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La lucha por el Poder dentro de la tiran�a castrista.-

Antes de comenzar debo aclarar que, en  este art�culo, no trato de engrandecer ni resaltar al maquiav�lico asesino terrorista, el vice-tirano Ra�l Castro, sino exponer su real papel (como yo lo veo) dentro del contexto totalitario castrista. Y, escribo �sto para evitar malos entendidos e interpretaciones torcidas pues, hace algunos a�os, un se�or cubano residente en New Jersey, despu�s de leer mi libro:
CUBA, S0METIMIENTO, RAZON DE ESTADO, me dijo, en una carta, que yo hab�a engrandecido al argentino terrorista Ernesto �Ch� Guevara cuando s�lo expuse hechos reales sobre las diferencias ideol�gicas y de personalidad psicol�gica existentes entre �l y el tirano Fidel Castro. Ahora, pretendo hacer lo mismo,.Dar a conocer mis conocimientos y mis pensamientos de como yo interpreto las diferencias entre Ra�l y su hermano, el s�trapa caribe�o..

Debe recordarse que, cuando el asalto al Cuartel Moncada en 1953, Fidel Castro no tuvo el valor de entrar al mismo y su hermano le cubr�a la espalda pues se hab�a parapetado en el techo del edificio de un Tribunal de Justicia en Santiago de Cuba con una ametralladora calibre 50 disparando hac�a el interior del cuartel. Al fracasar el asalto los hermanos (planeado entre ellos ) se juntaron de nuevo y se cobijaron, primero bajo el control del Teniente negro Sarr�a y, despu�s, bajo la sotana del Monse�or de Santiago de Cuba, P�rez Serantes


Cuando la lucha en la Sierra Maestra, Ra�l Castro estableci� su Cuartel  General en la Sierra Cristal, aparte del que ten�a su hermano asesino en la Sierra Maestra. All� cre� un bien organizado estado ubicado dentro de los otros dos: el de su hermano y el de Batista. Fu� el primero, antes que Fidel Castro, en confrontar al gobierno norteamericano cuando secuestr� a diez marines de la Base Naval de Caimanera (Guant�namo) as� como a trabajadores de la planta niquel�fera de La Nicaro. Con �sto pretendi� (y logr�) someter a dicho gobierno para que no le vendiera ni le suministrara m�s armas al dictador Fulgencio Batista. Posteriormente, a trav�s del tiempo, los gobiernos de los Estados Unidos se someter�an, de nuevo, a los dictados de ambos gansters.

A la toma del poder en Cuba (debe estudiarse m�s profundamente si el mismo fu� comprado) por los hermanos Castro junto con el argentino Ernesto �Ch� Guevara y otros se dedicaron a implantar el terror asesino en la Isla eliminando, tanto a sus amigos como a sus enemigos para imponer la figura del tirano Fidel Castro. Surgi� la rivalidad con el Comandante Camilo Cienfuegos quien fu� muerto por los tres asesinos.

A Ra�l Castro, por su figura, por su amanerada forma de hablar, por su pelito tipo �hippie�, etc. el pueblo cubano no lo soportaba ni era aceptado especialmente despu�s que el tirano Fidel Castro comenz� a propagar de que si �l fuera asesinado  Ra�l tomar�a el poder y habr�a mucha m�s sangre en Cuba. Esto produjo un temor y una aberraci�n dentro de la poblaci�n cubana en contra del vice-tirano. Su hermano, que bi�n lo conoc�a, no permiti� que tomara mucho poder y lo arrincon�, en esos momentos, para que creara el ej�rcito castrista y preparara el soporte b�sico del poder de ambos con la ayuda de la Uni�n Sovi�tica. La Seguridad del Estado qued� en manos de gentes de Fidel y no de Ra�l y �sto, se ver�a m�s tarde, lo importante que fu�.


Toda persona que haya vivido o le�do sobre el proceso totalitario castrista en Cuba sabr� que Ra�l Castro, siendo el jefe del ej�rcito, su hermano no le permiti� que se llevara la gloria en Bah�a de Cochinos para poder adjudic�rsela �l con aquella fotograf�a de sal�n tir�ndose desde un tanque de guerra. Se le di� m�s importancia al papel b�lico de los milicianos que al ej�rcito que los entren�. Lo mismo sucedi� cuando la Crisis de Octubre (cohetes at�micos emplazados en la Isla apuntando hacia los Estados Unidos). Las milicias se destacan  pese a que el ej�rcito les cubri� las espaldas. Otra vez, Ra�l Castro es ignorado y el hermnano se lleva la gloria.. Otro clonado suceso ocurri� cuando la larga lucha en el Escambray donde los campesinos resistieron bravamente las embestidas del ej�rcito y las milicias. Pero, �stas �ltimas, otra vez, sobresalen y, el papel del ej�rcito y su jefe Ra�l Castro es disminu�do. Esta postergaci�n del vice-tirano va acumulando rencores entre ambos hermanos y han habido comentarios de pistolas al aire entre ambos.Ra�l espera su oportunidad y el caso Ochoa se lo d�.

