El Fruto del Espíritu
Parte II
Un Análisis de la Vida Cristiana
E3
El Instituto Bíblico Reformado
por Juan Medendorp
Contenido
Introducción
I.
Benignidad
A. La Naturaleza de la Benignidad
B. El Motivo de la Benignidad
C. La Expresión de la Benignidad
II.
Bondad
A. La Naturaleza de la Bondad
B. El Motivo de la Bondad
C. La Expresión de la Bondad
III.
Fidelidad
A. La Naturaleza de la Fidelidad
B. El Motivo de la Fidelidad
C. La Expresión de la Fidelidad
IV.
Mansedumbre
A. La Naturaleza de la Mansedumbre
B. El Motivo de la Mansedumbre
C. La Expresión de la Mansedumbre
V.
Templanza
A. La Naturaleza de la Templanza
B. El Motivo de la Templanza
C. La Expresión de la Templanza
Conclusión
Introducción
Este es la segunda parte del estudio que lleva el título AEl
Fruto del Espíritu.@ Estos
estudios son dedicados al análisis de las virtudes encontradas en la lista del
fruto del Espíritu en Gálatas 5:22-23. En
el primer estudio examinamos las primeras cuatro virtudes: amor, gozo paz y
paciencia. En este segundo estudio examinaremos las últimas cinco: benignidad,
bondad, fe, mansedumbre y templanza.
Nuestras iglesias ponen mucho énfasis en la presencia del
Espíritu Santo en la vida del creyente. Este énfasis es bueno, porque las
escrituras nos enseñan que él que no tenga el Espíritu Santo, no es de Cristo
(Romanos 8:9). Lamentablemente ponemos mucho énfasis en las manifestaciones
espectaculares del Espíritu, como el hablar en lenguas, la profecía y el sanar,
y pasamos por encima las cosas básicas del Espíritu, como las que encontramos
en esta lista. Sin embargo, no podemos divorciar las manifestaciones Aextraordinarias@ del
Espíritu de las manifestaciones Aordinarias.@
Podemos decir también que los dones espirituales no se
practican sin el fruto del Espíritu. Dentro
del pasaje más amplio sobre los dones, el cual es I0 de
Corintios 12-14, se encuentra el conocido "capítulo de amor", I0 de
Corintios 13, donde se detalla los aspetos del amor, en el cual se resumen
todos los aspetos del fruto.
Como dice I0 Corintios 13:13, el más excelente de
todos es el amor. Entonces, dentro de un
estudio detallado de los dones, el apóstol Pablo dice, "Sigan por el
camino del amor y aspiren con todo anhelo a los dones espirituales." (I0 Cor.
14:1)
Pero, )qué
relación tiene el Fruto del Espíritu con los Dones Espirituales? Los versículos
1 a 3 de I0
Corintios 13 lo explica de una manera sumamente clara: los Dones Espirituales
se practican solamente a través del amor.
No tienen valor sin el. En Romanos 12 y también en Efesios 4, hay
instrucciones sobre el amor. Y como el
amor es el principal, y aun el elemento definitivo del fruto, se puede decir,
que la práctica de los dones espirituales debe de ser motivado, controlado, y
bañado del fruto del Espíritu. El factor
central debe ser el amor. Recordamos que
Dios no mira al resultado, ni solamente a la acción. Él mira al corazón.
En el primer estudio destacamos la importancia de tener
todas estas virtudes como señal de la presencia del Espíritu Santo en el
creyente. Y aquí queremos reiterarlo. Si el Espíritu de Cristo mora en
nosotros, nuestra vida demostrará su presencia a través del fruto del Espíritu.
Si un hermano carece de este fruto, debemos cuestionar si es creyente--no
importa cuantas manifestaciones Aextraordinarias@ que
tenga.
La Biblia nos llama a Aprobar los espíritus si son de Dios@ (1
Juan 4:1). Los espíritus que no demuestran el fruto del Espíritu no son de
Dios. Porque sabemos también que por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:20). Debemos
tener cuidado como creyentes, porque los días son malos (Efesios 5:16). Las
escrituras nos animan a ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor,
porque Dios es el que produce en nosotros el querer como el hacer, por su buena
voluntad (Filipenses 2:12-13). Si nos ocupamos en la manifestación del fruto
del Espíritu en nuestras vidas, cumpliremos con esta exhortación, y
confirmaremos nuestra participación en el cuerpo de Cristo.
|
1. Según
Romanos 8:9, si uno no tiene el Espíritu de Cristo:
_______________________________ _______________________________________. 2.
Verdadero/Falso: El fruto del Espíritu es una manifestación de su presencia
en la vida del creyente. 3.)Por
qué, dentro de un estudio sobre los dones el apóstol Pablo elevar el amor
como tema tan importante?
