Historias del Candomblé y de Bahía

Joyas criollas:

Texto basado en diferentes fuentes  tomadas del Correo Da Bahía por Viviana Rodríguez.

 

 

 

                                       Aros, brazaletes, collares y balangandas se volvieron signos libertarios de las africanas en el Brasil. Los adornos en oro o plata que usaban las negras de la colonia eran sinónimo de PODER. Ya sea de los señores como de la libertad que se había conquistado. Realizadas con exhuberancia , supieron agregar en ellas los  símbolos del Candomblé, quedando en el acervo de museos como piezas que adornaban a las mujeres negras de Bahía.

Hay una anécdota que cuenta que cierta vez que Pierre Fatumbi Verger se preparaba para realizar un viaje a Africa fué a despedirse de Mae Senhora, la gran Ialorixá del Ilê Axé Opô Afonjá preguntándole que quería como presente de su tierra ancestral .La Ialorixá le pidió un  par de brazaletes de oro. Sabiendo que el precio de tamaño pedido excedía largamente sus posibilidades, fue a visitar  aun joyero bahiano, quien le dijo que podía hacerle un brazalete mitad de oro y plata hueco, no macizo. A la vuelta de su viaje, don Pierre Verger fue a buscarlo. Cuando se lo obsequió a Mae Senhora, dicen que ella no quedó del todo satisfecha con este par de brazaletes huecos. Sin embargo aceptó el regaloy lo colocó en su pulso.  Cierto día en que la Mae iba  a ser una ofrenda a Oxum y Yemanjá  comentó a sus hijas que iba a obsequiar como presente, esos brazaletes que al fin, no eran de oro macizo. Grande fue la sorpresa cuando intentó quitarselos. Los brazaletes no salían de sus manos. Al instante, Mae Senhora incorporó a Oxum quien dijo:

"Digan a mi hija que estos brazaletes no le pertenecen, me los obsequió un hijo al que quiero mucho, Avisenle que en el momento oportuno, vendré a buscarlos". De ahi en adelante, la Ialorixá no se quitó nunca jamás sus brazaletes, lo que aparece atestiguado en algunas fotografias que el mismo Verger le tomara.- Dicen que al morir , lo primero en desaparecer fueron los brazaletes. Nunca mas fueron vistos. Fué Verger quien contó esta historia a dona Cici, la Ebomi del Ilê Axé Opô Aganju, quien fuera funcionaria del la fundación Pierre Verger. Ella conoce muy bien la importancia de las joyas para la religión de los Orixás, y dice que " para los ojos de los blancos, son joyas. Para nosotros es satisfacción de cultuar al Orixá. Entonces, usamos todo lo que es bonito y es por esto que colocamos una cuenta diferente para cada Orixá.

Sin embargo, hace notar que no se utilizan joyas para saludar a todas las divinidades. Quien mas aprecia los metales es la vanidosa Oxum, quien gusta de las joyas de cobre por ser este un metal muy apreciado en las tierras yorubas. Joyas de cobre maciza denotaban que su poseedora tenía gran  poder adquisitivo.

Al llegar a Bahía muchas de sus hijas también cubrieron sus brazos, dedos, cuellos, con largos brazaletes, collares y anillos.

El diseño de las joyas de las negras era muy diferente a las utilizadas por las blancas y europeas. Se diferenciaban por su aspecto exhuberante. Las pulseras anchas que se llaman "copa" cubrían todo el pulso y era normal usar dos o tres de ellas en cada brazo. Los collares largos de bolas decoradas con filigranas también eran muy utilizados. Generalmente eran fabricadas con un oro de inferior calidad , de 18 quilates. Lo curioso es que estas joyas no eran un privilegio de las negras libertas sino también de las esclavizadas. Muchas veces las obtenían como obsequio por los favores sexuales a sus amos, y otras estos mismos se las colocaban como signo de su gran poder adquisitivo.

El Museo Carlos Costa Pinto , situado en una de las zonas mas exclusivas de Salvador Bahía era antiguamente la casa de la familia Costa Pinto. Hoy es un museo que exhibe mas de 3000 piezas de platería y joyas. Cuentan que en su época, en ocasiones de fiestas y reuniones, Costa Pintos hacía que sus esclavos exhibieran las joyas, parados como estatuas inmoviles distribuídas por todas las salas y rincones, con el objetivo de mostrar su riqueza. Anécdotas de una Bahía cercana en el tiempo pero lejana en las costumbres. Rasgos de una época pasada y asombrosa.

Se sabe que el diseño de las joyas era una influencia de Guinea pues durante la ocupación de la Costa de Guinea, los portugueses tuvieron estrecha relación con los negros del pueblo Akan. Asi, las joyas de las negras criollas tuvieron una interligación por tres continentes: Africa - Europa -América.

En bahía fue donde esa creación de joyas tuvo su auge. En el comienzo del siglo XVII ya existían en Salvador mas de 50 joyeros que se dedicaban a trabajar el oro y la plata. Estos trabajadores eran negros y mulatos, y su trabajo debía ser de excelente calidad para no incomodar  a los portugueses. Sin embargo, pese a ese apogeo, en el año 1621, se prohibió a los joyeros ejercer ese arte. pasaron a crear sus piezas en claustros secretos. Y hoy en día, gran parte de ese trabajo secreto es el que puede apreciarse en los museos de Brasil.

