INSTITUTO BIBLICO REFORMADO

 

LAS ULTIMAS COSAS

Por Raymundo Brinks

 

 

Lección 1: La Esperanza

 

Lección 2: La Vida y La Muerte

 

Lección 3: Señales del Fin

 

Lección 4: La Resurrección

 

Lección 5: El Juicio Final

 

Lección 6: El Tiempo del Fin

 

Lección 7: La Nueva Tierra

 

Lección 8: La Nueva Jerusalén

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS ULTIMAS COSAS

 

Lección 1:  LA ESPERANZA

 

Tema: Aunque mi condición presente es difícil tengo esperanza que tendré plena felicidad y vida eterna en mi Dios.

 

Texto: Pues considero que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que ha de manifestarse en nosotros. Romanos 8:18

 

Lectura Bíblica: Romanos 8:18-39.

 

Explicación del tema:

 

   “Sí vengo pronto.” “¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!” Apoc. 22:20

 

   Esperanza. Todos esperamos la pronta llegada de nuestro Señor Jesús. ¿Puedes imaginar cómo será eso?. Tomemos tiempo de escuchar como algunos de nosotros imaginamos ese día. ¿Cómo Mateo describe ese momento en el capítulo 24:30-31? ¿Cómo habló Juan en Apocalipsis 21:1-4?

 

   En el libro de Romanos Pablo habla de una situación de sumisión a dolores y sufrimientos presentes, pero también expectativa, confianza, y esperanza de gloria venidera.

 

Una creación nueva

      Pablo habla de que la creación misma sufre en esperanza de una gloriosa liberación. ¿Tú puedes mencionar trastornos y problemas aparentes en la naturaleza misma?

 

   Desesperanza aparece en espinas, cardos, enfermedades, la intoxicación de las aguas, el desperdicio de recursos, la destrucción de especies de animales, y la contaminación del medio ambiente.

 

   Desesperanza aparece en los abusos laborales, los trabajos mal pagos, la opresión debilitante, y los prejuicios que llevan a pobreza. Sufrimos de corrupción política, injusticia entre las fuerzas de seguridad como es la policía y el ejército, leyes que favorecen unos pocos, y gobiernos partidarios. La situación de gente en los barrios urbanos marginados, en los bateyes de la industria azucarera es desesperante en general.

 

  Pero para el creyente hay esperanza. Esperamos que la presencia de Cristo en nuestras vidas pueda significar mayor justicia. En Cristo esperamos mayor seriedad en el cumplimiento del obrero y también en el pago del sueldo. Condiciones de mayor seguridad, mejor calidad en el producto. Si Cristo viene a nuestro mundo, en su pueblo y en su iglesia habrá cambios.

 

Nosotros mismos      

  Pablo dice que nosotros, los creyentes (vs. 23) en forma particular estamos a la esperanza de la realización de las bendiciones cristianas. Poseemos el Espíritu como primicias pero esperamos llegar a la plena condición de hijos de Dios.

 

  ¿Qué es lo que piensas llegar a ser cuando llegas “a la plenitud de tus derechos de hijo?” Tenemos derecho de esperar que esto significará una vida más ordenada moralmente, una vida de mayor paz social en nuestras relaciones en la comunidad cristiana y quizás la sociedad en general. Como cristianos debemos alcanzar una mejor educación para nosotros y nuestros hijos, y un mejor nivel de prosperidad: casa adecuada, alimento, felicidad y seguridad de vida eterna.

 

  Conscientes de nuestras limitaciones físicas Pablo promete que nuestros cuerpos serán renovados y librados de penas y sufrimientos. Todos estamos sujetos a problemas de salud, hay un descaimiento continuo en nuestro cuerpo, estos no responden fácilmente a lo que deseamos hacer o ser. En Cristo hay renovación y habrá al final una nueva resurrección corporal.

 

El Espíritu

  Nuestra esperanza se une con la del Espíritu de Dios. El pasaje habla tres veces de gemidos: gemidos de la creación, gemidos de nosotros mismos y gemidos del Espíritu.

 

  Nos preguntamos, ¿cuál es el plan de dios en la creación del mundo y de nosotros que el Espíritu lucha por realizar? En la creación el Espíritu se movía sobre el caos para traer orden-cosmos. El aún se mueve entre nosotros para darnos valor. Cuando nos unimos en su causa, cuando participamos en su lucha, cuando compartimos sus sufrimientos, también tendremos parte en su gloria. Los que luchan en su contra pueden esperar solamente el fracaso.