_____________________________ _______________________________________ _______________________________________ 4. )Puede
uno ser creyente sin tener el fruto del Espíritu?
______________________________ Explique:________________________________ _______________________________________ _______________________________________ ______________________________________________________________________________________________________________________ |
I. Benignidad
La primera virtud que estudiaremos en este libro es la
benignidad. La benignidad no es un concepto muy común hoy día. Y donde está
conocida, no se mantiene en alta estima. La benignidad es vista más bien como
un atributo neutral, que se caracteriza por la ausencia de malicia. Una persona
benigna es una persona que no hace daño, como un tumor benigno no presente
peligro para el cuerpo. Obviamente el concepto bíblico de la benignidad no es
como el concepto común. En vez de ser un atributo pasivo, como es visto hoy
día, el concepto bíblico de la benignidad es activo. Veamos.
A. La
Naturaleza de la Benignidad
Podemos investigar el concepto bíblico de la benignidad
estudiando los pasajes bíblicos donde aparece el término griego jrestotes,
el cual se traduce en Gálatas 5:22 como Abenignidad,@ pero
con otras palabras en otros pasajes. Los pasajes bíblicos donde se encuentra
este término se puede dividir en tres categorías. Primero, hay pasajes donde el
término aparece en una lista de atributos, como 2 Corintios 6:6, donde jrestotes
se traduce con Abondad,@ y
Colosenses 3:12, donde se traduce con Abenignidad.@ Estos
pasajes resaltan la benignidad como un atributo positivo, parte integral de la
vida del creyente, pero no nos dan un entendimiento profundo de su significado.
Después, hay pasajes donde la benignidad es definida en
términos de la actividad de los seres humanos, o de Dios para con los seres
humanos en general. Por ejemplo, Romanos
3:12 cita el Salmo 14:3, cuando no hay ni uno que hace lo Abueno.@ La
palabra Abueno@ aquí
es la traducción de jrestotes. En el contexto del Salmo 14, vemos que la
benignidad es el opuesto de la iniquidad, La iniquidad consiste en el mal
tratamiento de los miembros del pueblo de Dios y el no invocar el nombre de
Dios. La benignidad, en cambio, consiste en una relación correcta con Dios y el
prójimo. En Romanos 2:4 se trata de la benignidad de Dios para con los seres
humanos, en que Dios no los juzga según sus pecados, sino en misericordia
permite que los hombre existan mientras que les da la oportunidad de
arrepentirse de sus pecados y volver a El.
El tercer grupo de pasajes consiste en aquellos donde el
concepto de la benignidad se define en términos de lo que Dios ha hecho por
nosotros en Cristo Jesús. En Cristo, Dios no nos trata según nuestros pecados y
debilidades, sino nos trata con misericordia. En este tercer grupo encontramos
Romanos 11:22; Efesios 2:7 y Tito 3:4. El último es representativo de este
grupo, cuando dice:
Pero
cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para
con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos
hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la
renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por
Jesucristo nuestro Salvador. (Tito 3:4-6)
La benignidad, según el concepto bíblico, consiste en la
capacidad de mirar los demás no según lo que han sido, ni tampoco son, sino
según lo que pueden ser en Cristo Jesús.
B. El
Motivo de la Benignidad
Como algunos otros aspectos del fruto del Espíritu, el
aspecto de la benignidad nace de lo que Dios ha hecho por nosotros. Hemos visto
en la sección anterior, que la benignidad es la capacidad de tratar las
personas no según lo que han sido, ni tampoco son, sino según lo que pudieran
ser en Cristo Jesús. Es esto mismo que motivó a Dios a esperar en paciencia el
arrepentimiento del ser humano, prometiendo a Noé y, a través de él, a todos
nosotros, no destruir el mundo en su ira, sino garantizar la continuación del
orden natural hasta el fin del mundo (Génesis 8:21-22). La paciencia de Dios
para con nosotros es también lo que motiva su tardanza en retornar, Ano
queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento@ (2
Pedro 3:9).
