Publicado el s�bado, 17 de marzo de 2001 en El Nuevo Herald


                                                 
Y O       A C U S O


                                                    
MARITZA LUGO


La Habana, Prisi�n Occidental de Mujeres Manto Negro --
Yo acuso, desde este lugar tan horrible, ante todas las organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos; ante las organizaciones defensoras de la democracia, la justicia y la paz; ante las organizaciones religiosas que promueven la libertad; ante los hombres y ante el mundo entero, al gobierno dictatorial implantado en Cuba y a su brazo represivo, la Seguridad del Estado, por las injusticias y abusos que cometen contra el pueblo cubano, la poblaci�n penal y muy en especial los presos pol�ticos y de conciencia.

Yo acuso a los cobardes y miserables que haciendo uso de la fuerza cometen todo tipo de violaciones contra los derechos humanos, sin que nada los detenga cuando se trata de defender una falsa revoluci�n construida y mantenida sobre mentiras e infamias.

Yo acuso desde mi cuerpo de mujer indefensa, enferma, con mis hijas pobrecitas sin su madre y armadas mis d�biles manos con el rosario de mi fe creyente.

Acuso que todos los d�as tienen a algun pa�s o a alguna persona a quien acusar p�blicamente s�lo por darle al pueblo la falsa imagen de que a ellos no hay que acusarlos, por lo que nosotros, los reprimidos, exigimos que los criminales sean sancionados por las tantas v�ctimas que han padecido y padecen en esta patria nuestra.

Basta ya de que sigan deteniendo a personas inocentes siempre que se les antoje por el �nico delito de no estar de acuerdo con el sistema castrista. Basta ya de que sean llevadas a calabozos bajo condiciones inhumanas donde son torturadas f�sica y ps�quicamente no s�lo ellas, sino tambi�n sus familiares; despu�s que las mantienen en los calabozos el tiempo que a ellos les convenga, las env�an a la prisi�n a convivir con presos de alta peligrosidad. Basta ya de negar el gobierno dictatorial de que �l no tortura y de negar el acceso internacional a las prisiones con el abierto pretexto de no permitir intromisiones a su soberan�a.

Yo acuso que los presos pol�ticos somos tratados de forma totalmente diferente a los dem�s reclusos, con mayor rigor represivo, aunque la conducta de algunos presos comunes sea indeseable. A los ``presos pol�ticos contrarrevolucionarios'', como ellos nos llaman, nos mantienen estrechamente vigilados por los guardias y presos comunes que preparan para esto. Somos m�s requisados y son m�s exigentes con sus mal llamados reglamentos. Las galeras estan pr�cticamente inhabitables por las filtraciones de aguas podridas que caen de los pisos superiores. Los lavaderos se hallan tupidos y las presas tienen que lavar en el suelo. No dan instrumentos ni detergentes para limpiar, teniendo las presas que solucionar sus problemas con sus propios medios, en ocasiones con algunas piezas de vestir. No por eso dejan de exigir y, a diario, pasan inspecci�n para comprobar la limpieza. Si no est�n de acuerdo les imponen un reporte, lo cual conlleva la posibilidad de que el preso reciba un castigo por ello. La atenci�n m�dica es p�sima y casi nunca hay medicamentos, mientras el gobierno comunista se da el lujo de enviar a m�dicos y medicamentos a otros pa�ses. No porque sean buenos los gobernantes cubanos sino por pura propaganda.

Basta ya de presentar exteriores de prisiones cuidadas y elegantes como fachada, cuando los seres humanos presos son degradados a extrema penuria

Yo acuso que la alimentaci�n en las prisiones es p�sima. Casi todos los d�as dan arroz con picadillo de soya o macarrones, siempre mal elaborados y en peque�as cantidades. El gobierno dictatorial se justifica con lo que llama bloqueo, pero lo que hace es inhumano. Se neg� a enviar transporte para recoger los mangos que se ofrec�an en la finca Baragu�, en el municipio San Miguel del Padr�n, donados gratuitamente y en cantidad generosa para los presos recluidos en la prisi�n llamada Combinado del Este. Lo que hicieron fue montar un diab�lico operativo para robarle la finca a mi familia por la fuerza, sin ni siquiera contar con la propia ley de ellos --ya que ni �sta los legitimiza para esto-- s�lo porque les molesta que sea la sede de nuestro Partido 30 de Noviembre, opositor p�blico y que no reconoce oficialmente al mal llamado gobierno revolucionario. Los familiares se ven extenuados trayendo jabas con alimentos para mal suplir las carencias que afectan al preso y a veces regresan con ellas porque les cambian las visitas sin notificarles.

Yo acuso porque en su mayor�a salen enfermos f�sicamente, y as� la historia se repite porque somos muchos a los que nos han llevado a prisi�n en muchas ocasiones. Por eso el gobierno de Castro nos reprime con la ley 88 para prohibir y penalizar que est�n reunidas dos personas o m�s resistiendo con sus opiniones al gobierno castrorrevolucionario.

Yo acuso al r�gimen castrista por las familias cubanas separadas --en muchos pa�ses del mundo por causas pol�ticas y por la pol�tica econ�mica fracasada del gobierno-- que desesperadas huyen de Cuba. El gobierno mal llamado revolucionario lo justifica con el pretexto del ``bloqueo y la pol�tica injerencista norteamericana'', pero el pueblo cubano quiere marcharse de su patria agobiada por la infamia y la tiran�a, haci�ndolo incluso en trenes de aeronaves con destino a otros pa�ses como Gran Breta�a y Espa�a. O hacin�ndose 11 mil personas en una embajada como la del Per�.

Yo acuso al mal llamado gobierno revolucionario por la ignorancia pol�tica y democr�tica que sufre este pueblo, donde la cultura y educaci�n de masas que tanto propagan enga�an a incautos en el mundo. El precio es hacer al cubano un disimulador para subsistir o para fabricar el estado de opini�n dirigido al puro estilo nazi copiado de la Rusia bolchevique.

A los destinatarios de estas l�neas, que se reunir�n proximamente en Ginebra, Suiza, en la Comisi�n de Derechos Humanos sobre el tema de Cuba, se les exhorta a considerar el caso del pueblo cubano maltratado por el gobierno, aunque s� que a ninguna delegaci�n, incluso en una comisi�n formada por miembros que defienden a Castro, se les va a permitir que me vengan a ver para o�r y constatar crudamente esta verdad. Creo que, si hay justicia en el mundo, este gobierno debe ser sancionado por �sta y por las much�simas violaciones que constantemente comete, burl�ndose del mundo entero.

Vicepresidenta del Partido Democr�tico 30 de Noviembre Frank Pa�s, fue detenida por �ltima vez en diciembre del 2000 y su precaria salud en la prisi�n castrista ha motivado un pedido de urgencia por parte de congresistas cubanoamericanos a la Cruz Roja.

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