Andad en el Espíritu
Un Estudio Bíblico de la Persona
y la obra del Espíritu Santo
Instituto Bíblico Reformado
T5
Esteban De Vries
Bosquejo
Introducción:
I. Una Teología del Espíritu Santo
A.
La Trinidad: La relación del Espíritu con el Padre y con el Hijo
B.
El Antiguo Testamento:
1. Su Papel en la Creación: El Espíritu como el
origen de vida
2. Su Papel en la Dirección del Pueblo de Dios
C.
El Nuevo Testamento:
1. Creación: Aplicación de la obra redentora de
Cristo - nueva vida
a. Ordo salutis
b. Fruto del Espíritu
2. Dirección: Presencia permanente de Dios para
guiar la Iglesia de Cristo
a. El Espíritu y la Palabra de Dios
b. Los Dones del Espíritu
II. Una Respuesta Reformada a la Doctrina
Pentecostal:
A. Segundo Bautismo - Doctrina y Respuesta
B. Bajo condiciones estrictas - Doctrina y
Respuesta
C. La Evidencia Inicial - Doctrina y Respuesta
III. Una Palabra de Agradecimiento al Movimiento
Pentecostal
A.
El Espíritu Santo: Dirigente de un Movimiento Misionero
B.
El Espíritu Santo: Consolador y Amigo Nuestro
C.
El Espíritu Santo: Presente en la Adoración del Pueblo
Conclusión: AAndad en el
Espíritu@
Introducción:
Hay dos elementos que
caracterizan el ministerio del Espíritu Santo en la revelación bíblica. Estos dos elementos son: la creación de nueva
vida y la dirección del pueblo de Dios.
Nosotros encontramos al Espíritu en Génesis y en Hechos (el génesis
de la iglesia) generando nueva vida.
Génesis 1:2 nos habla de la presencia del Espíritu en el principio, y
Génesis 2:7 nos describe su participación en la creación del hombre.
En Hechos, nosotros leemos
del nacimiento de la iglesia. Jesucristo
derramó su Espíritu y así dio nueva vida a un pequeño grupo de personas. Esta nueva vida se ha multiplicado y
extendido por toda parte de la tierra donde la iglesia ha ido predicando la
buena nueva de Jesucristo.
Pero el Espíritu no está
activo solamente en la generación de vida, sino también en la dirección de la
misma. Cuando el Apóstol Pablo nos dice
en su carta a los Gálatas: Andad en el Espíritu (5:16), reconoce que
toda la vida cristiana es un viaje.
Nosotros andamos en el Espíritu para alejarnos de los deseos de la
carne y para acercarnos a nuestro Señor y Redentor, Jesucristo. Solamente el Espíritu de Dios nos puede
llevar por este camino. Solamente el
Espíritu nos puede llevar a nuestro destino final.
El Espíritu Santo ha estado
guiando al pueblo de Dios por este camino desde que Dios llamó a Abram para ser
el padre del dicho pueblo (Gen 12:1). El
viaje de Abraham, de su tierra hacia la tierra prometida, nos sirve como
profecía de cómo sería la vida dirigida por el Espíritu en la época del Nuevo
Testamento. Nosotros también somos
llamados a dejar lo conocido y lo estático para tomar este viaje. Bajo la dirección del Espíritu, la vida
cristiana llega a ser un viaje de descubrimiento en que el Señor se nos revela
y se nos manifiesta más y más cada día.
Como decía Jeremías, A...porque nunca decayeron sus
misericordias. Nuevas son cada mañana.@
(Lamentaciones 3:22 y 23)
Las dos ideas, la de nueva
vida y la de nueva dirección, se ven en el bien conocido pasaje de Hebreos
10:15-25. En este pasaje el autor nos
recuerda del antiguo pacto en que Dios prometió a poner sus leyes en nuestros
corazones y escribirlas en nuestras mentes (Heb 10:16). Esta promesa
señalaba la vendida del Espíritu Santo al corazón de cada creyente. También nosotros leemos aquí de un camino
nuevo. Un camino abierto por la
muerte de nuestro Señor. Por medio de
este camino - bajo la dirección y cuidado del Espíritu, podemos viajar,
acercándonos a nuestro Dios y a nuestros compañeros de viaje (Hebreos
10:22-25).
I. Una Teología del Espíritu Santo:
A. El Espíritu Santo y la Trinidad: En muchos sentidos es difícil hablar del la
persona y la obra del Espíritu Santo sin hablar de las personas y las obras del
Padre y del Hijo también. Hablamos, en
términos muy generales, del Padre y nuestra creación, del Hijo y nuestra
redención y del Espíritu y nuestra santificación. Sin embargo, la santificación que hace el
Espíritu es simplemente la aplicación de gracia y nueva vida que el Señor
Jesucristo nos consiguió en Calvario. Y
la dirección que nos provee el Espíritu es también una extensión de la
providencia de nuestro Creador, Dios Padre.
A pesar de la naturaleza
mixta de la obra de la Santa Trinidad, la Biblia nos enseña claramente que el
Espíritu Santo es mucho más que una fuerza o un agente que nos aplica la obra
divina. La Biblia habla del Espíritu
Santo como persona distinta dentro de la Trinidad. El realiza actos propios de la
personalidad. Investiga, habla, testifica,
ordena, revela, se empeña, crea, hace, intercede, resucita a los muertos, etc (Berkhof,
Teología Sistemática, p. 112) En el
Antiguo Testamento hay diferenciación, aunque no tanta como en el Nuevo
Testamento, entre Dios y su Espíritu. Ya
mencionamos Génesis 1:2 donde habla de la presencia del Espíritu y se repite la
misma idea en Salmo 104:30: Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la
faz de la tierra. Aquí citamos
solamente un pasaje más, esta vez del Nuevo Testamento, para echar el fundamento
en cuanto a la relación entre Jesús y el Espíritu. Juan 16: 13 y 14 dice:
Pero cuando
venga el Espíritu de Verdad El os guiará a toda la verdad porque no hablará por
su propia cuenta sino hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que
habrán de venir. El me glorificará
porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
El Espíritu Santo procede
del Padre y del Hijo. En el estudio Jesucristo
Nuestro Amado Señor, nosotros vimos que desde el Sínodo de Toledo en 589,
la iglesia ha aceptado esta procesión (filioque) como enseñanza bíblica, basada
en pasajes como Juan 15:26 y el citado arriba.