 

  Unidos con el espíritu, ya somos victoriosos, mas que conquistadores, en muchas maneras. Tenemos las primicias de la paz, la justicia y la comunión que Dios dará en pleno mas tarde. La iglesia provee algo de comunión y sostén mutuo, la escuela cristiana provee educación a los hijos del pacto, programas de diaconía proveen proyectos y trabajos. Ya Cristo está con nosotros hasta el fin del siglo.

 

  Sin embargo aún oramos, “¡Ven Señor Jesús!” Esperamos su presencia actual  pero también su retorno personal y en gloria. Esperamos la plenitud de su reinado, el nuevo cielo y la nueva tierra. Ahora vivimos por la fe en esperanza; entonces nuestra esperanza y fe terminarán en visión y el pleno cumplimiento de su gloria en la nueva Jerusalén.

 

1.  ¿Por qué hay mucha desesperanza en nuestras vidas? ¿Cómo se manifiesta?

 

2.  ¿Qué es lo que podemos esperar en Dios en esta vida? ¿En la venidera?

 

3.  ¿Qué parte juega el Espíritu en esta esperanza?

 


Lección 2: LA VIDA Y LA MUERTE

 

Tema: El que vive en Cristo, aunque muera, vivirá.

 

Texto: Jesús dijo, “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” Juan 11:25-26

 

Lectura Bíblica: Juan 11:11-27

 

Explicación del tema:

 

La seguridad de la muerte

   ¿Tu has asistido a algún funeral durante los últimos meses? Cada iglesia tiene sus entierros, cada comunidad tiene su cementerio. La muerte es una cosa común. Ricos y pobres, jóvenes y ancianos, santos y pecadores, todos caen. Tarde o temprano nos  tocará también a nosotros.

 

   Nos quedamos asombrados delante de la muerte. Un día un ser amigo está presente, animado, conversando con nosotros. El próximo día no está más. Hay un vacío en nuestro hogar y en nuestra vida. Además, nos acordamos de nuestra propia mortalidad, nuestra propia muerte.

 

¿Qué es la muerte? Algo natural

   Cuando nos preguntamos que es la muerte física damos cuenta que tratamos de un misterio. No se puede explicar que es la vida ni que es la muerte. No se puede pesar la vida ni medirla, es invisible y sin sustancia, pero es muy real. Algo podemos decir sobre ella.

 

   Hay algo especial en nuestra muerte y la muerte en general. Como dice el predicador, “... Es una la suerte de hombres y animales, uno muere y muere el otro, todo tiene el mismo aliento y el hombre no supera los animales” (Eccl. 3:19) En este sentido parece ser algo natural, parte de nuestra existencia es terrenal.

   Además podemos decir que la muerte es la separación del cuerpo y el alma. Como dice la Biblia, “El alma vuelve a Dios quien lo hizo y el cuerpo vuelve a la tierra de donde salió” (Eclesiastés 12:7) Estos cuerpos son de la sustancia de la tierra, no pueden heredar el cielo.

 

La muerte como castigo, La muerte espiritual, la segunda muerte

   Pero, ¿no es cierto que la muerte es más que un hecho natural y terrenal? La Biblia dice que hay otra consideración: la muerte está ligada por Dios al pecado. Ya con el primer mandamiento que Dios dio al hombre, él puso este castigo: que es mismo día que el hombre comiera del fruto prohibido tendría que morir. Y luego dice (Romanos 5:12) “... Por un hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte, y la muerte se propagó a todos los hombres dado que todos pecaron” Y también, “El que peque es quien morirá” (Eze. 18:4) Por eso podemos decir que hay un aguijón en la muerte que la da dolor y sufrimiento. Ese aguijón es el pecado.

 

   ¿Hay una segunda muerte que es más que la muerte física? La Biblia habla específicamente de esta segunda muerte en Apoc. 20:14 y 21:18. Aquí se refiere al infierno. ¿Pero que es el infierno? Es el lugar de los cobardes, los incrédulos, los asesinos, los impuros y otros como ellos. Son los que viven en el pecado. Sus almas están dominadas y destrozadas por su maldad.

 

   No solo dura para siempre este estado después de la muerte pero es una condición que ya comienza aquí. Hay los que viven pero ya son muertos por sus pecados. En este sentido la muerte entró en la vida de Adán y Eva el mismo día del pecado (tal como Dios lo predijo) La Biblia también llama a esto la muerte espiritual.

 

   Pero de la misma manera ya comienza la vida espiritual (también llamada vida eterna) Por eso Cristo puede decir, “El que vive y cree en mi no morirá jamás. Y también, “EL QUE CREE EN MI AUNQUE MUERA, VIVIRA” (Juan 11:25)

 

1.  ¿Qué es la muerte?

