T�tulo: Ion Series
Autor: Sunhawk
Traducido por: Darla_La mosca Tete
Categoría: Angst, romance, angst, acci�n, angst y para terminar angst ^_^
Rating: PG
Parejas: Heero+Duo (1x2), Trowa+Quatre(3x4)
Resumen: �Qu� significa para Duo esta nueva misi�n? Dolor, desesperaci�n, sufrimiento, pero sobre todo recordar un pasado que hubiera preferido dejar en el olvido.



* EVASIONES *



"... And in the end you'll just turn me away
Say you forgot to stay that you didn't want to stray
Yes, you'll evade me"

Evasions - Lethanon


As� que, despu�s de todo, no solicit� una misi�n solitaria luego de aquella inc�moda primera vez en la que los cinco permanecimos juntos. Las cosas hab�an mejorado un poco despu�s de la noche en que abandon� la casa. Todav�a no sent�a que pod�a hablar con Heero o Wufei sobre cosas personales y manten�a cuidadosamente mi relaci�n con ellos dos a estrictamente negocios, pero ellos ya hab�an cedido un poco. Quatre y Trowa me aceptaban un poco m�s y me las arregl� para eventualmente desarrollar algo parecido a la relaci�n que hab�a so�ado que todos tendr�amos, al menos con Quatre.

Pensaba en �l un poco como un hermano menor. Realmente no s� porque, �l ciertamente no necesitaba mi protecci�n. El era tan resistente como clavos cuando estaba detr�s de los controles de su Gundam, pose�a de un casi brillante sentido t�ctico; pero de alguna manera parec�a mantener esa... inocencia et�rea. Pienso que era lo que trataba de proteger; es solo que el no hab�a visto algunas de las cosas que yo en el transcurso de mi vida y deseaba mantenerlo alejado de esa clase de horrores.

Los siguientes meses fui empatado, y asignado trabajar, con cualquier combinaci�n posible de nosotros cinco que puedan imaginarse. El peor fue un largo par de semanas donde estaba solo con Heero donde tuvimos que aparentar ser compa�eros de cuarto en un colegio de internos. Pens� que me volver�a loco compartiendo un cuarto con el tipo, compartiendo comidas, haciendo la tarea juntos y nunca puede conseguir ir m�s all� de ese exterior fr�o. Hice mi mejor esfuerzo para ser tan tolerable como me fue posible. Segu�a todas las reglas de la escuela como un buen chico, no me met� en cualquier cosa que pudiera ser considerada un riesgo para la misi�n, dej� mi m�sica en mi Gundam e hice mi mejor esfuerzo para mantener mi boca cerrada. No obstante, de alguna manera, antes de que terminaran las dos semanas parec�a que lo hab�a hecho enfadar m�s all� del punto de congelaci�n, porque �l era incluso m�s fr�o y m�s reservado que cuando hab�amos empezado.

Y por supuesto, no ayudaba en nada que la mayor�a de las noches las pasaba so�ando sobre como el hielo se derret�a en esos fr�os ojos azules. El so�ar que finalmente consegu�a rodear ese exterior y encontrar al hombre apasionado que viv�a dentro.

�Oh c�llense! Estoy muy consciente de que el hielo probablemente est� en todas partes hasta en su coraz�n y si hab�a algo de pasi�n en ese cuerpo probablemente no iba a despertar con un toque de mi mano. Eran sue�os, �Ok? Ya lo s�. Esas dos semanas me ense�aron eso, si no me ense�aron nada m�s.

Incluso la breve misi�n que tuve con Wufei no fue tan dolorosa. Supongo que fue porque no esperaba algo de �l. Pienso que a el le desagradaba tanto como a Heero pero no me molestaba de igual forma. Adem�s, parec�a que de alguna manera me hab�a ganado un poco de respecto de su parte por mis habilidades como piloto y finalmente hab�a llegado al punto en que era cort�s conmigo, si no es que casi amistoso.

Me dirig�a hacia mi m�s reciente misi�n con una confusa mezcla de pavor y anticipaci�n. Se supon�a que iba a reunirme con Heero y Quatre. Nos �bamos a ocultar en los territorios del borde de una ciudad industrial, en alguna parte del oeste medio. Ten�amos una casa peque�a a donde llegar, cerca de dos millas de un almac�n abandonado donde pod�amos esconder nuestros Gundams. Hab�a rumores que ocurr�a algo extra�o en esa �rea y est�bamos all� para determinar de qu� se trataba.

A la vez que estaba deseoso por ver a Quatre otra vez, me las hab�a arreglado para evitar a Heero desde la asignaci�n del colegio de internos y no estaba muy deseoso de estar atrapado en una 'peque�a casa' con Se�or Sensitivo. Supongo que deber�a estar contento de que se trataba de Quatre, como tercer integrante de nuestro peque�o equipo y no Wufei. No pensar�a en sobrevivir si era encerrado con los hermanos Grimm por mucho tiempo.

As� que estaba un poco cabizbajo baj� de mi Gundam, despu�s del aterrizaje y de asegurarlo en el almac�n. Los otros dos Gundams ya estaban all�; de alguna manera Wing parec�a estar reprendi�ndome con la misma expresi�n enojada que su piloto generalmente usa. Resist� el impulso de levantarle el dedo medio. Como si eso hubiera sido muy maduro.

Apenas me estaba formando la pregunta de si alguien iba a recibirme o si iba a tener que descubrir por mi cuenta donde estaba la dichosa casa, cuando escuch� la voz de Quatre y �l corri� para recibirme.

"Hola, Qat!" lo salud� cuando salt� al suelo, encontr�ndolo a la mitad del camino para devolver su breve abrazo.

"Duo!" re�a, "lo lograste, ya estaba empezando a preocuparme. "

Lo sostuve a una distancia del largo de mis brazos y le sonre�, "No hubo ning�n problema. Solo precauci�n."

Entonces alcanc� a ver sobre su hombro a nuestro otro socio y tuve que suspirar; Heero ya estaba mir�ndome con enojo y apenas hab�a llegado. �sta iba a ser una larga misi�n.

"Hola, Heero," lo llam� y el vino hacia nosotros cuando habl�.

"Llegaste tarde." Dijo el antip�tico.

Gir� mis ojos. "cinco minutos y medio, Yuy. Dame un respiro."

�l solo continu� dirigi�ndome esa mirada de enojo y repentinamente, me sent� inexplicablemente inc�modo por mi mano que descansaba sobre el hombro de Quatre y me alej� de ambos, dando la vuelta para recoger mi maleta de viaje.

Sip. Una larga misi�n.

Echando mis cosas sobre mi hombro; volvi� hacia ellos y le sonre�, "Mu�strenme el camino, oh compa�eros de crimen."

Quatre se ri� y fue a recoger sus cosas. Yo lo segu�, por no apreciar la idea de quedarme parado ah� para tener una competencia de miradas con Se�or Mirada-Asesina. Un segundo despu�s, o� sus pasos detr�s de m�.

Caminamos hacia la casa, donde obviamente Heero ya se hab�a instalado y nosotros seguimos sus pasos. Fue una caminata algo inc�moda y no solo debido al aire fr�o de la noche. El pleno invierno no es rival para Heero Yuy. Ese hombre podr�a apagar fuegos con ese helado silencio suyo.

Quatre y yo nos frenamos mucho de hacer conversaci�n durante la caminata; acordando mutuamente que esperar�amos hasta llegar a un lugar en donde podr�amos tener un poco de privacidad.

Cuando las especificaciones de la misi�n dijeron la 'peque�a casa', no estaba bromeando. Un poco desmantelada, la imagen, de un piso con un peque�o patio que estaba principalmente cubierto por suciedad y vecinos que parec�a que no habr�an pesta�eado si hubi�ramos llegado montando un elefante. Era las primeras horas de la ma�ana, y sin embargo no hab�a nadie alrededor para vernos llegar. Mal vecindario; pod�a decirse inmediatamente y decid�a que necesitar�a observar de cerca de Quatre. Me imagino que �l nunca ha visto este lado de la ciudad antes e incluso probablemente no sab�a que significaba el t�rmino 'crack-house'.

Cada nervio que pose� me gritaba que solo caminara a la puerta delantera.

Heero nos llev� adentro y Quatre mir� alrededor con una exclamaci�n de 'oh'. Sonre� entonces y sin pensar, dije, "Bonito lugar que conseguiste, Heero. Me encanta lo que has hecho con el."

Era simple habladur�a; como dije... No hab�a estado alrededor de �l por un rato. Se me hab�a olvidado que a los soldados perfectos no se les permite bromear; creo que hay algo en el Manual de Soldado Perfecto sobre eso. Regla # 16, justo despu�s de la que dice que nunca pueden sonre�r y antes de la que dice que deben tener el abdomen como el de un dios griego.

�l me dirigi� una mirada de enojo, no haciendo caso del comentario e indicando alrededor, "Tenemos electricidad y agua. Los dormitorios est�n en la parte posterior. Voy a hacer la cena."

Con eso, el gir� sobre su tal�n y a abandon� la habitaci�n.

�Que basurero," murmur� Quatre y yo asent� en acuerdo mientras que nos abr�amos paso hacia la parte posterior de la casa. Ech� un vistazo al primer cuarto y me acerqu� a verlo m�s de cerca; no vi ninguna maleta, as� que entr� y dej� mis cosas en una de las camas. El polvo se levant� y sonre� al pensar c�mo Quatre iba a manejar esto.

El volvi� a mi cuarto pocos minutos m�s tarde con una mueca, "espera a que veas el cuarto de ba�o." Se burl�.

"Bueno..." le dije que, "estaba pensando en tomar una ducha antes de ir a cenar..."

"Pues adelante," se ri�, "Yo estoy pensando en no hacerlo hasta que termine esta misi�n."

Saqu� de unas cuantas cosas de mi maleta y entonces, por pensamiento repentino, me dirig� a la cocina.

"Heero," lo llam� desde el umbral, "�te importa si tomo un ba�o antes de cena?"

"Adelante," dijo el sin voltear, "yo ya me ba��."

Bien, eso no tan malo. Aunque claro, �l puede haber estado mirando enfadado y no pude verlo porque me estaba dando la espalda.

"Gracias, hombre," llam�. Siempre intentaba tener en mente que deb�a usar frases cortas y siempre con una estricta cortes�a cuando se trata de Heero Yuy. Nunca pod�a saber cu�ndo algo que dije o hice iba a hacerlo enfurecer.

El cuarto de ba�o no era tan malo, en comparaci�n con otros que he visto en el transcurso de mi vida, pero supongo que para los est�ndares de Quatre, era lo m�s desagradable del mundo.

Hizo lo que deb�a hacer r�pidamente y utilic� solamente agua tibia, por si acaso y volv� a mi habitaci�n cuando estaba listo solo para cepillarme el pelo hacia fuera y vestirme. Es que no hab�a espacio suficiente en el ba�o, apenas hab�a el suficiente para dar la vuelta.

Me puse unos pantalones flojos pero no me puse la camisa hasta que mi pelo dejara de gotear agua por todas partes, saqu� mi peque�o reproductor de MP3 y puse algo de m�sica, cuidando de que tuviera el volumen bajo mientras comenc� la ardua tarea de peinar mi cabello mojado.

Hab�a buscado algo de Emerson, Lake y Palmer despu�s de que cierta joven vendedora en una tienda de comestibles me habl� de su m�sica y en poco tiempo, me perd� en la familiar actividad de desenredar mi cabello y comenc� a cantar suavemente.

�Lend your love to me tonight, don�t ask me who or what is right. I have no strength I cannot fight, just flood my darkness with your light��

Me inclin� sobre la cintura y lanc� mi pelo al frente para peinarlo hacia fuera totalmente, deshaciendo los nudos que se forman debajo.

��Behind this face I am alone, I would give everything I own, to touch you. Just lend your love to me once more, don�t ask me what I came back for... rayos."

Fue entonces cuando vi que la mochila que estaba oculta debajo de la cama frente a la que yo hab�a escogido. Deb� haber sabido que Heero no dejar�a sus cosas al vista de todos. Me congel� por un momento mientras el se�or Lake segu�a cantando sin mi. Me levant�, echando mi pelo hacia atr�s y me di la vuelta para comenzar a recoger mis cosas... entonces vi a Heero de pie en la entrada del cuarto con la expresi�n m�s ilegible que he visto en su rostro. Parpade� como idiota por un minuto y sent� ardor en mi cara. Despu�s me mov� para aplastar reproductor de MP, apagando la m�sica y el repentino silencio era casi ensordecedor.

"Perd�n, Heero," murmur�, asiendo mi maleta y echando mis cosas dentro tan r�pido como me fuera posible. No me quedar�a en este cuarto; uh, uh; de ninguna manera... absolutamente no, "no vi tus cosas."

�l no dijo nada por varios segundos y yo empezaba a preguntarme si una persona podr�a realmente hacer agujeros en otro con solo la mirada.

"Tu no..." comenz� el y despu�s se detuvo para aclarar su garganta, "La cena esta lista."

Despu�s de eso se desvaneci�.

Dej� escapar un suspiro de alivio y saqu� mi trasero fuera de ese cuarto tan r�pido como mis peque�os pies pod�an.

Descubr� que solamente hab�a otro dormitorio, en cual hab�a una sola cama y Quatre ya la hab�a ocupado. Genial; parec�a que terminar�a durmiendo en el sill�n durante toda mi estancia.

Busqu� un su�ter negro en mi maleta y me lo ech� encima al mismo tiempo que me dirig�a a la cocina, no quer�a llegar tarde para algo que el Se�or Reloj At�mico hab�a programado.

Quatre ya estaba sentado en la peque�a mesa de metal, observando de forma dudosa el guisado que Heero les estaba sirviendo. La cocina era algo insignificante y no pude evitar sonre�r a la arcaica estufa que funcionaba con gas. Eran exactamente tres sillas alrededor de la mesa y ninguna de ellas era similar.

Busqu� alrededor y llen� un taz�n con un par de cucharadas del guisado.

Detr�s de m�, me pareci� o�r que Quatre hizo un ruido y volte� a verlo.

"�Qu� tienes, Qat?" le pregunt� al darme cuenta que me estaba mirando fijamente.

"Es que nunca antes te hab�a visto con el suelto." me respondi�. "No te pareces a ti!"

Acomod� un mech�n detr�s de mi o�do nerviosamente, "Es que... ten�a algo de prisa," murmur� y tom� la �ltima silla disponible en la mesa.

Heero estaba comiendo su cena como si fuera su �nico prop�sito, sin levantar la vista; uno habr�a pensado que estaba solo en el cuarto.

Mastiqu� lentamente el guisado, una de las primeras cosas que aprend� en la vida; mientras m�s lento se come m�s lleno te sientes. Si prolongas una rebanada de pan m�s de diez minutos, casi podr�as enga�arte y pensar que has comido dos veces m�s de lo que es en realidad. Tr�gatelo y se habr� terminado antes de que te des cuenta y seguir�s hambriento.

"Sabe bien, Heero," record� decir... cort�smente. �l solamente gru��.

No por primera vez, me pregunt� que rayos hab�a en m� que lo molestaba tanto como que no quisiera soporta mirarme la mayor�a del tiempo. Suspir�.

"�Cual es el problema, Duo?" Quatre pregunt� graciosamente y dese� poder patearme.

"Uhmmm... solo estaba pensando; que ser�a agradable si nuestras misiones fueran en Hawaii o California o en alg�n sitio c�lido de vez en cuando" lo evad�; muy ingenioso, pens�.

Quatre hizo una y asinti� vehemente, "Odio el fr�o." murmur� el y se llev� a la boca otra raci�n del guisado, temblando dram�ticamente.

Me re� de �l y despu�s pens� observarlo m�s detenidamente; tra�a puesto unos pantalones de algod�n y una camisa de vestir, "�No tienes algo m�s caliente?" le pregunt�.

El agach� su cabeza un poco apenado, "No tuve tiempo para empacar nada m�s; tuve que traer lo que ten�a conmigo entonces."

No �ramos de tama�os muy diferentes, creo que soy un poco m�s delgado que �l y puede que sea media pulgada m�s alto que �l pero seguramente mi ropa le quedar�a bien, "Voy buscarte algo entre mis cosas despu�s de cenar." Le promet�, "Creo que puedes usar de mi talla."

Me lanz� una mirada de agradecimiento y me di cuenta de que deb�a sentirse realmente inc�modo. La casa estaba bastante fr�a.

Me olvid� por un segundo de la persona que estaba sentada enfrente de nosotros y abr� mi boca para preguntar si Heero ten�a algo que pudiera donar para la causa. �l era un poquito m�s ancho de hombros que yo o Quatre pero... no �ramos tan diferentes de talla. Entonces parpade� al verlo. �l estaba sentado all� vistiendo �nicamente pantalones y una playera sin mangas.

"Chin, Heero!" dije sin pensar, "�No tienes fr�o?"

Podr�a jurar que sus mejillas se colorearon un poco y �l encogi� un hombro sin mirar arriba, "El fr�o es irrelevante."

Si Trowa o Quatre hubiera dicho eso, me habr�a re�do sonoramente y los habr�a acusado de que olvidaron empacar ropa de invierno. Pero �ste era Se�or Siempre Listo, de quien estabamos hablando, as� que me guard� mis teor�as para mi.

Agach� mi cabeza y sal� cojeando por la simple raz�n de que sab�a lo que era correcto y murmur�, "Quieres que busque si tengo algo m�s caliente que puedas usar?"

�l realmente alej� la mirada de su taz�n por un momento pero solo dijo, "Estoy bien as�." Hubo una peque�a pausa silenciosa y luego, "Te lo agradece de todos modos."

Casi me atragant� con mi cena. Ech� un vistazo hacia el pero ya estaba nuevamente concentrando su atenci�n en su comida. Atrap� a Quatre del otro lado de la mesa parpadeando r�pidamente a nuestro compa�ero estoico y compartimos una sonrisa.

Quatre y yo insistimos en lavar los platos y Heero volvi� a su cuarto inmediatamente despu�s de que termin� de comer.

"Creo que estoy progresando, Qat." Le susurr� mientras yo lavaba y �l secaba los platos, "Sobreviv� la cena completa sin que el me gritara!"

Quatre se ri� y me empuj� en las costillas. "No te conf�es; luego te descuidas y pierdes brazo o algo."

Me re� tambi�n y le pas� un taz�n lavado. "�C�mo est�n todos?" No hab�a visto a los otros por un tiempo.

�l dej� que su voz se alzara un poco m�s de lo normal mientras convers�bamos agradablemente sobre sus misiones recientes y donde hab�a estado. �l hab�a estado en el espacio por un tiempo y yo lamentaba mi ausencia ah�. Yo hab�a hecho un peque�o trabajo de infiltraci�n y �l se quej� de tener pocas habilidades en esa �rea. �l me inform� su �ltima reuni�n con Wufei, haci�ndome saber as� que el estaba bien o al menos lo estaba hace una semana. No hab�a visto a ninguno m�s recientemente que �l y no me fue posible darle la informaci�n que sab�a que el deseaba secretamente.

"Estoy seguro que Trowa est� bien," murmur� suavemente cuando acabamos con los platos, con una sonrisa intencional en mis labios.

�l me mir� parpadeando por un segundo y se sonroj� del rojo m�s oscuro que haya visto en mi vida. Por un momento pens� que iba a desmayarse.

"Duo!" exclam�, obviamente sorprendido, "�Como supiste... Quiero decir... No..."

Me re� de �l y tom� su barbilla para empujarla poder cerrar su boca.

"Porque resplandeces siempre que �l entra en la habitaci�n," le dije con una sonrisa perversa.

"No te atrevas a dec�rselo a nadie!" �l estall� de pronto y sus ojos crecieron con terror.

Me sent� mal; realmente no me hab�a dado cuenta que �l pensaba que era un secreto tan oscuro, "Lo siento, Quatre," le dije, "No deb� haber bromeado al respecto... es solo que yo cre� que... ustedes dos deber�an estar juntos... yo..."

Repentinamente me sent� apenado, agach� mi cabeza y por fin me qued� callado. �l solo se qued� ah� de pie y sigui� observ�ndome.

"�No crees que soy... una clase de monstruo?" dijo �l y mov� mi cabeza para mirarlo a los ojos.

"�Por qu� rayos querer a alguien te convierte en un monstruo?" Gru��, m�s agresivo de lo que hab�a planeado.

Alivio puro apareci� en su rostro y repentinamente me encontr� con envuelto con los brazos de Quatre alrededor de mi cuello.

"Estaba tan asustado de que si usted lo descubr�an... lo pens� algunas veces... pero no..." ahora era su turno para no encontrar las palabras correctas.

Le devolv� el abrazo por un momento, la verdad sea dicha, solo gozando del contacto con otro ser humano pero entonces me separ� de el y lo gui� hasta sentarnos a la mesa.

"Qat." Le dije que seriamente, "no tenga idea de c�mo lo vayan a tomar los dem�s pero Yo no tengo ning�n problema con eso."