1. )Cuáles son los
dos elementos que caracterizan el ministerio del Espíritu Santo?
_1)_______________________________________________
_2)______________________________________________
2. )Por qué
elegimos solamente estos dos?
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
3. )Por qué
dijimos que es difícil hablar del Espíritu sin hablar del Padre y del
Hijo?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
B. El Espíritu Santo en el Antiguo Testamento:
1. Su Papel en la Creación de Vida: Nosotros
hemos visto la presencia del Espíritu en la creación del mundo. Referimos también a Génesis 2:7 que habla de
la creación del hombre. Si usted leyó
este pasaje, es posible que quedara con algunas preguntas al respecto. El pasaje dice:
Entonces
Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento
de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Quizá usted notó que la
palabra espíritu no se encuentra en este pasaje. Pero las palabras aliento y espíritu
son íntimamente relacionadas en el Antiguo Testamento. En el Hebreo la palabra ruah (y, a veces, nepesh) puede significar
ambas palabras - y más. Viento,
aliento, mente, espíritu y alma están entre los significados posibles de la
palabra ruah. Por esto, cuando la
Biblia habla del aliento de Dios, está hablando de mucho más que el aire que
exhala Dios cuando respira. Y, en el
caso de Génesis 2:7 (y muchos otros) está hablado de una fuerza de vida
propiamente divina.
En cuanto al Espíritu de
Dios, es muy difícil saber cuando este Aaliento divino@ llega a ser
un AEspíritu@ aparte. Obviamente, los judíos no podían, con su
fuerte monoteísmo, hacer tal distinción.
Pero nosotros, leyendo el Antiguo Testamento con los lentes del Nuevo
tenemos que hacerla. Tenemos que
interpretar la revelación antigua por medio de la nueva. Aceptando así la realidad y existencia del
Espíritu Santo, nosotros lo llegamos a ver en todas las partes del Antiguo
Testamento también.
Específicamente, la idea de
espíritu como aliento nos indica la relación entre el Espíritu Santo
y la creación del hombre - un ser viviente.
El soplo de Dios, el aliento de Dios es, en muchos de los casos, su
Espíritu. Aquí citamos algunos de los
pasajes donde queda muy clara esta relación:
El espíritu de
Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida. Job 33:4
Si él pusiese
sobre el hombre su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento, toda
carne perecería juntamente, y el hombre volvería al polvo. Job 34:14-15
Así dice
Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la
tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y
espíritu a los que por ella andan.
Isaías 42:5
Dice Berkhof
en su Teología Sistemática lo siguiente:
Con toda evidencia se
desprende del Antiguo Testamento que el origen de la vida, su mantenimiento y
su desarrollo dependen de la operación del Espíritu Santo. Retirar al Espíritu significa muerte. (p.
505)
2. Su Papel en la Dirección del Pueblo de Dios: El papel más
obvio del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento es el de guía para el pueblo
de Israel. Dios, a través de canales
oficiales y no oficiales, envió su
Espíritu a distintas personas para dirigir, empujar, persuadir, corregir, y aun
forzar a su pueblo hacia la salvación prometida. Comenzando con Abraham, Dios
llevó a su gente en este viaje hacia la restauración de todas las cosas. En el relato de Moisés y el éxodo tenemos
otro ejemplo del Espíritu de Dios como conductor de la gente de Dios. Al llegar, en el NT, a la época de
salvación, la presencia del Espíritu de Dios no se limitaría a algunos de los
líderes, sino estaría presente en todos los creyentes.
Os daré
corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra
cane el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, yo
haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los
pongáis por obra. (Ez 36:26 y 27)
Pero dentro del Antiguo
Testamento, Dios trabajó por medio de solamente algunas personas, ungidas y
guiadas por su Espíritu. Veremos aquí
algunas de las maneras que Dios envió su Espíritu a estos líderes para guiar su
pueblo.
Los Jueces: En Jueces
nosotros vemos que Dios envía su Espíritu a estos líderes para salvar a su
pueblo y para conducirlo en el camino de Dios.
En Jueces 3:10 leemos: Y el Espíritu de Jehová vino sobre él
(Otoniel), y juzgó a Israel, y salió a batalla.... Y reposó la tierra cuarenta años; y murió
Otoniel hijo de Cenaz. Del juez
Gedeón la Biblia dice; Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y
cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él. (Jueces
6:34) Y de Sansón nosotros leemos: Y el Espíritu de Jehová vino sobre
Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito... (Jueces
14:6) Por medio de su Espíritu, Dios
repetidamente, sacó a su pueblo de su esclavitud.
Los Reyes: Todos
nosotros sabemos que el Rey David fue escogido y ungido por Dios para servir en
este puesto. Pero Saúl también fue
ungido por el Espíritu al recibir él el llamado para servir como rey de
Israel. Después de que fue ungido por
Samuel, leemos esto: Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía
de profetas que venía a encontrarse con él; y el Espíritu de Dios vino sobre él
con poder y profetizó con ellos (I
Sa 10:10).
El Rey David fue también
ungido por el Espíritu de Dios. En I Sa
16:13 leemos: Y Samuel tomó el cuerno de aceite, y lo ungió en medio de sus
hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre
David. El mismo David fue el primero
en usar las palabras ASanto Espíritu@ en referencia
al Espíritu de Dios. David lo llama así
en el Salmo 51:11 donde, habiendo confesado su pecado, sigue diciendo; No me
eches delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu. Y entre las últimas palabras de David son
estas: El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, y su palabra ha estado en mi
lengua (II Samuel 23:2).
La unción espiritual del
Rey David siempre ha jugado un papel profético en cuanto al Mesías que esperaba
el pueblo judío. Con David, el concepto
de unción llegó a incluir, en una forma seminal, todos los aspectos de un
liderazgo completo y completamente dirigido por Dios. En Isaías nosotros vemos una profecía bien
detallada acerca del Ungido de Jehová:
El Espíritu de Jehová el
Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas
nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar
libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el
año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a
consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sión se les de
gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en
lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de
Jehová, para gloria suya. (Is 61:1-3)
Los Profetas: Vamos a
terminar nuestra discusión del Espíritu como guía del pueblo de Dios en el AT
considerando el ministerio de los profetas.
