¿El Diablo brinca en la iglesia?

 

Mito: ¿A escuchado la frase el diablo brinca en la iglesia? Si  no la ha escuchado déjeme decirle el mito, algunos Predicadores les manifiestan a su congregación que, el diablo llega primero a la reunión, que les quita la atención  a la ora de la predicación, o que el diablo anda brincando en las cabezas de los cristianos en la reunión, es decir se divierte con hacerlos desatinar y errar en su adoración, pero ¿será esto solo un mito?  O ¿es toda una realidad?.

 

Realidad: En este tiempo es bastante notable las superstición aun en la iglesia, los hermanos se hacen mas medrosos que vencedores con este tipo de temas, pues ya que para todo le quieren echar la culpa al diablo, porque ya sea que lleguen tarde a la reunión o no asistan, siempre encontramos en sus labios la frase, .......!fue el diablo hermano! ya ve como trabaja, no me dejo venir,....... querido lector realmente cree usted semejante cosa, imaginemos que por un momento usted o alguien manda a su hijo a la tienda y que durante su regreso se encuentre con un amiguito, que lo invite a jugar, y el se tarde y no llegue con el mandado y que cuando hubo llegado, explique el porque no llego rápido y diga, ¡es que fue el diablo! que me puso a mi amigo en el camino, ¿usted felicitaría a su hijo? Porque su excusa es permitida. Pues ye que nosotros somos los maestros de nuestros niños, no dude que pronto aprendan a poner la misma excusa, pero veamos lo que la Biblia dice de semejante tema, porque ya la mayoría convive a diario con esta clase de creencia.

 

Sin duda el diablo ha sido el enemigo acérrimo de los cristianos, pero La Biblia presenta como vencedores a los que hemos creído en Cristo,(Romanos 8:28-39) tengamos esto en mente, pues analizaremos esta clase de enseñanza que muchas veces es mas creíble que la realidad.

 

Primera afirmación que hacen esta clase de personas:

El diablo esta en la iglesia a la hora del culto y es mas puntual que muchos de nosotros.

A lo cual pregunto ¿que tendría que hacer el diablo en la reunión?, si la escritura dice que cuando nos sujetamos a Dios el diablo huye, si, hermano créalo, Santiago 4:7  Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Como podemos notar la forma de hacer huir al diablo es someternos a Dios, y ¿cuándo nos sometemos a Dios? Pues cuando obedecemos sus mandamientos y uno de ellos es no dejar de asistir a la iglesia,  Hebreos 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Y cuando asistimos nos someternos a Dios, por lo tanto el diablo huye.

 

¿Quién es responsable de mi pecado? ¿El diablo o Yo?

Como decía anteriormente acostumbramos a decir que el diablo tiene la culpa de lo que hacemos, pero veamos quien es responsable de las cosas que hacemos.

 

En la carta a los romanos encontramos que Dios ara un juicio a lo hombres basado en las obras (sus hechos) que hicieron en su vida, en este pasaje notaremos que Dios se dirige siempre a cada uno, es decir a cada persona en particular, Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, 6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:(1) 7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, 8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; 9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, 10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; 11 porque no hay acepción de personas para con Dios.(2    

Ahora, el pasaje dice que Dios juzgara a cada uno, lo cual indica que cada uno es responsable por su pecado, y que también pagara a cada uno.

 

¿por qué Dios no hace responsable directo al diablo por mi pecado? La respuesta la encontramos en Santiago 1:12-17 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. 13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16 Amados hermanos míos, no erréis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Santiago nos dice que es dichoso quien soporta la tentación, porque al resistirla se hace acreedor a la corona de vida, pero, ¿de donde vienen las tentaciones que presenta Santiago? Según el versículo 14 provienen de uno mismo:   sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Puede darse cuenta a que me refiero, al hecho de que cuando pecamos, es por que nosotros mismos lo queremos y esto pasa porque con nuestros propios deseos (concupiscencia) somos atraídos y seducidos, por lo cual Dios no hace responsable directo al Diablo de nuestros pecados, ya que nosotros tenemos el poder de vencer al diablo (1ª de Juan 2:13-14) y aun al pecado (Romanos 6:14) por que Cristo nos libro de cualquier temor, cuando murió en la cruz (Col. 2:14-15).

 

Cuando Cristo murió por nosotros nos hizo mas que vencedores sobre todos las cosas, (Romanos 8:28-39) nosotros debemos creer que todo lo podemos en Cristo, y dejar de poner excusas para servir a Dios, porque Dios nos a dado las armas suficientes para poder triunfar en nuestra carrera, es tiempo de que nos hagamos responsables, comencemos a creer lo que dice la Biblia y no lo que dice un predicador para meternos miedo y hacernos miembros medrosos de la iglesia del Señor, la escritura dice: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
31
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Cada vez que su predicador lo quiera asustar con el diablo, pregúntele, ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?    



¡Dios le bendiga!

Javier Barajas

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