LA HABANA, septiembre (www.cubanet.org) - Lleg� a mi casa un mediod�a caluroso de principios del marzo tr�gico de 2003. Sudaba a chorros. Se sent�, buscaba descanso. Puso en el suelo la mochila cargada con sus armas de "mercenario": c�mara fotogr�fica, grabadora, bol�grafo y libreta de notas.
Tambi�n algunas chucher�a comprada en el camino para alegrar a los hijos cuando llegara al hogar.
Despu�s de tomar un vaso de agua fr�a conversamosunos minutos porque hab�a "caminado mucho y le faltaba un buen trecho por andar".

Fue esa la �ltima vez que vi al periodista independiente Omar Rodr�guez Saludes, un trabajador incansable y una de las personas m�s amables que he conocido. D�as despu�s, su domicilio fue allanado por funcionarios de la polic�a pol�tica que ante los ojos asustados de la familia, lo detuvieron y posteriormente lo sometieron a un proceso judicial injusto, junto a 74 opositores, conden�ndole a 27 a�os de privaci�n de libertad.

Recientemente me acerqu� a lo que es la existencia actual de Saludes, a trav�s de una carta que envi� a unos amigos desde la prisi�n Kilo 8, en Camag�ey, en la que expresa:

"Aqu� el confinamiento es en solitario, en una celda que mide tres metros de largo por dos de ancho, incluido ba�o y lavadero. En este sistema no se ve a nadie la mayor parte del d�a. Horas enteras sin ver un rostro, s�lo tenemos contacto con el que limpia el pasillo y con el que despacha la comida. El contacto humano es casi nulo".

Despu�s de recibir la carta de Omar, sus familiares y los de otros presos que est�n en la misma secci�n supieron que el breve contacto humano de que habla el comunicador se ha tornado infernal, porque Arbelio, el preso que limpia el pasillo, est� armado de un palo que introduce por un hueco de la tabla de la celda y trata de lastimarlos.

"El pasillo donde estamos -dice Omar en otra parte de su carta- est� ubicado en el fondo de la prisi�n. Aqu� s�lo existen nueve celdas, una de ellas vac�as. Estamos alejados del resto de los presos..."

"...Con seguridad les digo que los comunes temen caer en este hueco. Aqu� s�lo escuchamos nuestras voces, o mejor a�n, nuestros gritos, cuando forzados por la necesidad encontramos un tema de conversaci�n..."

"...Amigos, en ocasiones me pregunto: �C�mo puede existir tanta maldad? �C�mo es posible que se arreste y sancione a 75 hombres que s�lo quieren el bien para nuestra querida Isla? Realmente no hay escr�pulo. En nuestro caso como en el de los otros prisioneros de conciencia no se ha condenado al hombre sino al derecho y la libertad..."

"...Como periodista, durante a�os he defendido el derecho a informar y ser informado. �es justo que se me condene a 27 a�os de encierro? �Un minuto ser�a demasiado! Se tiene que entender que la prensa es para darle voz a la sociedad y no para ser eco de un gobierno".

Aquella tarde de marzo la conversaci�n con Omar trat� del origen de las prisiones. Fueron creadas por la sociedad para protegerse de criminales que ponen en peligro su desarrollo normal, pero los que ostentan el poder -en distintas �pocas- las han usado para encerrar como bandidos a quienes se les oponen. A trav�s de los a�os ha ocurrido tanto, que muchos casos han encontrado expresi�n popular en forma de leyendas, y algunas han trascendido hasta nuestros d�as.

Cuba no ha escapado a esta realidad. Es el pa�s que m�s prisioneros pol�ticos tiene, y yacen en c�rceles que poco tienen que envidiar a las prisiones medievales en tratamientos crueles a los prisioneros.

Al finalizar su carta, Omar Rodr�guez Saludes cuenta a sus amigos:

"Me siento agradecido por la preocupaci�n de ustedes hacia mi familia. Siempre supe que si un momento como �ste que me ha tocado vivir llegaba, pod�a contar con la ayuda, el respaldo de ustedes. Eso me tranquiliza... Me doy cuenta que los m�os no est�n solos y que gracias a ese apoyo, a esa solidaridad humana podemos sortear mejor estos tiempos".

Al concluir les pide que saluden a todos lo que pregunten por �l y expone el agradecimiento por la soli-daridad que ha demostrado el mundo democr�tico. Por su parte, familiares y amigos expresan que todo el que quiera hacerle llegar su apoyo y solidaridad humana desde dentro de Cuba o del exterior, pueden hacerlo a la siguiente direcci�n postal: Prisi�n Kilo 8. La 26. Carretera Nuevitas. Km. 7 � Reparto Albrisa, Camag�ey. C:P. 70500.

