¿Qué hacen las enzimas por usted?

(por Orlando Aguilar C., tu Naturista de Confianza)

Sin enzimas la vida sería imposible. El cuerpo moriría de hambre aun a pesar de estar lleno de alimentos. Las enzimas son necesarias para convertir los alimentos en energía y en células vivientes. Las vitaminas sólo pueden hacer su trabajo en la presencia de enzimas. Las enzimas son los catalizadores que llevan a efecto los complicados cambios químicos que preparan a los alimentos para la digestión y asimilación.

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Enzimas Salivales: Tan pronto como se pone la comida en la boca o, si los alimentos lucen bien o tienen buen olor, a la más simple perspectiva de ingerir alimentos, las glándulas salivales segregan varias enzimas para iniciar la digestión aun antes que los alimentos entren al estómago. Esa es la razón por la que el antiguo consejo de masticar treinta veces cada bocado antes de tragarlo es hoy día tan válido como lo era cuando fue enunciado por primera vez. La enzima tialina (amilasa salival) inicia el trabajo preliminar de la digestión combinándose con la humedad para atacar a los carbohidratos de los alimentos y reducirlos a maltosa, la forma predigerida de los almidones, o azúcar productora de energía.

Enzimas Estomacales: Después de ser masticados profundamente, los alimentos son tragados y entran al estómago, donde los jugos gástricos contienen nuevas enzimas para continuar el proceso digestivo. Las glándulas de la digestión estomacal han sido informadas por la vista, el olor y el sabor de los alimentos para empezar a segregar los químicos necesarios. Esta es una de las razones por la que los alimentos deben ser preparados en una manera que seduzcan a los sentidos. La comida seductora y con buena apariencia se digerirá más profundamente.

La enzima renina actúa sobre la leche, coagulándola y transformando la proteína de la leche (caseina) en aminoácidos que el cuerpo puede usar. La renina también actúa sobre los minerales de la leche y el queso para hacerlos disponibles para la asimilación en el sistema. El calcio, fósforo, potasio y magnesio presentes en este alimento pueden entonces ser transportados por el torrente sanguíneo a las células que los necesitan: los huesos, dientes, nervios, órganos, etc.

Las enzimas pepsina y lipasa también están presentes en el estómago. La pepsina es la principal fragmentadora de proteínas, desmenuzando largas cadenas de aminoácidos en otras más cortas que el cuerpo puede manejar. La lipasa actúa sobre las grasas y las desdobla en formas que el cuerpo usa para su nutrición.

El ácido clorhídrico presenta un problema: ¿debe ser considerado una enzima o aun más que una enzima?. Éste fragmenta las proteínas de los alimentos y la resistente fibra de las células vegetales para liberar su contenido de proteínas, minerales, vitaminas, etc., pero debido a que es un ácido también destruye a las bacterias en el estómago, siendo así parte del sistema defensivo del cuerpo. También ayuda a regular el balance ácido base en el sistema y, sin suficiente ácido clorhídrico no habría manera de liberar el hierro de los alimentos para que sea convertido en una forma que el cuerpo pueda usar. El ácido clorhídrico, o la falta de este, puede ser uno de los factores más importantes que afectan a la digestión, desnutrición y una hueste de otros síntomas incómodos o debilitantes. Lo primero que se debe revisar cuando hay excesiva formación de gases estomacales o intestinales, eructos después de comer, flatulencia y desórdenes digestivos, son los niveles de ácido clorhídrico.

Enzimas Intestinales: El siguiente paso para los alimentos está en el intestino delgado donde están sujetos a más enzimas que extraen los nutrientes vitales de los alimentos y los transforman a sustancias asimilables. Ahí está la bilis que emulsifica las grasas, luego la lipasa pancreática que transforma las grasas en ácidos grasos (que conservan la piel y la membrana mucosa en buen estado, ayudan en la formación de la cubierta de los nervios y del tejido cerebral y ayudan en todos los procesos curativos). Luego está la tripsina que continúa el trabajo iniciado por la pepsina y la renina; también lactasa y así más y más.

Hay más de 600 tipos de enzimas diferentes, y cada una de ellas desarrolla una función distinta pero vital. Las enzimas están presentes en cada una de los billones de células en su cuerpo. Sin enzimas el cuerpo no podría convertir los alimentos en energía o transformar las proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y otros nutrientes en músculo, hueso, cabello, piel, órganos, glándulas, hormonas, etc.

Sin enzimas las heridas no sanarían. Las enzimas protegen contra la inflamación, disuelven los coágulos, borran las cicatrices, contrarrestan los efectos nocivos de las medicinas, ayudan en la coagulación de la sangre, promueven la oxigenación de la sangre y aun están involucradas en la vida sexual.