2.  ¿Por qué se relaciona con  el castigo de Dios?

3.  ¿Qué es la segunda muerte? ¿La muerte espiritual?


Lección 3: SEÑALES DEL FIN

 

Tema: ¡La Biblia nos enseña señales que indican el retorno de Jesús! ¡Cristo viene pronto!

 

Texto: “Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que él está cerca, a la puerta.” Mateo 24:33

 

Lectura Bíblica: Mateo 24:3-14

 

Explicación:

 

   Un miembro de la clase de la zona capital vino a mi casa una  

Una mañana. Él me informó que Jesús le había revelado que él fue designado a anunciar el fin del mundo. Al cabo de seis meses el Señor iba a concluir el mundo. Este mismo señor había pasado la noche anterior en la puerta de la casa presidencial de Balaguer esperando poder comunicarle estas sorprendentes noticias. Durante un par de meses este hermano hizo prolongadas campañas, gastó mucho esfuerzo y dinero. Pero él estaba equivocado pues el Señor Jesús ha demorado.

 

Amonestación Bíblica: Hay señales falsas y señales de principio de fin.

 

   ¿Cuándo vendrá Jesús? La verdad es que no sabemos exactamente. El que dice que sabe está equivocado. La iglesia Adventista descubrió esto cuando puso fecha para su venida en 1834 y otra vez en 1841. Solo Dios, Padre, sabe y (quizás) ni el hijo sabe, cuanto menos nosotros. Es un error fijar una fecha, ni basándose en profecías, ni por condiciones históricas. Además, hay los que vienen con pretensiones que ellos mismos son el Cristo, o que tienen información secreta sobre él. Cristo siempre habla abiertamente y especialmente esta apariencia será como relámpago que alumbra los cielos de punta a punta.

 

   Hay también señales de guerras y rumores de guerras, pestes, hambres, terremotos y similares adversidades que nos hacen pensar en el fin del mundo. Estas son señales del fin, pero la Biblia las llama “principios de dolores”, no son el fin mismo. Quiere decir que cuando el cielo oscurece, un huracán con brisa recia sopla, o aún la tierra se sacude, no debemos gritar, “¡Esto es el fin!” Ni mucho menos debemos desesperarnos como hacen muchos. Pero si debemos acordarnos de nuevo que el fin se acerca un paso más.

 

Características del tiempo del fin

   No hay duda que estamos en el tiempo del fin. La Biblia así señala el tiempo entre la resurrección de Jesús y su retorno. Ya hubo la resurrección del tiempo previsto en Mateo 24:2. Las señales principiantes son abundantes, hay guerras, terremotos, hambres y pestes abundantes. (Los alumnos pueden nombrar ejemplos concretos de estos desastres actuales)

 

   Los caballos de desgracia que salen desde debajo de los sellos, el sufrimiento de mártires, y todo lo demás, Apocalipsis 6 es una característica de nuestros días actuales. Las 7 trompetas también señalan sufrimientos, dolores y problemas duros que ya vemos. No sabemos en cuanto la actualidad que experimentamos es principio o en cuanto ya estamos cerca del fin. Pero las señales son abundantes.

 

La iglesia del tiempo del fin

   Los testigos (Apoc. 11), ministros, pastores, misioneros, tendrán parte importante en el tiempo del fin. Serán protegidos, sufrirán, pero al fin serán llevados por Dios. ¿Los pastores tenemos una carga especial hoy día? ¿Es nuestra situación similar al de estos testigos?

 

   La iglesia misma (Apoc. 12) durante este tiempo será atacada por Satanás. Pero ella será protegida y salvada en un lugar desierto cuidado por Dios. ¿Ya podemos decir que la iglesia está pasando por tribulación? ¿Qué reside en el desierto? ¿Qué se salva por las alas de halcón que Dios le ha dado? ¿A qué punto de su desarrollo está la iglesia de la actualidad?

 

   Hay responsabilidad de la iglesia de predicar el evangelio en todo el mundo. “Esta buena noticia del reino se proclamará en el mundo entero, para que le conste a todos los pueblos, y entonces llegará el fin (Mateo 24:14)”.

   ¿Cuánto de esta tarea está cumplida y cuanto falta aún?

 

Conclusión

   La prostituta, Babilonia, y la novia, Jerusalén, se van declarándose a través del tiempo. Al final sus cualidades se verán claramente, quien será la esposa de Cristo, y quienes pertenecerán a ella. Entonces se celebrará la fiesta de bodas.