Los profetas, más que los que ocupaban puestos Aoficiales@ dentro del
pueblo de Israel, representaban la voz viva de Dios. Dios los usaba cuando los medios de
comunicación entre él y su pueblo (los reyes o los sacerdotes) no funcionaban. En estos momentos de crisis entre Dios y su
gente, encontramos una dirección fuerte y clara. En los enfrentamientos entre los profetas y
los reyes, el Espíritu de Dios siempre llama la atención del pueblo para tratar
de devolvérselo al camino correcto.
Uno de los
primeros lugares en que vemos este intercambio es con Natán y David, después de
su pecado con Betsabé. Jehová inspira y
envía a Natán para castigar y corregir a David.
David, quien había sido ungido por el mismo Espíritu (I Sa 16:13),
necesitaba que otro se le acercara.
Los dos libros de los Reyes
están llenos de esta clase de actividad.
Los reyes de Judá e Israel se descarrían, y Jehová envía su Espíritu en
forma de uno de los profetas. En algunos
casos, no es muy clara la unción del Espíritu.
En lo que sucede entre Elías y Eliseo al final del ministerio de Elías,
por ejemplo, se habla del Aespíritu de Elías@ (II Reyes
2:9). Pero obviamente se trata del
Espíritu de Dios, y no el espíritu de la persona Elías. En otros casos, se habla claramente de la
presencia del Espíritu en las personas de los profetas. Isaías (42:1), Ezequiel (8:3 y 11:5), y
Miqueas (3:8) hablan de cómo el Espíritu de Dios los había inspirado para que
hablaran al pueblo.
Mas yo estoy
lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar
a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado (Mi 3:8).
4. )Cuáles son
algunos de los significados de la palabra
ruah (mencione
cuatro)?_____________________________
_________________________________________________
________________________________________________
5. )Cómo llega la
idea de aliento a significar espíritu?
________________________________________________
________________________________________________
________________________________________________
6. )Cuáles eran
los medios usados por el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento para dirigir o
conducir al pueblo de
Dios?_____________________________________________
________________________________________________
________________________________________________
__________________________________________________
C. El Espíritu Santo en el Nuevo Testamento: En el Nuevo
Testamento la palabra griega de la cual traducimos espíritu, es pneuma. Pneuma es semejante a las ideas hebreas
de ruah y nepesh en que significa, en su forma más básica, el movimiento
de aire. Aunque aire en si es solamente
aire, lo que es soplado por Dios (Gen 2:7) tiene fuerza de vida. Y así en los contextos bíblicos, pneuma
llega a significar una variedad de ideas relacionadas con aliento y
espíritu. También se desarrolla en forma
clara y explícita la personalidad del Espíritu de Dios, el Espíritu Santo. Y esto es lo que veremos en las secciones
siguientes.
1. La Creación de Nueva Vida: Nosotros
vemos en el Nuevo Testamento que el Espíritu Santo continúa su obra creativa
con la aplicación de la gracia del Señor Jesucristo. La terminología de Pablo en cuanto al viejo y
nuevo hombre (Ro 6:6; Ef 4:22; Col 3:9) se refiere a esta realidad. Jesucristo derramó su Espíritu en Hechos 2
por este propósito.
Pero antes del libro de los
Hechos, y antes de las cartas de Pablo, el mismo Jesús había explicado lo que
haría su Espíritu. Veamos:
Respondió
Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo,
no puede ver el reino de Dios. Nicodemo
le dijo: )Cómo puede un hombre nacer
siendo viejo? )Puede acaso
entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto, te
digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino
de Dios (Juan 3:3-5)
El nacer en el Espíritu
significa ser regenerado - comenzado o creado de nuevo. Es esta nueva creación que caracteriza la
obra inicial del Espíritu en las vidas de los creyentes: la aplicación de la
gracia renovadora. Nosotros estudiaremos
la aplicación de esta gracia, el regalo de la nueva vida, en el Estudio T7:
La Salvación es de Dios. En este
estudio se nos presentará lo que se llama en latín Ordo Salutis. El Ordo Salutis se toma de pasajes
como Romanos 8:28 - 30, donde Pablo nos explica cómo se le aplica la gracia de
la salvación al creyente. Aunque la obra
redentora es la de Cristo, la aplicación de dicha salvación pertenece al
Espíritu Santo. En la teología
tradicional de la iglesia reformada, el tema del Espíritu Santo siempre se ha
tratado en conexión con el tema de la aplicación de la salvación. Dios, por medio del Espíritu Santo, conoce,
predestina, llama, justifica y glorifica a su pueblo con la gracia conseguida
en Calvario.
Otra área de la creatividad
del Espíritu es el área del Fruto del Espíritu. A este tema también hemos dedicado unos
estudios, pero vale la pena explicar la relación creativa aquí.
En el fruto del Espíritu
nosotros tenemos el producto de la vida nueva que viene con la llegada del
Espíritu Santo. Pero más que solamente
tenerlo, nosotros participamos en el proceso creativo que lo produce. El Espíritu, en este sentido, no solamente
nos trae la nueva creación, sino también nos hace partícipes en ella. Somos la tierra en que la semilla del
Espíritu produce su fruto. Y, como se
mencionó en los estudios del Fruto del Espíritu, seremos conocidos por nuestro
fruto (Mateo 7:20).
Las virtudes que se
producen son muestras de la nueva vida, la nueva creación que ha reemplazado la
vieja en el cristiano. Como decía Pablo:
Ya no vivo yo, mas Cristo vive en mi (Gal 2:20).
7. )Qué podemos
aprender de la conversación entre Jesús y Nicodemo sobre el ministerio del
Espíritu Santo?
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________________________________________________
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8. )De qué es el fruto
del Espíritu una muestra en nuestras vidas?
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2. La Dirección del Pueblo de Dios: En la sección
referente al Antiguo Testamento, nosotros vimos las variadas maneras en que
Dios guió a su pueblo por medio del Espíritu Santo. Ahora nos toca contemplar el mismo tema
dentro del contexto del Nuevo Testamento.
