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En femenino: Chayotera
En México se le llama así a los periodistas,
comunicadores, médicos, religiosos
(sacerdotes), líderes de opinión o
personalidades que se venden o prostituyen
en los medios masivos de comunicación,
púlpitos y redes sociales, para hablar bien
(hablar a favor) de la persona, entidad,
gobierno o sistema que los patrocina
económicamente. Un claro ejemplo de esta
actividad lo tenemos con el Horario de
Verano en México (1996-2022) y con la falsa
pandemia de coronavirus en todo el mundo
(enfermedad inexistente, por cierto), en
donde los sacerdotes de la Iglesia
Bergogliana se encargaron de promover estas
agendas desde sus misas y templos.
A las celebridades del mundo del espectáculo
(música, cine, televisión y canales de
internet) que se dedican a esta actividad se
les conoce también como "maiceados" o
"programados". La gran mayoría de chayoteros
en el mundo se dedicaron en el año 2020 a
promover la falsa pandemia de coronavirus
por órdenes de la élite mundial, ya sea por
miedo a perder su sustento o por ignorancia.
Chayote = Soborno
Un periodista o medio “chayotero o que
recibe chayote” es alguien que recibe dinero
o favores a cambio de hablar bien o mal de
una persona o medio: que usa su poder de
comunicación para elogiar o desprestigiar a
alguien según se requiera. El "chayote"
puede ser recibido de alguna persona u
empresa poderosa, aunque es casi siempre el
gobierno quien soborna a los periodistas y a
los medios de comunicación.
¿Te has preguntado porque la mayoría de los
periódicos siguen en circulación cuando
incluso la impresión y distribución de los
ejemplares lejos de darles ganancias les
produciría pérdidas, ya que cada vez son
menos las personas que compran un periódico
impreso, y ni de chiste vivirían con las
visitas de sus portales? Eso es porque el
99% de los periódicos mexicanos se mantienen
del chayote: el gobierno en turno patrocina
la impresión, distribución y gran parte del
salario de los trabajadores, y por supuesto
el editor o dueño se lleva una gran tajada
por seguir "lamiéndole las suelas y
empinándose" a la persona que le da chayote.
¿De dónde surge esta
expresión?
La respuesta se traslada a la época del
presidente mexicano
Gustavo Díaz-Ordaz.
Cuenta la leyenda que el mandatario mandaba
llamar cada 15 días (o cada mes) a los
dueños y editores de los periódicos más
famosos, así como a los periodistas más
reconocidos, para que pasarán a Los Pinos a
recibir un jugoso bono (soborno) por seguir
hablando bien de él, callar cosas que no le
convenían, o desprestigiar a sus oponentes.
Según los testigos de la época, dentro de
Los Pinos había un hermoso y enorme árbol de
chayotes que era tan espectacular que daba
cientos de estas verduras. Las legumbres
caían por montones y eran tantas que para no
desperdiciar tan jugosas verduras, cuando
los periodistas iban por su soborno también
se les obsequiaban varias bolsas de
chayotes, así los comunicadores salían con
su buen dinerito y sus deliciosos chayotes,
y fue así como nació dicha expresión. |