LO QUE ES EL CRISTIANO

 

El creyente no es salvo para vivir egoístamente en el mundo.”Ninguno vive para sí”, decía el apóstol Pablo, sino para el Señor

y para nuestros prójimos. Jesús usa significativas figuras para ilustrar lo que debe ser el cristiano.

 

LUZ QUE ILUMINA

 

La luz es útil para saber a donde vamos. ¿No es así el Evangelio para una humanidad que desconoce su porvenir?

 

Nos ayuda a ver lo que tenemos que hacer. El mundo da más importancia a los placeres que a los deberes y, sin embargo,

el cumplimiento de estos es lo que importara en la otra vida.

 

La luz nos alegra. Esto es lo que hace el evangelio en los corazones que lo reciben. El creyente no debe ocultar su luz.

Jesús lo expresa en el ejemplo del almud, debemos reflejar la luz del Señor como la luna la del sol.

 

En el llamado Siglo de las luces, la luz de los cristianos es mas necesaria que nunca, ya que la luz moral determina el uso de la luz intelectual. Los grandes descubrimientos pueden traer la ruina de nuestra civilización, si la luz moral de los cristianos no lo detiene.

 

SAL, QUE PURIFICA

 

En los países no civilizados los nativos suelen pedir sal, porque saben de su utilidad. La palabra “sal-ario” procede del hecho de que da buen sabor. Foguet, Presidente de la Academia Francesa, llamaba a los hugonotes “la sal de Francia”. Efectivamente a los cristianos se les debe la instauración de la Cruz Roja, la abolición de la esclavitud (aunque en el siglo 21 existen otras clases de esclavitud), los hospitales, etc, etc...

 

LEVADURA QUE TRANSFORMA

 

¿Qué es la levadura? Son unos hongos microscópicos unicelulares que son importantes por su capacidad de fermentación. ¿Cómo ejerce la levadura su acción?. Una célula transforma a otra de modo que por pequeña que sea la cantidad que se pone en la masa de la harina, con tiempo lo leuda todo; así es en la influencia del Evangelio,

El cristiano ilumina y transforma, purifica la sociedad por su firmeza en obedecer a Dios.

 

FRUTO QUE ALIMENTA Y RECREA

 

Esta es la figura que emplea el Señor en Juan 15; el mundo necesita santos que glorifiquen a Dios a la vez que renuncien y combatan el mal. Se quiso impedir a los apóstoles ser luz y sal, pero no fue posible. Pedro dijo “Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch,4:19-20). Nunca lo han conseguido los enemigos de la verdad (nos llaman protestantes, pero no tenemos derecho a protestar si no tenemos nada que ofrecer). Nuestra actuación sería como luz apagada y sal sin sabor.

En cambio la vida santa ejerce siempre poder a su alrededor por medio de buenas obras, aun con sacrificio, e ilumina y ofrece consuelo a las almas para la eternidad. ¿Vivo yo este cristianismo?

 

Paquita Fernández.

Valencia 17/09/2006

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