En 1996 el Partido Popular (PP) accedió al gobierno
y continuó con el programa de privatizaciones comenzado
por el PSOE. Éste incluía la privatización
de las empresas de armamento españolas, que pasaron
a quedar bajo la dirección de la Sociedad Estatal
de Participaciones Industriales (SEPI), que es el organismo
estatal encargado de sanear y consolidar las empresas públicas
españolas, para después traspasarlas al sector
privado. Desde el año 1996 se han privatizado con
éxito algunas de las empresas de armamento
más importantes, como INDRA o CASA.
strong>Bancos
y cajas de ahorro españolas, como Caja Madrid
o Banco Zaragozano, poseen ahora parte del accionariado
de estas empresas, junto con otros bancos, empresas y grupos
financieros europeos, constituyendo así un entramado
financiero complejo e interconectado. No obstante, es un
proceso largo y buena parte de las empresas españolas
continua bajo la dirección del SEPI. Pero incluso
las privatizadas, que continúen siendo españolas,
han de ser autorizadas por el gobierno
para poder exportar material bélico al extranjero.
En
el apartado de las exportaciones no se mejoró mucho
en los primeros años del gobierno popular. Aunque
con el avance tecnológico alcanzado por las empresas,
buena parte de las exportaciones se redirigieron a países
occidentales, como Francia o los EEUU, desde 1996 el gobierno
ha aprobado la exportación, pública o privada,
de material de defensa o de doble uso a países subdesarrollados,
militarizados o poco democráticos, como Singapur
(17.356 millones de pesetas en 1997), Tailandia
(48.000 millones, también en 1997) o Turquía (45.164
millones de pesetas entre 1996-98).
Éste
último paísha mejorado en lo referido a materia
de derechos humanos, si bien la represión desatada
contra la minoría étnica kurda, tanto turca
como iraquí, ha sido espeluznante. El PP, que durante
la última guerra de Iraq, hablaba de la terrible
represión de Saddam al pueblo kurdo, se opuso a la
reunión del Parlamento kurdo en la cámara
del Parlamento vasco porque estaban en juego contratos multimillonarios
con Ankara.
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