Los Simpsons – La edad de Homer Simpson (segunda parte)
John Lennon se puso bíblico y dijo que antes de Elvis no había nada. Absolutamente nada. Antes de Los Simpsons, las series de dibujos animados para adultos ni siquiera estaban en la Edad Media. Estaban, de hecho, en la Edad de Piedra. Porque, antes de Los Simpsons, como mucho, como mucho, nos encontramos con Los Picapiedra. Después de Los Simpsons y gracias a Los Simpsons, lo que nos encontramos es una edad de oro de las series animadas para adultos. Unas series animadas en las que, como la madre es intocable y los hijos tienen sus limitaciones, el padre de familia va a ser el amo y señor de la serie. Vivimos en la Edad de Homer Simpson.
El padre de familia puede ser egoísta, descuidado, perezoso, caprichoso, aventurero. Puede ser calvo, gordo y glotón, más bien feo, poco inteligente. No importa. Tiene que ser así. Nos estamos riendo de él, después de todo. Al final siempre nos parecerá entrañable. La madre de familia, que siempre es perfecta en estas teleseries, acabará perdonándole todo. Prácticamente todo. Lo único que no hará el padre de familia es serle infiel. Este es uno de los límites morales que no se transgreden tan fácilmente en una telecomedia.
Estas series eligen al padre de familia como culpable de casi todos los males de la casa. Hacen del padre de familia la diana de todas sus burlas y sus críticas. Pero esto hace de los padres de familia el grupo humano más tolerante de nuestra sociedad. El grupo humano que menos problemas tiene para reírse de sí mismo. Y esto hace que el padre de familia se convierta en el verdadero motor de estas series. Que el padre de familia sea el personaje más complejo, el que sufre una evolución mayor a lo largo de la serie, mientras que la madre de familia permanece siempre más estática. La madre de familia es un personaje más hierático con lo que el padre de familia es el personaje que, a la larga, acaba siendo más querido.
Sucedía con Los Picapiedra, sucede con Los Simpsons y acaba sucediendo con las otras tres series que aparecieron después: Padre de familia, Padre made in USA y King of the Hill. Las tres hijas menores se han abierto paso en nuestras televisiones siendo más agresivas y acercándose un poco más a Matrimonio con hijos. Padre de Familia y Padre made in USA, creadas ambas por Seth MacFarlane, son más gamberras que Los Simpsons y King of the Hill, de Mike Judge (el creador de Beavis and Butt-head), es mucho más corrosiva. Sin embargo, en todas ellas, el personaje de la madre sigue siendo respetado por los guionistas.
Otra serie, nacida bajo el cobijo del éxito de Los Simpsons, presenta unas características un tanto diversas. Estamos hablando de Futurama. Matt Groening, el creador de Los Simpsons, empezó su carrera artística con tiras cómicas en fanzines y revistas de comics. Es un amante de los comics (el vendedor en la tienda de comics de Los Simpsons es un pequeño autorretrato del autor) y no hay que olvidar que la ciencia ficción es uno de los apartados más populares dentro del género del comic. Matt Groening tenía, entonces, una pequeña cuenta pendiente con la ciencia ficción y quiso saldarla con Futurama. Puede que Futurama no haya tenido el éxito que han tenido Los Simpsons, pero no cabe duda de que mantiene la misma calidad. Posiblemente, la temática no es de interés general como lo puede ser la vida de una familia de clase media del siglo XXI.
Lo que queda claro con la familia disfuncional de Futurama es que Matt Groening nos anuncia que en los albores del siglo XXXI la edad de Homer Simpson habrá pasado a la historia.