En este caso hemos dividido la obra de dirección en dos áreas: la de la
Palabra de Dios, y la de los dones espirituales. Es necesario recalcar aquí la diferencia más
básica entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
En el Nuevo, el Espíritu de Dios es derramado sobre todos que creen en
Jesucristo. Ya no dependemos de unos
pocos líderes para nuestra dirección espiritual, sino de la Palabra de Dios, de
su presencia en nuestras vidas y de la comunidad de todos los santos. Veamos ahora cómo el Espíritu Santo nos guía
por la senda de nuestro Señor.
a. La Palabra de Dios: Aunque el
Antiguo Testamento contiene varias referencias a la doctrina o la idea de la
inspiración de las Sagradas Escrituras, esta doctrina se desarrolla ampliamente
en el Nuevo Testamento. Los pasajes más
citados son los siguientes:
Toda la
Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para reargüir, para
corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. ( II Ti
3:16, 17).
Entendiendo
primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación
privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los
santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (II Pe 1:20,
21).
Porque la
palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos;
y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y
discierne los pensamientos y las intenciones del corazón (He 4:12).
Lo que nosotros encontramos
en la Palabra de Dios es mucho más que las ideas de algunos sabios. Lo que encontramos ahí es el mismo aliento,
la misma vida de su Espíritu. Por esto
nosotros podemos volver a ella cada día para buscar dirección y consejo para
nuestras vidas. No es un libro antiguo y
muerto, sino un libro moderno y vivo.
Nos provee con todo lo que nosotros necesitamos para enfrentar los
problemas y las situaciones de hoy. El
aliento de Dios nos llega por medio de su Palabra (Ro 10:17).
El pasaje de II Timoteo
3:16 y 17 es el que nos habla más de la dirección del Espíritu por medio de la
Palabra. Es esta misma palabra que debe
servir para moldear al cristiano. Pablo
aquí recuerda a Timoteo de la manera en que la Palabra de Dios había formado su
carácter, y le anima a seguir profundizándose en ella.
Pablo sigue su exhortación
a Timoteo en el próximo capítulo, donde dice: que prediques la palabra; que
instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda
paciencia y doctrina. Solamente por
medio de su fidelidad a las escrituras, podría Timoteo conducir su rebaño hacia
la salvación.
En otra ocasión, Lucas
alaba a una congregación por no aceptar nueva enseñanza (la de Pablo) sin que
primero la confirmara con las Escrituras que tenían: Y éstos eran más nobles
que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda
solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran
así (Hechos 17:11).
Al lado positivo podemos
añadir el lado negativo, las prohibiciones en cuanto al hacer cambios en las
Escrituras. Pablo, en Gálatas 1:8
condena al que haga cambios en el Evangelio.
Lo hace también el Apóstol Juan al final de su Apocalipsis:
..., Si alguno
añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en
este libro. Y si alguno quitare de las
palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la
vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro (Ap
22:18,19)
Queda clarísimo, entonces,
que la dirección del Espíritu Santo por medio de la Biblia debe ser la primera
y la última palabra en cuanto al comportamiento cristiano. Nuevas revelaciones que no concuerden
completamente con la Biblia son fuertemente condenadas por la misma.
b. Los Dones Espirituales: El Señor
también utiliza al Espíritu Santo en la dirección de su pueblo por medio de los
dones que el Espíritu reparte a los creyentes.
Con la asignación de estos dones el Espíritu anima y mueve al pueblo de
Dios.
En el capítulo 14 de I
Corintios Pablo enfatiza el propósito de los dones espirituales. Cinco veces en este capítulo, Pablo explica
que los dones del Espíritu son dados principalmente para la edificación de la
misma iglesia (14:4,5,12,17 y 26). Por
medio de estos dones, sometidos a la enseñanza bíblica, el Espíritu Santo conduce
al cuerpo unido de Cristo hacia el ministerio que le corresponde. Pablo lo resume así en Ef 4:12: a fin de
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del
cuerpo de Cristo.
Hay mucho más que podríamos
decir en cuanto a los dones espirituales, pero lo importante aquí es
recordarnos que el Espíritu no dirige por medio de dones aislados. O sea, todos los pasajes que hablan de los
dones del Espíritu insisten en que estos dones son nada más que piezas que
componen algo mucho más grande. Los
dones individuales no sirven fuera del contexto del cuerpo entero y unido de
Jesucristo. Así se ve que a pesar de la
variedad de los dones, el propósito de éstos es la perfecta unión del cuerpo de
Cristo. Si el resultado de los dones es
algo diferente, algo anda mal en la iglesia.
Cabe añadir algo más en
cuanto a la dirección del Espíritu en la vida del cristiano. Esto es, que al aceptar a Jesucristo como su
Salvador personal, el individuo está
entrando en una relación con otra Apersona.@ Y es, por supuesto, natural que haya
comunicación entre ambas personas en cualquier relación. Nosotros sabemos cómo esto funciona en
nuestra comunicación hacia Dios (la oración), pero no estamos muy seguros si
Dios se dirige hacia nosotros en una forma tan directa. Todos confesamos que Dios nos habla por medio
de la Biblia, pero )qué podemos decir de las otras formas de
comunicación divina? )Podemos buscar
la voluntad de Dios para las situaciones específicas de nuestra vida? Si podemos, )cómo lo
haremos?
La iglesia evangélica está
dividida con respecto a ese punto. Por
un extremo tenemos a los que dicen que la comunicación de Dios hacia el ser
humano se limita a las Escrituras. Dios
habla por medio de ellas, y no hay más nada.
Por el otro extremo, tenemos a las personas que se apoyan más en
visiones y sueños que en la misma Biblia.
Cada día hablan de una nueva revelación de Dios. Ambos extremos están equivocados.
Si nosotros queremos ser
cristianos bíblicos, no podemos negar que haya comunicación directa y
específica entre Dios y sus hijos. Esta
comunicación fluye en ambas direcciones.
Pero esta comunicación siempre ocurre dentro de los parámetros
bíblicos. De la misma Biblia sabemos que
esta clase de comunicación Aextra-bíblica@ es menos
confiable, y tiene que someterse a ciertas pruebas (I Juan 4:1). Mientras estamos seguros de dónde vino la
Biblia, las impresiones, ideas, sueños y visiones que se nos llegan son sujetos
a otras influencias. Dichas influencias
pueden ser espirituales, enviadas por el mismo Satanás, o pueden ser muy
terrenales; los deseos de nuestro corazón y nuestra carne.
