| CAPITULO VI La moral de la pol�tica exterior del tirano Fidel Castro (Diciembre 10, 1983) Si bi�n la pol�tica exterior de todas las naciones del mundo se basa en la diplomacia, forma sutil que adopta la hipocrecia universal, en el caso de la tiran�a castrista hay demasiada tela por donde cortar, siendo tan nefasta como lo es su pol�tica interior. Se pueden contar los problemas que el amo de Cuba ha tenido con distintos pa�ses del mundo sin tomar en cuenta, entre ellos, a los Estados Unidos de Norteam�rica y a la Am�rica Latina. Argelia.- Cuando el golpe de estado conque el dictador argelino Houari Boumediene asumi� el poder el tirano Fidel Castro, en forma p�blica y ante las c�maras de televisi�n, dijo horrores de su hom�logo argelino en esa forma caracter�stica que posee a lo Hitler, insult�ndolo y llamando al nuevo canciller de dicho pa�s: �ese se�or Butterfly o como se llame� dando a entender algo as� como una mariposa, en forma descompuesta e irrespetuosa. A�os despu�s y, olvid�ndose de sus anteriores amigos, reconoci� al dictador Boumediene con qui�n mantuvo muy estrechas y amistosas relaciones. Israel.- Este es un caso t�pico de las veleidades del tirano Fidel Castro. Hasta 1976 sostuvo relaciones diplom�ticas con Israel sin sonrojarse ni casi opinar sobre las siempre confrontaciones �rabes-israel�es. Cuando la guerra de los seis d�as otro tirano y terrorista internacional el Sr. Mohammed Khadafi, hom�logo del s�trapa cubano, �ste vocifer� que la tiran�a castrista no deb�a pertenecer al Movimiento de los Pa�ses no Alineados por estar atada, econ�mica y militarmente, a la URSS. Esto bast� que, para acallar al tirano Libio y seguir en el movimiento el tirano Fidel Castro, en un gesto genuflexo y circense, rompi� las relaciones diplom�ticas con el Estado de Israel complaciendo as� al tirano Khadafi el cual, a su vez, se olvid� de la supeditaci�n del tirano de Cuba a la metr�poli sovi�tica. Yugoeslavia.- Las relaciones con este conflictivo pa�s es un caso t�pico donde se expresaba, en forma alto elocuente y clara, el lacayismo de los antiguos reg�menes comunistas a Mosc�. Durante la tiran�a de Joseph Stalin todos los pa�ses de la �rbita sovi�tica repudiaron a Yugoeslavia por pretender un sistema comunista propio y no totalmente sometido a Mosc�. el tirano Fidel Castro adquiri� una fobia patol�gica en contra de Yugoeslavia quiz�s porque algunos periodistas occidentaales dejaron entrever que la tiran�a cubana adoptar�a un sistema parecido. Tambi�n al tirano de la Isla le molestaba sobremanera de que los periodistas yugoeslavos hicieran an�lisis no muy halag�e�as de la mala situaci�n econ�mica cubana y de su nefasta pol�tica exterior. Esto bast� para que la prensa amarilla castrista, encabezada por el peri�dico Granma, constantementem publicara comentarios sobre dicho pa�s en que siempre aparec�a la consabida coletilla: �la llamada Liga de los Comunistas Yugoeslavos.......�, pretendiendo con ello poner en duda el sistema existente en esa naci�n. Algo parecido sucedi� con China. Sin embargo, cuando en la era de Kruschov se acept� a Yugoeslavia tal y como era, vari� la pol�tica de los reg�menes comunistas afectos a Mosc�. La tiran�a castrista no la excepci�n pues, a partir de 1968 hab�a perdido todos sus grados de libertad respecto a la metr�poli sovi�tica y se vi� obligada a variar y aceptar, al menos p�blicamente, al r�gimen yugoeslavo. Uni�n de Rep�blicas Socialistas Sovi�ticas (URSS).