Pero sobre todo, es la benignidad de Dios que le permite
a él vernos no según nuestros pecados, sino según lo que seríamos en Cristo
Jesús. Por eso Efesios 2:5-7 dice:
. . .
aun estando nosotros muerto en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por
gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo
sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos
venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con
nosotros en Cristo Jesús.
Esta benignidad permite que Dios nos trate con
misericordia, aún estando nosotros perdidos en pecado.
C. La
Expresión de la Benignidad
Dios nos ha mostrado lo que es ser benigno, en que siendo
aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8). Dios no esperaba que
nosotros nos arrepintiéramos antes de enviar a Jesucristo a morir en la cruz,
sino lo mandó antes de que ninguno de nosotros nos arrepintiera de nuestros
pecados.
Dios tomó el primer paso en la reconciliación del ser
humano con sí mismo. Y así debemos nosotros tomar el primer paso en las
relaciones nuestras con los demás. La benignidad se caracteriza por la
capacidad de siempre dar a los de más la oportunidad de comenzar de nuevo con
nosotros. Esto se puede definir a través de tres disposiciones del creyente. Primero,
el creyente está dispuesto a buscar al otro. Muchas veces, nos quedamos
sentados y esperamos que los de más nos busquen. Esto vale doble cuando sea una
persona mala, o alguien que nos haya ofendido en algo. Nos quedamos sentados y
callados, bañandonos en la ofensa que nos dio. Pero gracias a Dios, Dios no
actuó así, sino como el buen pastor, nos buscó en nuestro pecado y nos rescató.
La segunda disposición es la de perdonar. No es
suficiente buscar, sino debemos estar dispuestos a perdonar también. Pero el
perdonar es mucho más que el borrar de una deuda, implica también el deseo de
entrar en una nueva relación, una relación reconciliada con amor. La benignidad
significa estar dispuesto comenzar de nuevo, dando otra oportunidad a las
personas a entrar en una relación correcta con nosotros.
La tercera disposición es la de amar. Después de
buscar, después de perdonar, nos toca amar también. El amor es la capacidad de
comprometernos con el bienestar del otro, y no descansar hasta que lo hayamos
logrado. Sólo entonces podemos cumplir con el sentido bíblico de la benignidad.
|
5. )Qué
es la diferencia entre el concepto contemporáneo de la benignidad y el
concepto bíblico?
________________________________ _______________________________________ _______________________________________ _______________________________________ _______________________________________. 6. ) Como
demuestra Génesis 8:21-22 la benignidad de
Dios?______________________ _______________________________________ _______________________________________ _______________________________________ ______________________________________. 7. Las tres
deposiciones que demuestran la benignidad del creyente son 1) la disposición de
______________________, 2) de _________________________________, 3) y de
_______________________________. ___________________________________________________ y de
_________________________________________________________. |
II. Bondad
El segundo aspecto del fruto del Espíritu que estudiamos
ahora es la bondad. La bondad parece mucho a la benignidad en español, pero el
concepto bíblico demuestra ciertas diferencias marcadas. En español, si uno es
bondadoso, luego es generoso o misericordioso. Esto es sobre todo en el sentido
económico, pero en otros sentidos también. La palabra griega para este
concepto, empero, da un entendimiento casi opuesto.
A. La
Naturaleza de la Bondad
La palabra griega para la bondad es agatosune. Los
pasajes bíblicos donde aparece esta palabra griega son pocos. Solo tenemos
Romanos 15:14, Efesios 5:9 y 2 Tesalonicenses 1:11. En ninguno de estos pasajes
tenemos suficiente contexto para definir con mucho detalle el concepto de la
bondad. Para entender el termino más al fondo debemos mirar también a la
literatura griega en general, donde agatosune aparece con frecuencia.