�l se mordi� los labios por un momento, "Antes de conocer a Trowa," me confes� suavemente, "nunca pens� al respecto de una forma u otra. Solo asum� que no hab�a conocido a la chica adecuada todav�a."

Me re� y puse mi mano sobre la suya, "Nunca so�aste que no hab�as conocido al chico adecuado todav�a, eh?"

�l se sonroj� otra vez y su quijada se movi� por un minuto pero no dijo nada.

Sab�a lo que se estaba muriendo por preguntarme y no sab�a como. Lo pens� por un momento, intentando pensar c�mo ponerlo en palabras.

"Escucha," le dije y el volumen de mi voz baj� un poco m�s, "No estoy muy seguro de creer en... eso de homosexual y heterosexual... creo que cuando encuentras esa... persona con la que estas destinada a compartir tu vida; no importa en qu� paquete vienen." Frunc� el ce�o y mir� hacia la nada por un minuto, intentando hacer que las palabras salieran, "yo no pens� que era... quiero decir, siempre pens� que era heterosexual hasta que..."

Ech� un vistazo a Quatre y descubr� que estaba sonri�ndome como un mani�tico y tuve un horrible presentimiento de que hab�a dicho demasiado.

"Tu tambi�n resplandeces, o algo." me dijo con voz suave y entonces su sonrisa desapareci�, "o... sol�a resplandecer... antes de..." guard� silencio entonces y volte� a verme con la mirada m�s afligida en sus ojos.

No me ruboric�. Me puse blanco como hoja de papel; estoy seguro de eso porque Quatre parec�a asustado y tom� mi brazo.

"Duo?" �l susurr�, su voz llena de preocupaci�n.

"�Na... nadie m�s sabe, verdad?" apenas pod�a escuchar mi voz.

El solo movi� su cabeza de un lado a otro y entonces record� respirar.

"El me matar�a y dispersar�a las piezas de mi cuerpo de aqu� al cintur�n de asteroides," le advert� y logr� sacar una peque�a, triste sonrisa de Quatre.

"Al principio pensaba que..." �l comenz� y despu�s que se detuvo, mir�ndome con esos grandes ojos azules, "pero entonces �l comenz� a ser tan... perro... contigo..."

�l se sonroj� por haber usado esa palabra casi ofensiva y yo me re� de �l.

Sacud� mi cabeza, "No... no hay absolutamente nada m�s en el coraz�n de ese hombre para m� m�s que odio, hecho y derecho. Sin duda alguna."

Su rostro mostr� depresi�n y por un segundo pens� que iba a llorar, yo lo observ� confundido. �"Qat? Cu�l es el problema?"

"Al ver la manera en que �l te trata... me aterro de pensar que Trowa pueda reaccionar como �l si llega a descubrirlo..."

�l se ve�a tan vulnerable, mostrando la sombra de mi propio dolor en su cara, que lo empuj� hacia m� y lo dej� apoyar su cabeza en mi hombro, frotando mi mano sobre su espalda lentamente de arriba a abajo.

"Trowa no es as�," le dijo firmemente, "no puedo saber si �l esta interesado o no... pero lo conozco bastante bien como para saber que �l nunca actuar�a... as�."

�l asinti� contra mi hombro, "yo tampoco lo creo... pero..."

"Solo porque mi coraz�n fue lo suficientemente est�pido como para decidir que iba a obsesionarse por el Se�or Glacial no significa que tienes que estar asustado," le susurr�, personalmente aterrado de que no estuvi�ramos manteniendo nuestras voces lo bastante bajo.

�l se separ� de mi y me vio directamente, "No entiendo c�mo lo soportas." �l suspir�, "Me matar�a si Trowa me tratara de la misma forma en que Heero te trata."

Yo sonre�, aparentando ser valiente. "Estoy comenzando a pensar en 'baka' como un t�rmino afectivo."

�l trat� de sofocar su risa con su mano y de esa manera termin� eficientemente ese tema de conversaci�n.

�l se tranquiliz�. "Duo... estoy tan feliz de que hayamos platicado; realmente me ayud�."

Le sonre� con agrado. "Lo hizo; verdad?" acord�.

Entonces fui a conseguir mi maleta de donde la hab�a dejado en el cuarto de ba�o. El su�ter que tra�a puesto era el m�s caliente que ten�a y me lo quit� e hice que �l se lo pusiera.

"Pero Duo..." �l se opuso, luciendo culpable.

"no te preocupes por eso," le asegur� y encontr� otra camisa para mi, una de algod�n, no tan caliente como la otra pero por lo menos largo ten�a mangas largas, "Estoy acostumbrado al fr�o. No me molesta de la manera que a ti."

�l tom� el su�ter, y tambi�n un par de pantalones gruesos, y finalmente se fue a su cuarto. Como hab�a esperado, �l asumi� que yo ir�a al otro dormitorio con Heero. Esper� hasta estar seguro de que �l no volver�a a salir de su habitaci�n por la noche, y entonces me acomod� en el sof�, usando mi maleta como almohada.

Sobrevivir una cena sin que me gritara no era suficiente para darme el valor suficiente para intentar y montar un asalto en esa puerta cerrada. Yo no quien tiene tendencias suicidas.

Pero por ma�ana realmente deseaba que hubiera pensado en empacar una s�bana; me estaba congelado ah�.

Soy un madrugador; es un viejo h�bito de las calles, as� que antes de que Quatre estuviera despierto y listo yo ya ten�amos mi maleta escondida y no hab�a indicios de donde hab�a pasado la noche.

Fui a explorar en la cocina, encontr� algunas patatas y sobras de carne que Heero no hab�a usado en el guisado comenc� a preparar el desayuno.

Quatre lleg� primero, tra�a puesta mi ropa y estaba bostezando, y solo puso la mesa mientras yo terminaba de cocinar.

Heero no sali� hasta justo antes de que estuve listo para ponerlo en la mesa; yo estaba bastante seguro que �l me estaba evitando.

Le ech� un vistazo a Quatre, y luego a m� y frunci� el ce�o levemente antes de sentarse a la mesa. Algunas veces el simplemente cansaba de intentar descubrir que estaba pasando por su cabeza.

�l tra�a puestos sus pantalones vaqueros y una playera lisa. Me mord� el labio un poco antes de reunir el valor para ofrecerle una de mis camisas otra vez.

"Heero... Tengo algunas camisas de manga larga si quieres te puedo prestar..."

"Te dije que estoy bien" me dijo seriamente y me olvid� de el encogiendo mis hombros mentalmente. Al demonio con �l.

Quatre frunc�a el ce�o viendo a Heero como si estuviera a punto de atacarlo con ambas manos; atrap� su vista y le di una mirada amenazadora. Todo lo que necesitaba era que Quatre comenzara a rega�ar a Heero. Entonces terminar�a asesinado por intentar salvar el trasero de Quatre.

Termin� de servir el desayuno y cambi� la conversaci�n hacia la misi�n. Ese siempre es un tema seguro con Heero Yuy.

As� que comimos nuestro desayuno y pasamos la siguiente hora revisando los objetivos de la misi�n y la poca informaci�n que hab�a disponible.

No ten�amos mucho con que trabajar; un informe de un esp�a dentro de la organizaci�n de Oz que hab�a algo encubierto en esta �rea. La proverbial aguja en el pajar.

"Bien, no vamos a encontrar nada si solo nos quedamos aqu� sentados." Me aventur� a decir por fin.

"Estoy de acuerdo," dijo Quatre, "Tenemos que salir a donde podamos hacer contacto... conocer gente."

La perspectiva de �l vagando alrededor de esta vecindad solo casi congel� la sangre en mis venas. Me olvid� de la misi�n por un minuto y volte� hacia �l.

"Esc�chame; Qat..." comenc�, intentando descubrir c�mo decirle esto sin lastimar sus sentimientos; "He estado tratando de hablarte sobre eso..."

�l volte� y me mir� con el ce�o fruncido.

"Esto no es... la clase de lugares en la que acostumbramos quedarnos." No quer�a excluirlo dici�ndole 'Eres', "La mayor�a de la gente que vamos a encontrar aqu� son... traficantes y prostitutas y cosas as�."

No estoy seguro de cual de los dos se ruboriz� m�s.

"Necesita ser muy cuidadoso por aqu�" baj� la vista y mir� mis manos, me sent� mal; como si le estuviera diciendo que el no pod�a hacerlo solo pero no sab�a de que otra forma decirlo. "Realmente no deber�as salir sin uno de nosotros..."

Entonces mir� a Heero. En verdad lo mir� con mi cabeza pensando en el escenario de la 'calle '.

"Oh Dios... ustedes dos van a destacar como pulgares enrojecidos," se me sali� antes de que tuviera la oportunidad de cerrar mi boca.

Heero luc�a enfadado, Quatre luc�a confundido.

"Duo... No entiendo, "Quatre dicho.

Heero no dijo nada.

Me levant� y camin� a ver por la ventana, d�ndole la espalda a ambos, intentando fingir que no estaba hablando con nadie en particular.

"Miren," dije con un suspiro pesado, "yo crec� en lugares como... este. Yo s�... de qu� estoy hablando. No hay nada fuera de esta puerta sino depredadores... y presa. Tu eres una o la otra. Eres una amenaza o est�s en peligro. Y si eres considerado como una gran amenaza entonces estas en otra clase de peligro."

Me di la vuelta y mir� al cara dura de Heero. "Tu eres un depredador. Pareces un maldito polic�a encubierto."

Volte� con Quatre. "Tu eres presa. Pareces ser una marca f�cil."

Demonios; ahora los dos estaban enojados conmigo.

"Perd�n... no se de que otra manera explicarlo. Vamos a atraer todas clase de atenci�n cuando salgamos."

Fue el silencio m�s largo y fue Heero quien me sorprendi� al romperlo.

"�Y tu que eres?"

Parpade� mientras volteaba a verlo, sorprendido por la pregunta, "Presa con filo," le dije antes de que tuviera la oportunidad de pensar al respecto. "No soy una amenaza sino que entiendo las reglas de la selva."

�l solo se sent� y me mir� fijamente. No era necesariamente un mirada de represi�n pero me hizo sentir como si me estuvieran desnudando hasta los huesos, pesando y midiendo.

"Entonces tu debes ser quien salga a investigar" dijo �l y eso me dej� aun m�s confundido.

No estaba seguro si deber�a sonre�r o fruncir el ce�o. La mitad de m� estaba flotando un Pie sobre la tierra por la mera implicaci�n de que �l posiblemente, tal vez, confiaba en mi para saber de lo que estaba hablando. Mientras que la otra mitad me preguntaba qu� rayos acabo de hacer.

"Heero!" grit� Quatre, "si todo es tan peligroso all� afuera, no puede permitir que vaya solo!"

"�l es... el experto aqu�," Heero dijo suavemente y yo estaba tan ocupado en ese momento intentando decir si eso hab�a sido una observaci�n despectiva, que no alcanc� a escuchar lo siguiente que dijo Quatre.

"... �Maldici�n! Est�s dejando que tus sentimientos personales contra Duo..." estaba realmente enojado.

"Qat!" Lo interrump� r�pidamente, asustado de lo que pudo estar a punto de decir. Baj� mi voz cuando tuve su atenci�n.

"Lo siento..." le dije, "No estoy tratando de decir nada contra tus habilidades. Si fu�ramos a una reuni�n pol�tica o... o si se tratara de una situaci�n de negociaciones; t� ser�as el hombre indicado. Pero... esto es diferente. Esto est� fuera de tu experiencia; eso es todo."

�l reflexion� al respecto, me lanz� una mirada de resentimiento y finalmente dijo, "No creo que sea seguro salgas t� solo."

"En realidad voy a atraer menos atenci�n si voy yo solo," le asegur�.

�l dirigi� esos ojos azul claro hacia Heero otra vez y me sent� aliviado simplemente por no tenerlos sobre m�.

"Solo quiero dejar en claro que estoy totalmente en contra de esto," hizo una mueca, "�y que se supone que vamos a hacer nosotros? �Sentarnos aqu� mientras Duo hace todo el trabajo?"

"Planeo hacer un trabajo de reconocimiento cuando oscurezca cuando la probabilidad de encontrarme con..."

Me re�. No fue mi intenci�n y maldecido sea si no ten�a los ojos de ambos sobre m� otra vez.

"Uhmmmm... Heero," agach� mi cabeza, "Despu�s de que oscurece es cuando las cosas comienzan a moverse en una vecindad como esta. Te ir� mejor si esperas hasta las tres o cuatro de la ma�ana."

Recib� el ligero alzamiento de una ceja y un gru�ido. Lo que tom� como aceptaci�n de la informaci�n.

Decid� detenerme mientras estaba a la cabeza, "Voy a ver si puedo reunir una vestimenta apropiada," y fui a conseguir mi maleta.

No ten�a prisa; no ten�a caso salir por horas todav�a. Aunque supongo podr�a encontrar alg�n lugar donde comprar ropas m�s calientes para ellos dos mientras esperaba a que la vida de la calle comenzara.

Saqu� mi ropa y vi lo que ten�a, intentando decidir qui�n iba a ser esta vez; mi personaje Max no era el adecuado para esta clase de situaci�n. Supon�a que terminar�a actuando como Dodger el vendedor o Helio el puto. Preferir�a ser Dodger; porque ni siquiera me gusta Helio. Finalmente conclu� que no ten�a la ropa correcta para ninguno de los dos. Vi al reloj; casi las diez. Probablemente podr�a encontrar alg�n lugar donde comprar algo de ropa y conocer la vecindad un poco antes de que hubiera m�s movimiento. Busqu� entre mis reservas y encontr� bastante dinero para comprar lo que necesitaba y un poco m�s.

"�Qu� est�s haciendo?" escuch� a Heero detr�s de m� y di vuelta para encontrar a mis compa�eros observ�ndome con curiosidad. M�s bien, Quatre me miraba con curiosidad. Heero solo me miraba.

"Necesitamos algunas cosas," le dije, colocando el dinero en mi bolsillo delantero, "Voy a salir."

"Duo," Quatre se acerc� a m� con algo en su mano, "Heero y yo discutimos sobre eso de que salgas solo. Todav�a no estoy feliz al respecto y decidimos que al menos debes usar un micro."

Me puse de pie y vi lo qu� tra�a, "�Tienen equipo de vigilancia?"

"Un poco," admiti� Heero y tuve que aguantarme las ganas de preguntarle qu� m�s nos estaba ocultando.

Mir� al peque�o micr�fono que Quatre puso en mi mano. Era solo un transmisor; as� que no podr�an hablar conmigo. Era realmente una obra de arte; lo reconoc�a y sab�a que alcanzar�a un radio de alrededor de una milla.

Le sonre� a Heero, "Estoy impresionado."

Y claro, solo recib� un gru�ido de respuesta.

Lo pens� por un momento, considerando la posibilidad de que me atraparan con esta cosa contra el estr�s en el que la misi�n causando a Quatre.

"De acuerdo," dije finalmente, me quit� la camisa, saqu� mi estuche de reparaci�n y proced� a deshacer la costura del cuello. Acomod� el peque�o transmisor dentro y lo cos� de nuevo.

"Ya est�." Levant� una ceja hacia Quatre mientras volv�a a ponerme la camisa, "�Feliz?"

"No realmente," se quej�, "Pero supongo que es algo." Entonces se volvi� hacia Heero, "Pru�balo," le dijo seriamente.

Heero fue a su cuarto sin decir una palabra y le di un momento antes de que comenzar a decir, "Probando... probando... probando..." como si fuera un robot.

�l sali� un momento despu�s y asinti� una vez, entonces me call�.

De repente se me ocurri� algo, y volte� hacia Quatre, "Ahora esc�chame... en la calle escuchas muchas conversaciones que parecen... serias, pero no lo son. La gente te presiona. Te ponen a prueba. No debes asustarte a menos que..." lo pens� por un minuto, "a menos que comience a hablar en japon�s. �Entendido?"

�l asinti� y de alguna manera esto pareci� molestarlo aun m�s. Eso era precisamente la raz�n por la que se lo comer�an vivo fuera de esta peque�a casa; todo lo que sent�a estaba escrito en su cara con llameantes letras de seis pies de altura.

"Tengo que ense�arte a jugar p�ker." murmur� y tom� mi chaqueta dirigi�ndome a la salida.

Los dedos de Quatre detuvieron mi brazo, "ten cuidado," dijo.

"No te preocupes," le dije, "Ahora vuelvo."

Entonces sal� a la calle y alzando el cuello de mi chaqueta contra el viento. Maldici�n, odio el fr�o.

La casa a al este de nosotros estaba cerrada pero uno pod�a darse cuenta de que alguien hac�a uso de ella, "Parece que tenemos ocupantes ilegales en la puerta de al lado," les dije y continu� avanzando, dejando que mis ojos observaran todo. Ya que estaba aqu� podr�a pasarles un poco de informaci�n.

"Quita esa mirada, Heero," me re�, "Mucha gente de la calle hablan solos... no es nada malo."

"Mant�nte lejos de la tercera casa de nuestro lado de la calle," le advert�, pensando en el plan de Heero de salir, "Por lo que se ve tienen pitbulls. Si entras en ese patio y no saldr�s completo." Estoy seguro de que pod�an escuchar los ladridos en el fondo. Tembl�; hab�a visto peleas de perros antes.

"Criaturas repugnantes," murmur�, "Prefiero un Golden Retriever o un Pastor Alem�n cualquier d�a."

Guard� silencio y me concentr� en avanzar; Dios han pasado a�os. Agach� mis hombros y pegu� las manos a mis bolsillos e intent� dejar de caminar como un soldado. Conf�ndete con ellos, Maxwell; me record�. Deja de andar a trancos. Despu�s de que algunos minutos record� sacar mi mano de vez en cuando para limpiar mi nariz. Inofensivo... piensa en lo inofensivo.

"He pasado mucho tiempo con ustedes..." murmur�, pensando en Quatre agachado sobre el receptor all� en la casa, "Esto es m�s dif�cil de lo que recordaba."

Busqu� en mi memoria, formando una imagen mental de la persona que pretend�a ser. Lo recordaba como si hubiera sido ayer; Ganor... su nombre era Ganor. Todos lo llamaban Gimpy porque caminaba de una manera que parec�a que cojeaba. Todav�a pod�a escuchar su voz en mi cabeza. Pude imitar su forma de andar durante la siguiente media cuadra.

"Mejor," murmur�, practicando su forma de hablar, "No te atrevas a llamarme Gimpy en mi cara... mi nombre es Ganor. G. A. N. O. R.," dije, de la misma forma que �l lo hac�a. Siempre pens� que probablemente esa era la �nica palabra que sab�a deletrear.

Ganor caminaba y actuaba como si fuera el due�o de todo pero todos sab�an que no era nadie y le prestaba poca atenci�n. La mayor�a de la gente pensaba que estaba loco.

"Que raro..." dije a nadie en particular, "Una vieja casa gris, con un antiguo p�rtico tiene puerta nueva.�

Continu� de esa manera, actuando como Ganor mientras avanzaba hacia el �rea comercial. Murmurando y comentando, indicando las cosas que destacaban en mi mente como algo extra�o, como el coche que parec�a demasiado bueno para la casa frente a la que estaba estacionado y la otra �nica persona que vi el movi�ndose tan temprano.

Las casas fueron reemplazadas por edificios varias calles despu�s y comenc� a pasar por bares y negocios. Algunos de ellos cerrados; pocos estaban abiertos. Tuve que caminar cinco cuadras hasta que finalmente encontr� un almac�n donde vend�an ropa de segunda mano.

Entr�, husmeando y frotando mi nariz, que realmente estaba un poco l�quida por el fr�o.

La vendedora levant� la mirada para darme un vistazo de valoraci�n, consider�ndome como de ning�n inter�s luego volvi� a su revista Playgirl. No me tom� mucho tiempo encontrar donde estaba la mejor ropa y comenc� a revolverla en busca de algo que me sirviera de atuendo para la 'tarde'. Hab�a decidido que probablemente me ir�a mejor como Helio, a pesar de mi desagrado... pero no hab�a visto muchos lugares en donde Dodger podr�a manejar su comercio.

Tom� un par m�s su�teres y una chaqueta adicional porque no pensaba que Quatre tuviera una y avanc� encorvado hasta la caja.

La vendedora levant� la vista me lanz� una mirada de desprecio.

�Que es esta cosa en la chaqueta, tiene un agujero" gimote� y ella solamente gir� los ojos.

"Por eso es que se llama almac�n de segunda mano, cari�o. Sup�ralo."

"No voy a pagar el precio completo por una chaqueta que tiene agujeros."

Ella volvi� a su revista, "Entonces d�jala, dulzura."

"Vamos, hombre." Gimote� un poco m�s y frot� mi nariz otra vez, con eso llam� su atenci�n y dej� que mi mano temblara mientras la volv�a a poner dentro de mi bolsillo. "No tengo mucho dinero... y necesito ahorrar un poco..."

Ahora ten�a toda su atenci�n y su actitud cambi� por completo. El dinero que ella ganaba por la ropa era para alguien m�s. El dinero que ella hac�a de vender... otras cosas bajo el mostrador era todo suyo.

