Pseudocantante

Claramente despectiva es esta palabra, que se usa para definir peyorativamente a ciertos "artistas" que se ganan la vida como cantantes, pero que se considera que realmente no tienen esa categoría profesional porque no cuentan con buena voz, no saben cantar, desafinan, desagradan, son de mal gusto, carecen de talento, etc.

En cuanto a los "cantantes" actuales famosos, para poder triunfar en el mundo artístico tienen que trabajar para los grandes poderes económicos (dueños de los grandes medios de comunicación masivos), que a su vez están controlados por miembros de algunas sectas poderosas, como la masonería y la élite satánica illuminatti.

Hoy en día, al carecer de talento artístico, su labor principal consiste en escandalizar, distorsionar el arte, hacer gestos y símbolos con la lengua o las manos, taparse un ojo, tatuarse la piel, teñirse el cabello de colores raros, hacerse perforaciones, ponerse uñas falsas y exageradas, etc. A estos individuos se les conoce como «programados».