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MITO Porque Oxalá usa Ekodidé.
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“El agua golpea la piedra hasta que la perfora” dice el dicho. Fue asi que un día cercano a una fiesta en honor de Ósala, Omon Oxum lavó la corona del orixá y la dejó secándose al sol. Cuando ellas vieron la corona tan bonita y radiante, combinaron robar la corona y tirarla al fondo del mar. Y así lo hicieron. Cuando Omon Oxum fue a buscar la corona no la encontró. Esto la perturbó notablemente y desesperada buscó aquí, buscó allí y nada…la corona no aparecía. Las envidiosas, viendo la gran aflicción que estaba pasando Omon Oxum reían satisfechas con su mala acción. Su niña fue quien le dijo : -mamá ¿ por qué no vas a la feria mañana bien temprano y compras el pez más grande que encuentres?.Estoy segura que la corona del Pae Ósala estará dentro de ese pez. La niña insistió tanto y tanto que Omon Oxum se decidió a seguir su consejo. Al otro día , la mujer llegó tan temprano a la feria que todos los puestos estaban vacíos. Sólo encontró un pescador que tenía un pez muy grande. Resuelta, compró el pescado y fue rápido a su casa para abrirle el vientre. Sin embargo ella misma no pudo abrir la barriga del pez, luchaba y lloraba para hacerlo sin ningún resultado. Fué en ese momento que su hija le pidió permiso para abrirlo ella misma. La niña se levantó, tomó un cuchillo y abrió la barriga del pez. Asi, apareció la corona de Ósala, aún mas bella y radiante de lo que estaba. Omon Oxum estaba feliz, abrazaba a la pequeña, bailaba, daba saltos de alegría. Para celebrar la recuperación de la corona, cocinó el pez y dio un banquete para todos los de la Casa, diciendo que estaba festejando el día de la fiesta del Pae Ósala. Cuando las envidiosas vieron todo este movimiento, Omon Oxum alegre como si nada hubiera pasado, se volvieron locas. Una de ellas pregunto - ¿ será que encontró la corona? - Otra respondió- Yo bien decía que había que enterrarla bien profundo en la tierra…. La primera, tratando de calmar los ánimos, le dijo a la otra: -Vamos a esperar hasta la hora en que ella debe presentar las ropas de Ósala con todos sus ornamentos. Si la corona estuviera en el medio lo que tenemos que hacer es preparar un gran ebó en la silla en que ella irá a sentarse al lado de Ósala. Cuando estaba cerca la hora de comenzar la fiesta, Omon Oxum presentó al Pae todas sus ropas dejando a las envidiosas aún con más deseos de venganza, al punto de realizar el ebó para perjudicarla. Comenzó la fiesta con mucha alegría. Ósala llegó acompañado de Omon Oxum y se sentó en su trono. Omon Oxum sin saber lo que habían tramado en su contra, también se sentó en su silla al lado de Ósala. Cuando comenzó la ceremonia y Ósala precisó su corona, miró a OmonOoxum y le pidió que vaya a tomarla. Para gran sorpresa de la mujer, no podía pararse. Estaba como clavada en su silla, hast que decidió que iba a pararse sea como sea. Debido al gran dolor que sintió, miró para la silla y vió que estaba toda sucia de sangre. Alucinada de dolor y horrorizada por saber que Ósala no puede tener contacto con nada rojo pues es ewó para él, salió despavorida afuera, yendo a refugiarse a la casa de Exú. Cuando Exú abrió la puerta y la vió toda sucia de rojo le dijo: _¿ usted vino de ese modo de la casa de mi padre? Infringió el reglamento y yo no puedo recibirla”. Y cerró la puerta. De ahí fue ala casa de Ogum, Oxossi, a la de todos los Orixás y siempre decían lo mismo que Exú. Solo restaba ir a pedir ayuda a Oxum. Cuando Omon Oxum llegó a su casa, ésta ya sabía todo lo que estaba sucediendo y estaba esperándola. Omon Oxum se arrojó a sus pies diciendo: -Mi Madre, estoy perdida. Ósala no va a quererme más en su palacio. Oxum le dijo que no se preocupase, que algun día Ósala iría a buscarla nuevamente. Después Oxum, utilizando su magia, hizo que del lugar por donde sangraba Omon Oxum saliera Ekodidé, pluma roja del papagayo de la costa, hasta cuando la herida sanó. Oxum después colocó todo aquel ekodidé en una gran calabaza, reunió a toda su servidumbre y todas las noches hacían un xiré cantando así: Bi o ta ladê Bi o ta ladê Irú malé Iya omin ta ladê Oto rué fan kobája obirin Iya omin ta ladê. Y así Oxum ,ricamente vestida, sentada en su trono, con Omon Oxum a su lado, la calabaza llena de ekodidé y la vasija para colocar dinero en frente de ellas, recibía las visitas de todos los orixás que iban hasta allí para saber porque Oxum estaba haciendo aquella fiesta todas las noches. Todos los que llegaban se enteraban de lo sucedido. Todos los que allí llegaban luego de cumplimentar a Oxum, tomaban una pluma de ekodidé y dejaba dinero en la vasija. Todo lo que estaba sucediendo en el palacio de Oxum, fue muy divulgado , y las envidiosas hacían muchas cosas para evitar que Ósala se entere. Su envidia creció aún más pues Oxum le había dado no sólo refugio, sino que la ayudó a formar una gran riqueza. Las mujeres decían: - ahora será mejor que hagamos todo lo posible para que el viejo no se entere…. En eso, Ósala carraspeó detrás de ellas porque había escuchado toda la conversación. Ordenó que ellas averiguen a que hora comenzaba la fiesta en la casa de Oxum y les dijo que ellasdebían acompañarlo al palacio . Cuando ellas escucharon a ósala hablar de esta manera, huyeron para nunca mas volver al palacio de Osala. A la noche, después de la cena, Ósala cansado de esperar a las tres envidiosas y no viendo a ninguna aparecer dijo: -huyeron con miedo de que yo las castigase por la injusticia que cometieron, sin saber que el castigo será dado igual. Asi Ósala se dirigió al Palacio de Oxum a fin de asistir al Xiré y saber cual era la causa del mismo. Cuando ósala llegó al palacio mandó anunciar su presencia. Oxum , más bonita que nunca, sentada en su trono, mandó que Ósala entrase y continuó el xiré cantando: Bi o ta ladê, Bi o ta ladê Irú malê Iya omin ta ladê…. Cuando entró Ósala y reparó en que Omon Oxum estaba al lado de Oxum, la persona que cuidaba de todas sus cosas y que él juzgaba haber perdido para siempre debido a lo sucedido, se arrojó al suelo dando dodóbálé para Oxum, tomando un ekodidé y colocando bastante dinero en la vasija. Cuando Oxum vió al Orixá dar dodóbálé para ella se levantó, cantando: Dódó fin dodóbálé Kó binrin Iya omin ta ladê Y fue a ayudar a Ósala a levantarse del suelo. Después de que Ósala se levantara, Oxum tomó a Omon Oxum de la mano y la entregó a Ósala diciendo: - aquí está tu celadora, sana y salva de todo el mal que le desearon e hicieron para que tu la odies. Ósala
Agradeciendo a Oxum todo lo bueno que había hecho para amenizar los sufrimientos
de Omon Oxum, dijo: -yo Osala, prometo llevar a Omon Oxum de vuelta a mi palacio y de hoy en adelante nunca me separaré de esta pluma roja que es el ekodidé, y que será la única señal de este color que cargaré sobre mi cuerpo.
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