Una madurez bíblica es
esencial para discernir lo que está pasando y
para interpretar lo que el Señor está haciendo en la vida del
cristiano. Dios hablará a nosotros
cuándo y cómo él quiera, pero para nosotros escucharlo y entenderlo tenemos que
saturar nuestro ser entero en lo que él
ya ha dicho en su Palabra.
9. )Cuáles son las
dos áreas de la dirección del Espíritu en nuestras vidas?
_1)_____________________________________________
________________________________________________
_2)______________________________________________
_________________________________________________
10. )Por qué
creemos que la Biblia tiene más importancia que otros libros? ()Qué tiene la
Biblia que no tienen los otros
libros?)___________________________________________
________________________________________________
________________________________________________
________________________________________________
11. )Qué podemos
aprender de Hechos 17:11?
________________________________________________
_________________________________________________
__________________________________________________
12. )Con qué
propósito da el Espíritu sus dones?
________________________________________________
________________________________________________
________________________________________________
13. )Cree Ud. que
Dios todavía Ahabla@, por medio de
su
Espíritu, con sus hijos?
_____________________________
)Cómo lo
hace?___________________________________
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
II. Una Respuesta Reformada a la Doctrina
Pentecostal:
En la segunda parte de este
estudio nos gustaría aclarar algunas áreas de confusión acerca de la persona y
la obra del Espíritu Santo. Esta
confusión surge en el ambiente de nuestras conversaciones y nuestro contacto
con el movimiento pentecostal. Pero
antes de aclarar estas cosas, tenemos que recordarnos que en cuanto a la
mayoría de la fe cristiana y la revelación bíblica, estamos totalmente de
acuerdo. Y, en algunas otras áreas,
tenemos que confesar, como lo haremos más tarde, que el movimiento pentecostal
nos ha adelantado. Hay mucho que podemos
aprender de este movimiento también.
Aunque hay muchas
diferencias entre la doctrina reformada y la pentecostal, el punto más
conflictivo siempre ha sido el del bautismo del Espíritu Santo. Nosotros aquí examinaremos tres facetas de
esta doctrina, y responderemos a ellas de la misma Palabra de Dios.
A. El Bautismo del Espíritu Santo: Aunque es casi
imposible hablar por todo el movimiento
pentecostal, hay algunas cosas que las iglesias pentecostales tradicionales
tienen en común. Aquí, nosotros vamos a
tratar de explicar lo que cree la mayoría de la iglesia pentecostal en cuanto a
estos temas. Comenzamos, naturalmente,
con la doctrina de la segunda bendición, o el bautismo en el Espíritu Santo.
Las iglesias pentecostales
tienen sus raíces históricas en el movimiento de avivamiento norteamericano del
siglo diesi noveno. El avivamiento de
las iglesias protestantes de esta época fue caracterizada por señales muy
dramáticas de arrepentimiento. Llorar,
gritar y caerse en el suelo eran entre las reacciones comunes de la gente que
participaba en estos cultos. El
movimiento pentecostal en si comenzó con el ministerio de W. J. Seymour en Los
Angeles, California. El año fue 1906 y Seymour
comenzó a predicar el bautismo en el Espíritu Santo en una Iglesia del Nazareno
en una calle que se llamaba Azusa.
Testificó Seymour que el había sido bautizado en el Espíritu según el
patrón de Hechos 2:4. E invitó a la
congregación a buscar la misma bendición.
La iglesia pentecostal
define el bautismo en el Espíritu como una experiencia semejante a la de los
apóstoles y primeros creyentes en el libro de Hechos. Los pentecostales toman los eventos que
ocurrieron en los primeros capítulos de Hechos como prescriptivos y normativos
en vez de descriptivos. Dicen que la
experiencia de estos primeros cristianos tiene que ser la experiencia de todos
los cristianos. El movimiento
pentecostal define y defiende esta doctrina no solamente con los acontecimientos
del día de Pentecostés, sino también con las otras historias en que el Espíritu
llega en una manera semejante (Hechos 8:4-17, 10:24-28 y 18:24-19:7). En cada uno de estos pasajes Lucas nos
informa que el Espíritu llegó con fuerza y con el hablar en lenguas.
Los acontecimientos
recordados en el libro de los Hechos y la Aexperiencia@ de la iglesia
pentecostal desde los primeros años de este siglo se han combinado para formular
una doctrina Anueva@ en cuanto al
bautismo en el Espíritu Santo.
El elemento más básico de
esta doctrina es que el bautismo con agua y el bautismo con el Espíritu son dos
bautismos distintos. Ellos explican que
el bautismo en agua es un bautismo por el Espíritu para la
salvación. Luego el cristiano tiene que Abuscar@ el bautismo en
el Espíritu para conseguir la llenura total del Espíritu Santo. Con esta doctrina se han creado dos clases de
cristianos: los salvos y los llenos.
La doctrina del bautismo en
el Espíritu tiene muchos aspectos preocupantes.
Las condiciones y la evidencia inicial son dos que trataremos
luego. Ahora, quisiéramos considerar
sencillamente la creencia en dos bautismos, y examinar la evidencia que el
movimiento pentecostal ofrece para defender esta doctrina.
Hechos 2: Como decíamos
arriba, la experiencia del día de Pentecostés es tomada por la iglesia
pentecostal como normativa. Dicen que
todo cristiano que quiere tener la llenura del Espíritu debe tener la misma
experiencia. A esto, nosotros
respondemos que el día de Pentecostés fue el cumplimiento - único en la
historia - de algo profetizado en el Antiguo Testamento. El mismo Pedro lo explica en esta forma,
citando la promesa de Joel 2:28-32. En
este día las puertas de los cielos se abrieron, y el Señor derramó su Espíritu
sobre su iglesia. La vida y el Espíritu
de la Cabeza fueron entregadas al cuerpo y se unificaron Dios y su pueblo en
una manera que no tenía precedentes. Más
importante aun es que los demás libros del Nuevo Testamento lo tratan así
también. La teología del Espíritu
desarrollada en las cartas de Pablo, de Juan y las Epístolas generales deja
como evento único e histórico la llegada del Espíritu Santo el día de
Pentecostés. A partir de esta fecha,
todos que confiesan a Cristo tienen, por su gracia, su Espíritu.
