Universidad de Yacambú

Vicerrectorado de Estudios Virtuales

Fase III. Programa de Doctorado en Gerencia

Participante: Inés Otilia Fernández Pérez

CI: 2.887.379  -  [email protected]

 

Proyecto Integrado Tesis Doctoral

(Primer Momento. Versión jul 2007)

 

Modelo de gestión ambiental del municipio para la vinculación participativa de la comunidad educativa en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible

 

Esquema de contenidos

 

Capítulo I: Contextualización de la investigación

1.1.         Contexto situacional

1.2.         Planteamiento del problema

1.3.         Justificación de la investigación

Justificación de la temática

Justificación del modelo de gestión ambiental

Justificación del contexto

Justificación epistémica

Justificación metodológica

1.4.         Objetivos general y específicos

Referencias

 

 

San Cristóbal, junio de 2007


 

Capítulo I

Contextualización de la investigación

1.1.        Contexto situacional

El rápido crecimiento global de las poblaciones humanas, el progresivo proceso de industrialización, la progresiva y no planificada urbanización de zonas rurales, las incontroladas invasiones a parques y reservas forestales, a pesar de la previsión y control por parte no sólo de autoridades gubernamentales sino también por parte de instituciones y ONG interesadas en el saneamiento ambiental, traen como consecuencia el paulatino deterioro del ambiente y sus recursos, los cuales son indispensables para el desarrollo de los seres vivientes que habitan el planeta Tierra.

Uno de dichos seres vivientes es el ser humano, el cual, al igual que los animales y vegetales, depende totalmente de su entorno; es decir, todo lo que necesita la humanidad para el desarrollo y conservación de la especie, proviene o ha sido creado por la naturaleza, y está a su disposición en la Biósfera espacio vertical de pocos kilómetros alrededor de la superficie terrestre, en donde se desarrolla la vida en este planeta.

Sin embargo, uno de los problemas que en la actualidad están confrontando las comunidades humanas es el problema de los desechos que comúnmente son llamados “basura”. Su origen probablemente se remonta al momento en el cual el hombre se dio cuenta que, de las cosas que utilizaba para su sustento, “algo le sobraba” y lo botó; el proceso de industrialización y el consumismo hicieron el resto, a tal punto que en la actualidad, muchas ciudades grandes y pequeñas de países industrializados o en estado de subdesarrollo, confrontan el mismo problema: la basura.

Al respecto, Aguilera (1979:85) afirmaba: “…la eliminación de los desperdicios procedentes de los hogares plantea uno de los más serios problemas mundiales” por lo cual “…el mundo corre el peligro de quedar sin lugares donde volcar la basura a menos que encuentren medios más efectivos de eliminarla”. Las toneladas de basura sólida y semisólida proveniente de las ciudades y conglomerados humanos, es un problema concreto que amenaza no solamente la salud y calidad de vida de las personas, sino que, aunado a la polución atmosférica, la contaminación sónica y los efluentes industriales, contaminan el espacio vital (suelo, aire, agua) de los demás seres vivientes: animales, vegetales y microorganismos.

Cuando los diferentes estamentos gubernamentales y no gubernamentales estudian esta problemática, es bastante común pensar en que el deterioro ambiental por causa de la basura, afecta solamente la calidad de vida de los seres humanos y por lo general, dichos estudios tratan la problemática desde una concepción antropológica en el marco de la ecología humana, en donde el problema ecológico que afecta a plantas y animales es tratado tangencialmente, dejando casi al margen, el deterioro de los microorganismos los cuales constituyen la base fundamental de la pirámide de la vida en el planeta Tierra.

En este sentido, Lovelock (© 1979:8), establece la “hipótesis Gaia”, según la cual “la materia viviente de la Tierra y su aire, océanos y superficie forman un sistema complejo al que puede considerarse como un organismo individual capaz de mantener las condiciones que hacen posible la vida en nuestro planeta”, es decir, capaz de autorregularse. El mismo autor afirma, además, que “Los animales grandes, las plantas y las algas pueden tener importantes funciones especializadas, pero el peso principal de la actividad autorreguladora de Gaia recae sobre los microorganismos” (p. 134). 

