La instalación de una
fuente de alimentación se realiza, en la parte trasera y superior del PC
utilizando para ello un destornillador como única herramienta.
Una vez fijada a la caja, procederemos a conectar los cables con el fin de
alimentar a los distintos dispositivos del PC.
Las fuentes de alimentación convencionales trabajan con tensiones de salida de
+12, +5, +3.3, -5 y -12VDC, y disponen de varios tipos de conectores, destinados
a la alimentación del disco duro, CD-ROM, Grabadora, Disquetera, Placa Base,
etc..., en los que se trabajan con la tensión específica en cada caso.
Conectamos el conector principal de la placa en primer lugar, que se encarga de dar tensión a la placa base, donde ésta distribuirá la energía, a los distintos dispositivos que se encuentren conectados a ella, solo bastará con conectar este conector (es importante distinguir entre los modelos de fuente de alimentación a instalar, pues en la actualidad, se utilizan modelos ATX, con un conector distinto a los antiguos modelos de fuente de alimentación).
Luego procederemos a conectar todo el hardware que tengamos como el disco duro, la disquetera, el cd-rom, ventiladores etc, por medio de los conectores correspondientes.
Un pequeño truco para probar si funciona la fuente sin conectarlo al motherboard (en las ATX) es puentear el cable verde (el único de ese color que trae la fuente) con cualquiera de los cables negros (masa).