Hechos 8 - Felipe y los
Samaritanos: En Hechos 8:4-24 nosotros tenemos el único caso en que la Biblia
señala una distinción clara entre el hecho de creer en Jesús y ser bautizado en
su nombre, y recibir al Espíritu Santo.
La doctrina del segundo bautismo encuentra la mayoría de su poco apoyo
bíblico aquí en este pasaje. En cuanto a
los acontecimientos de esta historia, no hay discusión. Felipe predicó en Samaria y muchos creyeron y
fueron bautizados en agua en el nombre de Jesús. Estos mismos creyentes no recibieron ninguna
manifestación de la llegada del Espíritu hasta que llegaron Juan y Pedro de
Jerusalén y les impusieron las manos.
Pero este caso es
excepcional, y Lucas lo incluye por su excepcionalidad. Aquí en Hechos 8 tenemos la primera
extensión de la iglesia fuera del pueblo judío.
Todavía, como se ve en Hechos 10, era muy difícil para los judíos creer
que Dios también amaba a los gentiles.
En el caso de Hechos 8:17, lo único que nosotros podemos concluir es que
Dios quería que los mismos apóstoles presenciaran la llegada del Espíritu al
pueblo samaritano. Y también que
participaran en esta Agracia@.
Veremos en la próxima
sección que las condiciones que ha puesto el movimiento pentecostal para
recibir al Espíritu no aparecen aquí. La
única razón para la tardanza en la llegada del Espíritu fue para que Juan y
Pedro pudieran participar.
Hechos 10 - Pedro y
Cornelio: En el caso de Cornelio y su casa nosotros vemos otro paso histórico
para el evangelio. El Espíritu Santo
llega más allá del pueblo samaritano y desciende sobre la casa de un centurión
romano. Pero aquí la llegada del
Espíritu acompaña la conversión de Cornelio.
Aun antes de bautizarse en agua, ellos recibieron al Espíritu Santo:
Mientras aún
hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían
el discurso. Y los fieles de la
circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre
los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque oían que hablaban en lenguas, y que
magnificaban a Dios. Entonces respondió
Pedro: )Puede acaso alguno impedir
el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo
también como nosotros? (10:44-47)
En este caso también
podemos concluir que los gentiles no recibieron los dones de hablar en lenguas
porque todo cristiano tiene que recibirlo.
Sino, ellos lo recibieron para que los judíos quedaran sin duda en
cuanto a la llegada del Espíritu Santo a los gentiles.
Hechos 19:1-7 Pablo en
Efeso: La doctrina de dos bautismos también se ha apoyado en este
pasaje. Pero aquí no tenemos que pasar
mucho tiempo. Las mismas palabras de los
efesios nos explican porqué ellos no recibieron al Espíritu cuando fueron
bautizados.
les dijo: )Recibisteis el
Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos
le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: )En qué, pues,
fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En
el bautismo de Juan. (19:2,3)
Ellos no conocían el
bautismo de Cristo, es decir, el del Espíritu Santo, sino el antiguo bautismo
de arrepentimiento que pertenecía al antiguo pacto.
Lo que es evidente en el
libro de los Hechos no es que hay dos bautismos, sino que el Espíritu Santo fue
derramado para dirigir un movimiento misionero.
Para convencer a los judíos de la verdadera extensión de la iglesia a
los gentiles, el Espíritu Santo les fue dado en la misma manera que se dio en
el día de Pentecostés. El silencio de
los demás libros del Nuevo Testamento en cuanto a una segunda experiencia de la
llegada del Espíritu sirve para confirmar que los casos de Hechos son
excepcionales. Con esto no queremos
decir que el Espíritu no puede manifestarse hoy en la misma manera, pero sí
queremos decir que es la excepción y no es la norma.
un cuerpo, y
un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra
vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es
sobre todos, y por todos, y en todos. (Ef 4:4-6)
14. Según la doctrina pentecostal, )Cuál es la
diferencia entre ser bautizado por el Espíritu y ser bautizado en
el Espíritu?
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15. )Por qué no
recibieron los samaritanos el Espíritu Santo cuando creyeron el mensaje de
Felipe?
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16. )Qué bautismo
habían recibido los creyentes en Efeso?
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B. Las Condiciones del Bautismo en el Espíritu: Además de enseñar
que hay dos bautismos para el cristiano, la doctrina pentecostal nos habla de
varias Acondiciones@ para recibir
el bautismo en el Espíritu. Según este
esquema doctrinal, mientras el bautismo en agua es gratis y se recibe por fe,
el cristiano tiene que cumplir con una variedad de condiciones antes de recibir
la llenura del Espíritu Santo. Las
condiciones específicas dependen de la iglesia o concilio, pero tienen muchas
características comunes. Otra vez
debemos repetir que no estamos hablando por todas las iglesias pentecostales,
hay mucha diferencia de doctrina entre ellas mismas. Sin embargo, la siguiente lista de
condiciones está compuesta por las recomendaciones de varios líderes
pentecostales. Veamos....
Dicen que para recibir el
bautismo en el Espíritu Santo....
1. El cristiano tiene que pedirlo
específicamente. No llega sin ser pedido
y buscado.
2. El cristiano tiene que vaciarse
totalmente. Tiene que entrar en un
estado de espera en que no haya otra cosa en la mente.
3. El cristiano tiene que perfeccionarse - tiene
que expulsar todo pecado y mal conocido ANTES de venir el Espíritu.
4. El cristiano tiene que creer Aabsolutamente,
totalmente y sin duda@.
5. El cristiano tiene que llevar una obediencia
total
Nuestro problema con todo
esto es, en parte, uno de orden.
Esperamos que todos los cristianos busquen a Dios y que lo obedezcan en
todo. Sin embargo, la Biblia nos enseña
claramente que estos deseos y actitudes son resultados de la presencia del
mismo Espíritu. El Espíritu está
presente en la vida de uno desde antes de su conversión. Y, al aceptar a Cristo, uno acepta su
Espíritu en toda su plenitud. Hablamos
antes del fruto del Espíritu, y vimos que las obras de la carne y las del
Espíritu son muy distintas. )Cómo es
posible que produzcamos este fruto sin tener el Espíritu? Sin embargo, la doctrina pentecostal es muy
claro en el requisito del esfuerzo humano para conseguir el Espíritu Santo.