Así mismo, Lovelock (ob. cit.) considera que, aún cuando la contaminación ambiental tiene componentes naturales (venenos y toxinas de origen biológico y de procesos bioquímicos, emisiones volcánicas, quemas espontáneas…) su aumento ha sido constante desde la revolución Industrial iniciada en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII. Tal parece que, a pesar de que la biosfera “es una entidad autorregulada para mantener la salud de nuestro planeta mediante el control del entorno químico y físico” (Lovelock. ob. cit. p. 10), en la actualidad tal mecanismo regulador se ve negativamente afectado por el calentamiento global, el deterioro de la capa de ozono, y la contaminación de los océanos y demás fuentes acuíferas del Planeta.

Ese mecanismo regulador de Gaia, recae en mayor grado, como ya se dijo, en los microorganismos y en gran cantidad de organismos componentes de todo ecosistema (algas, líquenes, insectos, moluscos, gusanos…) que, por su tamaño, se ubican en ese rubro. Sin embargo no siempre se está consciente de su gran importancia: granjeros y criadores tratan a dichos seres como alimañas y plagas…y en todas partes son atacados con todo tipo de pesticidas. Pero dicha práctica, además de su efecto contaminante, conduce al exterminio implacable de los organismos con los cuales cuenta Gaia para librar al ser humano de una buena parte de desechos por él producidos.

Por muchos años (siglos, tal vez), anteriores a la era industrial, el problema “contaminación ambiental” del ser humano se reducía a las excretas: la basura que se producía era en su mayoría de origen doméstico; la misma era depositada o tirada al patio de atrás, al llamado solar o “fondo” de las casas en donde Gaia, con sus organismos descomponedores, se encargaba de transformarlas en “abono”. Tal situación o costumbre se transformó en problema por el uso de ese solar o fondo como lugar común de las familias para depositar sus excretas; entonces el “abono”, el agua y el suelo se contaminaron, y… surgió el cólera que diezmó la población.

Con la expansión de la industrialización, los conglomerados humanos crecieron, los solares de las casas fueron siendo eliminados y la basura doméstica se acumuló junto a los desechos industriales y todo se convirtió en lo que hoy llamamos “basura”: cosas que han perdido su valor de uso, que no sirven “para nada” y por lo tanto deben ser desechadas.

Con mucha razón Castro (oct. 1999, pw) asevera que:

La basura es hija del industrialismo. Las sociedades precapitalistas y preindustriales no podían tener un significado similar del concepto basura como el de hoy. Mucho menos las sociedades aborígenes donde la relación ser humano-medio ambiente era de integración. (…) Y es que la basura sólo alcanza su status cuando la contaminación que provoca es motivo de preocupación, razón por la cual en las sociedades preindustriales este concepto no contaba con las atribuciones que se le otorgan hoy en día.

En este orden de ideas, es posible inferir que, el problema del deterioro ambiental, causado por la llamada basura, tiene un carácter eminentemente global, con la particularidad de no ser un problema coyuntural, puesto que tiene agravantes de permanencia en tiempo y espacio y que se incrementa con la carencia de una formación (también permanente en tiempo y espacio) de conciencia ciudadana para la conservación y mejoramiento del contexto ambiental en donde se desarrollan los conglomerados humanos.

El carácter global del deterioro ambiental y las posibles soluciones a tal problemática, implica, tal como lo señala Ander-Egg (1995:51), por una parte “pensar globalmente”, es decir, tener una conciencia planetaria por cuanto “no tenemos más que una tierra y somos parte de ella”, y por otra “actuar localmente, que es la escala en la que es posible intervenir protagónicamente en instituciones que no se basan en el poder sino en la función” (ob. cit. p.52).

Estos dos tipos de pensamiento seguramente han impulsado las diferentes acciones ambientales que, de formas también diferentes, efectúan países de los cinco Continentes. En el caso de producción y manejo de desechos, en los países en donde se piensa globalmente se actúa localmente al clasificar los desechos en su lugar de origen para disponerlos en contenedores según la clasificación realizada y transportarlos a centros de reciclaje. Es decir, la clasificación y el reciclaje son vistos como la manera más expedita para resolver los problemas generados por la producción, el manejo y la disposición final de desechos susceptibles de ser reciclados.