De esta investigación podemos entender algo de lo que
significaba este término para los lectores de la Biblia. Mientras que la
benignidad produce la misericordia, la bondad es un concepto menos indulgente. Como
parte de su raíz tenemos la palabra agatos, que significa lo bueno o lo
correcto en términos éticos. Si uno posee la virtud de bondad, según esta
interpretación, se preocupa siempre por hacer la cosa correcta y debida, no
importa las consecuencias. Quizás la
palabra Arecto@ o Arectitud@
quedaría mejor. Algo de este sentido podemos ver en Romanos 15:14, donde la
bondad es relacionada con Atodo
conocimiento@ y la
capacidad de Aamonestaros
los unos a los otros.@
En este contexto, la bondad es la capacidad de conocer y
aplicar lo correcto entre los hermanos.
Esta misma conexión se hace en Efesios 5:9, cuando anima
a los Efesios Abondadosos@ a no
participar en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien
reprendedlas. Una vez más, vemos como la bondad es relacionada con la capacidad
de reprender lo malo.
B. El
Motivo de la Bondad
)Qué
nos motiva a ser bondadosos? El motivo bíblico se explica en
términos del corazón. Mateo 12:34-35 nos dice:
(Generación de
víboras! )Cómo
podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla
la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el
hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.
Un corazón redimido por Cristo Jesús tiene hambre y sed
para lo bueno y lo justo. Busca primero el reino de Dios y su justicia. En este
sentido es bondadosos. Pablo nos dice que no hay nada bueno en nosotros, es
decir, en nuestra carne (Romanos 7:18), y Santiago nos asegura que toda buena
dádiva desciende de lo alto, del Padre de las luces (Santiago 1:17). La bondad
es, pues, algo que Dios mismo planta en nosotros a salvarnos y regenerarnos por
su Espíritu Santo.
C. La
Expresión de la Bondad
El resultado de esta transformación es un celo para lo
bueno. La persona que goza de la plena presencia del Espíritu Santo será una
persona apto para hacer lo bueno, y listo para reprender lo malo. Muchas veces
nosotros estamos dispuestos a tolerar el mal en nuestro medio. Nos cuesta
levantar la voz cuando un amigo, o aun un hermano, hace iniquidad. Preferimos
la paz a todo costo, aun cuando el costo es carísimo. Pero la persona dotada de
bondad no permitirá que el mal queda sin reprender. Por eso, la bondad forma un
buen complemento a la benignidad. Mientras la benignidad nos llama a ser
misericordiosos y listos para perdonar, la bondad nos llama a insistir en lo
bueno en la vida de cada uno.
|
8. Defina en sus propias palabras lo que significa la
bondad según el concepto bíblico: _______________________________________ ___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ |
|
9. Alfredo
dice: ASer
bondadoso significa no reprender a la gente. Si alguien hace lo malo, hay que
callarse y aceptarlo nada más. Eso es lo que significa ser bondadoso.@ )Estaría
usted de acuerdo?________________ )Cómo
respondería usted a Alfredo? Explique:
_______________________________________ _______________________________________ _______________________________________ _______________________________________ . 10. )Cómo
se complementan la benignidad y la bondad?________________________________ _______________________________________ _______________________________________ |
III. Fidelidad
El sentido común de la fidelidad es de alguien que cumple
sus promesas. Esto capta en parte lo que significa este término bíblico. La
palabra griega que encontramos aquí en esta lista es pistis, la cual se
traduce más bien como Afe.@ Pero
el traductor de la Reina-Valera se dio cuenta que quizá esto no captara
suficientemente el significado del término griego. Para nosotros, la palabra fe
muchas veces llega a ser un concepto pasivo, estático. Según esta perspectiva,
la fe es lo que creemos, o es el acto de creer correctamente. Pero el concepto
bíblico de la fe no es estático, de ningún modo, sino es un concepto sumamente
activo. Por eso, quizás, la palabra fidelidad capta mejor el sentido de este
aspecto del fruto del Espíritu. La fe es un compromiso activo con el Señor.
A. La
Naturaleza de la Fidelidad
Como hemos visto, la Afe@ o la Afidelidad@ es un
concepto activo en las escrituras. Santiago luchaba en contra de un concepto
demasiado estático de la fe. Por eso emitió su sentencia famosa: AAsí
también, la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma@
(Santiago 2:17). Algunos postulan aquí un desacuerdo entre Pablo y Santiago,
diciendo que Pablo enfatizó el hecho de que no se puede ser salvo por las
obras. Esto es verdad, en cierto sentido. Pablo enfatizó el hecho de que las
obras no pueden contribuir a nuestra salvación. Pero las obras deben ser,
todavía, una parte integral de la vida del creyente. Pablo y Santiago no
estarían de desacuerdo en este punto. Por eso, en dos pasajes (Romanos 1:5;
16:26), Pablo destaca el hecho de que el propósito del evangelio es llevar
todas las naciones a la Aobediencia
de la fe@ (no Aa la fe@ como
traduce la Reina-Valera). Lo que Pablo quiere enfatizar aquí es el hecho de que
la fe se convierte inevitablemente en una obediencia activa a los preceptos de
Dios. Por eso, como dice Santiago, no tiene sentido hablar de fe sin obras. La
fe automáticamente se traduce en obras.