 

   Dios no quiere que tengamos revelaciones secretas, ni que fijemos fechas, menos que seamos mentirosos. Él si quiere que trabajemos con urgencia y esperanza, que siempre estemos preparados para su llegada, pendientes de que puede ser pronto. Nosotros mismos podemos trabajar en apurar el día, predicando el evangelio a todo el mundo. El viene pronto.

 

1.¿Cuáles son las señales del principio del fin?

 

2.¿Cómo estará la iglesia en el tiempo del fin?

 

3.¿Nos es permitido fijar la fecha de la venida del Señor?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Lección 4: LA RESURRECCIÓN

 

Tema: Los muertos resucitarán, algunos a vida celestial y otros a condenación.

 

Texto: ahora bien, Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. I Corintios 15:20

 

Lectura Bíblica: I Corintios 15:20-28, 51-57.

 

Explicación:

 

¿Es posible la resurrección?

   ¿Será posible que una persona muerta revivifica? Nunca hemos visto cosa semejante. ¿Y una resurrección corporal? ¿Será posible que estos cuerpos se forman de nuevo para dar residencia a nuestras almas? Aceptar la posibilidad de la resurrección es un acto de fe. Hay que creer en lo que no se ve. Que Dios ayude nuestra incredulidad.

 

La resurrección de Jesús

   La resurrección de Jesús aunque fue predicha a los discípulos llegó como sorpresa. Las mujeres vinieron tristes a untar un cuerpo muerto. Los discípulos estaban sumados en tristeza, escondidos por temor a las autoridades y en aposento alto. Si Cristo no hubiera aparecido, si no hubiera derramado su santo Espíritu, la iglesia podría haber quedado tronchada ahí no más. Cuando Cristo apareció ellos se quedaron atónitos, sobresaltados de gozo, titubearon entre la incredulidad y la fe.

 

   Pero el testimonio de Pedro, Juan, Tomás y otros es claro y definitivo. Ellos vieron y hablaron con el Señor. Pedro dice después (I Pedro 1:3), “Bendito (sea)... Dios que... nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.” Juan cita varios encuentros entre Jesús y sus discípulos (Juan 20,21) y cita a Jesús diciendo, “¿porque me has visto tienes fe? Dichosos los que tienen fe sin haber visto” Juan 20:29. Juan no era de los que mentía.

Nuestra resurrección

   La resurrección de Jesús fue la primera del nuevo orden. Es decir, otras personas como Lázaro, el hijo de la viuda, habían resucitado pero era par morir otra vez. Jesús era los primeros frutos de la vida eterna.

  

   La Biblia no presenta a Jesús como uno que luchó para salvarse, logrando a final superar la muerte por sí mismo. Si no la presenta como uno que representa su pueblo, un mediador quien abre camino a la vida eterna para su pueblo. “Porque... también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno a su debido orden: Cristo las primicias, luego los que son de Cristo, en su venida.” I Corintios 15:22-23)

 

   Porque nosotros estamos en Cristo, tenemos asegurada nuestra vida eterna y nuestra resurrección. La vida eterna es algo que comienza ya ahora(I Juan 2:24-25 y 3:14) Hemos pasado de muerte a vida, ya es cosa de la historia.

 

   Esta misteriosa vida no esta sujeta a la muerte. Por eso aprendimos de Jesús en la lección dos lo que parece ser una contradicción. “El que cree en mi, aunque muera, vivirá.”  

 

   Podemos cantar la victoria sobre la muerte, como dice la Biblia: “Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?... mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

 

¿Con qué clase de cuerpo?

   La resurrección será corporal como lo explica Pablo en Corintios. ¿Pero como será el nuevo cuerpo? Si miramos al Cristo resucitado vemos que los discípulos lo reconocieron, él comió con ellos, conversaron normalmente. A la vez él aparecía y desaparecía misteriosamente. ¿Hay otras maneras en que vemos que era el mismo hombre pero en algo diferente de antes? Un árbol sale de una semilla y poco se parece el árbol a la semilla que le dio vida. Nuestros nuevos cuerpos serán más ajustados a la nueva vida espiritual.

 

   Cristo garantiza nuestra vida eterna. Unidos con él en su Espíritu, ya somos victoriosos en muchas maneras y la vida eterna mora en nosotros. Sin embargo esperamos que cuando Cristo venga su reino también vendrá en pleno. Nuestra esperanza de resurrección terminará en el pleno cumplimiento de su gloria en nosotros. Entonces resucitaremos a vida eterna con espíritus renovados y cuerpos nuevos.

 

1.  ¿Por qué es difícil creer en la resurrección?

 

2.  ¿Cómo fue diferente la resurrección de Jesús?