Sin embargo, el problema de la degradación del ambiente planetario ocasionado por los desechos no susceptibles de reciclaje como algunos efluentes industriales, desechos químicos, desechos radioactivos, derrames petroleros… no es tan fácil de resolver mediante mecanismos de clasificación y reciclaje. De allí la importancia del pensar global y del actuar local: si cada persona que piensa de manera global no está en capacidad de resolver por sí misma los problemas globales… sí puede, por el contrario, actuar “localmente” en su hogar, en la calle, en su entorno profesional… y para ello, está potencialmente capacitada para participar activa y eficientemente y de diferentes formas, en la solución de problemas ambientales de su localidad.

Es un hecho público y comunicacionalmente conocido que de las grandes ciudades como Londres, Tokio, Nueva York, Sao Pablo, Buenos Aires, Bogotá… salen diariamente trenes y grandes camiones cargados de desechos, para ser reciclados en centros especializados; de esa manera, una parte (los desechos sólidos) de lo comúnmente llamado basura deja de ser basura, como dice Ofelia Suárez Méndez (1985) para convertirse en un “tesoro” por su potencial económico insospechado. Sin embargo, otra parte de la basura producida por los conglomerados humanos, como son los restos putrescibles provenientes del procesamiento de alimentos, queda fuera del sistema de clasificación, almacenaje y reciclaje por cuanto su rápido deterioro impide su almacenamiento y, por ende, su aprovechamiento a mediano y largo plazo es prácticamente imposible.

Es en este aspecto el de la basura orgánica putrescible, en donde se contextualiza la presente investigación. Es allí donde el actuar local adquiere vital importancia, y donde las comunidades intermedias de la sociedad pueden ejercer su actividad grupal e individual en pro del mejoramiento del ambiente y por ende de la calidad de vida de cada persona y de todas las personas.

1.2.        Planteamiento del problema

La exploración efectuada en torno al evento gestión ambiental del municipio y vinculación participativa de la comunidad educativa, condujo, en un principio, a su ubicación en un contexto ambiental-situacional enmarcado en el manejo y disposición final de los desechos comúnmente llamados “basura”. Tal exploración se focalizó en la problemática que, de manera permanente, afecta al ambiente como consecuencia de la gran cantidad de desechos generados por las actividades alimentarias, de protección y de mantenimiento en contextos domésticos, empresariales, comerciales, institucionales… de los conglomerados humanos tanto a nivel mundial como nacional y regional.

Se pudo observar que, los desechos generados como consecuencia de las actividades humanas, son de una gran multiplicidad: los desechos domésticos, los llamados desechos sólidos papel, cartón, vidrio, plásticos, metales los escombros vegetales y animales, los escombros de la construcción y demolición, la chatarra del transporte, la chatarra tecnológica, los desechos hospitalarios… muchos de los cuales son quemados liberando toneladas de gas carbónico a la atmósfera con efecto catastrófico en el calentamiento global. Debido a tal multiplicidad, los desechos pueden ser tipificados de maneras diferentes y, así mismo, los respectivos estudios son asumidos por organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, obedeciendo a criterios e intereses particulares de cada institución.

Dada la complejidad de la problemática, fue necesario delimitar el contexto de la basura orgánica putrescible a un solo aspecto de la misma: su manejo y disposición final, lo cual se inserta en un holos o contexto mayor como es la conservación y mejoramiento del ambiente, y que, dependiendo de objetivos e intereses particulares, puede ser asumido como calidad de vida, saneamiento ambiental, salubridad pública… todo lo cual constituye un amplio espectro de la ecología humana en general.

En tal sentido, el manejo y disposición de la basura orgánica putrescible, implica todo un proceso a ser estudiado desde el hogar hasta los vertederos o rellenos sanitarios; desde su clasificación, su disposición en tobos o bolsas y su transporte hasta plantas de reciclaje o a vertederos a cielo abierto o en los llamados rellenos sanitarios; desde su producción en el hogar, en las empresas e instituciones, su ubicación en calles y avenidas o en contenedores, su recolección por parte de camiones cerrados o abiertos y su transporte a través de las ciudades hasta su disposición final.

No escapa al presente estudio, el hecho de que durante el proceso de producción, recolección, transporte y disposición final de la basura orgánica putrescible surge el problema de contaminación del ambiente urbano cuya solución corresponde, en el contexto venezolano, a las alcaldías y concejos municipales. Así mismo, es pertinente considerar que todas y cada una de las personas de cada conglomerado humano, son generadoras de desechos de diferente tipo, los cuales al no ser convenientemente clasificados, dispuestos y transportados a un destino final también conveniente, son transformados en materia contaminante con el consecuente deterioro de la calidad ambiental a la cual toda persona tiene derecho de disfrutar.