Por eso la traducción Afidelidad@
destaca un aspecto importante de esta virtud del Espíritu. La fidelidad es
un compromiso activo y vivido con el Señor. Cuando uno tiene fe, es fiel a
todos los principios del evangelio. Por esa misma razón, vemos que todos los
héroes de la fe en Hebreos capítulo 11 son alabados no solo por lo que
creyeron, sino por lo que hicieron. Vivieron fielmente según los principios de
su fe.
B. El
Motivo de la Fidelidad
Hebreos
11:1-3 nos dice:
Es,
pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque
por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber
sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve
fue hecho de lo que no se veía.
Muchas veces el concepto de la fe se reduce a una
aceptación ciega de lo que nos enseña la Biblia. No importa cuantas evidencias
hay en contra, ni tampoco cuantas dudas tengamos en el corazón, para muchos la
fe sigue siendo la capacidad de creer lo que no es verdad. En los tiempos
modernos, la fe llega a ser un modo inferior de acercarse a la realidad. Para
ellos la fe es el opuesto del saber, y el saber (a través del método
científico) es mucho mejor que la fe. La fe solamente se usa en los puntos
donde no tenemos conocimiento. Representa al final lo que queremos que sea
realidad pero para el cual no hay ninguna evidencia. La fe viene siendo, pues,
todo lo que no sabemos.
La Biblia no hace en ninguna parte este tipo de
distinción. La Biblia no hable de la fe
como ceguera y ignorancia, sino como certeza y convicción y entendimiento. La
fe tiene acceso a una verificación que sobrepasa la verificación científica. La
fe tiene la confirmación del Espíritu de Dios en nuestros corazones. Y esto
siempre motiva a la persona a actuar según este conocimiento. Actuar en contra
de lo que uno sabe que es la verdad sería una locura. Si yo sé que todo objeto
cae al suelo por un principio que se llama la gravedad, sería un loco lanzarme
de un edificio alto. Esto sería actuar en contra de lo que se que es la verdad.
Así por igual, el creyente íntegro vivirá según los principios de lo que sabe
que es la verdad. Esto se llama fe, y se expresa en la virtud de la fidelidad.
C. La
Expresión de la Fidelidad
La fidelidad se expresa en contextos de compromisos. Uno
es fiel a algo o a alguien. En el caso de la fidelidad del Espíritu, el
compromiso es con Dios y con su reino. La fidelidad encuentra su expresión en
una vida que demuestra nuestra convicción de la certeza del evangelio.
Muchas veces nuestras palabras no reflejan nuestras
verdaderas convicciones. Decimos por ejemplo que confiamos que Dios nos
cuidará, pero cuando las cosas van mal económicamente, caemos en pánico y
comenzamos a trabajar frenéticamente para evitar caer en la pobreza. Pero por
estas acciones ya vemos que la fe se ha puesto no en Dios, sino en el dinero. Hay
muchas otras maneras en que nosotros revelamos que nuestra verdadera fe no es
en Dios sino en otra cosa--las cosas materiales, los amigos, la familia, etc.