��Cu�l es el problema, dulzura? Pareces un poco desorientado." La condolencia en su voz no era real en lo absoluto.

Agach� mi cabeza y al lado, de la misma manera que recordaba haber visto al verdadero Ganor hacerlo. "Necesita la ropa pero no tengo mucho efectivo..."

"Bueno..." sus ojos nunca dejaron el m�os y me forc� a temblar, "Quiz�s podamos arreglar algo si est�s interesado en comprar algo m�s."

Le di una mirada hambrienta y comenzamos a hacer negocios. Ella tuvo cuidado de no mencionar ninguna cosa por su nombre, pero una peque�a bolsa apareci� en el mostrador al lado de mi pila de mercanc�a leg�tima. Obtuve un muy buen precio por la ropa.

Sal� del almac�n con un par de bolsas de pl�stico llenas de ropa que tendr�an que ser lavadas y algo m�s guardado en el bolsillo de mi chaqueta.

Dej� escapar un suspiro de alivio cuando estaba a un par de cuadras de distancia, "Dios m�o," se me sali�, olvid�ndome por un segundo de que Heero probablemente estaba sentado junto con Quatre, "Esto acaba de traer de vuelta una caja llena de mierda que preferir�a no recordar nunca."

Deliberadamente volv� a la casa utilizando una ruta diferente y continu� mi letan�a de observaciones mientras avanzaba.

"Hay algo extra�o aqu� en la quinta calle. Un edificio que parece demasiado nuevo. Algo no est� bien sobre �l... parece como si alguien intentara hacerlo parecer antiguo."

Ya era mediod�a y se pod�a ver m�s gente. Me desvi� una vez m�s de la ruta que me hab�a prepuesto tomar porque encontr� con un peque�o grupo de malandrines bloqueando la esquina de la calle. 'Malandrines' y �en una esquina' usualmente significaba aburridos. No estaba bastantes aburridos para caminar dos cuadras y seguirme.

Estaba poni�ndome nervioso estando tan cerca de mi meta y descubr� que estaba habl�ndole a Quatre mientas me abr�a paso entre los obst�culos, sorprendido de la rapidez en que volv�an mis viejos instintos.

"Un poco de sabidur�a callejera, Qat. Nunca vayas a donde no tengas al menos tres v�as de escape," fui incitado a decir mientras contemplaba y rechazaba entrar a un callej�n para acortar mi ruta.

Llegu� a la esquina a solo dos cuadras de distancia de la casa y tuve que decidir entre ir por el norte o sur de la calle. En el norte, el due�o de los pitbull estaba afuera en su patio delantero. El tipo parec�a estar tranquilo y no estaba haciendo nada, pero ten�a a uno de sus perros con �l. En el lado sur hab�a un par de b�ndalos sentados en el cofre de un coche pas�ndose entre ellos un cigarrillo, riendo escandalosamente.

"Genial," murmur�, "Malo o peor. Ok... vamos a decidir bas�ndome en las reglas que aprend� siendo ni�o; nunca antes me han fallado. Regla n�mero dos, Qat... los m�s callados son los que te dan m�s problemas."

As� que me qued� con el lado sur y tuve que soportar algunos gritos de los tipos que estaban demasiado rolados como para levantar sus traseros y causarme alguna molestia.

Llegue al porche de la casa con ese punto entre mis hombros pic�ndome como un hijo de una perra y forz�ndome a no salir corriendo.

Hab�a estado fuera de las calles por mucho tiempo, me hab�a olvidado de la constante tensi�n, sab�a que tendr�a problemas para dormir esa noche por los monstruos mi infancia me estar�an cazando en la obscuridad.

La puerta se abri� frente a mi cara antes de que tuviera oportunidad alcanzarla y Quatre me empuj� hacia dentro, tropez�ndose sobre el mismo intentando hacerme preguntas. Me re� de �l, un poco de esa tensi�n desapareci� ahora que estaba bajo techo.

"D�jame poner a remojar esta ropa en la ba�era y entonces nos sentamos y platicamos."

�l me dio una mirada de desconcierto y frunci� el ce�o un poco, "pero Duo... acabas de comprarla..."

"Y probablemente est� llena de bichos por el lugar de donde vienen," le dije y sus ojos se abrieron como platos. Pas� por un lado de Heero camino al ba�o y le sonre�, a�n lleno de adrenalina.

"Si tienes un mapa del �rea, puedo marcar algunas cosas que deber�amos revisar."

"Nos vemos en la cocina," dijo y mi sonrisa se hizo m�s amplia. �No hab�a habido ninguna mirada de odio acompa�ando esas palabras!

Llen� la tina con agua caliente y vert� una generosa cantidad del detergente m�s fuerte que pude encontrar. Para cuando llegu� a la cocina, Ganor hab�a desaparecido por completo y pude sentarse junto con ellos como Duo.

Cuando Heero extendi� el mapa, pude ver que �l ya hab�a marcado el lugar con los perros y a decir verdad, me sorprendi� que haya considerado mis observaciones relevantes como para tomar nota de ellas. Repas� todo lo que hab�a notado y marqu� algunas cosas en el mapa. Heero realmente me hizo un par de preguntas y me odi� a mi mismo por la c�lida sensaci�n que me daba el tener su atenci�n.

Heero decidi� que quer�a investigar la casa con la obvia puerta nueva y el edificio en la quinta calle; posiblemente esa misma noche.

Cuando terminamos de hablar sobre nuestros planes, Quatre salt� sobre m�, "�Qu� fue lo que pas� en el almac�n de ropa? �Qu� hizo que la vendedora cambiara su actitud tan repentinamente?"

Me re� un poco, "Acabas de escuchar tu primera venta de droga, Qat."

"Pero..." �l farfull� y yo me re� aun m�s y le expliqu� sobre como era m�s dif�cil levantar cargos si el vendedor nunca realmente realiza una oferta verbal. Le mostr� las bolsas y me maravill� otra vez de cuan sabio e inocente pod�a ser al mismo tiempo.

Sent� algo de frialdad en el aire y ech� un vistazo hacia Heero para descubrir que me observaba de una manera muy extra�a, "�Qu� planeas hacer con eso?" me pregunt� con un tono de voz que no hab�a escuchado antes y tuve problemas para entender por que.

"Depende," le dije suavemente,�Si tengo que salir actuar como Dodger... Podr�a intentar venderlo como parte de mi actuaci�n. Si tengo que ser Ganor otra vez... Dios no lo permita... probablemente solo lo llevar� como elemento. O si no se va por el retrete."

Hubo un cambio sutil en sus facciones pero estaba m�s all� de m� capacidad el poder entenderlo la mayor parte del tiempo.

Quatre estaba confundido otra vez, "Dodger? �Ganor? Duo... no entiendo."

"Mis personajes," le dije, "son identidades falsas."

"�Ya las tienes inventadas?" me mir� con un poco de incredulidad.

"Hace m�s f�cil la personificaci�n cuando necesito ser alguien m�s en poco tiempo," le expliqu� y �l solo movi� su cabeza de un lado a otro.

"�Qui�n vas a pretender ser estar esta noche?" pregunt� finalmente.

Agach� mi cabeza y frot� la parte posterior de mi cuello, un poco apenado, "Desafortunadamente; despu�s de lo que vi... pienso que voy a tener que ser Helio."

"�Helio?" Heero pregunt� frunciendo el ce�o.

"Uhmmm... s�. Heliotrope... Helio. �l es... un puto."

Es hizo que Quatre diera un peque�o salto y luego se ruboriz� hasta un rojo brillante. Heero ten�a esa expresi�n ilegible otra vez y yo suspir�. Ten�a la impresi�n de que yo comenzaba a parecerle demasiado extra�o.

No hice caso de lo que no pod�a entender y volv� mi atenci�n a Quatre, "No te preocupes, Quatre... No planeo tomar alg�n... cliente. Solo me da la oportunidad de conversar con mucha gente."

"Pero..." y su color pas� un tono m�s brillante de rojo, "No arruinar�as tu disfraz si... quiero decir, que tal si alguien... "

Me re� ruidosamente. "Solo tienes que darles un precio exagerado y siguen su camino."

�l no parec�a convencido y me acerqu� a acariciar a su mano. "No te preocupe tanto... hay mucho de donde escoger all� afuera... no hay ninguna raz�n para molestarse con una flacucha, insignificante rata de calle."

�l parpade� y su boca se abri�. "�Est�s bromeando? Duo, tu eres..." y entonces su boca se volvi� a cerrar. No estoy muy seguro de qu� hab�a comenzado a decir pero nuevamente estaba rojo y nunca termin� de decirme.

Finalmente decid�a que ya hab�a sido suficiente de la sesi�n de preguntas y respuestas. "Voy a lavar la ropa." Y sal� del cuarto.

Enjuagu� la ropa nueva y estoy bastante seguro de que vi algunas cosas muertas irse en remolino al drenaje. Les quit� el agua lo mejor que pude y las saqu� afuera para que se congelaran hasta secarse.

Con suerte, estar�n listos para la tarde.

Cuando volv� a la casa, Heero estaba en el sof� trabajando en su computadora port�til y Quatre estaba haciendo el almuerzo.

Pas� a Heero y fui a sentarme en la cocina para hablar con Quatre mientras �l trabajaba. No ten�a sentido arriesgar mi suerte con Se�or Misi�n; si no ten�a cuidado, se me olvidar�a y terminar�a cruzando cualquier cosa que sea esa l�nea que solo �l pod�a ver.

Quatre estaba haciendo sopa y emparedados y en general movi�ndose cerca de la estufa por su calor m�s que cualquier otra cosa, eso creo. �l segu�a volteando a verme de vez en cuando y finalmente se me sali� un suspiro de desesperaci�n.

"Escucha, Quat... si hay algo que quieras preguntarme; solo hazlo."

�l se sonroj� y agach� su cabeza. "Es solo que no entiendo... algunas cosas, supongo." murmur�.

Me aguant� el impulso de decirle que esa era exactamente la raz�n por la qu� no quer�a que el saliera pero en lugar de eso pregunt�, "�Qu� cosas?" deseando que �l aprendiera a ser un poco m�s directo.

"�C�mo sab�a esa mujer..." se detuvo, buscando las palabras mientras revolv�a lentamente la sopa.

Cerr� los ojos por un segundo y entr� nuevamente a la mente de Ganor. Me levant� de la silla y avanc� a trav�s del cuarto hacia �l, caminando, temblando, husmeando de la misma forma en que Ganor lo hac�a.

"�C�mo crees? La mujer es una pro-fe-sio-nal. Ella conoce su trabajo... conoce los signos."

�l casi golpe� la cacerola sobre el giro alrededor para hacer frente al extranjero que se parec�a repentinamente estar en el cuarto con �l.

"Maldici�n; Duo!"

Me re� repugnantemente, al la manera de Ganor, cerr� mis ojos y cuando los abr� era Dodger.

Dodger es un b�ndalo, casi al borde de lo peligroso. Con �l todo se trata de �ngulos y actitud. Dej� de estar encorvado e inclin� mi cabeza a un lado. Aparento ser m�s grande cuando soy Dodger; solo tienes que pararte derecho e imaginar que ocupas m�s espacio del real. Avanc� hacia �l.

"�Qu� ocurre lindo p�jarito?" dije y lo mir� de arriba debajo de la forma en que lo ver�an si se atrev�a a salir a la calle. Invad� su espacio personal y �l retrocedi� con ojos asustados.

Lo hice retroceder hasta que dijo en voz quebrada, "�Duo?" pude detectar en su voz que �l no estaba seguro. Lo hab�a asustado de verdad. Perfecto.

Entonces le sonre� al estilo �nico de Duo Maxwell y me mov� un poco para tomar los tazones para sopa de la repisa. "�Qu� ocurre, Quat?"

�l solo me mir� parpadeando mientras me volteaba a poner la mesa.

Heero estaba parado en la entrada observ�ndonos. Ten�a otra vez esa expresi�n; aquella que solo puede ser descrita como carente de expresi�n. No por primera vez, deseaba poder leer su mente.

Entonces Quatre me sorprendi� con una pregunta para la cual no estaba preparado, "�Cu�l... cu�l de ellos es el verdadero?"

"Algunas veces no estoy seguro," escuch� a mi voz decir antes de que me diera cuenta, solo me qued� all� parado mirando fijamente a Heero y pude ver la expresi�n de sorpresa que apareci� en su cara.

Ouch. Ok... quiz� estoy llevando este juego demasiado lejos. Me volte� para evitar a ambos y poner la mesa.

Cambiamos de tema despu�s eso y me asegur� de ser solamente Duo Maxwell, el piloto de Gundam.

Cuando recog� la ropa despu�s del almuerzo, dej� un su�ter y la chaqueta en la cama de Quatre. Entonces, sinti�ndome como un maldito infante que entraba a escondidas a donde no era bien recibido, cuidadosamente acomod� en el pie de la cama el su�ter gris oscuro que hab�a escogido para Heero. No tengo idea porqu� tengo estos malditos detalles; usualmente no soy el tipo de gente que se acerca a una v�bora de cascabel solo por diversi�n.

Entonces me ocup� de preparar mi 'traje' y tratar de convencerme de sacar a Helio de la caja.

Hay una suposici�n que la gente hace sobre ti cuando descubren que creciste, no solo en L2 sino como hu�rfano en las calles. Es una conclusi�n autom�tica que debiste haber vendido tu cuerpo para sobrevivir. Nop. Lo siento. No siempre es el caso. S�, algunos ni�os lo hac�an; �pero quieren saber la repugnante verdad? Los ni�os que intentan ser putas no viven por mucho tiempo. Si llegas a sobrevivir el maltrato f�sico, es probable que te maten las enfermedades que transmiten el tipo de gente que busca revolcarse con un pre-adolescente de todas formas. Soy tan virgen como la nieve reci�n ca�da. No soy inocente. S� como funciona; conozco sus trucos y secretos. He tenido que esconderme en silencio como un rat�n dentro de su guarida en la noche con muchachas haciendo su negocio a no m�s de veinte pies de distancia. Pero sobreviv� a esos a�os intacto. Solo se asegur� de que as� fuera; cuid� a todos sus 'ni�os ratas'. No s� si �l tuvo que llegar tan lejos alguna vez, a veces me preguntaba porque �l era tan vehemente sobre el tema. No era una opci�n para ninguno de su cuadrilla de ni�os. �l se asegur� de que entendi�ramos que eso solo nos llevar�a a la muerte.

Helio esta basado en una muchacha llamada Azure. Hab�a tomado su nombre comercial del color de sus ojos. Ten�a los ojos azules m�s hermosos. Sospecho que podr� ver esos ojos cuando me he olvidado de c�mo luc�a el resto de ella. Ella no era uno de nosotros los ni�os, era mayor... probablemente unos quince o diecis�is. Parec�a tan vieja y sabia como un antiguo or�culo. Ella era... una obra amarga. La evitaba tanto como me fue posible; ella me hacia sentir inc�modo. A veces si la encontrabas de buen humor, pod�as tener una ojeada de la persona que pudo llegar a ser. Eso me entristec�a.

Sinceramente no me gusta Helio. Adivino que es porque me hacer darme cuenta de cuan cerca estuve de haber sido Helio.

Quatre se sent� y me observ� mientras hac�a agujeros art�sticos en la ropa por un rato, mordisqueando sus labios y fren�ndose, gracias a dios, de hacer m�s preguntas.

Heero trabaj� en su computadora port�til, investigando sobre el edificio en la quinta calle y no encontr� nada, lo que sirvi� solamente para llamar m�s nuestra atenci�n.

Entonces ya no pude posponerlo m�s y fui al cuarto de ba�o a cambiarme. Ya estaba oscureciendo y la vida nocturna ya estar�a empezando.

Comenc� mi disfraz con spandex negro. Ni una palabra, no quiero o�r una palabra al respecto. Polainas negras y una blusa pegada al cuerpo. Sobre eso me puse unos pantalones vaqueros deslavados que hab�an sido cortados de forma tan radical que no hab�a una porci�n donde no se asomara el spandex negro. Una camisa de algod�n que hacia juego, desabotonada y amarrada en la cintura y de la misma forma con cortes sobre ella. Mis botas negras y una chaqueta de cuero negra. Me solt� el cabello, lo cepill� hasta que brillaba y tom� dos mechones de ambos lados para atarlos detr�s de mi cabeza. Me re� porque me hizo pensar en Relena.

Me examin� frente al espejo un poco sorprendido. Rayos. Definitivamente ya no era el chico mal nutrido que recordaba. Hab�a un poco de m�sculo en la imagen que se reflejaba en el cristal.

Mi transmisor hab�a sido transferido a la camisa que tra�a puesta y ya no hab�a modo de escapar; era hora de salir.

Hice contacto visual con Helio en el espejo y me gru�� a mi mismo. "Te odio."

En el espejo, Helio me gui�� y solo sonri�.

Sal� del cuarto de ba�o que intentando no ruborizarme y fallando terriblemente cuando encontr� la mirada de asombro de Quatre.

"Duo!' exclam�, "�No puedes salir vestido as�!"

Me re� hasta que l�grimas amenazaron con escapar de mis ojos. "Qat... esa es la idea."

Heero sali� de su habitaci�n entonces y pod�a sentir su mirada puesta en m�. No tuve el valor para dar la vuelta y ver la expresi�n en su rostro; pero ten�a la impresi�n de que iba a ser la misma de siempre.

"Heero?" Quatre grit�, esperando el apoyo de nuestro compa�ero, pero no fue as�.

"�Seguir�s usando el mismo c�digo en caso de que tengas problemas?" pregunt� el y la mirada de odio que consigui� de Quatre fue aterradora.

"S�." Le respond� sin voltear y Quatre se enfad� tanto que se alej� de nosotros y fue a su habitaci�n, cerrando la puerta de golpe.

Finalmente me di la vuelta y avanc� a donde Heero estaba colocando el receptor y lo descubr� mir�ndome con apreciaci�n de hacia arriba a abajo. Eso me molest� por alguna raz�n. O me avergonz�, no estoy seguro pero una peque�a porci�n de Helio se asom� a la superficie y levant� mis brazos y me di una vuelta para exhibir la mercanc�a. "�Paso la inspecci�n?" Ronrone� y fui recompensado con verlo ruborizarse y voltear la vista a otro lado.

Debat� conmigo mismo lo que eso significaba, sab�a que si terminaba en serios problemas estar�a solo. No habr�a mucho que ellos pudieran hacer por m�. Quer�a asegurarme de que no hicieran algo est�pido como intentar salir a ayudarme. Pero entonces record� al lado de quien estaba parado y me di cuenta de lo est�pida que era esa idea. Finalmente murmur�, "No seas muy duro con Quatre... es solo que el... se siente fuera de su elemento y eso lo desespera. Est� en su naturaleza el preocuparse."

Me retir� antes de que �l tuviera la oportunidad de arrancarme la cabeza.

Sal� por la puerta trasera y me salt� la barda, quitando los fantasmas de la calle y finalmente descubr� lo que eran aquellos sonidos que hab�a estado escuchando desde hace una hora.

�Al parecer nuestro vecino tiene funciones de lucha entre perros esta noche." Murmur�, 'Tengan cuidado... habr� muchos borrachos vagando alrededor de la vecindad por horas."

Entonces me call�, cuando me di cuenta de que solamente estaba hablando con Heero a menos que Quatre hubiera salido de su habitaci�n despu�s de que me fui. No podr�a mantener el mismo tipo de charla a menos que sintiera que hablaba con el m�s comprensivo de mis dos compa�eros.

Adem�s, necesitaba sacar a Helio de su caja dentro de mi cabeza y probarlo un poco.

Camina m�s despacio; m�s tranquilo. Pas�ate... no andes a trancos. Mirada atenta y observadora; buscando a clientes potenciales. Haz que se mueva el cabello, sonr�e... acent�a lo positivo. Como odi� esto.

Pas� por la casa con las reparaciones il�gicas y murmur� a mi cuello, "Aun no veo movimiento en el blanco A. No hay indicios de actividad."

Para cuando llegu� al distrito del negocio, Helio estaba firme en su lugar y disfrutando su momento; meneando sus caderas y sonriendo como idiota.

�Les he mencionado antes que Helio me desagrada mucho?

La acera se hab�a transformado en un lugar completamente diferente; las rejillas hab�an sido abiertas en todos los lugares que hab�an estado cerrados por la ma�ana y hab�a gente cogi�ndose por todas partes.

Pas� frente a un bar y alguien me grit�. Cuando normalmente lo habr�a ignorado y seguir�a caminado, como Helio, me di la vuelta y le sonre� al tipo, sacudiendo mi cabello y haciendo un gui�o. Despu�s de todo estaba aqu� para relacionarme y as� obtener informaci�n.

Sin embargo el tipo no estaba interesado realmente y se alej� al ver mi respuesta. Segu� caminando.