En este orden de ideas, es posible asegurar que, el problema basura, no es únicamente de la municipalidad. Es un problema humano cuya solución compete a todas las personas y, por ende, a cada comunidad mediante su participación activa y eficientemente organizada. Sin embargo, los resultados obtenidos mediante el desarrollo de planes y programas diseñados por las municipalidades y demás estamentos gubernamentales, como también por instituciones variadas —ONG, fundaciones y demás organismos públicos y privados de carácter ambientalista— no parecen satisfacer las expectativas de tales organizaciones como tampoco parecen compensar los esfuerzos económicos destinados a tal fin.

Tal situación tiene características variadas que definen el problema, las cuales pueden resumirse en los hechos que, sin orden jerárquico, se presentan a continuación:

·       En las ciudades de mayor desarrollo industrial y comercial, es común la presencia de basura en calles y aceras de urbanizaciones y barrios, lo cual se incrementa por la disposición inadecuada de desechos de todo tipo y por el “colapso” de los rellenos sanitarios compartidos, muchas veces, por dos o más municipios.

·       Por lo general las acciones para la solución de estos problemas se circunscriben a programas de limpieza tales como “Patria bonita” “Estado X bonito” que son impuestos “desde arriba” a instituciones públicas y privadas de cada localidad y no como resultado de la participación libre y democrática de los ciudadanos.

·       La gran cantidad de basura proveniente de los hogares, condominios, conjuntos residenciales, mercados municipales, fondos de comercio, expendios de alimentos, instituciones educativas, unidades hospitalarias y sanitarias y demás establecimientos empresariales públicos y privados… no son clasificados de manera sistemática y permanente, por lo cual se convierten en potenciales focos de contaminación del ambiente urbano y suburbano.

·       La educación ambiental no constituye un programa sistemático y permanente a ser desarrollado por y para la comunidad educativa en las diferentes unidades educativas de la educación preescolar, básica y media diversificada y profesional. Las actividades que al respecto se incluyen en los proyectos pedagógicos de las unidades educativas tienen la finalidad de cumplir una exigencia curricular y son desarrollados en determinados lapsos del calendario escolar.

·       La mayoría de las acciones ambientales, desarrolladas por las instancias gubernamentales, tienen carácter coyuntural para atacar problemáticas ambientales de origen natural, o cuando el “problema de la basura” en los centros urbanos se agudiza, o cuando es necesario “bajar” la presión ejercida por la protesta de habitantes de comunidades afectadas.

·       La carencia de planes, programas y proyectos de carácter ambiental que vinculen de manera permanente y participativa la gestión ambiental de las alcaldías y concejos municipales con la gestión educativa de las comunidades educativas.

·       Lo paradójico que resulta, la celebración del “Día Mundial del Ambiente” lo cual, por lo general, deja como secuela calles y avenidas repletas de afiches y de gran cantidad de desechos de todo tipo arrojados por los participantes en desfiles escolares e institucionales en “homenaje” al ambiente y sus recursos.

·       La presencia de desechos domésticos, de la industria y el comercio, en las aceras y calles de las ciudades por falta de recolección oportuna por parte de las empresas u organismos responsables de ello.

·       Por lo general, los programas y acciones ambientales que desarrollan las comunidades educativas no son de carácter permanente pues están signadas por el cumplimiento de contenidos curriculares.

·       La ineficacia de la acción ambiental desarrollada por las municipalidades con respecto al manejo y disposición final de la basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano.

·       La escasez, cada día mayor de lugares apropiados para la disposición final de la basura proveniente de los conglomerados humanos, ante la incapacidad física y consecuente “colapso” de los vertederos y rellenos sanitarios existentes.

·       La falta de clasificación de los desechos en los mismos lugares donde son generados para ser transportados directamente a los centros de reciclaje existentes en algunas localidades.

·       La poca o casi nula existencia de actividades sistemáticas de clasificación de desechos orgánicos putrescibles los cuales, al ser mezclados con materiales orgánicos o no de difícil y larga descomposición, se transforman en la causa principal de la contaminación ambiental. 