La verdadera fidelidad nos permite vivir según los
principios del evangelio. Nos da una integridad marcada entre lo que decimos
creer y lo que hacemos. Este concepto de la fe nos da un mejor entendimiento de
pasajes como Gálatas 2:16, donde Pablo dice A . . . sabiendo que el hombre no es
justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo.@ Esto
no quiere decir que Pablo no quiere que cumplamos la ley de Dios, sino que
rechaza la ley externa como principio adecuado de motivación. La obediencia a
la ley de Dios debe venir de un corazón transformado, donde la ley ya no es un
código externo, sino un principio interno, escrito en nuestros corazones
(Jeremías 31:33). La fidelidad a la ley de Dios, a los principios de su reino,
sólo es producida por la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas.
|
11. La
fidelidad es un compromiso ___________________________________ y ____________________________
con el Señor. 12. Falso o
Verdadero: Dios nos da la inteligencia humana para poder investigar las
cosas. Lo que no podemos saber por la inteligencia, eso es lo que creemos por
fe. 13. Según
Romanos 8:4, )es
posible que la justicia de la ley sea cumplida en nosotros? Sí/No 14 )Cómo?______________________________ _______________________________________ _______________________________________ _______________________________________ |
IV. Mansedumbre
La cuarta virtud del fruto del Espíritu que estudiamos es
la mansedumbre. La mansedumbre para muchos hoy no es una virtud, sino una
debilidad. El que demuestre mansedumbre es una persona sin ambición y sin
futuro. Hay que ser agresivo para lograr las cosas, o por lo menos así piensan
muchos. )Y no
vale esto doble para los creyentes, sabiendo que tienen poder en Jesús y que la
victoria es nuestra? )Por
qué, pues, incluye Dios esta virtud en la lista del fruto del Espíritu?
A. La
Naturaleza de la Mansedumbre
Nosotros pensamos en la mansedumbre como una falta de
fuerza y voluntad. Pero el concepto bíblico es distinto. Un pasaje clave para
el entendimiento del concepto de la mansedumbre es 1 Corintios 4:21. Allí Pablo
pregunta a los corintios: )Qué
queréis? Iré a vosotros con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre? Aquí
vemos algo fundamental en el concepto bíblico de la mansedumbre. William Barclay enfatiza esto cuando dice que
esta palabra se usa para describir Auna cierta suavidad de conducta,
especialmente en casos donde la persona lo tiene dentro de su poder actuar de
otra forma@ (Flesh
and Spirit [Carne y Espíritu], Grand Rapids, 1962). La mansedumbre no
implica debilidad, la incapacidad de actuar de otra forma, como es entendido en
círculos comunes, sino
implica
la capacidad de actuar de otra forma y la decisión de no hacerlo. Pablo aquí
les da la opción a los corintios. )Prefieren la vara o la mansedumbre? Implícito
en las palabras de Pablo es la idea de que la mansedumbre deja abierta la
posibilidad de reconciliación y una nueva relación.
Según la Biblia, una persona es mansa cuando puede actuar
con fuerza y elige no hacerlo. Por eso Pablo habla también de la mansedumbre y
ternura de Cristo (2 Corintios 10:1). La mansedumbre de Cristo no es una
debilidad de carácter de su parte, sino es estrechamente ligado con su
misericordia. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por él@ (Juan 3:17). Jesucristo no vino a la
tierra para juzgar al hombre, sino para salvarlo, aunque era siempre dentro de
su poder juzgar. En este caso, la mansedumbre se demuestra en la capacidad y
autoridad de actuar con fuerza, pero en la decisión de no hacerlo. El Cristo
manso lo hace posible que los pecadores se acerquen a él (Mateo 11:28) y que lo
reciben como rey (Mateo 21:5). Así que, la mansedumbre es la capacidad de
tratar al pecador con paciencia, compasión y ternura aunque merece otro
tratamiento.
B. El
Motivo de la Mansedumbre
Como vimos arriba, nuestra mansedumbre mora en la
mansedumbre de Jesucristo para con nosotros. Jesucristo, siendo hijo de Dios,
no vino a la tierra para condenarnos, sino para salvarnos. Su deseo no era
buscar vengarse de los pecadores, sino
evitar la venganza con amor y misericordia. Esta actitud de mansedumbre mora en
la misma persona de Dios, y por ende, debe morar en nosotros. Como dice Tito
3:2-5:
Que a
nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda
mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro
tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y
deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y
aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios
nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de
justicia, que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia . . . .
La mansedumbre es esa capacidad de buscar reconciliación
en vez de destrucción. Si somos los hijos de Dios, esta capacidad será nuestra
también. Aunque en Jesucristo tenemos en las manos las mismas llaves del reino
de Dios (Mateo 16:19), como nuestro Dios, nos acercamos al mundo pecador con
mansedumbre, buscando la reconciliación de todas las cosas en Cristo Jesús
(Colosenses 1:20).