- La Meca del pasado sistema comunistas mundial no se libr� de los exabruptos del tirano Fidel Castro el cual ten�a por costumbre, desde el inicio de su r�gimen, ir casi todos los d�as a la Plaza Cadenas de la Universidad de la Habana a emitir opiniones sobre temas nacionales e internacionales. Ya vimos anteriormente como acus� a Mosc� de imperialista por no enviar las piezas de repuestos para los camiones adquiridos por el r�gimen. Asimismo, en 1967, hubieron escaseces de petr�leo y �sto bast� para que el tirano agachara la cerviz (y que aleg� no se lo hac�a a los norteamericanos pero tuvo que hacerlo a Mosc�) y se sometiera a la todopoderosa colonialista Uni�n Sovi�tica. No hay nada que duela m�s a un tirano que le pisoteen su egolatr�a al ignorarlo en algunos hechos o tratados en que �l suponga y propicie ser tomado en cuenta. Esto sucedi� en 1962 cuando la crisis de los cohetes at�micos que los sovi�ticos plantaron en Cuba apuntando a ciudades de los Estados Unidos. El tirano Fidel Castro hizo una de sus acostumbradas visitas a la Universidad de la Habana (yo estaba presente) y, junto al Alma Mater, puso en duda la capacidad sovi�tica de hacerle frente a los norteamericanos y enfatiz�, muy en serio, que no cre�a en la correlaci�n de fuerzas que tanto pregonaron los sovi�ticos. Dando manotazos arriba de su carro y movi�ndose constantemente como un loco debido a su orgullo pisoteado por los norteamericanos y los sovi�ticos quienes no contaron con �l para nada en la soluci�n de la crisis. El tirano se desahogaba diciendo horrores y barbaridades de sus jefes moscovitas. Claro, �l sab�a que lo que estaba diciendo le llegar�a a la embajada de la URSS en La Habana y de aqu� a la Non-Santa Sede moscovita. Y, en verdad, la griter�a hist�rica del tirano Fidel Castro les lleg� a los sovi�ticos ya que Nikita Kruschov lo invit� a un viaje de placer para complacer al ni�o malcriado el cual qued� satisfecho con los mimos y besos que acostumbran dar los sovi�ticos a sjs adl�teres. Rumania.- A este pa�s se mand�, becados, a un grupo de cubanos a cursar estudios universitarios. Cierto d�a y, aprobado por la embajada cubana en Bucarest, los estudiantes cubanos decidieron llevar a cabo una manifestaci�n antinorteamericana frente a la embajada de los Estados Unidos. Las autoridades rumanas prohibieron que se efectuara el acto pero los cubanos, engre�dos y posesos por el ejemplo que les daba el tirano Fidel Castro, quisieron llevarla a cabo e, ipso facto, la polic�a arremeti� en contra de ellos, garrote en mano. Hubieron algunos heridos y detenidos. El mandam�s cubano quien siempre se ha cre�do ser el �ombligo del mundo� (porque muchos pa�ses se lo han permitido, especialmente en Am�rica Latina), mand� a regresar a Cuba a todos los estudiantes y rompi� los lazos de ayuda que le brindaba Ruman�a. Aqu� se ven dos manifestaciones claras de las actitudes de los reg�menes comunistas. Por un lado, los cubanos, faltos de respeto al pa�s que los recibe y les brinda ayuda en la educaci�n y que se creen con todo el derecho de llevar su xenofobia antiyanqui del tirano Fidel Castro a�n a pa�ses comunistas. Por el otro lado, se tiene a los rumanos que, imbu�dos de sus buenas relaciones con los Estados Unidos, de quien recib�an ayuda econ�mica y financiera, arremetieron, sin contemplaciones, en contra de los manifestantes que se supon�an era �hermanos de causa� y un supuesto enemigo com�n, el imperialismo yanqui. Claro, con justicia, los rumanos hicieron valer su ley ya que, aunque hayan �hermanos� que quisieran la violentarlas. Cuba hizo valer este mismo derecho cuando los sovi�ticos minaban y controlaban la Escuela de Econom�a de la Universidad de la Habana. Estos son los casos m�s relevantes y, por supuesto, no lo �nicos de las relaciones del r�gimen comunista cubano con los pa�ses extranjeros. No puede olvidarse el caso de China cuando no pudo mandar la cantidad de arroz