Continu� vagando por un rato. Pod�a identificar a los asiduos por las miradas de valoraci�n que me daban; alguien nuevo en su territorio. Me hicieron varias ofertas y utilic� la t�ctica del precio elevado para mandarlos a volar; participando en varias conversaciones sobre absolutamente nada.

Pas� una hora antes de que una de las muchachas locales se metiera conmigo; solo para marcar su territorio. En este negocio, necesitas tener un se�uelo... algo que te haga destacar de los dem�s. El m�o... quiero decir, el de Helio... era el cabello y los ojos. Violeta es un color muy inusual.

Para esta joven, tambi�n era su cabello. El m�o era mejor.

El suyo era largo pero no tanto como el m�o y rojo llameante mientras que el m�o era casta�o claro. Generalmente cuando personifico a Helio lo uso con rayos pero esta vez no hab�a contado con los suficientes recursos para hacerlo.

Estuve indeciso por un momento sobre si deb�a discutir con ella pero decid� que por lo menos intentar�a un acercamiento amistoso primero. Me fui directo a la yugular adulando su cabello. Ella se lo trag�. Me lament� de mi aburrido, color marr�n y alab� un poco su color del cabello. Ella se alegr� aun m�s y nos relacionamos.

Tuve que detenerme de sacudir mi cabeza.

No era tan dif�cil como todo; realmente no compet�amos seriamente por los clientes. La clase de tipos que estar�an interesados en m� no estar�a interesada en ella de todos modos. Creo que ella solo se acerc� a mi porque se estaba aburriendo.

Consegu� que hablara un poco conmigo. Las llamadas en clich�s �prostituta con un coraz�n de oro� realmente existen. Usualmente no duran mucho... pero si existen.

Inspeccion�ndola m�s cuidadosamente, me di cuenta de que ella era un poco m�s vieja de lo que parec�a al principio y jugu� con eso, logrando sacar el instinto maternal en ella con una demostraci�n calculada de un poco de nerviosismo.

"Ahora esc�chame, cari�o," me dijo ella despu�s de que hab�amos hablado por unos minutos, "Tienes que permanecer lejos del 'Perro Rojo'... esa gente es cruel. No les importa nada si dejan cicatrices."

Si tienes una cicatriz en su l�nea de trabajo, tu valor en la calle decae. La mayor�a de los tipos respetaran al menos la cara. Algunos son muy agresivos y muchas veces se dejan llevar pero siempre se mantienen lejos de la cara.

Asent� en comprensi�n, fingiendo estar atento a cada una de sus palabras, incluso mientras mis ojos exploraban la calle, buscando cosas que estuvieran fuera de lugar. La mayor�a de esta clase de vigilancia es por puro instinto.

Ella continu�, advirti�ndome de esta o de aquella persona; anunci�ndome cuales eran los bares gay, hasta que un carro pas� cerca y ella puso su carnada en el gancho que colgaba en el agua. Se olvid� de m� como si fuera noticia de ayer y se alej�, caminando hasta el coche y haciendo conversaci�n con el hombre detr�s del volante.

Segu� mi camino.

Hubo un peque�o altercado despu�s de eso, de un caballero... que se me acerc� desde un bar. Antes de que supiera exactamente cuales eran sus intenciones, sus manos se deslizaron entre los cortes de la parte posterior de mis pantalones y amas� mi trasero cubierto de spandex. Como Helio, tuve que sonre�r y soportarlo en vez de romperle el maldito brazo.

Finalmente logr� escaparme de el como si estuviera jugando, "Si te acercas un poco m�s voy a tener que empezar a cobrarte, cari�o."

Hicimos la jugada del precio y �l se enfad� conmigo. Pens� que las cosas se pondr�an m�s dif�ciles pero finalmente se retract� y se alej� murmurando para si mismo sobre putas caras.

No pude controlar que la palabra, "Mierda," escapara de mis labios despu�s de que el se fue.

Entonces detect� algo que encendi� alarmas en mi cabeza. Como ya dije, la mayor parte de este trabajo es instinto y el tipo que iba caminando por la calle atacaba mis instintos. �l era un depredador... pero hab�a algo extra�o. Era como un tibur�n acechando en el Sahara. Muy peligroso... pero fuera de lugar. La gente se alejaba de el pero muchos ojos lo observaban por toda la calle.

"Bueno... esto es interesante," murmur� al cuello de mi camisa y me atraves� en la trayectoria de aquel individuo.

�l andaba al acecho; solo que no sab�a que estaba buscando. Sus ojos se detuvieron en m� y me observ� por un momento. Sonre�, expresando con mi lenguaje corporal una invitaci�n muy sutil. Aun no estaba muy seguro de lo que este tipo andaba buscando, no quer�a dar a entender que era una cosa solo para descubrir que el buscaba algo m�s.

�l se detuvo y pod�a ver a la gente alrededor de nosotros consider�ndome hombre muerto. Mierda. Esperaba que este individuo no tuviera una reputaci�n de violador.

Inclin� mi cabeza hacia un lado y lo mir� de arriba a abajo. Su ropa eran una poco mejor que lo que generalmente se pod�a ver de este lado de la ciudad pero aun as� pasaba desapercibido. El tipo era enorme; unas seis pulgadas m�s alto que yo y probablemente el doble de ancho. Atractivo del tipo crew-cut. Y ese pensamiento me abri� los ojos; un militar. Me ol�a bastante a uno de ellos.

En alguna parte distante de mi mente escuch� la voz de Solo decirme, "Corre, idiota."

Dej� mis ojos vagar a trav�s de su impresionante altura e hice contacto visual con una sonrisa. Y lo vi despedirme.

Cuando el sigui� su camino, no estaba seguro si estar decepcionado o aliviado. Solo me qued� ah� parado y lo mir� alejarse tratando de decidir cual de las dos hasta que en voz baja a mi lado dijo, "Rayos, cari�o; en verdad eres nuevo en esto."

Me di la vuelta sorprendido y me encontr� con mi conocida pelirroja que estaba parada junto a m�, yo abr� mi boca para hablar pero ella no se esper�.

"�No puedes distinguir el peligro cuando casi pasa por encima de ti?"

Yo sonre� de una manera t�pica de Helio. "Pero el era realmente atractivo, �o no?"

Ella realmente me dio un golpe en la parte posterior de la cabeza; ��No importa que sea atractivo!� exclam� y se alej� caminando como si yo fuera obviamente demasiado est�pido como para hablar.

As� que comenc� a seguir al Se�or Militar aunque no lo pareciera, deteni�ndome ocasionalmente para responder a los silbidos y a las ofertas pero siempre observando de cerca a mi objetivo.

�l andaba en busca de algo con un poco m�s sabor. Ignoraba por completo a los pocos que se tomaban la molestia de acerc�rsele, pero buscaba a los que muy obviamente lo evitaban. Quer�a por lo menos la ilusi�n de encontrar un poco de resistencia; la emoci�n de la conquista y todo el eso. �l buscaba un desaf�o. Miraba a chicos y chicas con igual inter�s. Lo segu� casi por una hora y estaba bastante seguro para cuando �l finalmente se conect� con una muchacha que parec�a bastante desesperada para arriesgarse, de que entend�a lo que se necesitaba para llamar a su atenci�n.

Decid� que era todo por esa noche y comenc� mi caminata de regreso hacia la casa, la actividad ya comenzaba a disminuir de todos modos; eran casi las dos de la ma�ana.

A pesar de que estaba cansado, me obligu� a pasar por la Calle Quinta y fui recompensado con la vista de iluminaci�n en nuestro segundo edificio potencial.

"El blanco B parece tener un tercer turno," murmur� suavemente, un poco m�s receloso de hablar solo en la noche. Los locos usualmente vagaban por aqu� en la luz del d�a y se encerraban en sus agujeros cuando oscurec�a.

"Hay luces," le indiqu� a mis oyentes silenciosos. "Pero solo en los niveles m�s bajos. Tampoco se encuentran veh�culos... cada vez se pone m�s y m�s extra�o."

Brevemente consider� la idea de entrar y echar un vistazo m�s de cerca pero decid� que eso no fue lo que me hab�a asignado Heero y que solamente lo har�a enfadarse si sobrepasaba sus instrucciones por ninguna otra mejor raz�n que �Estaba de pasada�.

Aqu� fuera, lejos del relativamente seguro 'distrito del negocio', sent�a como si pasara a trav�s de un campo minado. Estaba tan firme y erguido como la cuerda de un arco y saltaba con cada sombra. Estaba a unas pocas cuadras de la casa y necesitaba decidir qu� ruta iba a tomar.

"En verdad me gustar�a que pudieran decirme hace cuando terminaron las peleas de perros," murmur�, pensando cu�nto m�s r�pido ser�a si tan solo tomaba el camino directo a casa. Si rodeaba el �rea, iba a agregar cuatro o cinco cuadras a mi trayectoria. Me decid� por la ruta directa y aceler� el paso.

Obviamente las peleas hab�an terminado hace poco y a dos cuadras de mi 'casa' un enorme, ebrio, amante de los perros apareci� en mi camino. Por su actitud apostar�a que el perro de su elecci�n hab�a perdido.

Me detuve e inclin� mi cabeza a un lado, mir�ndolo con cautela y preparando alguna oraci�n desde�osa pero este individuo no se molest� con preliminares; solo se abalanz� hacia m�.

"Demonios," murmur� y me mov� fuera de su alcance.

�l sigui� vini�ndoseme encima, forz�ndome a evadirlo o atacar. Borracho como estuviera, probablemente no abr�a sentido ning�n golpe que le hubiera lanzado, as� que me dediqu� a moverme... justo hacia los brazos de su compinche que se hab�a ocultado en los arbustos.

Me di cuenta entonces de que el primero no estaba realmente tan borracho como me hab�a parecido al principio. �Bueno, que les parece esto? No pod�a creer que no hab�a visto al segundo hombre.

No se andaban con juegos. El tipo que me deten�a de los brazos los estaba torciendo tanto que pens� por un segundo que hab�a roto algo. Hubo un momento de dolor tan intenso en mis hombros mientras los ligamentos se estiraban al l�mite. El tipo del perro se acerc� y me golpe� en el est�mago y cuando el aire abandon� mi cuerpo, el tipo de los arbustos me dej� caer al suelo.

Saqu� mi cuchillo fuera el momento que me dieron la oportunidad de hacerlo, pero lo mantuve escondido mientras que recuperaba el aliento y mi fuerza. Entonces me levantaron sosteni�ndome de mi chaqueta y yo les mostr� mi cuchillo.

"Atr�s, mierda," le grit� y puse la l�mina en su garganta incluso antes de que se dieran cuenta que la ten�a.

"�Mierda!" el del perro exclam� y solt� mi chaqueta.

Permanecimos inm�viles y nos miramos fijamente uno al otro por un minuto.

"�Qu� diablos quieren?" Gru�� y el que hab�a salido de los arbustos, el que no ten�a un cuchillo debajo de su barbilla, estaba m�s que contento de hablar conmigo.

"Maldita puta!" �l gru�� y repentinamente lo reconoc� como el tipo que hab�a agarrado mi trasero.

"Valla, no es est� una hermosa coincidencia," dije con tono aburrido y mov� mi postura para tenerlos a ambos en el mismo lado.

"Te crees la gran cosa..." el tipo del arbusto estaba diciendo y lo interrump� al verdadero estilo de Helio.

"Oh, dulzura... Soy la gran cosa. Muy caro y valgo la pena. Pero gente como tu nunca sabr�n." Mi voz goteando desprecio.

Pod�a decir que el tipo del perro solo se hab�a implicado porque estaba aburrido y hab�a querido algo de diversi�n. Ahora lamentaba su decisi�n de lanzarse con el tipo del arbusto y lo empuj� lejos de m� lo suficientemente fuerte para hacerlo caer al suelo, volviendo mi atenci�n al verdadero problema.

"�Quieres bailar?" Le pregunt� en mi voz m�s fr�a, haciendo mecer el cuchillo mientras le hacia se�as que se acercara con mi mano libre.

"�Qu�?" dijo �l y juro por Dios que el individuo por un segundo realmente pens� que todav�a pod�a tener una oportunidad conmigo.

"Definitivamente no estoy hablando en japon�s," le dije con enfado, enviando as� otro mensaje a mis compa�eros al mismo tiempo. "Dije... �vas a pelear?"

�l reflexion� por un momento, mir�ndome, mirando el cuchillo. O� al tipo del arbusto ponerse de pies y alejarse de ah�.

"No soy f�cil," le dije, esperando apresurar su decisi�n, "Ni barato. Y definitivamente no soy un dejado."

Sus ojos segu�an la navaja en mi mano y finalmente debi� haber decidido que sab�a utilizarla, porque levant� sus manos y retrocedi�. Maniobramos uno alrededor del otro y me dej� seguir mi camino y yo lo dej� seguir por el suyo.

"Voy a tomar la ruta larga para volver," susurr� al cuello de mi camisa cuando estaba convencido de que aquel tipo hacia regresado por donde vino. No pod�a correr el riesgo de que alguien me siguiera as� que pas� frente a la casa sin siquiera mirarla. No estaba seguro si el tipo de los arbustos me hab�a seguido de alguna manera sin que lo viera o si encontr�rmelo m�s adelante fuera realmente solo una coincidencia. Tard� otra maldita hora para estar absolutamente seguro que me no segu�an antes de que me hiciera camino a trav�s de las los patios hasta la puerta trasera.

"Voy a llegar por atr�s," dije en un respiro, solo para asegurarme de que no me fueran a dar un tiro en la cabeza, y una vez m�s, la puerta se abri� para m� cuando llegu�.

Me sorprendi� encontrarlos a ambos all�, Quatre empuj�ndome hacia el interior mientras que Heero cerraba la puerta con seguro.

"Pens� que ibas a salir." Le dije a Heero antes de detenerme a pensarlo mejor.

"�No seas rid�culo!" dijo Quatre enfadado, sus ojos abiertos de par en par, "�No pod�a irse si corr�as peligro!"

Lo mir� fijamente por un minuto. "Yo no estaba..." hab�a comenzado y recib� mirada asesina por parte de Quatre. Hab�a estado practicando.

"Escuchamos que te hab�an atacado," dijo Heero, "�Tienes heridas?"

Sacud� mi cabeza; incapaz pensar que decir a la cara de... �enfado con preocupaci�n? Lo que sea que fuera.

"Te golpearon," acus� Quatre. "Lo escuchamos."

"�Podr�an calmarse?" dije sin pensar, "Me descuid� un poco y me atacaron. Solo me dieron un par de golpes. Estoy bien."

Hubo un momento de extra�o silencio y decid� romperlo en un esfuerzo de cambiar de tema.

"�No est�s planeando en salir ahora verdad?" Pregunt�.

"Es demasiado tarde ahora." Dijo Heero y de alguna forma hizo que pareciera que era por mi culpa. "Amanecer� pronto."

"Yo... lo siento. No sab�a que estabas esperando que volviera antes," dije molesto.

Una mirada pas� entre Heero y Quatre y entend� repentinamente que �l no hab�a ido a su misi�n de reconocimiento porque Quatre no lo hab�a dejado. Suspir� pesadamente, imagin�ndome como habr�a sido el �ltimo par de horas en la casa.

"Miren." Intent� mantener mi voz seria y razonable. "No vamos a lograr nada m�s esta noche. Porque no vamos a dormir. Creo que encontr� algo, podemos revisarlo todos juntos por la ma�ana."

Heero solo gru��, se dio la vuelta sobre sus talones y fue a su habitaci�n.

"Ese maldito es el m�s obstinado hijo de perra..." dijo Quatre entre dientes apretados fuertemente.

"Qat!" exclam� boquiabierto y repentinamente su rostro se despedaz� y estaba lanzando sus brazos alrededor de m�.

"�Duo..." dijo �l, "estaba tan asustado! �Realmente no cre�a lo que me dijiste de c�mo era ah� afuera! Esa gente es tan..."

Puse mis brazos alrededor de �l y lo acerqu� a m�, usando su necesidad de tranquilidad para responder a mi propia necesidad de un poco de contacto f�sico.

"Est� bien hermanito." Sonre� aunque no pudiera verme de todos modos, "Estoy bien. Solamente estuvo dentro de mi cabeza como por... quiz� diez segundos."

La broma fue completamente ignorada pero el nuevo apodo le hizo alejarse un poco y sonre�rme, m�s tranquilo.

"Vete a dormir," le dije que suavemente, "Ha sido una larga noche. Me voy a ba�ar. Realmente, en verdad siento que necesito ba�arme."

�l asinti� y se retir� a su habitaci�n.

Fui al cuarto de ba�o y mir� fijamente a Helio en el espejo por un minuto. "Uno de estos d�as vas a conseguir que maten, Helio," le dije y �l solo sonri�.

Me ba�� con el agua m�s caliente posible y me tall� hasta que me ardiera la piel. Despu�s sal� para intentar dormir un poco en mi sof� y casi me caigo de la sorpresa cuando encontr� una manta doblada esper�ndome ah�.

Bueno-Maldici�n. Ten�a que ser de Heero; Quatre no ten�a ni idea de que dorm�a aqu� afuera. Me envolv� en ella e intent� dejar de sonre�r. No, no soy tan est�pido; sab�a que no significaba nada. Pero yo solo estaba deseoso de que �l... me odiara un poco menos... que para m� significaba el mundo entero. Especialmente despu�s de la noche que hab�a tenido.

Las caras y las voces nadaron en mi cabeza. No podr�a dejar de pensar en Se�or Militar; intentando descubrir que ten�a que ver el con todo esto. Reflexionando sobre mis observaciones, pensando en mi estrategia para hacer una conexi�n con �l. Pregunt�ndome si en verdad deseaba hacer una conexi�n con �l. El tipo parec�a alguien que bien podr�a partirme a la mitad sin sudar. �Qu� tal si lograba que se me propusiera? �Entonces qu�? �Cu�n lejos estaba dispuesto a ir por la misi�n?

 

Record� la sensaci�n de las manos del tipo de los arbustos en mi trasero y tembl�. Me di la vuelta para acostarme de lado y dej� caer mi mano sobre la pila de algod�n y spandex en el piso cerca del sof�, toqu� el material con mis dedos y trat� de seguir ese escenario hasta el final. No. No tan lejos; sab�a que no ser�a capaz de llegar hasta el final.

Dese� entonces que Heero no fuera tan... inaccesible. Realmente me servir�a poder hablar con alguien ahora y simplemente no puedo hablar con Quatre sobre esto. �l de por si ya estaba a punto de estallar. �l nunca hab�a conocido gente como las que rondaba all� fuera. Luchar contra pilotos sin rostro en mobile suits es una cosa; �stos eran civiles y se supone que no deb�an ser una amenaza. No creo que �l haya sabido antes que hab�a gente en el mundo que estaban tan cerca de ser animales. Lo hab�a asustado y estaba a punto de volverse loco el que yo volviera all� afuera. Eso y el hecho de que Heero segu�a envi�ndome.

Volv� a rodar esta vez sobre mi est�mago y termin� golpeando mi ya lastimado abdomen con la esquina del sof� y me quej� de dolor. Maldiciendo, me di la vuelta nuevamente y me acost� boca arriba y mir� fijamente hacia arriba en la oscuridad.

Mis hombros me dol�an de donde el tipo del arbusto casi me los hab�a arrancado. Otra vez suspir�; a como iba no lograr�a dormir esta noche.

Al otro lado de la sala, o� la puerta de la habitaci�n de Heero cuando se abri�. Su sombra avanz� silenciosamente hacia m�. �l se detuvo al lado del sof� y por un minuto solo se qued� all� parado. Yo lo mir� confundido y esper� a que hablara. �Qu� diablos?

"Est�s herido," dijo y no podr�a decir si era una pregunta o una declaraci�n.

"�qu�?" pregunt� brillantemente.

"Puedo escucharte murmurando y el maldiciendo desde el otro cuarto.' Ten�a un toque de acusaci�n.

Pens� en lo que hab�a estado haciendo desde que me hab�a acostado. �No hab�a sido tan ruidoso o s�? "Perd�name s�; intentar� hacer menos ruido."

Hubo un largo silencio y luego, su voz que sonaba fr�a dijo; "Necesito evaluar tu condici�n."

"Estoy bien," gru��.

"Yo decidir� eso."

Estaba enfadado. Y muy conciente de que se derivaba del hecho de que yo quer�a que �l viniera aqu� y le importara si estaba bien. Lo deseaba tanto que casi pod�a sentirlo. Quer�a que se sentara a mi lado y que dijera mi nombre y me preguntara si estaba bien y que en verdaderamente le importara cual era mi respuesta. �sta... esta forma tan fr�a, desinteresada de revisar mi situaci�n como si fuera parte de la misi�n era suficiente para empujarme al borde de... donde sea que me hab�a estado sentando en el borde toda la maldita noche.

�l dio la vuelta solamente para encender la luz y entonces volvi� a observarme, 'Dime donde,' dijo, la voz realmente furiosa.

Hice a un lado la manta y me puse de pie, realmente enojado e incluso por un minuto no pude hablar. �l solo pas� sus ojos sobre m�; tranquilamente buscando heridas.