 

3.  ¿Con qué clase de cuerpo resucitaremos?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Lección 5: EL JUICIO FINAL

 

Tema: cuando Cristo vuelva todos serán llamados a ser juzgados.

 

Texto: Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todo0s los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones... Mateo 25:31,32

 

Lectura Bíblica: Mateo 25:31-45

 

¿Es necesario un Juicio?

   El mundo está lleno de injusticias. El doctor descuidado daña la vida de su paciente, el juez injusto quita la libertad al justo, el político se aprovecha de su posición para robar al público o conseguir negocios y tierras.

 

   Padres abusan a sus hijos, maestros dan notas injustas por favoritismo o preferencias, abogados buscan ventajas y distorsionan la verdad y la ley. Sistemas, ideologías y movimientos políticos, son usados para manejar pueblos y bienes para el beneficio de unos pocos. Individuos, asociaciones, la sociedad y la historia misma tienen que ser juzgados. Solamente así las cuentas serán balanceadas. 

 

   Hay cierta justicia presente en el mundo y creemos que sea de Dios. Algunos ladrones están encarcelados, algunos maridos infieles sufren por su infidelidad. Algunos obreros perezosos, negociantes estafadores, patrones abusadores reciben su merecer en las consecuencias de sus hechos. Pero muchas injusticias esperan el día del juicio cuando todo será juzgado con rectitud.

 

¿Quién será Juzgado?

   “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios, y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros según sus obras.” Apoc. 20:12.

 

   No hay duda que los malvados serán juzgados. Ellos tendrán que pagar por los asesinatos, los robos, el daño que han hecho a otros. Fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia (Col. 3:5,6), todo tendrá que ser expuesto a la luz del día. Aun los ángeles rebeldes entraran bajo juicio (Judas 6:11; II Pedro 2:4) Ellos serán condenados eternamente. Podemos decir que porque Dios es Dios tiene que haber juicio.

 

   Pero también los “buenos” o mejor dicho “los creyentes” que están en Cristo serán juzgados. Muchos pasajes dicen que todos serán juzgados (Mateo 12:36-37; Mateo25: 32; Romanos 14:10; II Corintios 5:10; Apoc. 20:12) Desde ya el juicio de los creyentes será diferente porque estamos “juzgados en Cristo”. Nuestros pecados son borrados, alejados de nosotros, limpiados. Yo no creo que va a haber un juicio en que se saca todo lo vergonzoso y sucio de los creyentes delante de todo el mundo. Dios no se acordará de  nuestros pecados.

 

   Sin embargo el lado oscuro de nosotros, el viejo hombre y mujer que muere, nuestras obras pecaminosas, sin duda serán representadas y desechadas, aunque sea para nuestra purificación. La Biblia habla de una “quema” de nuestras obras que son de paja: “Y la obra de cada uno se verá por lo que es, pues el día aquel la pondrá de manifiesto; porque ese día amanecerá con fuego y el fuego pondrá a prueba la calidad de cada obra: si la obra de uno resiste, recibirá su paga; si se quema, la perderá; él sí saldrá con vida, pero como quien escapa de un incendio. ,” I Corintios 3:13.

 

¿Sobre qué se pasará juicio?  

   El juicio irá a lo más profundo. Nuestras obras serán juzgadas (Rom. 2:6); Las palabras que pronunciamos (Mateo 12:36,37; Santiago 3:1-2 y hasta los pensamientos secretos serán revelados (Rom. 2:15,16); Y los “escándalos” serán juzgados (Mateo 13:41)

 

   Más que esto parece que la historia misma estará bajo juicio. Los movimientos, los reinos, los gobiernos, las ideologías, serán revelados con todos sus defectos. La historia servirá de ensayo y prueba del reino de Dios. Servirá para la construcción de la Nueva Jerusalén.

 

¿Quién será el Juez?

   No hay duda que principalmente será Jesucristo mismo. Es su retorno que marcará el comienzo del juicio y él tiene autoridad para hacer juicio. “Y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre” (Juan 7:27)

 

   Pero otros también participarán en el juicio. Los santos ángeles vendrán con él (Mateo 25:31), ellos juntarán los escogidos  (Mateo 24:31), y separarán la cizaña del trigo (Mateo 13:30, 41-42) Los apóstoles se sentarán en sus tronos para juzgar a las doce tribus ((Mateo 19:28) Y al final la Biblia enseña que nosotros también tenemos parte en el juicio “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? ...¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?” I Cor. 6:3,4)

 

¿Cuál será el veredicto?