Existió un binomio en muchas mujeres venidas de Africa y también en las primeras Ialorixás, una mezcla de dos virtudes explosivas: belleza y fuerza .Funcionaron como armas para conquistar la libertad, autoafirmarse y también como símbolo de poder religioso.

La Bahía de esa época era casi surrealista para los visitantes extranjeros desprevenidos. Hasta esclavas salían de misa ricamente adornadas con oro. Cuando estas se tornaban libres, comprar sus propias joyas era una cuestión de honra. Llegaban a realizar grandes sacrificios para adquirirlas. Asi acostumbraban asistir a las procesiones religiosas ricamente vestidas y adornadas. Probablemente fueron esas mujeres quienes fundaron el Candomblé de Barroquinha y la sociedad secreta femenina Gelede, la Hermandad de la Buena Muerte y el culto a los Orixás, lo que amplió aún mas su poder.

Hoy en dia pueden verse aún vestigios  de estas costumbres al visitar  a las mujeres de la Hermandad de la Buena Muerte, en Cachoeira ( bahía).Hasta allí tuvieron que huir hace aproximadamente 100 años un grupo de mujeres que había comenzado a inquietar a las autoridades por el poder que estaban adquiriendo. Quien camina por las calles de Cachoeira puede ver a estas negras imponentes luciendo brazaletes, collares, aros, anillos de oro con símbolos católicos, musulmanes y de los propios  Orixás.

En este mes de Agosto, mas precisamente el día 15, quien esté en Cachoeira podrá asistir a la procesión anual de Nuestra Señora de la Buena Muerte

Site de la Hermandad: http://www.geocities.com/Wellesley/4328/pindex.htm

( fotos ilustrativas tomadas de la página)

 

Balangandas:

Los balangandas funcionaban como amuletos y exhiben los símbolos del culto a los orixás. Las esclavas los usaban pendurando en la cintura. Los ancianos de la sociedad Ogboni, consejo de altas funciones, una especie de corte de justicia del Imperio de Oyó y de los reinos Yorubas, usaban una pieza llamada Edan. Ese adorno es una cadena de aproximadamente 30 cm de largo en cuyas extremidades tienen un bastón de bronce. Uno representa al sexo femenino y el otro al masculino. Estas piezas del culto Ogboni, que tiene como orixá protector a Oxum, pueden haber servido como inspiración en la confección de otras piezas en  la Bahía del siglo XIX: los balangandas. Se sabe que muchos reyes y principes africanos llegaron esclavizados a estas tierras y fueron  quienes trajeron las cosas más importantes: la memoria y las tradiciones pasadas por generaciones, y aquí, esas piezas fueron tomando vida.

Esos balangandas se agitaban en la cintura de las negras llamadas de GANHO, aquellas que salían con sus tabuleiros para vender sus exquisiteces. Ellas fueron las precursoras de las Bahianas do Acarajé, las actuales negras generalmente de Candomblé que salen a la calle a ganar su diario sustento. vanidosas, las mujeres salían siempre muy bien vestidas y arregladas como se percibe en las pinturas de la época. Las joyas sin embargo, no solo las embellecían, sino que también funcionaban como amuletos.

Los balangandas se caracterizaban por su variedad. Algunos llegaban a contar con más de 50 símbolos y a pesar mas de 750 gramos. La rica variedad de sus ornamentos se nutre de frutos, flores, amuletos, signos, figas, calabazas, pilao, dientes. ¿quien iba a pensar que el dije  con forma de perro iba a representar el alimento preferido  de Ogum? Asi como reproducían símbolos sagrados de la religión de los orixás, también representaban  al islamismo, como pequeños saquitos de cuero que contenían en su interior un pedacito del libro sagrado del Islam. Según algunos antropólogos, estos serían antecesores de los actuales PATUAS. Asi mismo, algunos confirman que poseen  características de diseño similares a ciertas piezas de Egipto.

Se piensa que la palabra balanganda tendría un origen onomatopeyico, viniendo del sonido que producen las piezas al balancearse y chocar unas contra otras. Otros términos para nombrarlos, aunque con menor frecuencia son: barangandãs, berenguendéns .Una prueba de autenticidad de las piezas de aquellas épocas , es que incluyan al menos una moneda con la imagen de la Emperatriz Maria Teresa de Austria pues, era un recuerdo traído de una región de Africa que estuvo bajo el protectorado de Austria  entonces gobernada por esta Emperatriz.

La protección que ejercían estaba relacionada con la parte del cuerpo de dónde se colgaban. La cintura es considerada un área de fuerte significado religioso por ser la zona que marca la fertilidad. Algunas veces eran usados bien en el bajo vientre. Asi como las joyas de las criollas poseen influencias diversas, las ropas eran  similares a las de las vendedoras portuguesas de los siglos XVIII y XIX, que también vendían en las calles. Esas ropas ya tenían también cierta influencia del Islam, India y Asia.

El tintinear de los balangandas hoy casi no se escucha en Bahía. Sólo se consiguen piezas de metales simples en todos los puntos turísticos comerciales como por ejemplo, el Mercado Modelo, el Pelourinho y alguna joyerías. Mas generalmente son piezas únicamente bañadas en plata. Los auténticos Balangandas reposan tranquilos y silenciosos en el Museo Carlos Costa Pinto.

Vale la pena visitarlo...

 Site web del Museo: http://www.museucostapinto.com.br/

 

 

 
Hosted by www.Geocities.ws

1