Comparten el pasillo con Rodr�guez Saludes, Ricardo Gonz�lez Alfonso, Eduardo D�az Fleitas, L�sterGonz�lez Pent�n, Regis Iglesias Ram�rez, Jos� Miguel Mart�nez Hern�ndez, Claro S�nchez, Miguel Vald�s Tamayo. Y de reciente traslado: Juan Carlos Herrera Acosta, periodista independiente que se declar� en huelga de hambre junto a cinco de sus compa�eros, que se encontraban en Boniatico y fueron dispersados por otras c�rceles.

Saludes es miembro de la Sociedad de Periodistas M�rquez Sterling.
Omar Rodr�guez Saludes, condenado a 27 a�os de privaci�n de libertad.

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LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLITICOS  CUBANOS DEL TIRANO FIDEL CASTRO


Ciudad de La Habana, 7 de julio de 2003.

A: General de Brigada Rafael Calder�n Tamayo
Jefe de la Direcci�n de Establecimientos Penitenciarios.

De:
Laura Poll�n Toledo C.I 48021327437

Asunto: Arbitrariedades con el recluso
H�ctor Fernando Maseda Guti�rrez. Causa n�mero 11 de 2003. Sentencia (27) del 6 de junio de 2003.

Me dirijo a Usted con el objetivo de hacerle conocer ciertas arbitrariedades que se est�n cometiendo con mi esposo, que se encuentra prisionero en "La Pendiente", Santa Clara, Las Villas. (Destacamento 2, celda n�mero 2).

- Mi esposo se encuentra en este Centro desde hace 44 d�as y de ellos 42 enfermo (38 con escabiosis y desde hace varios d�as con piojillo de piel o garrapatilla). Me preocupa porque con un tratamiento e higiene adecuadas este padecimiento no sobrepasar�a los 10 d�as. Le he llevado los medicamentos para sus padeci-mientos y no me los han permitido y han planteado que all� existen; pero no hay mejor�a.

En la Prisi�n los colchones y tablas (bastidores) se encuentran llenos de chinches y garrapatillas que pueden producir alergias, dermatitis, etc. Les plante� llevarle un colch�n de espuma, para sustituir el que tiene, que se encuentra en estado deplorable y est� relleno de hierbas y algas marinas, magn�ficos hospederos de �caros e insectos, y no lo han permitido; a pesar de haberles llevado el Certificado m�dico de Sacro -lumbagia cr�nica que �l padece.

No se est� cumpliendo lo reglamentado con respecto a las correspondencia ya que hasta el d�a 26 de junio le hab�a escrito 6 cartas, adem�s de otras que le hab�an hecho los masones, y no se las hab�an entregado a pesar de que yo las llev� personalmente a la prisi�n. Ese d�a le entregaron 5 incluso algunas desde el d�a 30 de mayo. S� que deben ser requiciadas, pero �cu�ntos d�as demoran en hacerlo? �Es justo y humano retener la correspondencia de un recluso que no tiene otro v�nculo con el exterior pues no poseen radios, televisores, etc, como en otras prisiones?

Es un derecho que el recluso tenga de 60 a 100 (sesenta a cien) minutos mensuales de llamadas telef�nicas y �l hace 44 d�as que se encuentra all� y todav�a no ha tenido esa oportunidad. Cuando lo plante�, me dijeron que el d�a 13 le hab�an dado la oportunidad y �l la hab�a rechazado porque yo me encontraba en la prisi�n llev�ndole medicamentos y ropa de cama hervida. Es cierto que pudo perder esos minutos, aunque no es correcto, ni justo porque conoc�an de mi presencia en ese lugar; pero y �qu� sucede con los minutos restantes o es que all� no existe el reglamento general del resto de las prisiones?
Yo trabajo de 5 pm a 10 pm. Pueden llamar despu�s de las 10 pm si tienen problemas con la cantidad de presos y el �nico tel�fono que existe.

Tengo entendido que en otra prisiones, a otros presos, de esta misma causa, les dan sus 15 minutos semanales de llamadas, sus visitas cada tres meses y ya han tenido su visita conyugal y hasta visitas de est�mulo. �Existen diferentes reglamentos? Son aplicables de acuerdo con la interpretaci�n de los Jefe de los Penales?

Espero comprenda mi preocupaci�n. Y que adem�s no puedo ir semanalmente al carteo o a saber de H�ctor porque est� en otra provincia y eso implica que deje de trabajar hasta dos d�as cada vez que debo trasladarme hasta Santa Clara, y tendr� que continuar haci�ndolo hasta tanto esta situaci�n se normalice.
Espero su respuesta.
De Usted respetuosamente,

Laura Poll�n Toledo

Neptuno 963 entre Hospitaly Aramburu. Centro Habana. Profesora del Curso Integral para J�venes "William Soler".
LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLITICOS CUBANOS DEL TIRANO FIDEL CASTRO!
Un minuto es demasiado!
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