| LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLITICOS CUBANOS DEL TIRANO FIDEL CASTRO! | ||||||||||
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| "Conmigo se equivocaron" Por Claudia Marquez Linares, periodista independiente | ||||||||||
| Berta Soler Fernandez, esposa de Amgel Moya Acosta |
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| Angel Moya Acosta tiene un esp�ritu indomable. Por cuarta vez en prisi�n (en total estuvo 23 meses en la Prisi�n de Aguica, Matanzas, sin juicio) siempre por motivos pol�ticos, Moya Acosta ha sido declarado por Amnist�a Internacional Prisionero de Conciencia (al igual que el resto de los 75 periodistas y opositores de la oleada represiva de marzo pasado). Condenado a 20 a�os de privaci�n de libertad ac-tualmente se encuentra cumpliendo su condena en la Prisi�n de Holgu�n, en una celda, solitario, sin instalaci�n para el agua ni para la electricidad, comiendo harina, picadillo de soya carcelario, m�s conocido por "Pancho el Bravo" entre la poblaci�n del penal. Su esposa, Berta Soler Fern�ndez, lo visit� el 20 de agosto para la visita conyugal o Pabell�n.Tuvo que ponerse fuerte y dejar las cosas bien claras. La proposici�n por parte de la directiva de la Prisi�n de Holgu�n para que Berta se desnudara antes de pasar al Pabell�n no se hizo esperar. Varias esposas ya hab�an narrado sus amargas experiencias de tener que desnudarse completamente y hacer una cuclilla delante de una mujer oficial del Ministerio del Interior, requisito indispensable �seg�n dicen en la Prisi�n- para poder pasar al Pabell�n. A Berta le toc� su turno pero no accedi�. La oficial, luego de revisar minuciosamente todas las pertenencias de Berta y los alimentos que iba a pasar a la habitaci�n, le dijo: "Ahora qu�tate toda la ropa y haz una cuclilla". Berta le repost�: "Quitarme, �qu�?". "Tienes que quit�rtelo todo, hasta la ropa interior y hacer una cuclilla". "T� est�s muy equivocada", afirm� Berta, qui�n le explic� a la oficial que el 16 de julio ella le hab�a preguntado al Segundo Oficial cu�l era el reglamento del Pabell�n y �ste no manifest� en ning�n momento que era requisi-to indispensable desnudarse. Luego de un careo con la oficial, Berta pidi� hablar con el Jefe de la Prisi�n. �ste le repiti� lo mismo, que era necesario requisarla. "Esto parece que se ha convertido en un campo de nudismo", manifest� Berta indignada al Jefe de la Prisi�n Provincial de Holgu�n, Israel P�rez Pe�a, qui�n le pregunta asombrado: "�y por qu� Usted dice eso?". Pero, Berta tiene buena memoria y le record� que en mayo pasado cuando Moya se neg� a ponerse el uniforme de preso lo pasearon completamente desnudo, sin zapatos y esposado, por m�s de 300 metros de distancia hacia la celda de castigo en la que estuvo tres d�as durmiendo en una tabla y en huelga de hambre. Los oficiales le arrebataron a la fuerza hasta su ropa interior y todos los prisioneros lo vieron caminar sin ropa por los pasillos de la c�rcel. Moya se mantuvo, al igual que su esposa ahora, con la frente en alto como s� nadie fuera capaz de robarle su dignidad aunque se lo hubieran propuesto. Berta esgrimi� argumentos irrefutables. A todas las esposas no las hab�an requisado desnudas y dijo bien claro al Jefe de la Prisi�n, "Conmigo, se equivocaron". El Jefe le dijo que s� �l estuviera preso su esposa lo hiciera. Berta contest�: "S� usted cae preso es por corrupci�n o por malversaci�n pero estos hombres que est�n aqu�, lo est�n por sus ideas, no son drogadictos, ni delincuentes, son prisioneros pac�ficos que est�n por su manera de pensar distinta a la del gobierno". Finalmente no pudo pasar al Pabell�n. Moya se incorpor� a la huelga de hambre anunciada el d�a 15 de agosto fundamentalmente por la trombosis intestinal que estaba sufriendo el periodista y prisionero de conciencia Mario Enrique Mayo. Exig�an que mejorara la alimentaci�n pues seg�n le cont� Moya a su esposa Berta, "lo mismo estaba picante que salada, ellos ped�an que le quitaran aunque sea el huevo como alimento y se lo dieran a Enrique Mayo para que mejorara de su enfermedad". La huelga ces� el 25 de agosto y lograron mejor asistencia para el periodista. Para Angel Moya estar preso no significa que la lucha ha cesado. Su esposa asegura que "desde adentro, ellos no se detienen, todos juntos contin�an demandando sus derechos hasta lograr una Cuba libre y democr�tica, donde la libertad de expresi�n sea una realidad y nadie caiga en prisi�n por este falso delito". Moya se encuentra bajo el estatus de "m�xima severidad" y su esposa lo volver� a ver el 16 de -35- Y -36- LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLITICOS CUBANOS DEL TIRANO FIDEL CASTRO La Habana, 28 de agosto de 2003 General de Brigada Rafael Calder�n Tamayo Jefe de la Direcci�n General de C�rceles y Prisiones del Ministerio del Interior Calle 15 esq. a K, Vedado La Habana General Calder�n: La que suscribe, Berta Soler Fern�ndez, por este medio vengo ante Ud. expresar lo siguiente: Que luego de un azaroso viaje de setecientos kil�metros para compartir una visita conyugal con mi esposo, Angel Juan Moya Acosta, recluso que cumple una condena de 20 a�os en la Prisi�n Provincial de Holgu�n, y siendo las 10:50 am del d�a 20 de agosto de 2003, en la antesala del local dispuesto para tales fines, la funcionaria a cargo, me conmin� a que me desnudara y, por si fuera poco, que hiciera cuclillas en su presencia, y que de no cumplir con estas infames instrucciones no tendr�a lugar la visita conyugal con mi esposo. No habiendo ninguna raz�n para tal procedimiento extra reglamentario me negu� de plano a hacer lo indicado y solicit� de inmediato un encuentro con el Jefe de la Prisi�n, oficial Israel Pe�a, quien me ratific� que deb�a de hacerlo para acceder a la visita. Me explic� que este tipo de medidas estaban encaminadas a evitar la entrada en la prisi�n de drogas u otras sustancias da�inas. Este particular me parece que no se ajusta del todo a la verdad, por cuanto otras esposas de reclusos que han tenido este tipo de visita no han sufrido este registro humillante que menoscaba la dignidad de las personas. Adem�s, y debe ser de conocimiento del Jefe de la prisi�n, mi esposo no se encuentra encarcelado por tr�fico de drogas o actos de violencia contra las personas o las cosas. �l est� cumpliendo prisi�n por ejercer derechos reconocidos en la Declaraci�n Universal de los Derechos Humanos y, por tales razones ha sido adoptado como Prisionero de Conciencia por la organizaci�n Amnist�a Internacional, que goza de un inmenso prestigio internacional. Espero estar en presencia de una disposici�n arbitraria de su subordinado, porque no concibo que haya reglamento o disposici�n alguna que vulnere de manera tan descarnada la expresi�n del pre�mbulo constitucional: "Qu� la primera ley de la rep�blica sea el respeto de los cubanos a la dignidad plena del hombre". Atentamente, Berta Soler Fern�ndez c.c : Ministro del Interior Jefe de Control de la Legalidad en los Establecimientos Penitenciarios de la Fiscal�a General de la Rep�blica Amnist�a Internacional y Human Rights Watch -36- |
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