�LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLITICOS CUBANOS DEL TIRANO FIDEL CASTRO!

125.- Nuevos procesos revolucionarios de la sociedad.


Ya en otras ocasiones he escrito que, de vez en cuando, las personas que analizamos el acontecer pol�tico y social, especialmente en mi caso en lo que concierne a Cuba, Am�rica Latina y los Estados Unidos, debemos dar un respiro y aligerar nuestras ideas hac�a otros procesos que giran y conciernen a nuestro entorno. Quisiera escribir sobre tres  que constantemente tienen avances cuantitativos para llegar a convertirse, en su d�a, en revolucionarios por los cambios cualitativos que impulsan sus saltos a  novedosas formas. Me refiero a las bibliotecas, a las escuelas y la prensa. Por ahora, la primera.

Hace m�s de quince a�os trabajaba yo en una entidad "non profit" de la Ciudad de Miami  en la que hab�a un cubano con quien abordaba temas sobre muchas cosas no precisamente pol�ticas. Un d�a fuimos a almorzar juntos y convers�bamos sobre el desarrollo tecnol�gico en los autom�viles. Yo le expres� que yo preve�a que toda persona al encender su autom�vil lo primero que har�a era mirar a una pizarra que le ense�ar�a: cantidad de gasolina en el tanque, aceite, aire en las cuatro ruedas, estado de la transmisi�n, los frenos, agua, aire acondicionado, mapa que le indicara el camino m�s corto y confiable a su destino, etc., etc. Ya hoy d�a muchas de estas so�adas previsiones  se encuentran implementadas y popularizadas en los nuevos autom�viles. En alg�n momento los noticieros nos dir�n de la revoluci�n automotriz en las futuras sociedades. Siguiendo esta l�nea de pensamiento llevo ya alg�n tiempo meditando en procesos cualitativos verdaderamente cambiantes que nos est�n llevando a saltos a nuevas formas que hoy est�n emergiendo en nuestras sociedades. Este es el caso de las bibliotecas. Y fu� en algunos websites latinos  donde primeramente encontr� sus nuevas formas. Ahora grandes compa��as anglosajones de la Internet se encuentran en los mismos procesos de cambio

Hoy d�a existen en el Mundo millones de libros almacenados en edificios llamados bibliotecas a las cuales acuden miles de personas a leer, estudiar, buscar libros prestados, etc. Otros millones m�s de potenciales lectores no acuden a ellas por vagancia, incomodidades, falta de privacidad, el tiempo de uso del local, parqueos y otras acciones. Pues bi�n, la  Internet, a la que yo considero uno de los grandes inventos revolucionarios de la Humanidad desde que se populariz�, ha sido el baluarte que inspira a que se produzca un proceso revolucionario que cambiar� el concepto de biblioteca y dar� paso a la mayor difusi�n  masiva de la cultura y la t�cnica de los libros.

"Navegando" por la Intenet me encontr� una sorpresa: un website titulado "Libros en la Red" cuyo centro se encuentra en Uruguay y en Argentina y donde se pueden comprar libros (�sto no es nuevo, hay muchos que lo hacen) en forma bien barata aunque con formato digital, no muy bellos para colocar de ornamento pero si en forma  muy pr�ctica para el real ser del libro: leerlo. Lo que s� no es com�n es que tambi�n se encuentran libros cl�sicos para leer completamente GRATIS. Vd. solicita el que desea y lo baja a su computadora. Puede imprimirlo o leerlo en la pantalla de su consola. Yo en alrededor de dos meses me he le�do m�s de quince libros: El Hombre Mediocre del sicol�go y sociol�go argentino Jos� Ingenieros, Orestiada (obra teatral de Esquilo), Rashomon, Ant�gona y Edipo Rey de S�focles, El Rey Lear, Ricardo II, Macbeth, Otelo, etc. de Shakespeare, La metamorfosis y Selecci�n de cuentos de Kafka, Fuenteovejuna (tengo el libro y prefer� leerla en la consola) de F�lix Lope de Vega. Sin marearme (en los barcos reales me mareo) se me aparece un d�a que en el patri�tico y polifac�tico website de Literatura Cubana en el Exilio encontr� que pod�a bajar LIBROS DE GRATIS que, seg�n ellos, tienen unos 100,000  para ser le�dos sin costo alguno. All� pude leer la novela m�s impactante para m� la cual hab�a le�do hace, por lo menos, m�s de treinta a�os: La Familia de Leon Roch de Benito P�rez Gald�s, la que recomiendo a toda mente abierta en cuestiones religiosas. De este website he le�do, tambi�n: As� hablaba Zaratustra de F. Nietzche, Kamasutra de Vatssyayane, Nostradamus, etc. Y, he le�do todas �stas obras maestras sin pagar un centavo y en la comodidad de mi casa. S� es verdad que compr� muy barato El hombre Mediocre y Orestiada. Yo he regalado mi libro,
CUBA, SOMETIMIENTO, RAZON DE ESTADO a la Internet para que todo el que quisiera lo pueda leer de gratis y, tambi�n,  he le�do el libro del escritor cubano Enrique Encinosa, Escambray, la guerra olvidada baj�dolo a mi computadora. Estos son ejemplos pr�cticos de la difusi�n cultural.

