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Homenaje a Jorge M�s Canosa.

A fines de l998 le dije a mi ex-jefe que, por culpa de la Fundaci�n Nacional Cubano Americana (antes de su actual descalabro), dirigida ya por Jorge M�s Santos, el
Exilio Cubano no le hab�a rendido un masivo y merecido homenaje de recordaci�n a quien fu� uno de los dirigentes que m�s trat� de hacer por la libertad de Cuba, nuestra Madre Patria y, sin la menor duda, quien m�s hizo por la familia cubana exiliada, Jorge M�s Canosa, lo cual yo trat� de remediar al escribirle una carta a uno de los diarios locales en espa�ol para proponer una forma sencilla de recordaci�n: encenciendo las luces de los carros a la entrada y salida de los centros de trabajo. Desafortunadamente, la carta no fu� publicada..

Pelear dentro del centro liberaloide (izquierdizante) de Washington, controlado por los agentes castristas, no era f�cil pero, Jorge tuvo coraje y determinaci�n planteando la batalla en sus t�rminos con ayuda del Presidente republicano, Ronald Reagan.  Surgieron las transmisiones a
CUBA, de Radio Mart� as� como que se cre�, en 1981, la antigua y gloriosa Fundaci�n Nacional Cubano-Americana, organizaci�n que fu� la portaestandarte del Exilio Cubano, su voz, su gu�a, su acci�n.

Durante el gobierno republicano de George W. Bush, padre, a iniciativa de Jorge M�s Canosa, fu� creado el Plan de Reunificaci�n Familiar (llamado EXODO) llevado a cabo por la FNCA, mediante el cual 10,000 cubanos y cubanas,  tra�dos de pa�ses como: Costa Rica, Panam�, Per�, Rusia, Espa�a. etc. lograron reunirse con sus familiares residentes en los Estados Unidos sin costarle un centavo a los contribuyentes norteamericanos. En este per�odo, tambi�n, se aprueban las transmisiones a
CUBA, de Televisi�n Mart�.

Para m�, todo lo alcanzado por Jorge M�s Canosa, que fu� bastante, no es comparable a sus constantes ba-tallas y enfrentamientos con los liberaloides (marxistoides) norteamericanos lidereados por la prensa anticubana y amarilla del New York Times, a cuyos editores en jefe los enfrent� sin ning�n temor. Asimismo, se bati� con los editores en jefe del  anticubano The Miami Herald, lidereado por el Sr. Lawrence, con quien Jorge tuvo duros y �cidos enfrentamientos, encabezando la campa�a nacional de: �Yo no creo en The Miami Herald�. Son parte de este per�odo los duros encontronazos que tuvo M�s Canosa con los liberaloides izquierdizantes del Congreso norteamericano como: Rangel, Serrano y el nefasto demagogo Jesse Jackson, explotador espiritual de los negros norteamericanos.  Todas estas batallas  eran una constante espina al coraz�n de los liberales marxistoides norteamericanos quienes, seg�n mi opini�n, se confabularon con el tirano Fidel Castro, provocando, mediante su muerte prematura, el asesinato del gran l�der del
Exilio Cubano, en �pocas del amoral y anticubano presidente liberal, el nefasto Vil Clinton.

Muchos cubanos no hemos entendido bien que la obsesi�n de Jorge M�s Canosa fu� acabar con la tiran�a de Fidel Castro y procurar la vuelta a
CUBA, nuestra MADRE PATRIA, a los cauces democr�ticos. Esta fu� la raz�n que lo llev� a aceptar la petici�n del entonces candidato dem�crata Vil Clinton, durante la campa�a presidencial de 1992, de reunirse ambos para discutir los asuntos cubanos. Este encuentro sirvi� para que el presidente republicano y tambi�n candidato en la contienda presidencial, George W. Bush, padre, firmara la Ley Torricelli (antesala de la enga�osa Ley Helms-Burton) pese a estar renuente a hacerlo Esto fu� mal interpretado por algunos republicanos y miembros de la familia Bush quienes, falsamente, tildaron a Jorge de traidor. El da�o y el resentimiento quedaron como secuela de esta reuni�n pues el amoral liberal Vil Clinton lo  traicion� a �l y a los cubanos exiliados y la familia Bush nunca lo perdon�.

En una comparecencia televisiva por el Canal 17 (programaci�n en espa�ol de los domingos), en el programa Cuba y su Historia, el Dr. Luis Botifoll declar� que nadie podr�a ocupar la estatura genial de dirigente del
Exilio Cubano de Jorge M�s Canosa y tuvo mucha raz�n pero, lo que no pens�, en esos momentos, fu� que �l ser�a uno de los directores y trustees que, de una forma � otra, con razones y sin razones, pleg�ndose al �hijito de pap�, Jorge M�s Santos, fueron los culpables, al igual que los renunciantes, de destruir la obra hermosa de M�s Canosa,  la Fundaci�n Nacional Cubano Americana. Todos los directores y trustees debieran sentirse avergonzados por lo que hicieron pues nadie hubiera podido imaginar que, por razones estrictamente partidistas (�sta es la verdadera ra�z del  problema) se hubiera podido destruir el emblema del Exilio Cubano que, por unos 2O a�os, Jorge pudo liderear, eficazmente, sin que surgieran estas diferencias partidistas..