"�Donde?" pregunt� despu�s de un minuto.

Tuve que aspirar profundamente un par de veces antes de poder abrir mi boca sin gritarle, "Recib� un golpe al est�mago. Pude haberme lastimado algunos m�sculos del hombro. Nada m�s," le dije.

�l camin� hacia m� y era todo lo pod�a para no alejarme de �l. Era probablemente la improbabilidad surrealista de sus manos toc�ndome lo que me manten�a en mi lugar, inm�vil como piedra, mientras presionaba mi abdomen en b�squeda de lesiones internas. �l me dio la vuelta y para inspeccionar mis hombros, haciendo que levantara mis brazos contra la presi�n hacia abajo de su mano. �l era eficiente y cuidadoso y la frialdad cl�nica me rompi� de una manera que no hab�a esperado. Mi c�lera se desvaneci� al levantarse una hola de dolor.

"�Satisfecho?" dije fr�amente, mi espalda vuelta a �l.

Como respuesta recib� el est�ndar, "Hn."

"Entonces d�jame solo."

Silenciosamente apag� la luz y se alej� caminado. No me mov� hasta que o� que su puerta cerrarse. No me atrev�a. Cuando me asegur� de estar completamente solo, enroll� la manta y la lanc� al piso, luego me hice bolita en el sof�. Siempre he tenido una inclinaci�n por arrancarme la nariz par escupirme en la cara.

"Las heridas est�n en mi alma, maldito bastardo," susurr� en la obscuridad y silenciosamente llor� hasta quedarme dormido.

La ma�ana siguiente ya lo hab�a puesto detr�s de m�. Soy extra�o as�; algunas veces cuestiono mi cordura. Estoy considerando donar mi cuerpo a la ciencia cuando haya muerto. Pondr�an mi cerebro en exhibici�n dentro de un tarro etiquetado 'Abby normal'. Seria una exposici�n interesante; el �nico cerebro en el universo que es naturalmente negro. Ok... tal vez no lo hab�a superado del todo.

Abr� los ojos para ver a Heero de espalda a trav�s del umbral de la cocina, haciendo el desayuno. Mi manta ya no estaba en el piso y ahora me cubr�a las piernas. �l estaba usando el su�ter que le hab�a comprado. Mi primer pensamiento fue de horror al saber que �l se hab�a acercado tanto a m� sin despertarme. El segundo pensamiento fue que �l obviamente era un loco sic�tico con doble personalidad. Me rindo. Simplemente me rindo; jam�s entender� a ese maldito hijo de una perra aun si vivo para llegar a los mil a�os. Es que no lo entiendo. No puedo entender como razona. Renuncio.

Me levant�, dobl� la manta y la llev� cuidadosamente de nuevo a su sitio. Si la dejaba all� en la sala, entonces tendr�a que explic�rselo a Quatre. Nada m�s que eso. En serio.

Mat� a un poco de tiempo en el cuarto de ba�o, trenzando mi pelo y poni�ndome mis dockers y un su�ter de cuello de tortuga. Tal vez Quatre ya podr�a devolverme mi su�ter negro; me estaba congelando. Ten�a la impresi�n de que deber�a irme haciendo a la idea de que no volver�a a sentir calor hasta que esta maldita asignaci�n terminara. Me enjuagu� la boca y lev� mi cara para descubr� las ojeras y ojos rojos en el espejo. Tuve que sonre�r; tal vez esta noche Helio no recibir�a muchas ofertas. Se ve�a horrible.

Permanec�a en el cuarto de ba�o hasta que o� a Quatre levantarse, despu�s sal� y lo esper� de modo que no tuviera que entrar en la cocina solo.

Era como la noche anterior nunca hubiera sucedido. Comimos y revisamos mis observaciones y sospechas de mi salida como Helio.

Heero luc�a un poco... cabizbajo. Supongo que �l tampoco hab�a conseguido mucho sue�o ayer por la noche; yo sab�a que hasta que tarde segu�a de pie, despu�s de todo. Quatre estaba tan curioso sobre todo, que parec�a haberse olvidado de que estaba enojado con Heero. Descubr� entonces que dominaba la conversaci�n mientras les contaba mis teor�as, habl�ndoles sobre el Se�or Militar. Saqu� un poco de papel e hice un bosquejo r�pido del tipo, describiendo sus ropas y exponiendo mi plan para acercarme a �l. Se hizo un silencio fr�o en el cuarto.

Levant� la vista de mis dibujos para encontrar dos pares de ojos azules que perforaban los agujeros a trav�s de m�, "�Qu�?" pregunt�, inseguro de qu� rayos hab�a hecho mal ahora.

"Duo," Quatre dijo en voz baja. "�No es el �l hombre del que la se�ora te advirti� que no te acercaras?"

Todo lo que pude hacer fue mirarlo fijamente. �l volvi� la vista a Heero por un segundo; en busca de apoyo antes de decidir que no la conseguir�a.

"�El tipo obviamente es peligroso!" �l exclam� y yo me enfad�. Sent�a como si me asaltaran por un lado con el fr�o desd�n de Heero y por el otro con el miedo y la ansiedad de Quatre. Movi�ndome de adelante hacia atr�s entre ellos, abri�ndome a las emociones de Quatre, intentando mantenerlo tranquilo y en paz pero despu�s teniendo que alzar mis barreras en cada encuentro que ten�a con Heero. Creo que acabo de sobrecargar mi sistema; dolor, confort, dolor, confort. �No es esa una t�cnica de tortura?

"�No digas, es peligroso!" Grit�, "�Estoy noventa y cinco por ciento seguro de que es un maldito agente de OZ! �Simplemente eso lo coloca en la categor�a de peligroso! ��sa es la raz�n por la que estamos aqu�!"

El rostro de Quatre mostr� sorpresa y el de Heero se volvi� de piedra. Por todo lo alto podr�a verse que estaba enfadado y parec�a que no pod�a hacer que mi boca se callara.

��No s� sobre usted dos... pero yo soy un maldito soldado que est� aqu� para hacer su trabajo! Pens� que �ramos un equipo. Pens� que se supon�a que deb�amos trabajar juntos. �Pero est�s a punto de sobreprotegerme hasta la muerte... est�s haciendo que haga cosas que no har�a ordinariamente, solo para aliviar tu preocupaci�n!" mi boca no quer�a cerrarse y mi �mpetu me volvi� en la direcci�n de Heero. "�Y usted! �Quisiera saber cual es tu maldito problema! �No tratas a ning�n otro miembro del equipo en la manera que me tratas a m�! Nunca he fallado una misi�n. Nunca me he negado a hacer cualquier cosa que me hayas pedido. Estoy enfermo de que me trates como si fuera un...... un baka!"

�Alguna vez has pateado a un cachorrito? A menos que seas un individuo seriamente torcido lo lamentar�s casi inmediatamente. Me arrepent� un poco antes de que las palabras salieran de mi boca. Descubr� entonces que en alg�n momento me hab�a puesto de pie tan r�pido que la silla se cay� y yo estaba parado all� jadeando y echando fuego por los ojos. Alc� mis manos en expresi�n de 'no soy una amenaza' y me mov� hacia atr�s, dando vuelta para apoyar mis brazos en la barra y dej� caer mi cabeza mientras que consegu�a tranquilizarme.

Si claro, ya lo hab�a superado.

"�Duo...?" aventur� Quatre y hab�a un mundo de tristeza en su voz. Estaba abriendo mi boca para decirle que lo sent�a cuando Heero habl�.

Su voz era tranquila y muy reservada. "�l tiene raz�n."

No pude evitarlo, ten�a que voltear a verlo. �l estaba sentado a la mesa, mirando sus manos.

"He estado dejando que mis... emociones afecten mi manejo de esta situaci�n."

Me preguntaba si mis ojos se ve�an tan anchos y redondos como los de Quatre. Alguien encuentre un calendario; necesito marcar este d�a.

Hubo un momento congelado en el que ninguno supo que decir despu�s. Pens� decir 'lo siento' pero realmente no era... lo que se necesitaba decir. Quiz�s no en ese volumen, ni enlazado con tantas malas palabras... pero hab�a hecho que Heero Yuy admitiera que ten�a raz�n sobre algo. M�s adelante, entender�a lo que hab�a pasado y era que �l acababa de admitir que en realidad no le agradaba.

Heero finalmente rompi� el silencio. "Has demostrado tener buenos instintos y gran poder de observaci�n... conf�o en tu... evaluaci�n de objetivos."

Le tom� a Quatre un minuto para entender que significaba que Heero estaba de acuerdo con mi plan de acercarme a nuestro posible soldado de OZ. �l abri� su boca pero entonces sus ojos se volvieron en mi direcci�n y la cerr�.

Me mov� para levantar mi silla y me sent� a la mesa, respir� profundamente y trat� de volver a poner mi mente en la misi�n.

"No podemos permitirnos perder otra noche" dije a nadie en particular, "La evaluaci�n de objetivo B no puede esperar hasta que termine con mi misi�n de exploraci�n."

Quatre se esforzaba por enfocarse tambi�n y cuando su voz se escuch�, sonaba tranquilo y totalmente objetivo. "No estoy de acuerdo. Las dos misiones no deben coincidir una con la otra. Duo puede necesitar asistencia."

Me volv� a Heero. "Usted es el l�der de la misi�n." Le dije, ech�ndosela a �l.

�l gru�� y la mirada en su cara mostraba irritaci�n por un momento pero se calm� r�pidamente. "No he tenido contacto alguno con el operario en cuesti�n. No puedo hacer un juicio en tu capacidad de manejarlo." Y �l me la ech� de vuelta.

Iba a decir algo pero despu�s lo pens� mejor por un momento. Hab�a estado reaccionando con mi est�mago las �ltimas horas. Realmente necesitaba pensar en lo que �l acababa de preguntarme. Mis ojos se volvieron hacia abajo a los bosquejos que hab�a hecho. Record� al hombre elevarse sobre m�. Pens� en lo que hab�an prometido sus ojos para quienquiera que terminara siendo su acompa�ante para la noche. S�... Estaba asustado de �l. �Pero era simplemente la idea de lo que �l planeaba hacerme... hacerle a quienquiera... lo que me pon�a nervioso? �A la imagen mental de aquel hombre control�ndome... fijando mi desnudo trasero a la pared? �Por qu� eso era me parec�a m�s espantoso que ser atacado con una pistola o un cuchillo?

"�En una lucha cuerpo a cuerpo?" Dije al fin, "Soy hombre muerto; �l me lleva por cientos de libras. Pero creo que puedo prevenir que la situaci�n llegue a ese punto."

Heero asinti� r�pidamente e imagin� que hab�a ganado puntos por mi honestidad.

Quatre vio que el voto estaba a mi favor sin que se lo dijeran. "�Tienes alg�n cosa que me permita ponerme en contacto contigo en caso de que Duo tuviera... problemas?" pregunt� a Heero y recibi� un movimiento negativo como respuesta.

Entonces se volvi� a m�, aun no estaba listo para rendirse, "�Podr�a volver m�s temprano que ayer?"

Lo consider�; "No puedo controlar eso� dijo al fin, "Depender� de el Se... el objetivo. Ya era muy tarde cuando apareci� ayer por la noche."

"Puede que no se presente en absoluto," dijo �l entonces, algo de emoci�n intentaba abrirse paso en su voz. "�Qu� tal si vuelves a la base si no entras en contacto con �l antes de... que tal; las 2:00?"

"Eso parece razonable," Heero convino antes de que pudiera hablar. Sent� irritaci�n por un instante pero tuve que recordarme de que �l era el l�der del equipo.

Quatre me mir� cauteloso, algo en su cara que no podr�a leer por completo, "�Qu� te hace pensar que puedes atraer su atenci�n?" �l pregunt� repentinamente, "No parec�a tener ning�n inter�s ayer por la noche."

Esa si me agarr� en curva. "Yo... lo segu�. Lo observ� para ver qu� lo atra�a y qu� no."

"�y?"

Yo suspir� y pas� una mano por mi cabello; �l es muy persistente. "Ayer fui muy abierto... �l es la clase de persona que anda en busca... de un desaf�o."

"�Desaf�o?" pregunt� �l y yo me preguntaba, no por primera vez, si Quatre ten�a aunque sea un poco de experiencia sexual.

"�l es un intimidador. �l quiere que su..." pens� como llamarlo "compa�ero le tenga miedo."

Eso me consigui� otra de esas miradas de Quatre e hice todo en mi poder para no darme de golpes contra la mesa.

"�Puedes hacerlo?" pregunt� Heero antes de que Quatre tuviera oportunidad de abrir su boca.

"Ning�n problema." Le sonre�. "1.80 metros, 90 kilos, hombros as� de grandes... probablemente de OZ; creo que puedo manejar un poco de nerviosismo."

No consegu� una risa. Ni siquiera una sonrisa. Suspir� otra vez.

"Miren." Dije antes de que las cosas empeoraran, "No voy a sentarme aqu� y ser profesor de educaci�n sexual; tenemos un plan o no?"

Quatre enrojeci� y Heero solamente gru��.

"Muy bien. Entonces si no les molesta, voy a intentar dormir un poco. Probablemente me desvele." Volte� a ver a Quatre. "�Te molesta si uso tu cama? Est� en la parte posterior de la casa."

"Adelante." Murmur� el y estuve algo satisfecho conmigo mismo porque logr� no salir corriendo como si mi trasero se estuviera asando.

La oscuridad de la habitaci�n de Quatre era una comodidad agradable. Era pura dicha poder estirarme en la cama y tener una verdadera manta con la cual cubrirme. Incluso si las s�banas ol�an un poco... mohosas.

No hab�a estado all� ni dos minutos cuando d�bilmente tocaron a la puerta que despu�s se abri� para dejar entrar luz y a Quatre al cuarto.

"Duo?" dijo suavemente, ocultando algo en sus manos, "Heero me envi� a revisar tus hombros."

"�Qu�?" Pregunt�.

�l entr� r�pidamente y encendi� la luz y pude ver que la cosa en sus manos era un tubo del linimento.

"Quatre, estoy bien," le dije con un suspiro.

�l solo me sonri�, mientras se acercaba a m�. "C�llate y quitate el su�ter. De todos modos quer�a hablar contigo."

Le lanc� una mirada de odio a medias y me sent� con un suspiro exagerado; quit�ndome mi cuello de tortuga.

�l se sent� en la cama detr�s de m� y presion� mis hombros por un minuto. "Tienes toda clase de vasos sangu�neos da�ados aqu� atr�s. �Te duele?"

"No mucho," le dije, "solo un poco inc�modo."

O� que se frotaba las manos en�rgicamente y tuve que sonre�r; solamente Quatre pensar�a en calentar esa cosa antes. Entonces comenz� a aplicar el ung�ento suavemente en mis m�sculos doloridos.

"Duo," dijo suavemente despu�s de un minuto o de dos de frotamiento, "realmente lo siento..."

"No," lo interrump� antes de que fuera m�s lejos. "Yo soy el que debe estar arrepentido. No ten�a ning�n derecho de gritarte por preocuparte."

"No deber�a discutir contigo por cada decisi�n que tomas."

"No eres... tu." Suspir�, sintiendo como el linimento comenzaba a calentar mi piel, "Siento como si las cosas ha estado... entre caliente y fr�o por d�as."

"D�melo a mi," murmur�.

"Yo soy..." me detuve y dej� escapar un suspiro, sintiendo mis hombros relajarse casi contra mi voluntad, incluso cuando mi est�mago comenzaba a hacerse nudos otra vez.

Quer�a poner mis brazos alrededor de �l; alguien que pudiera entender lo que sent�a. Lo amo, quer�a decir; las palabras estaban justo all� en mi boca, �Lo amo tanto que me duele... y �l me odia y ni siquiera s� por qu�! Eso es lo que quer�a decir. En lugar de eso sonre� y susurr�, "Pell�zcame, Qat. Maldije a Heero Yuy y sigo vivo!"

�l se ri� conmigo y yo puse el dolor de vuelta en el estante donde pertenece. Seguro, podr�a hablar con Quatre al respecto pero �de qu� servir�a? Solamente lo preocupar�a m�s y podr�a empujarlo hasta el punto en que intentar�a solucionar las cosas hablando con Heero. Esa ser�a una muy mala idea.

Sus manos trabajaban mis hombros y sent� mi cabeza caer hacia adelante casi contra mi voluntad.

"�Es verdad como me llamaste?" dijo repentinamente.

"�Qu�?" Regres� la cinta, intentando recordar si lo hab�a llamado de alguna forma... ofensiva durante mi peque�a rabieta.

"�Hermanito?" Dijo muy bajito, un sonido extra�o a su voz.

"S�, Qat." Le dije firmemente. "Yo... pienso en ti como un hermano menor."

Hubo un momento o dos de silencio. "Sab�as que tengo bastantes hermanas para comenzar mi propio pa�s... pero no tengo ning�n hermano."

Dej� salir una risa suave, "Bueno... creo que me ver� un poco fuera de lugar en la siguiente reuni�n familiar de los Winner... pero; hay m�s que una clase de hermanos." No le dije que as� fue c�mo originalmente nos imaginaba a nosotros cinco, junto; como un grupo de hermanos. Eso obviamente no iba a ocurrir nunca.

"Eso me gustar�a," dijo simplemente y �l finalmente detuvo el movimiento de sus manos, "�mejor?"

Rod� mis hombros y tuve que sonre�rle. "S�; mucho mejor. Gracias."

"Entonces a dormir." Se ri� y yo levant� mi camisa.

"Qat... en verdad lamento haberte gritado antes; estuvo totalmente fuera de lugar."

�l sonri�, sus ojos centelleaban divertidos. ��Si no puedes gritarle a tu hermano menor; entonces a qui�n?"

Me dio algo calido que abrazar en mi coraz�n cuando me acost� en la cama fr�a para dormir.

Tuve sue�os realmente extra�os pero no pod�a recordar mucho cuando despert� esa tarde. Algo sobre spandex negro y Relena Peacecraft; todo lo que s� es que me levant� ri�ndome con tal perversidad que me asust� hasta a m�.

Sal� del cuarto trasero bostezando y estir�ndome, y encontr� a Heero y Quatre sentados en el sof� pegados a la computadora port�til.

"�Encontraron algo?" Pregunt� mientras entraba a la habitaci�n.

Quatre me sonri�, "Creemos haber encontrado una relaci�n entre el objetivo B y el militar."

Circund� el sof� y me inclin� para poder mirar sobre sus hombros. Heero ten�a el control del teclado por supuesto y estaba escribiendo comandos en una ventana de DOS. Pod�a ver que hab�an hackeado un Sitio Web y Heero estaba jalando ciertos datos. Sus dedos volaban sobre las teclas y, no por primera vez, me preguntaba cu�l era su velocidad de mecanografiado. Me acerqu� un poco m�s para leer algo de la informaci�n que se desplegaba en la pantalla. Detect� una ligera pausa en el ritmo del tecleado, Heero escribi� mal un simple comando y silb� con irritaci�n. Vacil� mientras que borraba y lo escrib�a de nuevo. Como experimento, me enderec� e hice para atr�s; sus manos volvieron a tener la velocidad de antes. No pude reprimir un suspiro; �l realmente debe odiarme.

Entr� en la cocina y saqu� un poco de jugo del refrigerador. Me recargu� en la barra mientras beb�a, mirando a donde mis compa�eros trabajaban. Quatre finalmente hab�a encontrado algo que pod�a hacer. Usando su conocimiento de legalese y las intrincaciones de la cinta roja, dirig�a a Heero a trav�s de capas de camuflaje virtual, en busca de una prueba de que nuestras suposiciones fueran correctas. Me sent� feliz por �l; feliz de que hubiera encontrado una manera de contribuir a la misi�n. En realidad sent� alivio; me hab�a estado preocupando de que la inactividad lo fuera a desesperar y quisiera intentar salir de la casa. Creo que si insist�a lo suficiente, Heero lo dejar�a.

Pero al mismo tiempo, estaba terriblemente celoso de su capacidad de sentarse y trabajar con Heero as�. Yo tambi�n quer�a ser capaz de hacerlo; quer�a ser capaz de sentarme lado a lado con �l, trabajando juntos en un problema. Me preguntaba si alguna vez sabr�a que era sobre m� que lo volv�a tan... loco.

Lav� el vaso y fui a lavarme para mi salida de la tarde. Helio me tiraba besos en el espejo mientras intentaba cepillarme los dientes.

"Deja eso, idiota," murmur�, escup� en el fregadero y me rehus� a verlo otra vez.

Para cambiar mi apariencia, trenc� mi pelo, pero mucho m�s flojo de lo usual. Consider� brevemente la idea de no usar mi funda de brazo pero no me atrev� a dejarla. Estoy bastante seguro de que habr�a podido salvarme sin ella la noche anterior pero entonces hubiera tenido que pelear. El cuchillo hab�a hecho que mis atacantes lo pensaran dos veces y me hab�a permitido terminara la situaci�n sin tener que matar a alguien. Lo que menos necesitaba ahora eran cad�veres que ocultar.