Vd. amigo lector se puede dar cuenta de que este proceso evolutivo va a cambiar, revolucionariamente, el concepto de las bibliotecas. Claro, hay que mejorarlas y, es cierto, todav�a no es tan dram�tico su triunfo pues millones de personas carecen de computadoras.  Pero, piense que en 50, 100 � 200 a�os, nuestros hijos, nietos, tataranietos, etc. vivir�n ese momento. Como yo lo presiento es algo distinto a como est� ahora. Una o varias instituciones (como la Biblioteca Nacional del Congreso de los Estados Unidos), a nivel de pa�ses que instituyan una biblioteca �nica a la que se pueda acceder, desde cualquier parte del mundo, los libros solicitados. Por ejemplo, yo quisiera leer en espa�ol la historia de un pa�s determinado y se me pudieran ofrecer varios autores sobre el mismo tema. Yo seleccionar�a el que tuviera una sint�sis m�s clara y que luzca veraz. Desde mi computadora me comunicar�a con la biblioteca del pa�s escogido y lo seleccionar�a disponible para yo leer la obra c�modamente desde la computadora de mi casa y sin presiones de tiempo. Incluso, si lo deseara pod�a imprimirla. Muchos dir�n y �que recibe a cambio de mi cultura quien me la proporciona?  Bueno, aqu� comienza el problema de mercado de oferta y demanda basada en las posibilidades econ�micas de cada lector. Y, de esta forma, cualquier libro que el ambicioso de cultura quisiera leer estar�a a su alcance. No hay que olvidar que este procedimiento no s�lo le d� una nueva dimensi�n a las bibliotecas sino, tambi�n a las librer�as que tender�an a desaparecer o cambiar de forma. Por cierto, el domingo (12-4-04) estuve viendo el programa de Andr�s Oppenheimer y, casualmente, se discuti� este �ltimo aspecto en relaci�n a las librer�as. El moderador del programa consult� a un profesor de la MIT de Boston y sin vanalidades de mi parte, este profesor coincidi� con lo planteado por m� en este escrito. El Sr. Oppenheimer estuvo casi de acuerdo con �l (y conmigo, por cierto) pero no los participantes del programa: escritores, vendedores de libros, etc. Para ellos el dinero va por delante de la cultura. Otro caso es haber le�do en El "Nuevo" Herald (12-17-04) un escrito de Alejandro Armengol titulado "El f�n de mi biblioteca" tratando el mismo tema. Este lloroso acumulador de libros trat� el tema pero se equivoc� en el t�tulo. La biblioteca no se pierde nunca sino que cambia de formato para un mayor acceso al lector imbu�do de cultura, que ser�n mucho m�s millones que los actuales.

Aparte de ampliar la difusi�n cultural y t�cnica de los amantes de ellas el ahorro monetario de edificios, compras de libros, pagos de empleados, y otras etc. que desconozco, puede ser lucrativo en muchos aspectos aceptar estos hermosos cambios que, a su vez, tambi�n van a afectar,  en forma revolucionaria, el concepto de impartir clases cuyos libros estudiantiles son un gran lucrativo negocio para muchas compa��as que, por supuesto, se opondr�n a estas ideas. Pero el Mundo avanza. Nada lo detiene y lo que va a suceder, por razones del desarrollo econ�mico, pol�tico y social, suceder�. Esto lo digo pues los estudiantes podr�n estudiar en sus casas (claro, bi�n  dirigidos) y los libros de textos m�s otros vetados por las distintas inquisiciones sociales, estar�n al alcance de la mano de los educadores y de los educandos. Y no tengo dudas, la difusi�n cultural y t�cnica ser� masivamente de alto nivel.

Tambi�n se est�n produciendo cambios en la prensa escrita en papel y que se difunde diariamente. En el futuro esta forma desaparecer� y ser�n la radio, la televisi�n y, en especial, la Internet las que  ser�n las fuentes de las noticias acab�ndose los monopolios de la informaci�n que hicieron a muchos pedantes llamarlos el cuarto poder en la sociedad. Es posible que sus estructuras permanezcan pero que cambien al mundo de la competencia m�ltiple. Ya algunos de esos grandes monopolios desinformativos se han ido apropiando de la radio y la televisi�n pero les costar� trabajo competir con la Internet donde la difusi�n noticiosa es mucho m�s amplia y m�s competitiva. Claro, �ste proceso evolutivo a niveles de cambios cualitativos revolucionarios requiere un m�s amplio y mejor an�lisis pues lo que aqu� trato de se�alar es exclusivamente los cambios de formas y estructuras del futuro saber humano.

Firmado:  IGNACIO ALVAREZ  (11-27-04)         e-mail: [email protected]
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