C. La
Expresión de la Mansedumbre
La mansedumbre se expresa en la vida del creyente en la
misma forma que se expresó en la vida de Jesús. Hay varias historias relatadas
en los evangelios donde vemos Jesús en una posición de autoridad absoluta
frente al pecador. Por su posición, Jesús pudo haber condenado al pecador, pero
no lo hizo. En cambio, optó por hablar al pecador palabras de consuelo y
reconciliación. La más famosa de estos encuentros es lo de la mujer adúltera
(Juan 8:2-11). Llevada a Jesús para que él la condenara, en vez de juicio,
encontró misericordia. Jesús le mostró su compasión en toda mansedumbre.
Pudiera haberla condenado, igual como pudiera habernos condenado a todos
nosotros. Pero no lo hizo. Se mostró manso para con nosotros.
Nosotros, por igual, en nuestra conducta personal debemos
actuar con mansedumbre. Aunque tenemos autoridad para denunciar y reprender en
el nombre de Jesús, debemos acerarnos al pecador con sencillez y amor en
búsqueda de la reconciliación. Esto es al final el propósito de asumir esta
actitud frente al pecador, para ganar su alma. Como dice 2 Timoteo 2:24-25:
Porque
el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, y apto
para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si
quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del
lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.
Por esa razón, nosotros debemos mostrar gentileza en
nuestras palabras y nuestras acciones, para que nuestras vidas llegan a ser un Aárbol
de vida@ para
los demás (Proverbios 15:4).
|
15. )Es la mansedumbre una debilidad? Sí/No 16. Explique: _____________________________ ______________________________________________________________________________ 17. Según 2 Timoteo 2:24-25, )por qué debemos ser mansos con los que nos oponen? _______________________________________ __________________________________________________________________________________________________________________. |
V. Templanza
Al final de la lista de las virtudes relacionadas con el
fruto del Espíritu encontramos la de la templanza. Como algunas otras virtudes
en la lista, la templanza no se orienta al otro, sino se orienta hacia el
interior del creyente. Si el Espíritu de Dios mora en nosotros, manifestaremos
la templanza. )Qué
significa esta palabra?
A. La
Naturaleza de la Templanza
La templanza es la capacidad de controlarse a sí mismo en
el poder del Espíritu Santo. Aparece en varias listas de virtudes
cristianas (Tito 1:8; 2 Pedro 1:6). En 1 Corintios 9:25, Pablo la compara con
la disciplina de un atleta, quien se niega para así lograr la corona. Por otro
lado, la falta de la templanza en 1 Corintios 7:9 implica la falta de control
sexual.
El control de sí mismo, que es la esencia de esta virtud
es una parte esencial del mismo evangelio. Tan importante es, que Pablo lo
incluyó en su apologética del evangelio al rey Félix y su esposa Drusila. Allí
se la llama el Adominio
propio.@ Este
dominio propio era el anhelo del mundo antiguo. Todos los filósofos y
religiosos buscaban proveer para sus seguidores el dominio propio. Pero como ya
sabemos a través de las escrituras y otras fuentes antiguas, estos intentos
nunca lograron nada, porque, como dice Pablo, la carne es débil (Romanos
7:14-23). El hombre queda bajo el dominio del diablo, Ahaciendo
la voluntad de la carne y de los pensamientos@ (Efesios
2:3). Esto lo hace imposible que el ser humano se controle, porque responde a
otro dueño. Esta situación lleva al apóstol Pablo a la pregunta angustiada: A)Quién
me librará de este cuerpo de muerte?@ (Romanos 7:24).
La respuesta es dada en el próximo versículo: AGracias
doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro@ (Romanos 7:25). Solo Jesucristo puede
librarnos de la fuerza irresistible del pecado en nuestras vidas. Solo Jesús
restaura en nosotros la capacidad de controlarnos a nosotros mismos. Por eso
llegó a ser parte central del mensaje de Pablo al rey Félix.