No ir�a muy lejos en mi rutina de 'vulnerable y asustado' si lograba convencer al Se�or Militar simplemente me asegurar�a de que no descubriera que era una actuaci�n.

Me retir� a la habitaci�n de Quatre con mi reproductor de MP3 mientras esperaba que oscureciera. Estaba teniendo problemas para convencerme de hacer esto otra vez; el escenario mental apropiado parec�a simplemente fuera de mi alcance y sab�a que era porque sent�a l�stima por mi mismo. Utilic� la m�sica para ayudarme con la transformaci�n emocional que requer�a. Al principio tuve que hacerme enfadar para olvidarme de mi depresi�n y para sacar mis pensamientos sobre Heero de mi cabeza. Escuch� un poco de rock pesado 'm�sica de batalla' hasta que pod�a escuchar el golpe del metal resonando a trav�s de m�. Cuando estaba bastante enojado al punto de sentirme claustrof�bico, lo cambi� a algunas baladas cl�sicas.

Mi 'defensa de la m�sica inocente�, la llamaba. Canalic� la c�lera hasta hallarle un prop�sito, reenfoc�ndola en lo que se supone que deb�a estar haciendo. La m�sica de Helio tendr�a que escucharla dentro de mi cabeza despu�s. De ninguna forma me transformar�a en el aqu� frente a Heero y Quatre.

Estaba de pie en medio del cuarto con mis ojos cerrados, escuchando 'Goodnight Saigon' cuando Quatre me habl� para que fuera a cenar.

Apagu� el reproductor antes de que comenzara la siguiente canci�n y me di la vuelta para verlo.

"�Qu� estas haciendo?" pregunt� con curiosidad.

Le sonre� y estaba contento de poder hacerlo otra vez. "Debes tener una canci�n como tema."

"�Qu�?" �l luc�a confundido, por supuesto y me re� ligeramente.

"Todo es actitud." Toqu� ligeramente un lado de mi cabeza, "Te ayuda... tener un tema de canci�n sonando en tu cabeza."

�l me sonri� pero yo sab�a que no me hab�a entendido. "La cena est� lista." fue todo lo que dijo.

"No voy a comer," le inform� mientras lo pasaba para ir por mi chaqueta en la sala.

"�Por qu� no?" �l me sigui� mientras atraves�bamos la casa. "Tampoco comiste en el almuerzo..."

Reprim� el impulso de re�rme ruidosamente; �l pobre sonaba tan molesto... como sin saltarse dos comidas seguidas fuera una cosa terrible. No tuve el coraz�n para decirle que probablemente ten�a diez a�os cuando supe que alguna gente com�a tres veces al d�a.

"Porque... parezco muy bien alimentado," fue todo lo que dije.

Lo vi abrir su boca de reojo pero luego la cerr� otra vez. Vaya, al menos alguien aqu� lo estaba intentando.

Andaba a prisa y lo sab�a. Quer�a salir de la casa antes de que Heero apareciera de donde sea que estuviera; dos segundos con �l pod�an deshacer todo el trabajo que hab�a hecho durante la �ltima hora prepar�ndome para esto. Realmente deb� saber mejor que eso; cuando di la vuelta para volver a la parte posterior de la casa, con la idea de salir por la puerta trasera nuevamente, �l estaba en mi camino. Simplemente me detuve y mir� un punto m�s all� de su o�do derecho e intent� mantener mi m�sica dentro de mi cabeza, esperando que el dijera lo que sea que fuera decir.

"We came in spastic
Like untamed horses
We left in plastic
As numbered corpses
And we learned fast
To travel light
Our arms were heavy
But our bellies were tight.
And we would all go down together
We said we�d all go down together�"

Ok... quiz� esa no era la mejor canci�n para estar escuchando en mi cabeza en ese momento pero era la que ten�a y me aferr� a ella esperando la pregunta que estaba por hacer. �l nunca ha fallado de alguna manera en darme en donde m�s duele.

Realmente no ten�amos contacto visual, porque yo estaba obstinado en no ver su mirada fija y helada pero por juro por Dios que �l fue el primero en ver a otro lado.

"Ten cuidado," dijo en voz tan baja que por poco y no alcanc� a escucharla. Lo hubiera visto a los ojos entones, si no fuera porque �l ya se hab�a alejado.

Maldici�n. Otra vez donde m�s duele... solo que esta vez de una forma que no me esperaba. Todo lo que hice fue un gesto y salir de all�. �l me sorprender� hasta el d�a en que finalmente me toque morir y tome el autob�s n�mero nueve directo al infierno. Tengo un asiento reservado.

Cambi� la canci�n en mi cabeza tan pronto como estuve en la acera en direcci�n al temido distrito del negocio. M�sica de Dance, principalmente; ligera y un poco burbujeante. Cosas suaves; eso es Helio. 'Footloose', la 'Safety Dance', ese tipo de chatarra. S�... prefiero el material retro; no puedo soportar la m�sica nueva. No tienen algo que decir, todo es 'expresionismo' instrumental. No es sorpresa que todos est�n escuchando cosas de hace 100 a�os o m�s. Para cuando hice el cambio, Helio estaba bailando con la m�sica, meneando sus caderas. Realmente odio dejarlo salir.

Realmente hac�a fr�o esta noche. Con tantos cortes en la tela, ser�a lo mismo si anduviera desnudo; el spandex no tiene ninguna propiedad de aislamiento. Casi estaba temblando al momento en que llegu� a mi destino.

Me encontr� r�pidamente con la Pelirroja; ella parec�a haberse olvidado de que yo era demasiado est�pido como para hablarme y me present� a un par de sus amigos. Estuve hablar con ellos por un rato. Hab�a una cierta seguridad en los grupos, especialmente cuando yo no estaba realmente interesado en que alguien me comprara.

Mantuve vigilancia en caso de ver a mi amigo de los arbustos de la otra noche pero no lo vi a �l lo o al de los perros por ning�n lado.

La Pelirroja se encontr� a alguien y se fue, el grupo pronto se separ� as� que nuevamente estaba caminando en los alrededores.

La noche tom� un giro encantador cuando comenz� a nevar. Maldici�n; como si no hubiera estado bastante fr�o ya. Ahora me estaba congelando y mojando. Parec�a que todo empez� a apagarse entonces; la gente comenz� a desaparecer, haciendo conexiones r�pidas y larg�ndose en buscar de un techo. Me qued� andando en la parte principal con las otras desesperadas. Genial. Estaba empezando a considerar volver a la casa cuando lo vi venir.

�l usaba uno de esos abrigos largos y oscuros. Del tipo que te llegan hasta las rodillas y hace que algunos luzcan geniales y otros parezcan est�pido. En el se ve�a genial; dando trancos en la nieve que soplaba como si fuera un espectro oscuro. No tuve que fingir el temblor y me encog� para protegerme del fr�o y pretend� no haberlo visto. Esper� hasta que �l estuviera casi a m� nivel y despu�s me di la vuelta y deliberadamente choqu� contra �l. Por supuesto, estaba actuando como si no tuviera idea de que estaba ah� y aunque estaba preparado para el impact�, rebot� en �l como si hubiera golpeado una pared de ladrillos y ca� en mi trasero sobre la nieve que se acumulaba r�pidamente.

Dej� que mis ojos viajaran a trav�s de �l hasta mirar fijamente su rostro que ve�a hacia abajo. Dej� que mis ojos crecieran y mi boca se abriera y luego chill� mis disculpas. Realmente no era muy dif�cil poner un poco de miedo en mi voz; haber chocado con el tipo me hab�a hecho recordar cuan s�lido y fuerte era �l. Mi peque�a navaja de repente parec�a terriblemente inadecuada.

�l me sonri� levemente y estir� una mano para ayudarme a ponerme de pie. Mis ojos pasaron varias veces de su cara y a la mano como si estuviera asustado de tomarla. Cuando finalmente alc� mi mano, la hice que temblara.

La sonrisa se volvi� un poco salvaje y sab�a que lo ten�a.

"Deber�as fijarte por donde caminas," dijo con un tono de burla en su voz.

�l no solt� mi mano despu�s de que me hab�a levantado. Tard� algunos segundos que aclarando mi garganta y ruboriz�ndome y finalmente me disculp� de nuevo.

"Te mojaste," �l ronrone� y utiliz� la mano que nos un�a para darme la vuelta; limpiando la nieve en mi trasero con su mano libre.

En mi cabeza, Solo gritaba con fuerzas, "�Corre, maldito idiota! �Corre como diablo y no mires atr�s!"

El temblor que invadi� mi cuerpo esta vez era genuino.

Intent� liberar mi mano de un tir�n y dije, "Estoy... bien," intentando sonar defensivo.

Mi mano permaneci� justo donde estaba y �l repentinamente se inclin� sobre m�. "�Estoy equivocado en tus motivos para estar aqu� afuera, en una noche como esta?"

Sacud� mi cabeza y le dej� creer que me hab�a sorprendido para voltear a verlo. Dej� que mis ojos se encontraran con los suyos y lo vi apreciar su color con otras de esas sonrisas enga�osas. Sab�a que pod�a asustarme, ahora quer�a congraciarse lo suficiente para que aceptara ir con �l.

"No est�s vestido para este clima," observ�. "Tengo en lugar donde podr�as calentarte..." dej� la invitaci�n en el aire alzando una ceja.

Tragu� mi saliva e hice mi mejor intento por parecer alguien que se estaba poniendo serio. "Yo... tego un precio," dije, sonando petulante e inexperto.

�l me sonri�, de su gran altura. "No tengo dudas, peque�a mascota."

�l pregunt� el precio.

Sin pensar, le dije el mismo que hab�a estado utilizando para alejar a los dem�s.

�l nunca dud�, su sonrisa se ensanch� y despu�s �l desaboton� el abrigo y me hizo se�as de que me acercara a �l para que pudiera envolverlo alrededor de m�.

"Nunca compro sin probar la mercanc�a," susurr� cerca de mi o�do, una vez que me ten�a debajo de su brazo. "�me dejar�as probarte?"

Lo hab�a visto besar a la muchacha con que se hab�a ido la noche anterior pero no lo esperaba. Me congel� y el puso su mano en mi barbilla para levantarla y antes de que pudiera pensar qu� hacer, �l me estaba besando.

Fue gentil y c�lido y... cuidadoso. �l invadi� mi boca con una lengua apacible y exploradora. Mis rodillas se sent�an d�biles. Sab�a que esto era el terciopelo que envolv�a el acero; esto se supon�a que deb�a ser el gancho para convencerme de ir con �l cuando las cosas se volver�an en algo... diferente. Lo dej� creer que me hab�a enga�ado.

"Oh..." dijo �l en mi o�do cuando se separ� de mis labios, "Creo que si lo vales."

�l nos dirigi� pero no, observ�, en la direcci�n por la que hab�a venido.

"�A donde...?" dej� que mi voz sonara algo fuerte primero y luego aclar� mi garganta y continu� en un tono m�s bajo. "�A d�nde vamos?"

"Tengo un lugar donde no hace fr�o," �l me tranquiliz� y tuve que admitir que el tipo era muy bueno. Si hubiera conocido a este hombre en cualquier otra circunstancia no hubiera dudado en estrechar su mano y conversar con �l.

En verdad, en verdad me hubiera gustado ver a la muchacha que... con quien se hab�a ido ayer por alguna parte pero no pude encontrarla. Y en verdad la busqu�.

"Uhmmm..." rob� un vistazo hacia �l. "�C�mo debo llamarlo?" Pregunt� e hice un mal trabajo en mi intento de sonar t�mido. M�s bien sali� como falsa valent�a, por su puesto.

�l se ri� entre dientes y sus ojos cuando me vieron, brillaban de manera extra�a. "No lo he decidido todav�a." �l ten�a su brazo alrededor de m�, sosteni�ndome dentro de su abrigo. "�C�mo deber�a llamarte?"

Abr� mi boca para responderle pero repentinamente me detuvo con un dedo en mis labios.

"No... pens�ndolo bien; creo que yo te dir� como te llamar�."

Levant� los hombros y atrev� otra mirada hacia arriba.

"Pajarito..." suspir�. "Lindo pajarito... Creo que te dir� mi Gorrioncito." Se inclin� para mordisquear ligeramente la parte superior de mi o�do y tembl�, esta vez sin planearlo. �l se ri� d�bilmente.

Solo me pat� en mi memoria y grit�, "Y va a desplumarte como un est�pido pajarito si no sales de all� antes de que sea demasiado tarde!"

Intent� actuar como si repentinamente recordara que ten�a un trabajo de hacer y dej� que mi brazo se deslizara alrededor de �l, dejando mi cadera chocara contra �l mientras camin�bamos.

"�Porqu� nos dirigimos a la quinta calle?" Frunc� el ce�o, mientras entregaba el mensaje a mis oyentes. "All� no hay nada�"

�l sonri� y su brazo me apret� alrededor de mis hombros. "Mi... Compa��a... es due�a de un edificio."

Mi coraz�n dio un salt�. �Podr�a ser tan afortunado? El �nico edificio comercial por aqu� era el objetivo B. Caminamos en silencio por un momento.

"Me gustan tus botas," dije al fin, como si intentara llenar el incomodo silencio. ��D�nde las conseguiste? Las m�as son de un almac�n de segunda mano en la Cuarta..."

�l ri� ligeramente y me mir� hacia abajo, sus ojos terriblemente divertidos. Mantuve mi inter�s inocente. �l finalmente sonri� y dijo, "Vienen... de la compa��a."

Oh, esto era bueno; la verdad dentro de la mentira. Para empezar; �l cre�a que yo era est�pido, y eso era algo bueno. Luego, �l hab�a admitido tanto como que era militar.

�Podr�a esto ponerse mejor? S�... Podr�a sobrevivir nuestro encuentro con mi trasero intacto.

Era todo lo que pod�a hacer para no cantar de emoci�n cuando me condujo directamente al objetivo B. Me solt� un momento mientras sacaba una llave. Le ech� varios vistazos sobre mi hombro, como si pensara en retirarme. Sus ojos se hab�an... vuelto m�s brillantes conforme no acerc�bamos al lugar. �l me condujo adentro.

"�Aqu�?" Dije, movi�ndome varios pasos delante de �l mientras que �l tomaba un minuto para desactivar un sistema de alarma, logrando algo de distancia entre nosotros. "Es un mugroso almac�n. Aqu� no hay nada m�s que cajas. �Y hace fr�o! �Pens� que hab�as dicho que era caliente?" Hubiera querido describir un poco m�s para mis compa�eros pero este tipo no era est�pido.

Detr�s de m�, �l se ri� y el sonido no fue tan placentero como antes.

"Seguramente estar�s acostumbrado a... dormitorios austeros."

Di vuelta hacia �l luciendo confundido; �l no esperar�a que entendiera esas palabras. "�Qu�?"

Parec�a complacido. "No importa.� sonri�.

"Escucha... uhmmm..." agach� mi cabeza ruborizado, no fue dif�cil, imaginando a Heero y Quatre sentados en la casa escuch�ndome. "Tengo� tengo que ir a hacer... por el fr�o... �no tendr�s un ba�o?"

�l ri� con fuerza y apunt� en una direcci�n, "Pasando all�, gorrioncito." �l dio un paso hacia m�. "Estar� esperando."

Le sonre� avergonzado y trot� para ir a hacer mis cosas. Maldita mierda; esperaba que pudiera salir de esto en una sola pieza.

Tan pronto como la puerta se cerr� detr�s de m�, saqu� mi navaja y cort� la costura en mi camisa donde estaba oculto el transmisor.

"Escuchen," dije cerca de el, manteniendo mi voz tan bajo como me fue posible. "Voy a intentar ponerle esta cosa a �l. No se asusten; se va a poner feo por aqu� en pocos minutos pero creo que puedo escaparme de esta."

Guard� el cuchillo y fui a hacer pis, por si acaso estuviera escuchando. Despu�s ocult� el min�sculo transmisor en mi mano, respir� profundamente y sal� del ba�o.

�l en vedad me estaba esperando, sentando en un caj�n con una pierna colgando. Sonre� y me acerqu� a �l; �l segu�a actuando 'agradable' y necesitaba ponerle el transmisor antes de que eso cambiara. Fui hasta donde estaba, esperando que pensara que hab�a utilizado mi tiempo en el ba�o para prepararme para mi trabajo. Deslic� mis brazos alrededor de �l, metiendo mis dedos en los bolsillos traseros y frot�ndome contra �l para distraerlo mientras que pon�a el transmisor en su bolsillo. Soy un excelente ladr�n de bolsillos y funciona igual sea tomar o poner algo; lo principal es crear distracci�n. El resto es velocidad.

�l se ri� y envolvi� sus brazos alrededor de m�, inclin�ndose para besarme pero este vez fue agresivamente y con fuerza. Aqu� vamos; �l me ten�a donde me quer�a y ahora iba a cambiar las reglas. Las cosas iban a ponerse violentas. El tipo literalmente viol� mi boca. Yo le segu� con lo que hac�a sin protesta y cuando se separ� de mis labios para mirarme, yo le sonre�.

"Oh..." ronrone�, "no me dijiste que te gustaba duro."

No era lo que �l esperaba, lo que buscaba. �l quer�a que me resistiera; quer�a ver miedo en mis ojos. �l frunci� el ce�o pero no le di tiempo para hablar. Me puse fuera de su alcance mientras �l estaba ocupado reevaluando la situaci�n. Abandon� a Duo por completo y le dej� el control a Helio, inclinando mi cabeza hacia un lado y plantando mis manos en mis caderas.

"Cari�o, tienes que decirme que es lo que quieres," suspir� exasperado, "pens� que quer�as el acto de inocente... ahora me sales con que quieres algo m�s agresivo. �A que est�s jugando?"

Estaba enfad�ndose m�s, al darse cuenta de que todo mi nerviosismo y vacilaci�n hab�an sido actuados. �l se levant� del caj�n a su altura completa pero no retroced� una pulgada.

"Puedo hacerte sentir muy bien si tu solo me dices que..." hab�a comenzado y lo vi pasar de enojado a realmente furioso en un instante. Notar esto probablemente me salv� porque pude rodar un poco con el golpe. Aun as� el alcanz� a empujarme unos 3 metros y termin� estrell�ndome en un caj�n. Me levant� inmediatamente y saqu� la navaja antes de que lograra alcanzarme. Supe entonces que mi supervivencia depend�a de no mostrar una gota m�s de miedo.

Tuve solo tres segundos para darme cuenta de lo que sali� del caj�n cuando me estrell� con �l. Eran componentes electr�nicos que parec�an sofisticados. �l no atrap� mir�ndolos.

"�Ya estuvo!" le grit�, "yo no hago eso de M&S... para nada; �nunca! �Al�jate de m� idiota!" quiz�s no hab�a necesidad de llamarlo idiota� pero mi boca nunca ha sido muy limpia.

"Yo creo..." frunciendo el ce�o y avanzando lentamente,"que tu vas a..."

Lo interrump� girando mis ojos, "�Oh termina ya con la pose de villano-malvado!" gru��, "�No hay mucho que puedas hacerme que no se haya hecho aun!" logr� que la �ltima parte sonara casi aburrido.

Continu� retrocediendo lentamente hacia la puerta y �l sigui� mis pasos. Sexualmente; �l hab�a perdido cualquier exitaci�n que hubiera consiguiendo jugando conmigo. Pero todav�a estaba furioso y estaba seguro de que lo menos que �l ten�a en mente era una buena golpiza. Si el lograba su objetivo yo no de aqu� vivo.

Ech� un vistazo sobre mi hombro, en parte para localizar la puerta y en parte para ver si �l har�a un movimiento. Lo hizo. �l se lanz� hacia m� pero asumi� que yo correr�a hacia la puerta o me quedar�a en mi lugar. �l no esperaba que me moviera hacia �l. Corr� hacia �l, agach�ndome en el �ltimo momento para pasar debajo de su brazo. No dud� m�s despu�s de eso atraves� el almac�n y corr� directo a un mont�n de cajones apilados debajo de una ventana.

Hay algo que la gente asume sobre m� que es verdad; soy muy r�pido. En las calles aprendes a correr; correr para salvar tu vida. Estaba bastante seguro de que ahora era igual. Pod�a o�rlo detr�s de m�, maldiciendo en voz baja y me lanc� al primer caj�n, escalando la pila como un gato de callej�n con un perro guardi�n detr�s de el. Ni siquiera lo dud� llegu� a la cima y me lanc� contra el cristal sabiendo que iba a tener una ca�da de 2 metros fuera del edificio. Termin� con mi acto de gato callejero cuando logr� aterrizar sin romperme algo y sal� de ah� corriendo tan r�pido como pude. Nunca lo o� salir del edificio. Creo que finalmente termin� siendo demasiado problem�tico. De alguna manera hab�a logrado mantener el cuchillo en mis manos pero no me atrev� a guardarlo por dos cuadras. Solo esperaba que Quatre no se asustara; hab�a pasado por muchos problemas para colocar el transmisor en el Se�or Militar y no quer�a desperdiciar la oportunidad que esto ofrec�a.