Ante los hechos enumerados que evidencian la existencia de una situación que se debe resolver, es posible plantear el problema en función del análisis expuesto por Castro (oct. 1999). Es decir, por cuanto la gestión ambiental de las municipalidades no es la apropiada, no existe o no está siendo efectiva para resolver el problema basura, se requiere entonces, de una gestión ambiental del municipio que, mediante estrategias ha ser generadas en el proceso investigativo, vincule de manera participativa a la comunidad educativa con los entes municipales en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible en el ámbito urbano municipal.

En tal sentido y en función de la metodología de la investigación holística (Hurtado de Barrera, 2000), se identifica un evento causal o proceso generador constituido por la gestión ambiental del municipio (inapropiada o inexistente), un evento a cambiar o evento deseado (la vinculación participativa de la comunidad educativa con la municipalidad), y una propuesta necesaria (el modelo de gestión ambiental para propiciar el cambio deseado), (infograma 1).

Infograma 1: Formulación del problema

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Elaborado por Fernández de Silva para efectos de la presente investigación

En consecuencia, es posible formular la siguiente pregunta de investigación o enunciado holopráxico en función del cual se desarrolla el proceso investigativo:

¿Cuáles elementos deberán integrar un modelo de gestión ambiental del municipio que vincule de manera permanente y participativa a la comunidad educativa con la municipalidad en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano de municipios del Estado Táchira?

1.3.        Justificación de la investigación

Justificación de la temática

Para las comunidades humanas reviste gran importancia la solución de los problemas ambientales generados por la mala disposición de la basura. Para el Estado Venezolano es un deber garantizar que “la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación” tal como lo establece el Artículo 127 de la Constitución Nacional. Y para la investigadora el tema basura —sus implicaciones, la problemática que genera, las posibles soluciones mediante la participación organizada…—ha sido motivo de interés en las últimas décadas.

Tal como puede observarse, corresponde a los diferentes estamentos gubernamentales propiciar el desarrollo de planes y programas tendientes al mantenimiento de la salubridad pública. Específicamente, son las alcaldías y concejos municipales quienes están facultados legalmente para garantizar los servicios del aseo urbano domiciliario de manera permanentemente eficiente. Sin embargo, la misma Ley establece que, para lograr un ambiente libre de contaminación es necesaria e indispensable la activa participación de la sociedad.

He ahí el meollo del problema: cuando Guzmán Bigott (jul. 2005:PW) dice que “el problema de la basura es un asunto de corresponsabilidad” porque los residuos “son nuestros” está retratando la realidad existente de la cual deriva su gran interrogante “¿Cómo participar en la solución de un problema que nos compete a todos?”

Sin duda alguna esa es una de las preguntas claves del tema en estudio, su importancia es cada día mayor y la respuesta a la misma recobra actualidad cada vez que el tema de la basura ocupa mayor centimetraje en los medios impresos y comunicacionales.

Por su parte, la comunidad educativa es una de las organizaciones intermedias de la sociedad cuya existencia es de derecho, aún cuando de hecho no siempre se organice y, aparentemente muchas veces, no funcione como tal. Es, sin embargo, la organización que potencialmente está capacitada para aglutinar la mayor cantidad de personas en un conglomerado humano: de alguna manera, muchas personas forman parte de ella, como padres o representantes, como alumnos, como miembros del personal de un plantel educativo o como vecinos vinculados al desarrollo educativo de la comunidad local.

Entonces, el estudio de la temática planteada tiende a encontrar una posible solución al problema derivado del manejo y de la disposición de la basura, lo cual tiene implicaciones puntuales, —como ya se dijo— desde su producción hasta su disposición final. Tal solución podría ser la participación de la comunidad educativa mediante un modelo de gestión vinculante entre la comunidad educativa y la municipalidad, a fin de que el mandato legal (Art. 3 de la LOE) relativo a la formación de una conciencia ciudadana para la conservación y mejoramiento del ambiente, se cumpla a cabalidad.  

Justificación del modelo de gestión ambiental

La carencia de programas que vinculen de manera permanente y participativa la gestión ambiental de las alcaldías y concejos municipales con la gestión de las comunidades educativas, justifica, plenamente, la elaboración de un modelo de gestión ambiental, dirigido específicamente, a mancomunar sus acciones en pro del mejoramiento ambiental y por ende, del mejoramiento de la calidad de vida en municipios del Estado Táchira.