B. El
Motivo de la Templanza
La templanza es menos una actividad calculada como una
expresión natural de la presencia del Espíritu de Dios en nuestra vida. Cuando
nosotros somos bautizados, morimos juntamente con Cristo (Romanos 6:5-6). Pablo
hace explícitas las consecuencias de esta muerte: Asabiendo
esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el
cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado@
(Romanos 6:6). La razón por la cual nosotros no estamos más bajo el dominio del
diablo es porque la parte que el diablo dominaba--el viejo hombre o la
carne--murió juntamente con Jesucristo en arrepentimiento y bautismo. Al
morirnos en la carne, disolvemos nuestra obligación con el diablo. En el
próximo capítulo, Pablo lo compara con el matrimonio. Una mujer es obligada a
su esposo solo hasta que él muera. Una vez que muera, la mujer es libre para
casarse con otro. Así también, nuestro compromiso con el diablo viene a través
de nuestra carne pecaminosa y debilitada, pero si morimos a nuestra carne,
somos libres para juntarnos con otro dueño--en nuestro caso, Cristo Jesús.
Cuando pasamos por este proceso de arrepentimiento y
conversión, no nos quedamos en la muerte, sino resucitamos con Jesucristo
(Romanos 6:5) en el poder del Espíritu Santo (Colosenses 2:12). Esta
resurrección nos permite vivir ya no más según los principios de la carne, sino
según los principios del Espíritu de Dios. Fijese bien en la importancia de
estas palabras de Romanos 8:1-4.
Ahora,
pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no
andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del
Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la
carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado,
condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en
nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
La razón por la cual nosotros poseemos la templanza como
virtud es porque ya no vivimos más según
la carne, sino según el Espíritu de Dios, quien mora en nosotros.
C. La
Expresión de la Templanza
Los diez mandamientos terminan con un mandamiento
resumen: no codiciarás. Los demás mandamientos hablan de acciones, mientras el
décimo mandamiento habla de la actitud de corazón. Este último de las virtudes
del Espíritu también da un resumen. Las demás virtudes hablan de actitudes de
corazón mientras este último habla de acción. La expresión de la templanza se
realiza por dos lados. Primero, hay una expresión negativa, es decir, las cosas
que no hacemos. Y después, hay una expresión positiva, es decir, las cosas que
sí hacemos. Entre lo negativo y lo positivo se encuentra la templanza.
Hay varias de estas listas en el Nuevo Testamento que
describen la nueva vida en Cristo Jesús en contraste con la vida anterior. Entre
ellos está la lista de Gálatas 5:19-23, la cual estamos estudiando en este
librito, pero también la de Romanos 12:9-21; Efesios 4:31-32; Colosenses
3:5-25; 1 Tesalonicenses 4:1-12; 1 Timoteo 6:3-11; 2 Timoteo 2:19-26; Tito
3:1-11 y 2 Pedro 1:4-7 (entre otros). Todos estos nos ayudan a entender como se
expresa la templanza en la vida del creyente. Aquí merece ser citada la lista
de Colosenses 3:8-9 y 12-14.
Pero
ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia,
palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros,
habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, . . . Vestíos, pues, como
escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad,
de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportandoos unos a otros, y
perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que
Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas
vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Esta es la perfecta expresión de la templanza motivada
por la presencia del Espíritu Santo en nosotros. Persigamos, pues, salirnos del
control del pecado, el cual es esclavitud, y vivamos en el control del Espíritu
de Dios, porque donde está el Espíritu del Señor, (allí hay
libertad! (2 Corintios
3:17).
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18. )Cómo se define la templanza? _______________________________________ __________________________________________________________________________________________________________________. 19. )Quién nos da la capacidad de controlarnos? _______________________________________ _____________________________________________________________________________ |
Conclusión
Hermanos, hemos llegado al final de los dos estudios
acerca del fruto del Espíritu. El fruto del Espíritu es como el pulso del
corazón. Mientras vivimos, tenemos un buen pulso, fuerte y saludable. Cuando
nos enfermamos, el pulso es débil e irregular. Y cuando desaparece el pulso, ya
estamos muertos. El fruto del Espíritu es el pulso de la vida del creyente. Donde
el pulso del fruto está bueno, el creyente tiene una vida fuerte y saludable. Pero
cuando vemos un pulso debilitado e irregular, ya sabemos que hay enfermedad, y
que hasta la vida puede estar en peligro. Cuando desaparece el pulso del fruto,
el creyente está muerto, y sólo Dios puede levantar los muertos. Procuremos,
pues, tener un buen pulso en nuestro cuerpo, manifestando así la presencia del
Espíritu Santo en nuestro medio.
NOTAS:
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