No corr� directamente a la casa pero tampoco anduve fuera durante una hora. Entr� por la puerta trasera con un suspiro de alivio y caso me derrumb� justo en el piso al lado de la puerta.

Quatre vino corriendo el minuto en que me oy�, sin siquiera detenerse para asegurarse de que era yo. La presencia de Heero no lo disuadi� de su carrera y lanzar sus brazos firmemente alrededor de m�.

"�Duo!" dijo casi llorando, "�estas bien!"

Detr�s de �l, pod�a ver a Heero de pie con sus brazos cruzados y un ce�o en su cara.

Abrac� a Quatre, quiz� un poco m�s fuerte de lo necesario, "Estoy bien hermanito... todo sali� bien."

Algo extra�o pas� en el rostro de Heero y el ce�o cambi� en forma sutil, "�est�s herido?" �l pregunt� en ese tono de voz cl�nico. Abr� mi boca para responderle con un sarcasmo pero despu�s la cerr�. �Qu� no ya hab�amos puesto esto detr�s de nosotros?

"No..." parpade� pens�ndolo por un momento, " no lo creo."

Quatre me solt� y se separ� de m�, observ�ndome con curiosidad y sus ojos ensancharon un poco. Sus dedos se levantaron hacia mi cara y despu�s vacilaron, "Eso debi� dolerte," murmur� finalmente.

Levant� mis propios dedos y los pas� ligeramente alrededor de mi quijada, haciendo una mueca de dolor levemente. "Supongo que s�, eh?" suspir� y repentinamente todo lo que hab�a pasado en las �ltimas horas me call� encima como balde de agua fr�a. Lo �nico en lo que pod�a pensar era en la sensaci�n de la lengua de ese bastardo en mi boca. Empuj� Quatre a un lado y entr� corriendo al cuarto de ba�o, cerrando de golpe la puerta detr�s de m�. Si hubiera comido algo ese d�a hubiera sido m�s f�cil, todo lo que pude hacer fue detenerme sobre la taza del ba�o intentando vomitar por cinco minutos y escupir lo m�s que pude. Cuando termin� con eso, me quit� la ropa de Helio tan r�pido como pude y la lanc� a una esquina. Estaba bastante seguro de que ser�a la �ltima vez que iba a poder personificar a Helio. Esto fue lo m�s cerca como nunca voy a estar. No pude convencerme de quitarme la funda del cuchillo. Me enjuague la boca y me lav� la cara y casi me volv� loco cuando comprend�, sin dudas, que �se hab�a sido mi primer beso. Logr� distraerme revis�ndome en busca de lesiones, encontrando solo un par de cortes por el vidrio de la ventana y unas cuantos golpes en mis manos y rodillas. Y por supuesto la hinchaz�n en mi cara y mis... labios.

Afuera en el pasillo pod�a o�r los sonidos d�biles de la discusi�n de Heero y Quatre.

"... dije; dale unos minutos." La voz de Heero era totalmente inflexible.

"Heero;" Quatre dijo en un tono enfadado, "�l nos necesita..."

"�l necesita que lo dejes solo por un minuto." Estaba sorprendido por la tranquilidad en su voz.

"Acaba de pasar por algo... horrible," Quatre insisti� y podr�a imaginarlos cara a cara en el pasillo. Encontr� la ropa que hab�a usado anteriormente y comenc� a vestirme tan r�pido como pude antes de que las cosas se pusieran feas.

"Y ya se acab�," Heero contest� y luego me sorprendi� por completo. "�l no volver� a ser... 'Helio'... otra vez."

Entonces todos guardamos silencio; Quatre parec�a no tener contestaci�n para eso. Termin� de vestirme y abr� la puerta. Los dos voltearon al mismo tiempo y creo que sal� bastante firme, eso creo, fuera del cuarto de ba�o.

"Eso es bueno..." confes�, la sorpresa no se me hab�a pasado todav�a. "Porque no creo que pueda."

Heero se acerc� y levant� mi cara, d�ndome vuelta hacia la luz. El solo gru�� en voz baja y despu�s pregunt�, con voz seria, "�Ya te revisaste? �Tienes otras heridas?"

Negu� con mi cabeza y �l me dej� ir, volvi�ndose a Quatre, "Ponle un poco de hielo en eso." Y luego el se dio la vuelta regresando a la sala.

Quatre y yo solo nos quedamos ah� parados y nos miramos fijamente por un minuto.

"Oh Duo..." �l suspir� y eso hizo que mis ojos ardieran.

"No," yo susurr� y �l vio y entendi� y simplemente se qued� callado.

En el otro cuarto, o�mos repentinamente una voz extra�a y ambos saltamos. Entonces los ojos de Quatre se abrieron de par en par. "�El transmisor!"

Seguimos a Heero a la sala. Quatre me sent� en la segunda silla que ten�an all� y el se qued� parado detr�s de m�.

"�Qu� est� pasando?" pregunt� tan pronto como llegamos all� y Heero levant� una mano para silenciarnos mientras que escuchaba.

"�... diablos te hab�as metido?" una voz totalmente extra�a dijo.

"�No es asunto tuyo!" fue la respuesta y tuve que resistir un temblor; era Se�or Militar.

Quatre puso una mano en mi hombro y se inclin� cerca, "Esto es lo primero que hemos o�do en alrededor de media hora." �l susurr�, "Dijo muchas maldiciones y de cosas estrell�ndose despu�s de que tu... te escapaste." �l sonri� un poco, "Estaba muy enojado; parec�a haber lanzado muchas cosas."

Sonre�, m�s que contento de haber frustrado a mi peque�o amigo.

Me hab�a perdido de algo relativamente sin importancia pero ahora el extra�o dec�a, "�No llevaste otra de tus peque�as 'conquistas� a la f�brica, verdad?"

Hubo un momento de silencio y luego un d�bil, "�Y qu� si lo hice?" Pod�a asegurar que lo hab�an sorprendido. No sab�a que esta persona conoc�a sus h�bitos nocturnos.

"�Maldito est�pido!" grit� el extra�o, "�Est�s comprometiendo la operaci�n!"

"�C�mo es eso?" Se�or Militar murmur�, "No es como siempre pudieran decirle a alguien lo que vieron."

En mi hombro, los dedos de Quatre me apretaron tan fuerte que casi me mov�, puse mi mano sobre la suya y la apret� para tranquilizarlo. "Est� bien, Qat." Susurr� y sent� una mirada. Volte� a ver a Heero para encontrarme con su mirada valorativa. Esta vez, yo volte� primero, mirando hacia abajo.

"�Eres un enfermo hijo de una perra!" exclam� el tipo-extra�o, "�Cu�ntos van ya? �Cuatro? �Cinco?"

Se�or-Militar no contest� y me re� de �l, "Si no responde no est� mintiendo." Sonre� como loco en apreciaci�n de la t�ctica. �l nunca dijo nada y por lo tanto no tiene que admitir que dej� ir a uno.

"Los Suits estar�n listos para embarque el final de semana." Dijo el extra�o en un tono de voz peligroso y no pude evitar imaginarme como diablos se ve�a si no le ten�a miedo al �Se�or Anormalmente Grande�. "Voy a estar m�s que feliz de alejarme de t�."

Se�or Militar se ri� y hubo un sonido de una puerta que se cerraba de golpe poco despu�s de eso.

Levant� la vista. "Cuando uno de esos caj�n se rompi�... pude ver piezas electr�nicas� partes de mobile suit; como nunca hab�a visto. No pude tomar ninguna."

"�Est�n construyendo un nuevo modelo de mobile suit?" pregunt� Quatre y mir�ndome hacia abajo.

"No s�," admit�, volteando mi cara hacia arriba para devolverle la mirada. "Creo que as�... el edificio me daba la impresi�n; como hab�a mucho m�s de lo pude ver. Creo... creo que podr�a haber mucho m�s bajo tierra."

"No hab�a nadie m�s all�," interrumpi� Heero.

Algo me golpe� de pronto y me congel�, viendo m�s all� de �l y sin ver nada en realidad. "Hijo de una perra," murmur� sin querer, uniendo las piezas en mi cabeza.

"�Qu� pasa, Duo?" pregunt� Quatre.

"La noche anterior..." dije, una sensaci�n de enfermedad subiendo por mi tr�quea. "Cuando pas� por ah� y vi las luces y pens�... pens� que hab�a gente trabajando..."

Ese bastardo hab�a estado en proceso de torturar y matar a esa muchacha que se hab�a ido con �l. Hab�a estado dentro a unos metros del lugar. Record� mi impulso de ir a inspeccionar el edificio. Levant� mis ojos a Quatre y susurr�, "La dej� morir..."

No hubo respuesta a eso. Miraba a uno y al otro pero ninguno de ellos parec�a poder hablar.

"Estaba justo all�... si solo hubiera ido a ver el lugar..."

Una voz repentina en el receptor nos hizo saltar a los tres. "�Qu� pasa, Jensen?" dijo una nueva voz, llena de diversi�n, "Luces un poco... frustrado."

"La diversi�n de esta noche... no fue tan... entretenida como esperaba," dijo Se�or Militar... no; Jensen, con voz un poco irritada. Estos dos ten�an el mismo esp�ritu.

La nueva voz se volvi� repentinamente seria. "�No dejaste escapar a alguno verdad?"

Hubo un momento de vacilaci�n y si el tipo nuevo no sab�a que Jensen ment�a, entonces era un idiota. "�Por supuesto que no!"

Me sacud� repentinamente; esto no nos estaba llevando a ninguna parte. Ya ten�amos la informaci�n que necesit�bamos, �qu� diablos ten�amos que hacer aqu� sentados escuchando a un par de pervertidos?

"Olv�dense de esto," exclam�. "Tenemos que hacer estallar esa f�brica y tenemos que hacerlo ahora. Tarde o temprano... Jensen va a encontrar ese transmisor y sabr� que andamos tras ellos."

Estaba viendo a Heero, porque despu�s de todo era su decisi�n y �l asinti�.

"Empaquen sus cosas," dijo abruptamente, "No volveremos aqu�."

Nos levantamos para hacer justamente eso y est�bamos listos para irnos en menos de cinco minutos. Quatre me convenci� de que tomara de vuelta mi su�ter negro y me sent� agradecido; sent�a el fr�o hasta los huesos por andar vagando toda la noche esencialmente casi desnudo.

"Tenemos que ir a los Gundams," Heero nos dijo, "No traigo explosivos conmigo." Se volvi� a mi entonces. "Preferir�a no utilizar los Gundams para hacer esto pero estoy seguro si tengo suficientes..."

Sonre�. "No digas m�s. Tengo bastantes en Deathscythe para destruir un edificio de diez pisos."

Despu�s de eso salimos por la puerta trasera, haciendo doble tiempo en los 3 kil�metros. Heero a la cabeza y yo en la parte trasera. La nieve se estaba apilando, de 6 o 9 cent�metros pero el viento soplaba bastante fuerte para cubrir nuestras pisadas casi tan r�pido como las hac�amos.

Guardamos nuestras cosas y desempacamos los explosivos, dividi�ndolas entre los tres. Entonces hicimos el trayecto de vuelta a la ciudad. Heero hab�a tra�do el peque�o receptor con �l y nos hab�a echo callar mientras que nos hinc�bamos en la nieve a media cuadra de la f�brica y escuchamos un poco para asegurarnos de que el transmisor no hab�a sido descubierto. Hubo un largo rato de silencio antes de que oy�ramos el sonido de una televisi�n y los murmullos de una conversaci�n mientras nuestros dos pervertidos discut�a sobre qu� mirar.

Heero lo apag� despu�s de unos minutos y dio la se�al con su mano para avanzar.

Jensen solo hab�a hecho un esfuerzo poco creativo para cubrir la ventana a trav�s de la cual hab�a saltado. Quatre vio la altura y me dio una mirada de apreciaci�n. Yo solo sonre�.

Heero toc� ligeramente para llamar mi atenci�n y despu�s hizo una se�a para preguntarme por el sistema de alarma. Asent� y despu�s frunc� el ce�o; cuando pas� a trav�s de esa ventana debi� haberlo dejado sin funcionamiento hasta que la reparan. Me toqu� el pecho y apunt� hacia arriba; quer�a echarle una mirada m�s cercana al da�o y a las conexiones. Heero junt� sus manos sin pensarlo dos veces y me alz� hasta que pude agarrar la orilla de la ventana y subir por mi cuenta.

Tuve que sacudir mi cabeza; el engre�do ese decidi� apagar el sistema de alarma en lugar de repararlo a las dos de la ma�ana. Su compa�ero moralista iba a estar muy enfadado. Me di la vuelta y les di la se�al de aprobaci�n. Heero alz� Quatre hasta m�, yo lo jal� arriba y lo pas� a trav�s de la ventana y despu�s me agach� para que Heero saltara y tomara mi mano.

Heero me estar a la cabeza, puesto que ya hab�a estado aqu� antes, y los conduje directo al caj�n que se hab�a roto. Ahora que ten�a m�s tiempo, observ� las piezas con m�s cuidado. Parec�an ser parte del sistema de direcci�n. No pod�a descubrir m�s con tan poca revisi�n; Heero nos indic� que cada uno tomar�a una. Sab�a que eso era en caso de que no todos logr�ramos salir.

Entonces nos separamos y comenzamos a buscar algo que estaba seguro que estaba por all�, un nivel inferior. Fui yo qui�n lo encontr� y definitivamente no se supon�a que deb�a encontrarlo. Hab�a una pared falsa y un elevador. Les hice se�ales a mis compa�eros y nos detuvimos a observarla detenidamente, pensando en nuestras opciones.

Heero volte� a verme, preguntando con gestos si yo cre�a que hubiera un sistema de alarmar secundario. Estaba sorprendido de que me hubiera pedido mi opini�n y eso me dio el incentivo para pensar dos veces antes de contestar. Finalmente mov� mi cabeza de un lado a otro con una sonrisa torcida que lo dej� saber que no estaba cien por ciento seguro.

Optamos por arriesgarnos y empujamos el bot�n para abrir las puertas del elevador. Heero encendi� el receptor para ver si hab�a alg�n alboroto en la base de OZ. Parec�a que estaba viendo las noticias.

Al final, todo result� muy f�cil puesto que nuestro buen amigo Jensen hab�a sido lo bastante amable y hab�a apagado todo el sistema de alarma por nosotros. Hay que amar a los flojos.

Resulta que hab�a tres pisos bajo tierra, uno de ellos era un enorme almac�n donde encontramos varios cientos de mobile dolls diferentes a cualquier cosa que hubi�ramos visto antes. Quatre tra�a una peque�a c�mara digital con �l y tom� algunas fotograf�as. Yo entr� a su sistema y copie cuanto pude. Heero intent� monitorear el transmisor de Jensen por un momento pero descubri� que el receptor no pod�a escuchar bajo tierra. Entonces se ocup� de colocar las cargas. Cuando Quatre y yo terminamos lo nuestro, fuimos a ayudarle. Colocamos bastantes explosivos para hundir el edificio en lo profundo de la tierra que con suerte terminar�a llegando al infierno.

Nos tom� poco menos de una hora y nos dirig�amos de vuelta hacia arriba sinti�ndonos complacidos. Hasta que las puertas del elevador se abrieron y o�mos voces.

No hay una se�al militar para decir '�mierda!', pero deber�a.

Apenas tuve tiempo suficiente para o�r, "�... vete a la mierda; Moore!" y entonces ellos oyeron el elevador. Nosotros nos separamos.

"�Qu� rayos?" El compa�ero pervertido de Jensen exclam� y entonces ellos tambi�n se cubrieron.

Se escuch� un disparo y no estoy seguro de cual lado. No pareci� alcanzar a nadie, porque nadie grit�. Avanc� a la izquierda, deseando saber donde estaban Quatre y Heero. Esperaba que todas las cajas tuvieran partes de mobile suits; eran un protector muy eficaz.

Le ech� un vistazo a mi reloj y tuve que evitar decir una maldici�n... realmente ten�amos que salir de aqu�; no ten�amos toneladas de tiempo. Se escuch� un par de tiros m�s pero ninguno parec�a dar con el objetivo. Tom� una decisi�n repentina. Sab�a d�nde se hab�an ocultado nuestros tres adversarios y solo pod�a esperar que todav�a estuvieran ah� pero necesitaba saber donde estaban Heero y Quatre. Busqu� en mi mochila y saqu� una de las cargas restantes. Quit� con cuidado dos terceras partes de la carga real, lo prepar� y grit�, ��Posiciones!� lo m�s fuerte que pude. O� dos silbidos r�pidos como respuesta, lo bastante lejos para que estuvieran a salvo. Entonces lanc� la cosa al la �ltima posici�n donde hab�a visto a Jensen y sal� corriendo.

Hubo un disparo y o� el gimoteo de la bala, segundos despu�s alguien que gritaba, "�Oh mierda!" Y entonces todo se volvi� confuso. El golpe me lanz� al piso y pasaron solo un par de minutos antes de ponerme de pie y continuar movi�ndome. Entre un minuto y el siguiente, el cuarto fue regado con escombros calientes. Corr� hacia la ventana a toda velocidad y en el �ltimo momento vi la silueta de Heero all�, mitad dentro y mitad afuera. Ascend� entre los cajones hacia �l, �l ten�a su mano extendida y yo le grit�, "�D�nde est� Quatre?"

�l solo neg� con su cabeza y yo me congel�. �Qu� rayos?

'�Vamos, Duo!' me grit�. '�Ya casi se termina el tiempo!'

Perd� tres segundos vi�ndolo boquiabierto. Uno de los dos silbidos hab�a venido de esta �rea; me di la vuelta y comenc� a bajar dirigi�ndome hacia donde hab�a escuchado el otro silbido.

"�Duo!" �l me grit� pero estaba demasiado enojado para decidir si era miedo o enfado en su voz.

"�Nunca se abandona a nadie, bastardo!" le grit� pero ni siquiera volte� a ver si me hab�a o�do. Iba bajando por los cajones y casi me caigo cerca del maldito fondo. Corr� en direcci�n general de la puerta y encontr� mi camino bloqueado por restos llameantes. Hab�a hecho caer parte del techo con mi explosi�n. El humo comenzaba a ponerse denso. En mi mente, mi reloj interno me dec�a cu�nto tiempo no ten�a. Entonces lo vi; en el suelo y e inm�vil. Hab�a una pila de vigas con fuego del techo entre �l y yo. Lo dud�, buscando una manera de rodearlo y mi reloj me dijo que solo nos quedaban un par de minutos. As� las vigas y comenc� a tirarlas. El dolor era incre�ble, lo dej� llegar a m� y le di salida con un grito estremecedor; "�Lo tengo! Vamos a salir por la puerta!" En la peque�a, min�scula, inveros�mil, posibilidad de que Heero nos estuviera esperando.

Justo en cuanto logr� llegar a el, vi que Quatre empez� a despertar y yo agradecimos a cualquier Dios que me escuchara por el peque�o favor de no de tener que cargarlo. Hice a un lado los escombros restantes y lo cog� debajo de la axila con el doblado de mis codos y lo hice ponerse de pie.

"�Corre!" le grit� y los dos lo hicimos. No me permitir�a ver mis manos.

Quatre no parec�a estar lastimado. Estaba desorientado pero movi�ndose por su cuenta. Atravesamos la puerta en el �ltimo minuto y seguimos corriendo como locos. Me sent� muy aliviado cuando vi a Heero venir corriendo del otro lado del edificio. Se coloc� del otro lado de Quatre sin que se lo pidiera y nos concentramos solamente en avanzar. Est�bamos casi a media cuadra cuando la explosi�n nos alcanz� pero aun as� nos lanz� al suelo. Dej� que mis manos se hundieran en la nieve y me tragu� el grito de dolor que sub�a por mis brazos.

Heero estaba ayudando a Quatre a ponerse de pie y mi hermanito parec�a estar mejor. Luch� para ponerme de pie con mis manos llenas de nieve y las guard� en los bolsillos de mi chaqueta mientras que los otros estaban ocupados en otra cosa. Todav�a no pod�a mirar... sab�a perfectamente que ten�an un da�o serio y que tan pronto como las viera el dolor me golpear�a como una tonelada de ladrillos. No s� si el fr�o de la nieve lo mejoraba o empeoraba pero me quit� la sensaci�n de que me estaba cocinando.

Comenzamos a correr otra vez y como yo hab�a ten�amos la posici�n trasera antes, nadie dijo nada de que la tomara de nuevo. De esa manera no notaron que corr�a con mis manos en los bolsillos. Lo hizo m�s dif�cil y me estaba retrasando pero solo me concentr� en avanzar. Acababa de ver una demostraci�n de lo que suced�a cuando un soldado ca�a en este equipo. Heero obviamente no entend�a el c�digo de los infantes de marina o de cualquier otro; aparentemente, aqu� era cada uno por su cuenta. Yo estar�a loco si despu�s de haber pasado por todo eso solo para que Heero me de un tiro solo porque me incapacitaron.