Si a Jorge M�s Canosa no se le puede acusar de traici�n por haberse reunido con quien lo enga�� y traicion� a �l y a los cubanos exiliados, el amoral liberaloide izquierdizante de Vil Clinton, s� a su soberbio hijo, Jorge M�s Santos, quien, con su ostentaci�n partidista con el dem�crata Joseph Lieberman se le puede achacar su imbecilidad y miop�a pol�tica pues eso no conduc�a a nada sino que lo llev� a la confrontaci�n  de dem�cratas vs republicanos  acelerando la desaparici�n de CANF. Si su padre cometi� un error involuntario, que bastante caro le cost�, su hijo, por ignorancia pol�tica o por imposici�n soberbia de su persona, no debi� exacerbar las pasiones internas dentro de la Fundaci�n Nacional Cubano Americana. Y, pagando caro est� �l, su edec�n Joe Garc�a (que bastante le debe a Jorge M�s Canosa), los directores y trustees que siguieron al �hijito de pap� pues, en la reciente convocatoria a una vigilia en la Torre de la Libertad, s�lo acudieron un peque�o grupo de personas. Hay que se�alarles a estos �j�venes� que el dinero puede comprar votos congresionales pero, los aspirantes presidenciales y los candidatos locales no s�lo necesitan el cash sino que requieren, mucho m�s, el voto y  las organizaciones que puedan controlarlo. Ya la Jorge Mas Canosa Freedom Foundation, sustituta de CANF (siglas en ingl�s), perdi� �sto y de nada le va a servir a los dem�cratas. Debieron haber aprendido del fiasco de la premiaci�n de los Grammys.

No quisiera terminar �ste, mi modesto homenaje a Jorge M�s Canosa, en el 4to. aniversario de su muerte, el pr�ximo 23 de Noviembre, sin comentar el vitri�lico art�culo de un tal Vicente Echerri, quien regularmente escribe sus diatribas anticubanas en El Nuevo Herald. Este, sobre el que quiero escribir, �l lo titul�, �Y siguen las celebraciones�, publicado en el diario el 16 de Agosto del 2001.

El susodicho escribidor desbarr�, sibilinamente, en contra de los millonarios cubanos, muchos de los cuales fueron los fundadores, junto a M�s Canosa, de la otrora Fundaci�n. Yo no los voy a defender a ellos pues conocimientos culturales tienen para enfrentar al plum�fero de marras quien parece que envidia no ser uno de ellos pues su veneno de castrista reciclado le sale por los poros de su pluma pues se dedic� a parangonear a estos exitosos cubanos exiliados con el tirano Fidel Castro. Mi objetivo con este sujeto es s�lo refutarle su desprecio de Jorge M�s Canosa.

A este tal Vicente Echerri le molest� que Jorge M�s Santos dijera que su padre �lo hab�a dado todo por Cuba� queriendo refutar este acerto tomando a Francisco Vicente Aguilera como contraparte de Jorge M�s Canosa. El absurdo de la comparaci�n no toma en cuenta: tiempo y espacio, situaciones completamente distintas y realidades modernas a las cuales, desafortunadamente, hemos tenido que sucumbir los
CUBANOS EXILIADOS debido a nuestros �amigos� norteamericanos con los cuales tuvo que pelear Jorge, en su terreno y con las limitaciones impuestas lograr mucho m�s que el capit�n ara�a de Vicente Echerri. Francisco Vicente Aguilera di� toda su fortuna a la causa mambisa de lucha en contra de los colonizadores espa�oles y muri� pobre en New York.  Jorge M�s Canosa luch� en condiciones, en algunos momentos f�ciles y, en otros, bien dif�ciles pues tuvo que enfrentarse a toda la maquinaria liberal (marxistoide) de los Estados Unidos lo que, seg�n mi opini�n, le cost� la muerte prematura al confabularse ellos con la tiran�a castrista. Es verdad que muri� rico y dej� buena fortuna a sus herederos pero, tambi�n, dedic� mucha de su fortuna, en vida y despu�s de su muerte, a la consecuci�n de la libertad de Cuba y al derrumbe de la tiran�a  de Fidel Castro lo cual parece no gustarle al tal Vicente Echerri

Firmado:   IGNACIO ALVAREZ  (Octubre 15, 2001).
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