En tal sentido, el modelo de gestión a proponer reviste gran importancia por cuanto llenará un vacío existente, se desarrollará en función de un diagnóstico realizado en el presente contemporáneo; en función de la gestión que desarrolla el municipio en materia ambiental y en otros contextos situacionales; en función del ser y el deber ser de la comunidad educativa en cuanto a su organización y funcionamiento; en función de potencialidades y fortalezas de las personas vinculadas al desarrollo educativo de la localidad; en función de potencialidades y fortalezas de juntas parroquiales, concejos comunales y demás organizaciones públicas y privadas que hacen vida en el ámbito municipal; y, además, en función de las teorías que orientan la gerencia estratégica y la gerencia por objetivos sustentada por diferentes autores.

Concebido así, el modelo de gestión ambiental incluirá, entre las acciones a proponer, la participación democrática, libre, organizada y protagónica de la colectividad la cual, mediante la formación de su conciencia ciudadana para la conservación y mejoramiento del ambiente, se avoque a la solución del problema basura, en su contexto vital: el hogar, la empresa, la calle, el barrio, la ciudad…

Por otra parte, el modelo de gestión a proponer reviste gran importancia por su valor heurístico, por cuanto constituirá el soporte fundamental de nuevas investigaciones de nivel integrativo, ya que, al ser asumido por la Cámara o Asamblea Municipal y puesto en práctica en el ámbito de la municipalidad, podrán ser desarrolladas investigaciones de tipo acción participativa, de nivel confirmatorio y de nivel evaluativo, en el mismo o en otro contexto municipal.

Justificación del contexto

Según lo establece la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, corresponde a la municipalidad,

“…el efectivo ejercicio de la participación protagónica del pueblo en los asuntos propios de la vida local, conforme a los valores de la democracia participativa, la corresponsabilidad social, la planificación, la descentralización y la transferencia a las comunidades y grupos vecinales organizados” (Artículo 1 de la LOPPM).

Ya lo decía Guzmán Bigott (jul. 2005) los residuos “son nuestros” y el problema de la basura es un “asunto de corresponsabilidad” social, es decir, es un asunto propio de la vida del ámbito municipal. Por lo tanto, el contexto general de la investigación se justifica plenamente por cuanto:

·       Geográficamente el problema basura es competencia de cada municipalidad y al contextualizarlo en municipios del Estado Táchira se está garantizando la factibilidad del estudio por cuanto en este estado está ubicada la residencia habitual de la investigadora;

·       Situacionalmente, el problema de la basura y sus implicaciones ambientales, están presentes en el contexto municipal de cualquier región geográfica de Venezuela;

·       Institucionalmente, la municipalidad y la comunidad educativa, son instituciones potencialmente capacitadas para mancomunar esfuerzos en la solución de problemas comunes, como es el caso del  manejo y disposición de la basura orgánica putrescible;

·       Socialmente, el problema afecta la calidad de vida de todo conglomerado humano; al respecto es pertinente repetir: los residuos “son nuestros” y el problema de la basura es un “asunto de corresponsabilidad” social.

Justificación epistémica

El presente estudio se asume dentro de la comprensión integradora de los principios epistémicos de la investigación holística (IH). Es decir, implica asumir el modelo teórico de la espiral holística el cual permite la generación de conocimiento nuevo, innovador e integrador mediante la holopraxis de la investigación que, partiendo de un nivel perceptual, se proyecta en tiempo y espacio para generar conocimiento de niveles aprehensivo, comprensivo e integrativo.

En tal sentido, es pertinente considerar, por una parte, que la investigación holística (IH), integra en sí misma diferentes enfoques epistémicos que, hasta finales del siglo XX y aún en los albores del siglo XXI, son considerados como contradictorios, excluyentes e incompatibles. Por lo tanto, según lo advierte Barrera Morales (2007:102):

No es conveniente considerar a la holística como modelo epistémico: el solo reconocimiento de esa posibilidad recorta el sentido holista, integrativo, amplio y universalista de la holística. Dejaría de ser holista la consideración para constituirse en evidencia de un complejo de ideas y valores, ante complejos similares y ante otros de diferente factura.

Por otra parte, se debe considerar que cada enfoque epistemológico, ya sea originario (naturalismo, idealismo, realismo, humanismo, materialismo) o derivado (racionalismo, empirismo, positivismo, estructuralismo, pragmatismo, conductismo, constructivismo…), orienta la investigación de una manera determinada mediante el desarrollo de un determinado método para generar un determinado tipo de conocimiento considerado como válido. En la comprensión holística de la investigación tales conocimientos constituyen niveles de profundidad (perceptual, aprehensivo, comprensivo, integrativo) que dependen del nivel de complejidad del proceso investigativo mediante el cual fueron generados, por lo cual no son contradictorios ni excluyentes.

