificación.
Los procesadores de
lenguaje natural (NLP, Natural Language Processors) son
programas que reconocen órdenes variables humanas. Le evitan a los
usuarios de sistemas de cómputo tener que aprender sobre programación y el
manejo de interfaces rígidas. Los procesadores del lenguaje natural deben
poder reconocer diferentes significados de una oración en diferentes
contextos.
Los sistemas expertos
son programas simuladores de experiencia humana. Los primeros intentos por
crear un programa que fuera un solucionador de problemas generales
fallaron. En los años ochenta y noventa, se han creado numerosos SE para
ingeniería, medicina, química, exploración mineral y negocios.
Las redes neuronales
son programas construidos para resolver problemas mientras aprenden y
depuran su conocimiento, imitando la manera en que aprenden y actúan los
cerebros de sus creadores. Los programas parten de un modelo base.
Mientras resuelven problemas, los operadores humanos introducen
información sobre los resultados del análisis del programa en términos de
éxito o fracaso. El programa incorpora esta nueva información en su base
de conocimiento, mejorando continuamente su desempeño.
La última creación en IA son
los agentes inteligentes, programas que realizan tareas diarias en
redes públicas como Internet (como la búsqueda y selección de datos entre
enormes cantidades de información) que de otra manera tendrían que
realizar seres humanos. Por ejemplo, los agentes inteligentes entran en
una red y encuentran la información deseada o el mejor precio de un
producto, responden correo electrónico, pagan deudas cargadas a la tarjeta
de crédito y muchas otras tareas. Estos “empleados electrónicos” ahorrarán
tiempo a los humanos y nos darán un servicio más eficiente que el que
podemos darnos a nosotros mismo en muchos aspectos, sobre todo cuando
usamos Internet.
Pero donde los SE han jugado
el papel más relevante es en los negocios. Un SE está formado por tres
partes: la base de conocimiento, un almacén de información
verificable (hechos) y creencias, y las asociaciones entre ellas,
conservadas a partir de uno o más SE. El motor de inferencia, un
código que combina la entrada del usuario con información contenida en la
base de conocimiento para encontrar una solución a un problema y el
componente de diálogo, que le permite al usuario interactuar con el
motor de inferencia de manera adecuada.
Aunque la mayor parte de los
SE tienen su base de conocimiento organizada en la forma de reglas de
SI ENTONCES, hay otros métodos de representación del conocimiento. Uno
de ellos permite que el conocimiento se organice en marcos que
almacenan atributos y valores. Cada objeto del dominio corresponde un
cuadro. En las redes semánticas los objetos se representan como
nodos, y las relaciones entre aquéllos son las líneas que conectan a los
nodos. La relación puede ser del tipo “tiene”, “pertenece a", “es”,
etcétera.
La lógica difusa es una
teoría que cuenta con un método completamente diferente para la
representación del conocimiento. Asume que muchas de las decisiones de un
experto se basan en variables lingüísticas subjetivas, como cuando
se piensa que algo es de “bajo”, “moderado” o “alto” riesgo. Se construye
una función para representar la posibilidad de que una eventualidad, o
entidad se clasifique dentro de una categoría. La misma entidad puede
tener una cierta probabilidad de estar dentro de una categoría y otra
cierta probabilidad de clasificarse en una categoría adyacente. Por tanto,
los límites de las categorías, o conjuntos, son “difusos”. La lógica
difusa se ha incorporado a sistemas expertos aplicados a aparatos
electrodomésticos, locomotoras, a sistemas de apoyo para la toma de
decisiones administrativas y muchas otras áreas.
Dos personas participan en la
construcción de un SE: el experto y el ingeniero del conocimiento. El
ingeniero del conocimiento conoce técnicas de elaboración de preguntas
y experiencia para traducir el conocimiento proveniente del experto en un
programa de computadora.
Los primeros SE fueron creados
utilizando lenguajes de programación de IA, como LISP, Prolog y KEE. Hoy
en día, se usan shells de SE para construir nuevos SE. Un shell de
SE puede considerarse un SE al que se ha extraído su conocimiento. El
shell le pide al constructor que introduzca los antecedentes
(condiciones o instrucciones SI) y las conclusiones (instrucciones
ENTONCES o condiciones). Luego, configura la base de conocimiento y el
motor de inferencia de acuerdo con esta información.
Los SE determinan una solución
de dos maneras, por encadenamiento prospectivo y retrospectivo. En el
encadenamiento prospectivo, el usuario introduce los valores del
problema y el sistema utiliza las reglas para dar el mejor resultado. Por
tanto, a este proceso también se le llama orientado a resultados. A menudo
el usuario desea especificar un objetivo y recibir como salida las
condiciones para llegar al resultado. El SE realiza entonces
encadenamiento retrospectivo (o hacia atrás), denominado
orientado a objetivos.
Como los sistemas de apoyo
para la toma de decisiones, los SE ayudan a tomar decisiones en dominios
no estructurados. Pero la inversión a menudo es grande, porque requiere
tiempo de expertos en ciertos dominios e ingenieros de conocimiento que
perciben altos salarios. Por tanto, deben existir condiciones para
justificar la investigación con vistas a un nuevo sistema experto: el
problema no debe ser trivial; el dominio en que opera el SE debe ser no
estructurado; los problemas deben presentarse con frecuencia; y contar con
un experto para las sesiones de interrogatorio.
Los SE apoyan actividades
administrativas: planeación, toma de decisiones y diagnóstico. Las
organizaciones utilizan los sistemas para remplazar a capacitadores
humanos. Un SE puede proveer mayor cantidad de conocimiento del que
proporcionaría un solo experto. Una vez que se captura la experiencia en
software, puede reproducirse de manera económica y estar al alcance de
quien la requiera en una organización. A diferencia de los expertos
humanos, los SE pueden estar disponibles todo el tiempo. Todos los
miembros de una organización que utilizan un SE toman las mismas
decisiones bajo condiciones determinadas, de modo que la administración
logra consistencia en sus operaciones.
Sin embargo, los sistemas
tienen algunas limitaciones. Los SE efectivos sólo resuelven problemas de
dominios precisos. No poseen sentido común y a pesar de los progresos en
redes neuronales, tienen capacidad limitada para aprender.
Los SE y otras aplicaciones de
IA ponen la experiencia humana al alcance de nuestras manos, y en
consecuencia mejoran la calidad de nuestra vida. Nos hacen más
independientes de los expertos humanos, pero al mismo tiempo nos hacen más
dependientes del software y cuando éste es defectuoso, el daño hecho por
los sistemas puede ser considerable. Los SE plantean nuevos desafíos al
sistema legal, porque los individuos y las organizaciones pueden verse
afectadas de manera negativa por decisiones sugeridas por los sistemas.