Pablo enfrentaba unas
actitudes similares entre los Gálatas.
Habiendo aceptado a Cristo por fe, ellos querían volver a una vida
gobernada por la ley. El apóstol no
pudo imaginar un pecado que amenazara más la esencia del Santo Evangelio que
este de cambiar la gracia por la ley. En
este Acambio@ Pablo veía un
rechazo total de la gracia del Calvario.
Así, Pablo no lo vio como un simple error doctrinal, lo vio como un
ataque contra el Señor Jesucristo y su obra redentora. El lector no solamente ve el enojo de Pablo
en estas páginas, sino lo escucha y lo siente.
Aquel, pues,
que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, )lo hace por
las obras de la ley, o por el oír con fe? (Ga 3:5).
Es interesante también que
el órgano del cuerpo humano que recibe el Espíritu Santo es el más pasivo del
cuerpo: el oído. Sobre los oídos, no
tenemos control. A ellos entra todo sonido que está en nuestro
ambiente. Y por medio del sonido del
evangelio, el Espíritu Santo entra por nuestros oídos y penetra hasta nuestro
corazón. El decir que tenemos que Abuscar@ el Espíritu
Santo es totalmente contrario a lo que la Biblia nos dice de su llegada en
nuestras vidas.
Además de esto, hay otro
problema con la idea de Acondiciones@. Este es, que no toma muy en serio el testimonio
bíblico en cuanto a la influencia del pecado en las vidas de todos - aun los
cristianos. Todos que hemos luchado
contra el pecado en nuestra vida conocemos bien los pasajes de Romanos en que
Pablo habla abiertamente sobre su poder.
Romanos 3:9-20 y 7:7-25 nos dan ejemplos de esto en manera teológica y
en manera muy personal. Entendemos los
conceptos, y entendemos las luchas.
San Juan, en su primera
carta, lo resume así:
Si decimos que
no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros. Si confesamos nuestros
pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de
toda maldad. Si decimos que no hemos
pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. (I Jn 1:8-10).
17. )Cuáles son
algunos de los requisitos, puestos por la doctrina pentecostal, para recibir el
Espíritu Santo?
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18. )Cómo vio Pablo
el Acambio@ que hicieron
los Gálatas de gracia por obras de la ley?
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19. Esta doctrina tampoco toma muy en serio el
problema
del..._____________________________________________________________________________________________
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C. La Evidencia Inicial: El hablar en Lenguas
Dentro de todas las Anovedades@ de la
doctrina pentecostal, la que siempre ha causado más controversia es la de
hablar en lenguas. Y si fuera solamente
un asunto de algunos que hablaran en lenguas, no sería un problema. Pero la doctrina de la Aevidencia
inicial@ es para todos que quieren recibir el Espíritu
Santo. Con esta doctrina, el movimiento pentecostal dice que el Espíritu Santo
siempre viene acompañado por el don de lenguas.
En otras palabras, el que no ha hablado en lenguas, no ha recibido el
Espíritu Santo. El único apoyo bíblico
que ellos ofrecen para esta idea son los pasajes de Hechos en que el Espíritu
vino acompañado por este don. Pero aun
estos pasajes contradicen en muchas cosas la doctrina que el movimiento
pentecostal ha desarrollado en cuanto al bautismo en el Espíritu.
Lo único que podemos decir
por cierto en cuanto a la presencia del Espíritu Santo en el libro de Hechos,
es que cada caso es distinto. No hay un
solo patrón que caracterice la llegada del Espíritu de Dios. Sí, en algunos casos el Espíritu vino con el
don de lenguas. Pero casi todos estos
casos son pasos históricos en la llegada del Espíritu al pueblo gentil. Si comparáramos solamente los pasajes en que
el Espíritu viene acompañado por el don de lenguas, encontraríamos un sin fin
de diferencias entre ellos y la doctrina pentecostal al respecto.
Aun dentro del libro de los
Hechos, la doctrina de la evidencia inicial
es indefensible. El don de
lenguas del día de Pentecostés no es el mismo don que recibió Cornelio y su
familia (Hechos 10:46). Pero cuando
llegamos a los otros libros del Nuevo Testamento, encontramos que la idea de que todos tienen
que recibir el mismo don es rotundamente condenada. Romanos 12 y I Corintios 12-14 son los
pasajes más claros y explícitos. Por
medio de ellos el Apóstol Pablo nos dice que los dones son variados y que no
todos podemos recibir el mismo don. Si
fuera así, llegaríamos a ser un monstruo en vez de un cuerpo. Obviamente existía este mismo problema entre
los romanos y los corintios.
Algunos decían que todos tenían
que ser así, o tener lo mismo. Y Pablo
no pudo haber sido más claro en cuanto su posición sobre esto:
Ahora bien,
hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el
Señor es el mismo. Y hay diversidad de
operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. (I Co 12:4-6)
Nuestro propósito aquí no
es el de negar que el don de lenguas exista.
Tampoco queremos decir que muchos cristianos no lo hayan recibido. Nuestro propósito es el de ser bíblico en
cuanto a este don y en cuanto a toda nuestra doctrina.
Nosotros hemos presentado
el testimonio bíblico negativo en cuanto a la doctrina de la evidencia
inicial. Es obvio que la Biblia no la
enseña. Pero hay un lado positivo
también. La Biblia sí enseña mucho en
cuanto a la presencia del Espíritu Santo en la vida del creyente. Hay muchas maneras de ver y probar su
presencia.
Uno de los discursos más
largos de Pablo sobre la obra del Espíritu en nuestras vidas se encuentra en
Romanos 8:1-27. En el capítulo 7 Pablo
explica nuestra triste condición sin el Espíritu, pero en la primera parte del
capítulo 8 el apóstol detalla todos los efectos positivos de la presencia del
Espíritu en nuestras vidas. Estos son
muestras de la presencia del mismo Espíritu.
Veamos por medio de las siguientes preguntas:
20. )Cuáles son
algunas de las cosas que vemos y sentimos, según Rom. 8, si el Espíritu está
presente en nuestras vidas?
v 9
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v 14
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vv 15, 16
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v 26
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v 27
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21. )Qué tiene que
ver I Co 13 con la presencia del Espíritu en la vida del creyente?