Para abordar la realidad implicada en el presente estudio y asumirla en función de los principios epistémicos de la investigación holística, se toman en cuenta tres aspectos fundamentales de la gestión municipal y de la participación de la comunidad educativa, que giran alrededor de lo que debería hacerse, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo en materia ambiental:

·       El deber ser normativo (reglamentos, estatutos, ordenanzas, leyes, códigos… que no son susceptibles de modificar por la investigadora) y el deber ser del futuro deseable al cual aspiran las personas e instituciones del contexto municipal;

·       El estudio de los planes, programas, proyectos… ejecutados y en ejecución por parte de alcaldías y concejos municipales, y por comunidades educativas del ámbito municipal; y

·       La observación directa por parte de la investigadora, acerca de situaciones ambientales que ocurren en el presente contemporáneo, que se evidencian como hechos comunicacionales en el contexto geográfico internacional, nacional y regional.

El desarrollo de tales aspectos en función de los principios epistémicos de la investigación holística, implica el recorrido por la espiral holística y el desarrollo, según corresponda, de actividades pertinentes establecidas en el ciclo metodológico de la investigación proyectiva. Se entiende, por tanto, que para el desarrollo del presente estudio, se asumen en su totalidad, los criterios metodológicos implícitos y explícitos en la propuesta desarrollada por Hurtado de Barrera (1998, 2000, 2005, 2006, 2007), para lo cual se requiere de claridad en la conceptualización explicativa de la espiral holística y de las cuatro dimensiones de la investigación: histórica, metodológica, trascendente y cuántica.

En tal sentido, la fundamentación gnoseológica no se presenta mediante una estructura sectorizada, por cuanto los antecedentes, las teorías, las conceptualizaciones, los fundamentos legales… son tratados de manera integrada en el desarrollo temático, el cual implica: el impacto ambiental de la basura orgánica putrescible, su manejo y disposición final, la gestión ambiental del municipio, y la vinculación participativa de la comunidad educativa.

Es decir, por una parte a la municipalidad le compete la gestión ambiental y a la comunidad educativa la gestión del conocimiento en cuanto a educación ambiental se refiere; y por otra, la gestión municipal y la participación de la comunidad educativa deberán estar vinculadas mediante un plan, modelo o programa que motorice y oriente la acción participativa, democrática y protagónica de cada persona y de todas las personas, empresas e instituciones que conviven y se desarrollan en el ámbito urbano de cada municipio, en pro de la solución de posibles problemas generados por la basura putrescible. En consecuencia se integran conocimientos, experiencias, ideas, concepciones, teorías y criterios sustentados por diferentes autores y por personas que, a nivel municipal, son responsables del desarrollo de “una gestión ambiental eficiente y efectiva”, la cual depende fundamentalmente de la integración de acciones, proyectos, planes y programas, en desarrollo o en proceso de diseño e instrumentación por parte de instituciones públicas y privadas.

Justificación metodológica

La presente investigación, de acuerdo con la Metodología de la Investigación Holística, se ubica como proyectiva, puesto que conduce a la creación, diseño o formulación de una propuesta consistente en un modelo de gestión ambiental del municipio para la vinculación permanente y participativa de la comunidad educativa con la municipalidad, con el fin de mancomunar acciones tendientes a solucionar posibles problemas implicados en los procesos de producción, manejo y disposición de la basura orgánica putrescible proveniente del ámbito urbano municipal.

Así mismo, el método holopráxico establecido en dicha metodología, implica el tránsito del proceso investigativo por los estadios exploratorio, descriptivo, analítico, comparativo, explicativo, predictivo y proyectivo lo cual implica el desarrollo de diferentes acciones para:

·       Caracterizar el evento deseado que se ubica en la vinculación participativa de la comunidad educativa en el manejo y disposición de basura orgánica putrescible; determinar si existe o no tal vinculación es uno de los interrogantes a responder en el proceso investigativo;

·       Identificar y describir el proceso causal o generador constituido por la gestión ambiental de la municipalidad que, se supone, debe existir, es decir, se debe diagnosticar la situación existente: algo está pasando o se está dejando de hacer por cuanto el problema de la basura constituye uno de los grandes “dolores de cabeza” de alcaldías y concejos municipales no sólo del Táchira, sino de muchas otras entidades federales, por lo tanto el estudio debe generar estrategias apropiadas que propicien la participación organizada y vinculación protagónica de la comunidad educativa;

·       Caracterizar tanto las acciones ambientales de las municipalidades en las cuales se contextualiza geográficamente la investigación como las acciones que, en el mismo sentido, desarrollan las comunidades educativas que integren la muestra a ser escogida.