   Para incrédulos y pecadores no hay salvación. Habrá solo castigo, sufrimiento y muerte, tinieblas, llorar y crujir de dientes (Mateo 25:30,46) Pero para los creyentes hay otro veredicto. Aunque sus obras serán probadas por fuego y muchas perecerán, el creyente, con la ayuda del Espíritu de Dios, algo de nuestra obra serán salvos.

 

1.  ¿Es necesario un juicio final? ¿Por qué?

 

2.  ¿Quién será juzgado?

 

3.  ¿Quién (o quienes) será el juez?

 

 

 

 

 


Lección 6: EL TIEMPO  DEL FIN

 

Tema: El tiempo del fin es tiempo de tribulación, pero los que son fieles tendrán la victoria.

 

Texto: Sube acá, que te voy a enseñar lo que ha de suceder después. Apoc. 4:1

 

Lectura Bíblica: Apocalipsis 6

 

   El propósito del libro de Apocalipsis es de dar consuelo a la iglesia militante en su lucha contra las fuerzas del mal. Sabemos que la iglesia, el pueblo de Dios, tiene que pasar por medio de muchas pruebas en su lucha. Pero cuando pensamos en la gloriosa esperanza de la segunda venida nuestros corazones se llenan de gozo; nuestros ojos se ponen ansiosos de penetrar las oscuras nubes del futuro para ver la apariencia del Hijo del Hombre.

 

   Afortunadamente tenemos la promesa que Cristo está con nosotros, él camina entre los cuatros candelabros dorados, y dice: “No temas, yo soy el primero y el último, el que vive. Estuve muerto, pero como ves estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del abismo” Apoc. 1:18.

 

Afirmación sobre el Tiempo Final

   Dios tiene toda la historia programada. El libro de los Hebreos habla de “tiempos pasados” y “estos postreros días”. Así distingue el tiempo del Antiguo Testamento de “esta etapa final” de la historia, el tiempo del fin  que vivimos. El libro de Gálatas también hace esta distinción cuando dice (en Gal. 4:4) que fue  en “la plenitud del tiempo” cuando Cristo vino. Y así entramos en la mayoría de edad” del heredero e hijo de Dios.

 

   Estos dos pasajes y otros indican un Cambio fundamental en el programa de Dios. Las revelaciones anterior fue variada y parcial, pero en Cristo fue pleno y claro. El es “el resplandor de la gloria de Dios” mismo. Estamos privilegiados de vivir en el tiempo después de la venida de Cristo. Es el tiempo de la preparación para el fin.

 

La Comunidad de los Escogidos-La Iglesia

  Cristo estableció una asociación que fue llamada su cuerpo. Esta es el candelabro dorado, la iglesia

 

 El usa la iglesia durante el tiempo del fin para preservar la pureza de su mensaje. La iglesia tiene el deber de denunciar las injusticias, la opresión, el engaño y los peligros de la sociedad moderna. La iglesia tiene el mandato de anunciar las buenas nuevas de la salvación en Cristo y el establecimiento de una comunidad de amor y servicio mutuo.

 

 Esta iglesia es el corazón de la nueva sociedad que Dios ha establecido. En ella se debe mostrar el servicio y cuidado mutuo, que es típico del Reino de Dios. Debe haber cierto nivel de felicidad y desarrollo humano en evidencia en esta comunión.

 

Los ministerios

 Dios da una variedad de dones a los miembros de sus comunidades, y estos son para ministrar en varias maneras a los demás (I Cor. 12:7; I Pedro 4:10). Podemos decir que un don espiritual (la carisma) se manifiesta en un ministerio correspondiente (diakonía). Por eso los dones y ministerios están íntimamente relacionados.

 

 Cada miembro tiene su don para el servicio de la comunidad cristiana en particular y la sociedad en general. Estos dones son del Espíritu de Dios y para establecer el Reino de Dios.

 

 También es posible distinguir entre el ministerio de la proclamación de la palabra (el pastorado) y el ministerio de servicio a la comunidad (el diaconado) Nuestra iglesia sin embargo no ha hecho distinción de oficios y oficiales. Debemos estudiar que es lo que esto significa para nosotros en la R. D.

 

El Reino de Dios

   Si la iglesia es el centro de la sociedad nueva, y los ministerios son su manera de servir en la sociedad, el Reino de Dios es la sociedad nueva que se extiende mas allá, hasta dentro de toda la comunidad humana. Jesús en muchas ocasiones caracteriza su ministerio como la formación del Reino de Dios o el Reino de los Cielos (Mateo 4:17, 5:3,10;Marcos 4:26,30; 10:14; Lucas 10:9,11; 17:20,21; Juan  18:36)  En este Reino, Dios y su Hijo señorean. Sus mandatos, leyes y normas gobiernan. Sus cuidados son humildes, mansos y obedientes al Señor (Marcos 10:13-16)

 

  El Reino de Dios se extiende a abarcar no solo muchas personas mas bien muchos aspectos de la vida personal y del mundo. La autoridad de Dios y del cordero se extiende a toda tribu, lengua y nación y abarca todo aspecto de la creación (Apoc. 4:6-11) Aunque la sociedad mundana da poca importancia a la autoridad de Cristo, nosotros afirmamos su derecho de gobernar con su palabra.