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22. )Cuál es el
producto principal del Espíritu Santo en la iglesia según Efesios 4:12, 13?
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23. )Qué haría el
Espíritu cuando viniera según Juan 16:8 y
13?_____________________________________________
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III. Una Palabra de Agradecimiento: A pesar de
varios desacuerdos sobre la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo, sería
muy injusto de parte nuestra si no reconociéramos lo que el mismo movimiento
pentecostal nos ha venido enseñando. En
esta parte quisiéramos destacar tres áreas en que el movimiento pentecostal nos
ha llamado la atención y nos está ayudando a corregir algunas de nuestras
propias fallas. Fácilmente acusamos a
los pentecosales de ocupar una posición muy extrema. Pero un extremo, muchas veces, corrige al
otro.
A.
Espíritu Santo: Dirigente de un Movimiento Misionero Una de las cosas que más caracteriza el
ministerio del Espíritu en el libro de los Hechos es movimiento. El Espíritu Santo no es estático. Todos los acontecimientos de los Evangelios
toman lugar en una pequeña parte del mundo, pero en Hechos nosotros visitamos
casi todo el mundo conocido.
Y esto no es por
casualidad; es por el Espíritu Santo.
Las palabras claves se encuentran en la misma Gran Comisión:
Y Jesús se
acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra. Por tanto, id, y haced
discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he
mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo (Mt 18-20).
Las palabras de Jesús en
Hechos 1:8 también reflejan el mismo propósito: Pero recibiréis poder cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo.
Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo
último de la tierra. No hay manera
de negar que la iglesia pentecostal ha escuchado y ha obedecido estas palabras
de nuestro Señor.
Nosotros, en la tradición
reformada, tenemos que reconocer que nuestro deseo para estabilidad y nuestra
fascinación con el hacer todas las cosas
decentemente y con orden (I Co 14:40) ha impedido en muchos casos
nuestra habilidad de movernos. En vez de
buscar la dirección del Espíritu, preferimos quedarnos donde estamos.
Por esto, todas las
iglesias cristianas deben unirse las voces en decir: (Gracias, Dios,
por este movimiento pentecostal! Ha servido
para despertar a la iglesia de Cristo y para avivar su llamado misionero. La iglesia pentecostal ha respondido al
llamado de nuestro Señor con entusiasmo y con obediencia y ha servido como
ejemplo para las de más partes del cuerpo de Jesús.
B. Espíritu Santo: Consolador y Amigo Nuestro En el
Evangelio de San Juan, Jesús frecuentemente refiere al Espíritu Santo como
nuestro Consolador (14:16; 14:26; 15:26; y 16:7). La palabra Consolador se derive de la
palabra parakletos. Parakletos
significa uno que es envidado no solamente para consolar, sino para ayudar,
enseñar, guiar y proveer el apoyo necesario.
Su rol, como indica Jesús en Juan 14-16, es muy activo y muy importante
para el cristiano.
La iglesia pentecostal toma
muy en serio la presencia del Consolador.
Sus miembros están conscientes de estas promesas de Jesús y se apoyan
mucho en la fuerza que el Espíritu les da día tras día. Una gran parte de nuestra iglesia, sin
embargo, ha cambiado la presencia del Consolador por una lista de doctrinas
correctas. La fe es más y más un asunto
del intelecto y, menos y menos un asunto del corazón. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a
quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os
recordará todo lo que yo os he dicho (Juan 14:26).
El Señor nos envió su
Espíritu para sernos un compañero poderoso en esta vida. Hemos visto que Jesús prometió que nunca nos
dejaría solos, que estaría con nosotros hasta el fin. Nosotros tenemos que aprender más de cómo
podemos gozarnos en y apoyarnos de esta Santa Presencia en nuestra vida.
C. Espíritu Santo: Presente en la Adoración del
Pueblo El movimiento pentecostal también nos ha enseñado (o, por lo menos,
nos ha recordado) que el Señor vive en las alabanzas de su pueblo. Cuando el pueblo de Dios alaba a Dios, nos
encontramos en un ambiente saturado con su poder y su presencia. La parte tradicional de la iglesia evangélica
llega a ser, a veces, como Mical, hija de Saúl (II Samuel 6:20). En vez de participar en una fiesta de
alabanza, se pone a un lado para criticar a los participantes.
El libro de los Salmos ha
sido utilizado por el movimiento pentecostal para llenar la casa de Dios con
gozo, jubileo y alabanza. Y muchos de
los que se criaron en iglesias tradicionales están acudiendo ahora a las
iglesias pentecostales para encontrar el Espíritu verdadero de los
salmistas.
No cabe duda que en estos
aspectos el movimiento pentecostal ha sido usado por Dios, para despertar a
todo su pueblo de estas verdades.
Alabad a Dios
en su santuario;
Alabadle en la
magnificencia de su firmamento
Alabadle por
sus proezas;
Alabadle
conforme a la muchedumbre de su grandeza
Alabadle a son
de bocina
Alabadle con
salterio y arpa
Alabadle con
pandero y danza;
Alabadle con
cuerdas y flautas;
Alabadle con
címbalos resonantes;
Alabadle con
címbalos de júbilo.
Todo lo que
respira alabe a JAH.
Aleluya. (Salmo 150)
24. )Qué clase de
movimiento vino el Espíritu para dirigir?
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25. )Qué significa
la palabra consolador?
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26. )Debemos
permitir todas las aciones de alabanza recordadas en los Salmos en nuestras
iglesias?
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Andad en el Espíritu:
Quisiéramos concluir con
las palabras con que comenzamos. Andad
en el Espíritu. Dios quiere que
nosotros andemos, que procedamos, que lo acerquemos. La vida cristiana es este viaje. Pero no es un viaje en que andamos ni solos
ni perdidos. Es un viaje en que podemos
contar siempre con la presencia y el apoyo de nuestro Consolador.
Por medio de este
Consolador Dios nos ha entregado la nueva vida de nuestro Señor
Jesucristo. Y por medio del mismo
Consolador, nuestro Señor Jesús nos guía por su camino. Procuremos, todos, andar en este
Espíritu.
NOTAS
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