Se habla ahora de la reciente militarizaci�n de la econom�a cubana. Falso. Esta militarizaci�n comenz� desde los primeros a�os. La persona que me bot� a mi de mi trabajo en el Ministerio de Miner�a  fu� un ex-militar. Muchos de �stos fueron controlando altos puestos en todos los organismos econ�micos. La Seguridad del Estado se dedic� (junto al Partido Comunista) a poner sus cuadros en los departamentos de Recursos Humanos y, de esta forma, manejaban el poder econ�mico que a�os m�s tarde quedar�a bajo las �rdenes del ej�rcito. Pero, hab�a un poder que el vice-tirano Ra�l Castro (ya nombrado sucesor al trono) no controlaba: la Seguridad del Estado pues el Ministerio del Interior lo manejaba su hermano como contrapeso al poder militar de Ra�l.


El general Arnaldo Ochoa comienza a depuntar, por s� s�lo, como brazo derecho del tirano Fidel Castro en lugar de su hermano Ra�l. En cuanta guerra o guerrilla se met�a el Cal�gula de la Isla all� mandaba a Ochoa y �ste le cumpl�a a satisfacci�n. Sin embargo, en la guerra de Angola Ochoa se envanece y ya no sigue las instrucciones militares de sal�n que les daban los hermanos Castro. Se mete, junto con los hermanos De la Guardia, pertenecientes a la Seguridad del Estado, al contrabando de diamantes,  al tr�fico de drogas y a cuanto negocio sucio se les presenta. No obstante, el tirano sigue confiando en �l. Se le d� la medalla de m�s alto valor que otorga la tiran�a. Se le ofrece la jefatura del mejor de los tres ej�rcitos existentes en Cuba, el del Centro. Pero, aparentemente, Ochoa est� de acuerdo con el Glasnot y la Pereztroika para Cuba y comienza a hablar mal de los hermanos Castro. Esta es la oportunidad que esperaba el vice-tirano Ra�l Castro para hacerse de todo el poder detr�s del trono. Comienza a prepararle la trampa (set up se dice aqu�) a su hermano a trav�s del General Ochoa.

Utilizando a la Inteligencia Militar comienza a vigilar al General Ochoa y a los hermanos de La Guardia. Les pone micr�fonos y les graba sus conversaciones y, en una de ellas (reuni�n de tragos) logra lo que buscaba: que se hablara en contra del tirano Fidel Castro y a favor de la nueva pol�tica sovi�tica de Gorbachov del Glasnot y la Pereztroika. Ra�l le presenta las pruebas al tirano y, narcotizando todo el tiempo a Ochoa, logra que su hermano dicte la sentencia a muerte del General. Al mismo tiempo caen los hermanos La Guardia y otros y el Ministerio del Interior le es entregado al vice-tirano. Ponen en prisi�n y matan en ella al Ministro Abrahantes. Control completo del poder detr�s del trono largamente esperado pues, ahora, abiertamente, tambi�n toman el poder econ�mico. El control del Partido Comunista no le interesa, por ahora, pues ese vendr� por s� s�lo. Le queda por alcanzar el reconocimiento internacional de la sucesi�n.. Para ello se valdr� de algunos �dirigentes� de organizaciones cubanas en Miami y de �disidentes� dentro de Cuba.


El deterioro f�sico del tirano y sus gesticulantes locuras le facilita a Ra�l tratar abiertamente con personas de Miami sin tener que pedir permiso al asesino tirano caribe�o, al cual lo dejan como momia para sus presentaciones utilitarias tanto en Cuba como en el Exterior. Lo oxigenan de d�a y, como los murci�lagos, lo sacan de noche.

Ya se conoce, pues ellos lo declararon, que Jorge M�s Santos, con su Jorge M�s Canosa Freedom Foundation (mal llamda CANF),  as� como Joe Garc�a, Domingo Moreira y otros de la misma organizaci�n, han estado en contacto con militares afectos al protirano Ra�l Castro para hacer negocios y buscar para Cuba una sociedad totalitaria como la de China. Fu� aqu� donde el Sr. M�s Santos quiso hacer negocios lo cual fu� repudiado por su patriota padre Jorge M�s Canosa. La traici�n se va concretando, en contra del
Exilio Cubano y del legado patri�tico del Fundador de CANF. Y, dentro de este arroz con mango patriotero se inserta Oswaldo Pay� Sardi�as que funge como el mensajero de la sucesi�n (ya lo explicar� en detalles, en un pr�ximo art�culo con �ste mismo t�tilo, pero prefiero hacerlo cuando termine su gira controlada desde La Habana)..

Para terminar tengo que aclararle al �periodista� del izquierdista El Nuevo Herald, Sr. Oppenheimer, que la Jorge M�s Canosa Freedom Foundation (mal llamada CANF)   no es el mayor grupo de exiliados cubanos. Ya no. En alg�n momento lo fu� la real Fundaci�n Nacional Cubano Americana (CANF, siglas en ingl�s) de Jorge M�s Canosa. Y yo s� s� de �sto y no Oppenheimer pues  trabaj� 9 a�os y medios en CANF como contador y manejaba los ingresos y gastos de la misma. As�, todo �periodista� que hace afirmaciones en base a fuentes secretas no es honrado pues est� inventando historias y haciendo afirmaciones erroneas y mentirosas. Adem�s, cuando se est� prejuzgado en contra de un grupo determinado, como en este caso el Sr. Oppenheimer, sus opiniones lo descalifican como cuban�logo.Mejor que se dedique a informar de su pa�s, Argentina, que espero conozca mejor.


Firmado:   IGNACIO ALVAREZ (Enero 10, 2003)          
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