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Hablamos de falsa filantropía cuando nos
referirnos a la falsa ayuda que se le da a
la humanidad por parte de algunas personas y
organizaciones que pertenecen o trabajan
directamente para la élite
mundial.
Casi todos los
milmillonarios del mundo occidental
están obligados a ceder periódicamente una
gran parte de sus fortunas a diversas causas
"benéficas" que en realidad solo son
favorables a esta élite masónica, como son el
aborto, la ideología Woke, el movimiento
LGBT, o el adoctrinamiento educativo; por
poner sólo algunos ejemplos. Sus millones de
dólares y
fortunas en realidad no existen del todo o
no les pertenecen, sino que son solamente
números en un ordenador; por decirlo de
alguna manera. Cuando estos personajes no
cumplen los compromisos que se les imponen, o
cuando ya no le sirven a
la élite, pueden ser facilmente destituidos, reemplazados
o eliminados, razón por la cual ninguno de
estos "bienhechores" se niega a cumplir con
su respectiva "cuota filantrópica".
Esta "cuota" es un requisito o exigencia
que les impone la élite a todos sus títeres
y prestanombres
para permitirles seguir recibiendo los
beneficios de trabajar para ella, como
pueden ser lujos, placeres, riquezas y fama.
Estos "filántropos" también se ven
beneficiados a través de una mejor imagen
pública para ellos y sus empresas, además de
recibir toda clase de estímulos y
condonaciones fiscales.
Otro tipo de falsa filantropía consiste en
darle a la gente “unas cuantas migajas” a
cambio de sacarle un provecho mucho mayor,
ya sea económico o político. En México y
otros países de latinoamérica es muy común
que los candidatos a cargos de elección
popular le regalen a la gente comida,
dinero, transporte o despensas a cambio de
votos.
También es muy común que los gobernantes
regalen grandes extensiones de tierra y
otros recursos naturales a las grandes
empresas internacionales para que se
instalen en sus territorios a cambio de
empleos mal pagados para su pueblo. Esta
clase de ayudas no son algo que cualquier
ciudadano común espere recibir de parte de
sus gobiernos. Para ayudar a la gente de
abajo nunca hay recursos económicos como los
que a cambio reciben los ricos y poderosos. |
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Clínicas abortistas
como Planned Parenthood, entre otras
relacionadas con la cultura de la
muerte.
-
Universidades y
centros de adoctrinamiento como Harvard,
Yale, Princeton, entre muchas otras.
-
Logias masónicas.
-
Agendas y
movimientos relacionados con la
ideología de género (LGBT, feminismo,
transexualismo, lenguaje inclusivo,
equidad de género y terapias de
conversión pagadas al final con dinero
de los contribuyentes). Esto incluye
apoyos a supuestas ONGs como Save The
Children que son las encargadas de
confundir y adoctrinar a la sociedad en
temas sexuales.
-
Industria
farmacéutica (grandes laboratorios que
fabrican vacunas, anticonceptivos,
medicamentos que no curan, etc.)
-
Industria
armamentística, partidos políticos y
grupos guerrilleros de diversos países.
-
Banco Vaticano de la
llamada iglesia católica modernista,
también conocida como iglesia
Bergogliana (de Jorge Mario Bergoglio).
-
Iglesias cristianas
protestantes de Estados Unidos y de
muchos otros países.
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