Las enzimas son responsables del normal funcionamiento de todos los procesos corporales, para la salud física y mental. Estas milagrosas moléculas son factores especiales de juventud creados por la Naturaleza y proporcionadas en las plantas. Y están más disponibles y son más fáciles de obtener de los alimentos naturales en su estado crudo. Al comer alimentos crudos, el cuerpo es provisto con todas las enzimas necesarias para la digestión y asimilación de los nutrientes que se encuentran en esos alimentos. Las enzimas no se almacenan en el cuerpo, después que hacen su trabajo se destruyen, y el cuerpo tiene que obtener o fabricar cantidades nuevas. Por eso es que la calidad de los alimentos que comemos es tan importante.

Destrucción de las enzimas: El día que el hombre descubrió cómo cocinar fue el día que abrió la Caja de Pandora de las enfermedades, envejecimiento prematuro y muerte. Las temperaturas superiores a 122 grados Fahrenheit (unos 60 grados centígrados) son letales para las enzimas, lo que significa que, cuando se cocinan las frutas y vegetales (y a menudo se sobrecocinan) se destruyen todas las enzimas.

Por tanto, para obtener el poder de las enzimas sin merma alguna, es preciso comer los alimentos en su estado natural, crudos. Esto puede ser fácil o puede ser difícil. La parte fácil son las frutas sabrosas, algunos vegetales, nueces, semillas, miel, legumbres, etc., tal como salieron de la tierra, del árbol o del panal. La mayoría de los productos son más sabrosos crudos que cocidos (si el sistema digestivo no ha sido destruido totalmente con alimentos desvitalizados, sobrecocidos, reblandecidos o desnutridos).

Si ha sido así, hay que tomarse un tiempo para reconstruir la digestión, para que se pueda ajustar a un nuevo esquema de alimentación. Empiece gradualmente agregando alimentos crudos y jugos a su dieta. A medida que el organismo empieza a disfrutar una inesperada corriente de buena salud, aumente los alimentos crudos hasta que su dieta consista de aproximadamente las dos terceras partes de alimentos crudos y una tercera parte de alimentos procesados. Pero si usted es de huesos delgados, de digestión irregular, poco peso, hiperactivo, cabello delgado y dentadura débil, no se exceda con los alimentos crudos. En este caso especial, coma alimentos calientes, muy bien cocidos, pero beba un vaso de jugo fresco de vegetales o de frutas aproximadamente una hora antes de tomar cada comida, o coma fruta fresca a esa hora. Solamente las personas de contextura mediana a gruesa pueden comer mucho alimento crudo.

Los modernos métodos agrícolas están diseñados para hacer ganancias y no para producir alimentos nutritivos. Las frutas y vegetales se cosechan antes de que maduren y se les rocía con químicos para que parezcan maduros. Los procedimientos de enlatado destruyen las enzimas y vitaminas. El tiempo que transcurre entre la recolección, empacado, transporte, almacenamiento en frío, re-empacado y la compra por el consumidor, agota mucho del valor nutritivo del producto hortícola.

Para sacar mayor provecho de las enzimas:

  • Siempre que sea posible, consiga productos hortícolas frescos, recolectados lo más cercano posible a su maduración.
  • Coma los alimentos tan pronto como sea posible después que han sido cosechados.
  • Almacene sus productos hortícolas en un congelador. El frío no destruye las enzimas ni las vitaminas ni minerales. ¡El calor sí!
  • Mastique, mastique y mastique cada bocado. La acción enzimática comienza en la boca.
  • Beba jugos de frutas o de vegetales una hora antes de las comidas, nunca junto con las comidas ni después.
  • Haga un ayuno de jugos por un día o dos cada semana para que su estómago descanse. 
  • NOTA: Estas lecturas han sido escritas para proporcionar información selecta relacionada a un estilo de vida más saludable, integral. El lector debe tener en mente que las lecturas no pretenden tomar el lugar del consejo médico proveniente de un profesional de la salud. Se recomienda a los lectores consultar con un profesional calificado de la salud concerniente al tratamiento de todos sus problemas de salud y también antes de introducir cualquier cambio mayor en su estilo de vida. Para consultas, comentarios o sugerencias por favor haz clic en Enviar eMail

    Para obtener mayor información acerca de cómo las enzimas contenidas en los alimentos naturales protegen a nuestro organismo y nos ayudan a recuperar, conservar y mejorar la salud, te recomiendo leer mi libro: COMA MEJOR Y AHORRE. Una breve descripción del contenido de mi libro, aquí


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