1.4.        Objetivos de la investigación

Objetivo General

Diseñar un modelo de gestión ambiental del municipio que vincule de manera permanente y participativa a la comunidad educativa con la municipalidad en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano de municipios del Estado Táchira.

Objetivos específicos

1.     Describir la gestión ambiental del municipio en cuanto al manejo y disposición final de basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano municipal

2.     Describir la vinculación de la comunidad educativa con la gestión ambiental del municipio en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano municipal

3.     Explicar cómo la gestión ambiental del municipio incide en la vinculación permanente y participativa de la comunidad educativa en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano municipal

4.     Integrar los elementos pertinentes a la gestión ambiental del municipio, en una propuesta capaz de vincular de manera permanente y participativa a la comunidad educativa con la municipalidad, en el manejo y disposición final de basura orgánica putrescible generada en el ámbito urbano de municipios del Estado Táchira.


Referencias

Aguilera, Jesús Antonio (1979). Ecología, Ciencia subversiva. Monte Avila Editores. Caracas. 127 pp.

Ander-Egg, Ezequiel (1995). Diccionario del trabajo social. 2ª Edición, Editorial Lumen. Buenos Aires. 351 pp.

APA (1998). Manual de estilo de publicaciones de la American Psychological Association (adaptado para el español por Editorial El Manual Moderno). México, D.F. – Santafé de Bogotá. 2ª reimpresión 1999. 415 pp.

Barrera Morales, Marcos Fidel (2007). Modelos epistémicos en educación y en investigación. Cuarta edición. Sypal, Quirón. Caracas. 110 pp.

Briceño, Magally (s/f) e-Libro. Seminario Avanzado Formación de Competencias en Investigación. [Suministrado en el aula virtual del Doctorado en Gerencia Fase II – 2006, de la Universidad Yacambú]. Barquisimeto. 3 pp

Castro, Juan Félix (oct. 1999). Basura, industrialismo y subjetividad. AMBIEN-TICO, Nº 75. Revista mensual del proyecto Relaciones Ambientales en Costa Rica. Escuela de Ciencias Ambientales Universidad Nacional Costa Rica. Disponible en http://www.una.ac.cr/ambi/revista/75/Castro.html,): (Consulta del 05/12/06)

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999)

Díaz Martín, Diego (Biólogo, MSc. en Gerencia Ambiental, Presidente de VITALIS) ¿Por qué elegir autoridades municipales ambientalmente responsables? Resumen Disponible en http://www.vitalis.net/actualidad9.htm (Consulta 10-06-2006)

Guzmán Bigott, Evelyn (domingo, 03 julio 2005). ¿Qué hacemos con la basura? en Diario de Guayana. Disponible en PW eldiariodeguayana.com.ve. http://www.eldiariodeguayana.com.ve/quehacemosconlabasura.html. Consulta del 05-02-2007

Hurtado de Barrera, Jacqueline (© 1998). Metodología de la Investigación Holística.3ª Edición (2000) Sypal. Caracas. 638 pp. (Documento básico para el desarrollo metodológico)

Hurtado de Barrera, Jacqueline (ene. 2005). Cómo formular objetivos de investigación. Un acercamiento desde la Investigación Holística. Fundación Sypal, Ediciones Quirón, IUT José Antonio Anzoátegui. Caracas. 137 pp.

Hurtado de Barrera, Jacqueline (2006). El Proyecto de Investigación. Metodología de la investigación Holística. 4ª Edición ampliada. Quirón, Sypal, Caracas. 168 pp. (Documento básico para el desarrollo del Proyecto de la investigación en proceso).

Ley Orgánica de Educación (1980)

Ley Orgánica de Régimen Municipal (1989)

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IOFS/iofs/capI/Julio2007

 

 

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