 

1.  ¿Por qué llamamos el presente el tiempo del fin?

 

2.  ¿Cómo se relacionan la Iglesia y el Reino de Dios en el tiempo del fin?

 

3.  ¿Por qué Dios da dones a los hombres y a las mujeres? 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Lección 7: EL NUEVO CIELO Y LA NUEVA TIERRA

 

Tema: Las primeras bendiciones del reino de los cielos comienzan ahora.

 

Texto: Porque he aquí que yo crearé unos nuevos cielos y una nueva tierra; y de los primeros no habrá memoria, ni vendrá mas al pensamiento. Isaías 65:17.

 

Lectura Bíblica: Isaías 65:17-25

 

¿Cómo será el nuevo cielo y la nueva tierra? Todos esperamos ver el día cuando podemos gozarnos en el nuevo cielo y la nueva tierra. No podemos imaginar lo que será eso. Pero hay algunas vislumbres de revelación que habla de ello. Nos fijamos en ellos.

 

Las Dimensiones presentes

 Isaías tuvo una visión de las realidades que pertenecen al nuevo cielo y la nueva tierra. Sin embargo vemos que su visión pertenece en gran parte a lo que puede acontecer durante la historia común nuestra. En la nueva tierra que él vió, niños nacen (Isa. 65:20,23) se construyen casas y plantan viñas (vss. 21-22) y ancianos mueren (vs. 20) A la vez hay bendiciones dignas de ser llamadas de la nueva tierra, es decir, niños sanos, ancianos de cien años y más, y plena prosperidad.

 

 Jesús mismo citó las profecías de Isaías para afirmar que él vino a traer transformación al mundo. El vino a vendar a los quebrantados de corazón, a libertar a los cautivos y prisioneros y proclamar el año de la buena voluntad de Jehová.

 

 En su ministerio Jesús pidió conversión y arrepentimiento, pero a la vez dio prueba de ser el Mesías por sus obras. Los ciegos recibieron la vista, los cojos caminaron, los leprosos fueron limpiados, los sordos oyeron, los muertos fueron resucitados y a los pobres fue predicado el evangelio (Marcos 7:22)

 

 Por eso toda iglesia debe tener su programa de administrar a los necesitados, los enfermos, los pobres y analfabetos. Las escuelas cristianas son una respuesta parcial; las caravanas médicas, el plan porcino y la educación en la salud son otras respuestas. Debemos tratar de transformar la vida de los miembros de nuestras iglesias y comunidades.

 

El milenio

 Apocalipsis habla de mil años en que Satanás está encerrado en el abismo  (Apoc. 20:2) Durante estos mil años los (¿algunos?) Santos reinarán con Cristo (20:46) Esto todavía no es el fin del mundo porque después de esto Satanás estará suelto un poco de tiempo para engañar a las naciones (20:3,5) Después viene la segunda resurrección que incluye a todos y aún mas tarde llega el juicio final.

 

 Los interpretes cristianos han tomado tres posiciones respeto a estos mil años:  

 

 Pre-milenialistas: Estos dicen que Cristo vendrá primero para iniciar la “parousia”. Durante este tiempo se completará el trabajo de la conversión de los últimos creyentes mientras Satanás está atado. Entonces Satanás será soltado por un tiempo de gran persecución y al final habrá la guerra de Armagedon.

 

 Post-milenialistas: Esto dice que Cristo vendrá después de los mil años. Estos serán años preparativos de conversión y evangelización. Este tiempo terminará con apostasía. Al final Cristo vendrá para vencer y juzgar a Satanás, entonces vendrá la resurrección y el juicio final.

 

 A-milenialistas: Estos dicen que los mil años son simbólicos como también muchas otras cosas en Apocalipsis. Dicen que estos años se refieren a un tiempo largo y completo que es el tiempo del fin entre la ascensión de Cristo y su retorno. Satanás está atado ahora en que no puede “engañar a las naciones” (vs. 3)

 

 La mayoría de los reformados prefieren la posición a-milenialista. Consideran que estamos en estos días ahora. Satanás no tiene ninguna nación completamente engañada y estamos luchando en la compañía de Cristo para convertir y evangelizar la tierra. Así gobernamos con Cristo.

