| CAPITULO X Los Comit�s de Defensa de la Revoluci�n (CDR) (Enero 15, 1984) Todo movimiento totalitario, sea franc�s, sovi�tico, nazi, chino, cubano, etc., hace desbordar, en grado sumo, las m�s bajas pasiones del ser humano. La envidia, el celo, la venganza, o sea, todo aquello que le es inhibido al Ser Humano mediante la cultura y la educaci�n, se hacen bien patentes a trav�s de las mal llamadas revoluciones y forman parte de la base que conforman los Comit�s de Defensa de cualquier movimiento por el uso y abuso que hacen las turbas que forman parte de ellos. La creaci�n inicial de los CDR en Cuba tuvo como pretexto un acto dinamitero producido en momentos en que el tirano Fidel Castro dirig�a su verborrea a las masas frente al antiguo Palacio Presidencial de Cuba situado cerca del malec�n de la Ciudad de la Habana. Inicialmente se configur� como un aparato manejado por la Seguridad del Estado pero, tambi�n, se utiliz� para ciertos mecanismos administrativos que ayudar�an a la distribuci�n de los alimentos mediante las famosas libretas de racionamiento. Claro que su desarrollo m�s importante para el tirano fu� convertir a millones de personas en chivatos (soplones) y esp�as gratis del gobierno. As�, la Seguridad del Estado adquiri� un mecanismo de control muy importante y que, al mismo tiempo, no le costaba un centavo y le economizaba inmensos recursos que hubieran tenido que utilizar en contra de los desafectos del r�gimen. En su lugar, los Comit�s de Defensa se transformaron en los ojos y o�dos del aparato de represi�n de cuanto movimiento sospechoso vieran en sus respectivas cuadras. Estos Comit� de Defensa, por ley del tirano, poseen un estricto control sobre todas las personas que habitan en las casas por ellos controladas. No puede negarse que el tirano tiene un cierto conocimiento maquiav�lico del ser humano y se aprovecha bien de �l. Ahora bi�n, �quienes conforman estos Comit�s de Defensa? En general hay dos grupos. En primer lugar la mayor�a de los que militan en estos CDR son personas mojigatas que no quieren buscarse problemas y aceptan las presiones para que entren a formar parte de la organizaci�n, hagan sus guardias de vigilancia nocturna y asistan a las reuniones que la organizaci�n convoque. Esta gente, por lo general, lo �nico que desean es �vivir tranquilos� y que les aparezca en su carnet de identificaci�n de que son miembros de los CDR a f�n de no tener problemas en sus trabajos, que sus hijos e hijas no tengan problemas en sus trabajos, que sus hijos e hijas no tengan problemas en las escuelas y puedan estudiar en la Universidad, etc. Sin ser miembro de un Comit� le ser� dif�cil conseguir trabajo y, si lo consigue, ser� de los peores (construcci�n, agricultura, etc,). Para poder estudiar en la Universidad un aval fundamental es pertenecer a los CDR. El otro grupo que conforman los Comit�s de Defensa es el de los dirigentes y es en �stos que se dan las m�s bajas pasiones humanas, aunque en grado algo menor, en la pura militancia misma tambi�n se dan. Cuando la estampida por el puerto del Mariel en 1980 muchos presidentes de estos Comit�s de Defensa vendieron su firma a los que quer�an irse del pa�s para certificar que ciertas personas que deseaban abandonar el �para�so proletario� eran ladrones, asesinos, homosexuales y miembro de los Testigos de Jehov�. Claro, en la gran mayor�a de los casos esa certificaci�n era falsa y s�lo se hac�a al riesgo del da�o moral para poder conseguir la salida del Pa�s. Por cierto, en esos d�as surgi� un chiste que retrata bien esta situaci�n. Una familia del padre, la madre y dos hijos que quer�an irse de Cuba era interrogada por la polic�a a f�n de conocer si se le pod�a dar el salvoconducto de salida. El polic�a le pregunta al padre, �por qu� se iba del pa�s? y recibe por respuesta, por ser homosexual. Igual pregunta le hacen a los dos muchachos y las respuestas fueron las mismas que las del padre. El polic�a, disgustado pregunta, �a ninguno de Vds. les gustan las mujeres? La respuesta un�nime fu�: s� a la que viene detr�s (la madre de los muchachos). Por cierto, yo fu� testigo de un caso cierto respecto a esta situaci�n. Frente a m� casa en la V�bora, Ciudad de la Habana, viv�a una familia en la cual hab�a un muchaco afeminado. Este, cuando la crisis del Mariel, quiso irse del Pa�s y lleg� hasta los umbrales del puerto o sea, Playa Mosquito. Cuando iba llegando al lugar pidi� bajarse del omn�bus y regres� a su casa. Al d�a siguiente llegaron agentes de la Seguridad del Estado y lo obligaron a embarcarse e irse de Cuba en contra de su voluntad. En los pa�ses capitalistas hay muchas personas que pasan desapercibidas a lo largo de sus vidas viviendo en el anonimato sin ser objeto de atenci�n de nadie. Este es un elemento clave para conformar los grupos dirigentes de los Comit�s de Defensa de cualquier organizaci�n en donde son objeto de atenci�n y explotaci�n por sus superiores y as� dejan la sombra f�til de su existencia. Otro de los que forman parte de este grupo es el p�caro que se valdr� de esa posici�n para su lucro personal aunque sea sobre las vidas de otras personas. Pero, el peor de todos es el robesperiano ignorante que har� de su labor una religi�n persecutiva en contra de los dem�s seres humanos. En f�n, la composici�n de estos Comit�s de Defensa son de personas chismosas, envidiosas, pillos, santurrones arrepentidos, �ah! y los siempre oportunistas que lo utilizan como trampol�n en sus aspiraciones de ascensi�n pol�tica. Pero, nada de �sto es nuevo en el reino del se�or pues, cuando se estudia el nacimiento, crecimiento y consolidaci�n de cualquier organizaci�n religiosa, pol�tica, social, etc. a trav�s de la historia de la Humanidad, �stos mismos elementos que aqu� se ha tratado de retratar se encontraran siempre y por siempre. Claro que estas personas que forman los CDR tienen un doble standard en sus vidas. En lo social y diario son personas �comecandelas� que defienden al r�gimen a toda costa y vivien en un sometimiento constante pero, dentro de sus casas, hablan en voz baja, oyen la Voz de Am�rica y otras estaciones de onda corta, les gusta todo lo de la YUMA (los E.U.) y tienen un odio al tirano y su sistema pero no saben como acabar con �l pues lo ven como algo indestructible. Pero el d�a en que el sistema muestre un s�lo rasgo de debilidad ya se ver� como esta misma gente formaran parte de la ola humana que arrasar� con la tiran�a castrista y si no, analicen la composi�n de las salidas por el Mariel y Guant�namo y se ver� cuantos eran miembros de los CDR y de la polic�a. |
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