| CAPITULO XIV Los apagones (Enero 28, 1984) Los llamados �planes de Fidel� son una de las bases de la botadura de recursos econ�micos y del incumplimiento e ineficiencia de la planificaci�n. Estos planes consisten en las locuras que se le ocurren al tirano cada d�a pues un d�a amanece con que hay que cultivar miles de hect�reas de ca�as de az�car y all� corren los pelagatos de la Junta Central de Planificaci�n (JUCEPLAN) y de los ministerios correspondientes a buscar todos los recursos que sean necesarios para cumplimentar las �rdenes locas del tirano. Al siguiente d�a a �ste le d� porque hay que elaborar un plan porcino y vuelven los de la Juceplan y del ministerio a cargo del mismo a buscar recursos para cumplir las �rdenes dadas por el mandam�s. Por supuesto, parte de los recursos salen de aquellos que inicialmente se asignaron al plan de cosecha de ca�a de az�car que el d�a anterior se le hab�a ocurrido al tirano Fidel Castro. Otro d�a se le ocurre a �ste el desarrollo de un plan arrocero y all� van de nuevo los de la JUCEPLAN y del ministerio � organismo al que se le asigna el plan, a buscar los recursos para que la �ltima locura del tirano se pueda llevar a cabo. Por supuesto, parte de esos recursos de inversi�n salen, tambi�n, de los que inicialmente se asignaron al plan de siembra de ca�a de az�car y del plan porcino. Y, as� ocurre con los cientos de planes econ�micos que se le ocurren al s�trapa de Cuba, el �ltimo de los cuales recibe todos los recursos a expensar de los �planes de Fidel� anteriores. Esta es una de las razones del por qu� el plan en�rgetico, elaborado por el Ministerio de Industrias nunca se cumpli� y los apagones a�n duran y perduran hasta nuestros d�as. Por los primeros a�os del proceso castrista, 1962 � 1963, siendo el Ch� Guevara Ministro de Industrias mand� a elaborar un plan energ�tico que contemplara el desarrollo arm�nico de esta rama, a mediano y largo plazo, estableciendo los per�odos de inversi�n y reconociendo las prioridades de los recursos nece-sarios para cubrir las necesidades energ�ticas del pa�s. Los t�cnicos del ministerio lo llevaron a cabo y se pag� a una firma francesa para que mediante el uso de computadoras se establecieran las metas del Plan por a�o, las prioridades y los recursos de inversi�n para lograrlo. El ministerio utiliz� todo el pesonal t�cnico y profesional para lograr un primer plan coherente de desarrollo de una de las ramas fundamentales de la econom�a del pa�s. Claro que, en el marco de la macroeconom�a no es posible llevar a cabo planes de ramas espec�ficas sin consideras al resto de las ramas de la econom�a nacional y de los caprichos y antojos del tirano Fidel Castro. No obstante, era un buen principio que hac�a racional la elaboraci�n de planes econ�micos y le daba cierta credibilidad al sistema de planificaci�n de la que tanto hacen gala los reg�menes comunista como la v�a de soluci�n de sus propios males. Pero, como siempre sucede, lleg� el tirano a imponer sus caprichos fuera del plan energ�tico y �ste pas� a mejor vida. Debido a la imposici�n de los 10 millones de toneladas de az�car surgieron una serie de necesidades de consumo el�ctrico no contempladas en el plan elaborado por los t�cnicos del Ministerio de Industria comenzando con ello la danza de los apagones sobre los cuales Cuba debe detentar, en el libro de records de G�iness el pa�s con m�s duraci�n en tener apagones y que su duraci�n diaria se haya incrementado a�o tras a�o. Los apagones se producen a cualquier hora del d�a y de la noche abarcando extensas �reas con duraciones iniciales de 4 y 6 horas. Posteriormente han habido apagones constantes de hasta 12 horas y, �qu� viva la planificaci�n! Estaba Vd. en el cine y �z�s! se fu� la luz. Todo el mundo ten�a que salir del lugar y esperar otra mejor ocasi�n para ver la pel�cula. Se encontraba viendo televisi�n en su casa despu�s de un perenne mal d�a de trabajo y de politiquer�a y �z�s! el apag�n. Irse a la cama era lo m�s sensato. Iba de compra porque le tocaba a su libreta esperando encontrar algo en el mar de escaseces y �z�s! se iba la luz. Ten�a que salir de la tienda y esperar entre 1 � 4 horas a ver si volv�a la luz y, sino era as�, perd�a el d�a de compra que le tocaba a Vd. y malhumorado seguir buscando que comprar donde hubiera luz. Los apagones cubr�an kil�metros y kil�metros abarcando zonas inmensas. Pod�a estar Vd. esperando en la cola de un restaurant o una pizzer�a y �z�s! ven�a el apag�n qued�ndose sin comer o esperar largas horas a que volviera la luz. Los cubanos tuvieron que elaborar sus propios medios para afrontar los apagones, las famosas �chismosas� que consist�an en pomos de cristal de boca ancha llenos de luz brillante (kerosene) dentro de los cuales se introduc�an tubos de pasta dental rellenos de algod�n. Ahora el dolor de cabeza era encontrar el famoso luz brillante que se utilizaba en la cocina y para las chismosas y, �viva el infierno socialista y comunista! Esto de los apagones es uno de los records m�s sobresalientes ostentado por Cuba durante todo el largo per�odo nocturno de la tiran�a castrista. Entre los m�ltiples records de desdichas y sinsabores que ostenta la Isla desde hace m�s de 39 a�os, �ste de los apagones es el m�s doloroso, fastidioso e incomprensible pues, cada vez que al tirano le daba por insuflar uno de sus ret�ricos y marat�nicos discursos, no se produc�an apagones. �Qu� conveniente casualidad! �Verdad? |
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