que Cuba necesitaba de lo que se vali� el tirano Fidel Castro para denostar a los chinos. El caso de M�jico con quien la tiran�a castrista manten�a y mantiene lazos demasiados estrechos y cordiales que s�lo pueden comprenderse, entre otros factores, a la com�n perennidad de mando y corrupci�n del PRI mejicano y del PCC en Cuba y que, tambi�n, no escap� a la constante confrontaci�n con el tirano Fidel Castro. Recu�rdese elcaso del funcionario mejicano que fu� expulsado de la Isla a causa de un supuesto espionaje para la CIA. Inglaterra y Francia tampoco escaparon a la diatriba del tirano. Venezuela, otro de los comprometidos pa�ses del Grupo de Contadora, sufri� los embates del tirano cubano cuando �ste intent� fomentar la guerrilla en dicho pa�s lo que provoc� una pugna ideol�gica con el Partido Comunista venezolano. En f�n, se pudiera hurgar m�s en detalle y profundidad, y ser�a muy �til el hacerlo, pues se ver�an muchos casos m�s de confrontaciones entre el tirano Fidel Castro y pa�ses y organizaciones del Mundo. En el fondo de este an�lisis s�lo se encontrar� una raz�n para explicar la belicosidad castrista: su profunda egolatr�a que lo mueve a creerse el �benefactor de la Humanidad� y el �nico poseedor de la verdad de un profeta aunque,, lo m�s probable es que se deba a su desprecio por los seres humanos y por los cobardes politiqueros del mundo que les han permitido sus payasadas Lo que m�s lleva al desprecio hac�a la ideolog�a comunista son las actitudes hip�critas que producen sus m�ximos dirigentes. Se recordar�, como ejemplo de ello, la propuesta de canje entre el Sr. Hubert Matos y el jefe del Partido Comunista chileno de esos a�os aldedor de 1979 y 1980. El cubano cumpl�a sus 20 a�os de injusta prisi�n que el cobarde tirano le impuso por haberse opuesto al rumbo comunista hac�a el que llevaba a Cuba por los hermanos Fidel y Ra�l Castro y por haber sido el �nico en presentarle una oposici�n firme y valiente frente a la prepotencia castrista. El Sr. Augusto Pinochet, dictador de Chile, despu�s del derrocamiento del socialista y procastrista Salvador Allende, propuso al tirano cubano un canje de prisioneros: Hubert Matos por el Jefe del Partido Comunista chileno. El tirano Fidel Castro, en forma tajante, rechaz� la proposici�n pese a que se trataba de liberar a un �hermano de causa�. Es bueno valorar aqu� dos actitudes distintas entre un dictadura de derecha y una tiran�a de izquierda. Por un lado, Pinochet, se muestra m�s flexible con un enemigo y est� en disposici�n de liberarlo como lo hizo pocos meses despu�s pese al rechazo castrista del canje. En el otro lado de la balanza, una tiran�a de izquierda, personificada en la egolatr�a castrista, se niega a liberar a un opositor que hab�a cumplido una injusta e inhumana condena, a cambio de obtener la liberaci�n de un hombre de su misma causa. Pero, lo peor viene despu�s. De este propuesto canje, no aceptado por el tirano Fidel, lo m�s nefasto y abyecto es que, meses despu�s, cuando Pinochet libera al jefe del PartidoComunista chileno �ste se dirige a Cuba y es recibido por el tirano cubano, con bombos y platillos, y ambos se abrazan. �Cu�ntas inmundicias justificativas le habr� dicho el s�trapa cubano a su camarada chileno sobre su actitud de no aceptar el cambio propuesto por Pinochet? Esa es la moral de los comunistas, la justificaci�n de los males y depredaciones de sus acciones. Ve�se tambi�n como los comunistas de la Alemania Oriental vend�an al gobierno de la Alemania Occidental la libertad de los que quer�an marcharse de esos otroras �para�sos proletarios�, comerciando as� con los seres humanos. |
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