 

 Sin embargo hay otros reformados como D. Kromminga que creen        que es necesario que Cristo venga  a reinar un tiempo en la tierra con sus santos. Habrá una primera resurrección de algunos santos para finalizar el trabajo de la iglesia y así preparar la tierra para el fin. Esta posición es pre-milenialista.

 

El nuevo cielo y la nueva tierra – Dimensión futura

 Mateo presenta el encuentro en Cristo como una fiesta de bodas (Mateo 25) Habrá entonces festejo, felicidad y comunión con Cristo y Dios. Pablo en sus cartas y Pedro también hablan de un nuevo orden marcado por “ternura profunda, agrado, humildad, sencillez, tolerancia” Col. 3:12 y “justicia” II Pedro 3:13.

 

 Aunque la Biblia habla de incendio de los cielos y el abrazar los elementos hasta fundirlos (II Pedro 3:11-13) sigue hablando de cielos y tierras nuevos. Está más interesado en la purificación y limpieza moral que cambiar el material del universo. Podemos sí esperar una nueva sociedad, una civilización renovada en esta misma tierra y el  mismo universo.

 

1.  ¿Cómo sabemos que Isaías 65 habla del presente?

 

2.  ¿Qué es el milenio? ¿Cuáles son tres maneras de mirarlo?

 

3.  ¿Cómo será los nuevos cielos y la nueva tierra?

 

 


Lección 8: LA NUEVA JERUSALÉN

 

Tema: Habrá una nueva comunidad formada por el pueblo de Dios Que gozará de la presencia suya y del Cordero y muchas bendiciones.

 

Texto: Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios todopoderoso es el templo de ella, y el cordero. Apocalipsis 21:22

 

Lectura Bíblica: Apocalipsis 21:1-12

Central en la visión de Juan de los nuevos cielos y la nueva tierra es su vista de la santa ciudad, Jerusalén. Desde ya sabemos que él habla simbólicamente de estas cosas pero a través de los símbolos podemos observar realidades. Vamos a buscar algunas características de la nueva sociedad celestial.

 

Cosas pasadas – El infierno

 No habrá más lágrimas, ni muerte, ni gemido, ni clamor, ni dolor (Apoc. 21:4) No habrá pecadores en la nueva Jerusalén. Cobardes, incrédulos, abominables, homicidas, fornicarios, hechiceros, idólatras y mentirosos serán echados al lago de fuego (vs. 8) No se permite entrada de cosa inmunda, de quién hace abominación, ni del que diga mentira (vs. 27)

 

 El infierno o lago de fuego de azufre consume toda la maldad. Es un lugar de castigo pero más importante es el lugar de quemar la basura de la tierra. Están echados allí Babilonia, la prostituta (18:8), la Bestia que representa los corruptos poderes políticos y el falso profeta que representa la iglesia falsa y la religión infiel (19:20) Allí también va la muerte y el sepulcro (20:14) Y allí son condenados los corruptos pecadores (21:8)

 

Mateo menciona este lugar como el sitio del crujir de dientes y el suplicio eterno. Marcos habla del fuego que no se apaga y el gusano que no muere. Sin duda el fuego representa el ardor de la ira de Dios que castiga y consume la maldad. El gusano bien puede representar el remordimiento y la angustia internas que comen las entrañas de los desobedientes.

 

Cosas nuevas

 Esta ciudad se caracteriza por ser comunidad y sociedad. Mientras el infierno es lugar de soledad, el cielo será lugar de interacción, cooperación, comunión entre hombres y mujeres. El mundo presente está marcado de divisiones, partidos opuestos, ideologías contrarias, sectas divisivas, todos en lucha y pleito uno con el otro. En la nueva sociedad habrá unión y justicia para todos.

 

La nueva tierra tendrá provisión abundante. El agua de la vida fluye en un río ancho del trono de Dios. El árbol de la vida lleva 12 clases de frutas y sus hojas son la sanidad de las naciones. Vemos aquí plena prosperidad, alimento y bebida en variedad para suplir todas las necesidades de los hombres. No habrá más hambre y pobreza.

 

No debemos extrañarnos que no habrá templo en los cielos. La presencia de Dios se hará sentir en todas partes. Todos estaremos en plena comunión con él y no hay necesidad de lugares especiales. Entonces le veremos cara a cara.

 

1.  ¿Quién será condenado al infierno?

 

2.  ¿Qué podemos decir sobre este castigo?

 

3.  ¿Cuáles son las características de la nueva ciudad?

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