Llegaron al almac�n primero y Quatre volte� para buscarme, sus ojos se abrieron de par en par cuando vio cuan lejos estaba. �l intent� regresar pero Heero lo empuj� a dentro y pobre de el si no hac�a lo mismo.

"�Ya voy!" le grit�, "�Ustedes adel�ntense!" No podr�a permitir que viera mis manos. Ni siquiera yo estaba listo para verlas. �l vacil�, pero luego desapareci� dentro.

Cuando finalmente atraves� la puerta, encontr� a Deathscythe con su entrada abierta y el cable de subida estaba abajo esper�ndome, Heero y Quatre estaba ya en su Gundams.

Fui tropezando hacia el santuario de mi Deathscythe e hice algo que no hago a menudo; Cog� el gancho en el extremo del cable con la planta de mis botas pero aun as� ten�a que sacar las manos de mis bolsillos para engancharme al cable con un codo. Oh Dios... volv� la vista r�pidamente y ascend�.

Me concentr� en los procedimientos de vuelo pero no pod�a entretener mis ojos por m�s tiempo y como prometido el dolor vino a mi tan pronto como mis ojos dejaron que mi mente admitiera lo que hab�a pasado al final de mis mu�ecas. OhDiosohDiosohDiosohDios...

En la distancia, o� que Heero me gritaba y me forc� a responder.

"�Recibiste las coordenadas?" pregunt� y tuve que parpadear para enfocarme en la pantalla.

"S... s�; las tengo," logr� decir al fin.

"�Qu� pasa contigo?" me pregunt� y mi est�mago se volvi� l�quido.

"�Nada!" le devolv� el grito, "�Salgamos de aqu�!"

�l sali�, Quatre detr�s de �l. Tom� un segundo para poner mi m�sica y sub� el volumen para as� tener algo que escuchar adem�s de mis propios gritos y despu�s forc� a mis manos que tomaran los controles.

Realmente no recuerdo ese vuelo. Eso me asusta mucho cuando pienso seriamente al respecto. Al parecer cuento con un piloto autom�tico y debe haberse activado entonces. Termin� escuchando 'March of Cambreadth' una y otra vez, dejando que la m�sica agresiva me llenara; alejando cualquier pensamiento racional que tuviera. Eso me mantuvo en movimiento; me mantuvo haciendo lo que ten�a que hacer. Mi aterrizaje no fue el mejor pero no pareci� llamar mucho la atenci�n. Despu�s descubrir�a que Nataku y Heavyarms tambi�n estaban en el almac�n pero entonces estaba tan mal, que ni siquiera los vi. Volv� a meter mis manos en los bolsillos tan pronto como toqu� tierra. Me sent�a extra�amente distante, probablemente en shock. Trowa apareci� para guiarnos hasta la casa y Quatre estaba, afortunadamente, muy ocupado, como era costumbre cuando Trowa estaba alrededor. Trowa hab�a entablado r�pidamente una conversaci�n con Heero, haciendo preguntas acerca de la misi�n. Heero estaba actuando muy tranquilo, pero aun es sirvi� para mantener su atenci�n lejos de m�. Necesitaba llegar a un lugar donde pudiera arreglar esto en privado. Nadie me prest� atenci�n, mientras caminaba detr�s de ellos.

Trowa nos dio una descripci�n r�pida de la casa mientras ven�amos entrando por el frente y tuve suficiente memoria para recordar la localizaci�n del cuarto de ba�o. Me alej� de ellos y me dirig� all� tan pronto como estuvimos adentro. Cre� haber escuchado mi nombre pero no podr�a decir qui�n me llamaba y realmente no me importaba.

Mi coraz�n lat�a fuertemente y mi visi�n segu�a poni�ndose gris. Me mov� deliberadamente lento. No pude cerrar la puerta del ba�o lo suficientemente r�pido. Quer�a simplemente dejarme caer justo all� en el piso pero sab�a que probablemente no podr�a volver a levantarme. Revolv� todo hasta que encontr� el botiqu�n medico, usando mis codos tanto como me fue posible para abrir las puertas y los cajones. Tuve que utilizar una mano para sacar el botiqu�n cuando finalmente lo encontr� y pens� que llorar�a de dolor. Casi me ca� cuando fui a sentarme en el piso y tuve que recargarme contra la pared por un minuto antes de abra el botiqu�n y comenzar a trabajar.

Me forc� a mirar realmente el desastre que una vez fueron mis manos. Estaban de color negro y rojo e hinchadas y un l�quido sal�a de ellas y... mi visi�n se torn� gris otra vez. Solo me qued� ah� sentado hasta que esta volvi�, despu�s saqu� las tijeras del botiqu�n y despu�s de respirar profundamente, comenc� a cortar los pedazos de piel que colgaban� gris� gris� gris...

Cuando me recuper� las tijeras estaban en el piso entre mis piernas y mi cabeza descansaba sobre mi pecho. Tom� las tijeras otra vez.

Entonces tocaron a la puerta suavemente, "�Duo?" Quatre llam�. "�Est� all� dentro?"

"S�," cro� y el sonido de mi voz debi� haber sido suficiente, porque entr� sin m�s ni m�s. Yo parpade� al verlo; pens� que hab�a trabado la puerta. Mi intenci�n era trabar la puerta. �l solo se qued� all� parado y se me qued� viendo por un minuto y luego �l... chill�.

No s� de que otra forma llamarlo.

"�Qat!" gem�, "�Guarda silencio! �Te van a o�r!" Dios; �en qu� estaba pensando?

�l se dej� caer en el piso a mi lado y puso un brazo alrededor de mis hombros para estabilizarme pero despu�s del primer horrible vistazo, mantuvo sus ojos lejos de mis manos.

"Trowa!" grit� y no pude detener las l�grimas que cayeron y lavaron mi cara.

"�Maldici�n, Quatre" solloc�, "no los dejes ver... no debo ser una carga... pensar�n que no puedo hacer mi trabajo!"

�l gimi� a mi lado y o� a la distancia el sonido de pies trotando. Trowa apareci� en la puerta.

"�Quatre! �Qu� pasa...?" Despu�s me vio y se qued� tieso como roca.

Volte� a verlo "Aun puedo pilotear," le dije con toda la convicci�n que pude reunir. Una expresi�n de terror apareci� en su cara.

"�Hiciste esto para salvarme, verdad?" Quatre dijo repentinamente desde su lugar en el piso a mi lado. "Oh Allah... Duo... �esto es por m�!" comenz� a lamentarse en voz baja, intentando sostenerme pero estaba temblando demasiado. O� m�s pasos acerc�ndose. Maldici�n; me estaba costando trabaja enfocar otra vez.

Dej� caer las tijeras y puse un brazo alrededor de Quatre, manteniendo mi mano cuidadosamente lejos de �l, "Esta bien," lo tranquilic�, frotando su frente con mi mejilla. "�No pod�a dejar que mi hermano menor volara hasta el otro mundo, verdad?"

�l comenz� a llorar en silencio y ocult� su cara, "Oh Duo," �l sigui� diciendo una y otra vez. Detr�s de �l, Heero y Wufei aparecieron al lado de Trowa.

Fij� la vista directamente a Trowa y tranquilamente le dije, "Saca a Quatre de aqu�."

�l asinti�, sus ojos entrecerrados y perdidos. Entr� a la habitaci�n y tom� a Quatre de los hombros. No lo soltar�a hasta que haya terminado de decir, "Ll�valo muy lejos... no lo dejes ver."

�l me mir� a los ojos y me dijo con firmeza, "Duo. Nadie va a lastimarle."

Levant� la vista para verlo, sintiendo nuevamente que todo se volv�a gris y luchando contra eso, "Trowa... t� eras un mercenario... tu entiendes..." batall� para encontrar las palabras, "Semper Fi. �Sabes lo que eso significa?" �l me miraba en forma extra�a, hab�a algo en sus ojos que no ten�a la fuerza para leer pero �l asinti� una vez. Mis ojos se desplazaron m�s all� de �l y de vuelta, "Ellos... ellos no lo entienden."

�l solt� a Quatre por un momento y su mano se extendi� para apretar mi hombro con fuerza, "Maldici�n, Duo... nadie te har� da�o... lo juro." Entonces solt� a Quatre y Trowa se lo llev�.

"Aun puedo pilotear," murmur� a nadie en particular y me agach� para levantar las tijeras, aun luchando contra el gris, contra el terrible dolor.

"Duo..." dijo Wufei suavemente y se puso de cuclillas a mi lado.

La delicadeza de su voz me sorprendi� y levant� mi cabeza r�pidamente para verlo. Fue un error; el gris me envolvi� y me sent� caer.

Cuando el gris retrocedi� otra vez estaba completamente desorientado y confundido; pod�a ver a Wufei frente a m� y sab�a que Trowa y Quatre se hab�an ido pero hab�a un cuerpo c�lido detr�s de m�, brazos firmemente a mi alrededor. �Qu� diablos?

Wufei vio algo en mi cara que le dijo hab�a vuelto de aquel lugar gris, "Duo... d�janos ayudarte," dijo suavemente. Deb� dejar caer las tijeras otra vez porque ahora estaban en su mano.

"Estoy... bien..." murmur� e intent� levantarme pero los brazos no me lo permitieron.

Wufei hizo un gru�ido de incredulidad y era un sonido tan raro que me hizo voltear a verlo, �l me sonre�a con gentileza. "Oh si te ves muy bien."

Quiz�s aun ten�a una oportunidad; si los dem�s pensaban que aun pod�a hacer mi trabajo...

"No soy una carga. Aun puedo pilotear,� le dije con tanta intensidad como pude.

Los brazos alrededor de m� me apretaron y Wufei frunci� el ce�o.

"�Que est� pasando aqu�, Yuy?" �l estaba mirando m�s all� de m�. "�Qu� diablos le hiciste?"

Hubo un sonido de sorpresa de una voz que reconoc� y finalmente tuve que levantar el rostro a qui�n me sosten�a. No ocurri� nada m�s por un largo rato mientras que una competencia de miradas ocurr�a sobre mi cabeza.

"Yo... tom� una mala decisi�n durante la misi�n," Heero dijo finalmente, su voz muy suave. "Hice una suposici�n que... result� incorrecta."

"Abandonaste a Quatre," traduje y me tom� por sorpresa el brillo de coraje que pas� por el rostro de Wufei.

Heero suspir�, "Yo... abandon� a Quatre," admiti� y finalmente me dej� creer que eso de que tal vez si intentar�an ayudarme.

"Discutiremos esto despu�s," dijo Wufei algo enfadado y entonces se acerc� para examinar mis manos. Se volvi� hacia el botiqu�n y lo vi sacar de all� una botella de morfina y una jeringa.

"No," dije, sintiendo un ataque de p�nico nuevamente, "eso me incapacitar� totalmente."

Cuando sus ojos vieron los m�os parec�an tener un poco de tristeza, "Tienes mi palabra de que no te dejaremos. No te haremos da�o."

Parpade� al verlo; una promesa de Wufei significa m�s para �l que su vida, creo.

�l no esper� mi consentimiento para ponerme la inyecci�n con una mirada atenta y repentinamente yo estaba demasiado cansado para que me importara. Si decid�an terminar con mi sufrimiento; al menos no lo sentir�a.

Wufei le dio un minuto a la inyecci�n para que tuviera efecto y despu�s empez� a trabajar. Una mano �spera vino de detr�s de mi y toc� mi frente. Heero suave pero firmemente puso mi cabeza en su hombro y volte� mi cara a su cuello, �No veas,� dijo casi amablemente y eso es lo �ltimo que recuerdo antes de que la morfina se mezclara con el gris y toda se volviera oscuro.

Tuve un sue�o muy extra�o despu�s de eso; realmente odio la morfina. Le hace cosas extra�as a mi cabeza. No recuerdo mucho; solo sonidos por un tiempo. Mi propia voz gimiendo; resonando de forma extra�a. Quatre llorando suavemente.

Quise nadar hacia la luz del d�a una vez, apenas lo suficiente para saber que estaba en una cama dentro de un cuarto oscuro.

So�� algunas cosas muy extra�as. No sobre Relena/spandex otra vez, gracias a dios. Pero cosas m�s terribles; una vez luch� en los brazos de Jensen, sintiendo que mord�a mis labios. Creo que abr� los ojos para ver a Solo sentado al pie de mi cama pero �l solo me salud�. Me pareci� o�r a Trowa susurrando suavemente en la oscuridad, �Gracias, Duo. Por traerlo de vuelta a salvo.�

M�s de una vez cre� despertar para encontrar a Heero sentado a mi lado pero eso solo me hac�a saber que aun deb�a estar so�ado.

Sent� como si hubiera pasado mucho tiempo. La morfina simplemente me arruina; realmente odio esa cosa pero ni siquiera pod�a llegar a orientarme lo suficiente para decirles que no la quer�a. Me sent� aliviado y consternado cuando comenzaron a reducir la dosis.

En mi corta pero agitada vida, me han disparado, apu�alado y golpeado a m�s no poder. He tenido huesos fracturados y rotos. Me han hecho un par de cirug�as. �sta era mi primera experiencia con quemaduras severas. Creo que con toda seguridad puedo hacer la declaraci�n de que las quemaduras apestan. Duele como nada de lo que hubiera experimentado antes o haya experimentado desde entonces. No hay forma de aliviarlo. No hay forma en que te olvides de ello a menos que est�s inconsciente. Es un dolor que tiene tu completa atenci�n. As� que mientras me alegraba dejar atr�s el estado semi-conciente por el narc�tico en el que estaba antes, no me complac�a despertar y sentir un dolor intenso.

Abr� los ojos a la suave luz de la ma�ana y sab�a que en verdad estaba despierto por primera vez... en mucho tiempo. Levant� mis manos y descubr� que estaban envueltas como las manos de Boris Karloff en la �Momia'. Me habr�a re�do si no me dolieran tanto. Cuidadosamente las volv� a poner sobre la cama y me quej� del dolor que me caus� el peque�o contacto.

"�Necesitas algo para el dolor?" pregunt� una voz suavemente y me volte� de inmediato sorprendido al encontrar a Heero sentado en una silla al lado de la cama. �C�mo es que lograba pasar inadvertido en mi radar?

"No," dije y mi voz vino son� seca y grave. "Por favor... no m�s. No quiero sentirme adormecido..."

�l gru�� en lo que sonaba como entendimiento y sin decir nada, sac� un vaso de agua de alguna parte y sostuvo la pajilla para que pudiera beber.

Eso alivi� mi garganta reseca y levant� la vista hacia �l para preguntarle, "�Qu� haces aqu�?"

Algo extra�o sucedido en sus ojos y volvi� la vista a otra parte. "Hemos estado tomando turnos para sentarnos contigo," murmur�, luciendo extra�amente avergonzado.

"�Nani?" se me sali� decir y la transformaci�n m�s extra�a le ocurri� a su cara y me sonri�. De verdad.

"Ahora empiezas a hablar en japon�s," dijo �l divertido.

Me sorprendi� la fuerte risa que sali� de m� y le sonre�, olvid�ndome de qui�n era esta persona que estaba sentada a mi lado.

Entonces su rostro se oscureci� mientras ve�a mis manos. "Pudiste haber muerto," dijo �l simplemente y parpade� ante la repentina transformaci�n. Intent� poner a funcionar mis engranes mentales pero parec�a no estar funcionando.

"Tambi�n le pudo pasar a Quatre," le respond�.

"Dejaste que tus sentimientos por el afectaran tus decisiones." Su ce�o hab�a profundizado y todav�a hab�a ese extra�o mont�n de ideas pasando por sus ojos.

Yo suspir� y lo observ�; probablemente aun estaba un poco drogado porque repentinamente no me import� si �l se enfadaba conmigo. "�Aun no lo entiendes verdad?" Le dije con tristeza y me di cuenta por primera vez que era el de quien deb�a compadecerme; de que �l no pudiera entender la esencia de estas cosas. "Hubiera vuelto por ti tambi�n. No porque fuera Quatre... sino porque... es parte del equipo. Nunca se abandona a un compa�ero."

"Nunca se abandona a nadie," �l susurr�, casi para si mismo y entonces supe que me hab�a escuchado aquella noche.

Asent�. "De eso se trata todo, Heero." Y no me escond� de su mirada, "Hubiera vuelto por cualquiera de ustedes... sin importarme si me quedaban cinco minutos o cinco segundos. Nunca abandonas a nadie."

"Maxwell," vino la voz suave de Wufei desde el umbral de la puerta, "Nos pones en verg�enza a todos."

Me sorprend� y volv� la vista hacia �l; no lo hab�a o�do entrar. Tra�a el botiqu�n en su mano, obviamente ven�a a cambiar mi vendaje. Me sonroj� y entonces si evit� verlos a ambos.

"�Est� despierto?" O� el susurro de Quatre y Wufei se ri� de �l.

"As� parece." Se hizo a un lado para dejar entrar a nuestro compa�ero �rabe acceso a la habitaci�n... acceso a m�.

�l corri� hacia mi cama r�pidamente solo parar detenerse de pronto y mirarme fijamente con enormes ojos. "�Duo?"

El estar acostado en un cuarto lleno de gente comenzaba a hacerme sentir... extra�o e intent� alzarme con los codos.

Un brazo fuerte se desliz� detr�s de m� y me ayud� a levantarme, mientras Quatre se apresur� a poner almohadas adicionales en mi espalda.

Murmur�, "Gracias." a ambos y e intent� ocultar mi enrojecimiento.

Entonces Quatre exigi� toda mi atenci�n, "Duo... lo lamento mucho... todo esto es por mi culpa."

Hice una mueca. "Recuerdo que fui yo quien lanz� esa bomba, Qat."

Sus mejillas se colorearon levemente pero �l continu�. "Eso logr� sacarnos de all�. Eventualmente le habr�an disparado a uno de nosotros si no hubieras pensado tan r�pido."

Solo mov� mi cabeza de un lado a otro. "Si hubiera estado pensando, hubiera escuchado el maldito transmisor antes de que las puertas del elevador se abrieran."

Ambos lucieron sorprendidos y tuve que sonre�rles. "�Te hace sentir algo est�pido� no crees?"

Quatre en realidad se ri� pero Heero parec�a no poder sacudir la expresi�n de sorpresa de su cara. �Ya deja de pensar en eso, Yuy.� Le dije sonriendo, de pronto ya no me preocupaba tanto su enfado. "Los tres nos olvidamos de eso por completo."

�l no parec�a tranquilizado, s�lo se sent� y frunci� el ce�o.

"Bueno, ahora no importa," dijo Trowa desde el umbral y volte� a verlo de pie junto a Wufei. "Ya llegaron los reportes; la f�brica fue destruida completamente. Todav�a est�n analizando las muestras que trajeron con ustedes pero los resultados preliminares indican que fue un hallazgo importante. Lo hicieron muy bien."

Quatre le dio una mirada extra�a y luego dijo, "Duo lo hizo muy bien. Lo �nico que nosotros hicimos fue sentarnos y escuchar..."

Lo interrump� con una carcajada. "Quatre... detente por favor. Fue una misi�n y todos hicimos nuestra parte. No fue su culpa que esta vez su funci�n fuera de refuerzos."

�l lanz� una mirada de irritaci�n que me dijo que �l se estaba preparando para discutir conmigo, as� que decid� cambiar por completo el tema de conversaci�n, ' "Te prometo que... la pr�xima vez que necesitemos que alguien actu� como prostituta... te cedo el lugar."

"�Qu�?!" exclam� Wufei e imagin� que Quatre y yo morir�amos de risa al ver la expresi�n en su cara.

Esto como hab�a planeado, por supuesto, nos llev� a repetir la saga de Helio y yo lo maquill� por completo hasta que logr� que todos se estuvieran riendo. Claro... todos menos Heero.

Lo atrap� observ�ndome con una extra�a mirada de apreciaci�n y creo que Se�or Estoico podr�a haber descubierto algo acerca de la mascara del idiota sonriente de Duo Maxwell en ese momento. Nunca lo sabr�, volte� a otro lado para escuchar a Quatre que le dec�a a Trowa sobre cuan diferente luc�a con mi pelo suelto y lo siguiente que supe, fue que Heero se hab�a ido.

Wufei finalmente logr� cambiar mis vendajes y me las arregl� para hacer suficiente contacto visual con Trowa para que suave pero firmemente hiciera que Quatre saliera del cuarto.

Wufei se percat� de eso y arque� una ceja hacia m�.

"�l ya se siente bastante culpable," gru��, actuando a la defensiva. "�l cree que esto es su culpa."

"�Y lo es?" �l pregunt� simplemente.

"�Por supuesto que no!" le grit�, mir�ndolo con sorpresa y encontrandome con una extra�a sonrisa en su cara.

"Mientras tu no lo creas as�," dijo en forma cr�ptica.

Gru�� y mir� mientras �l desenrollaba la �ltima parte de la gasa; �l se detuvo. "Tal vez prefieras no mirar."

Yo le lanc� una mirada amenazadora y �l me sonri� otra vez. "Solo una sugerencia."

�l me dio un minuto para voltearlas de arriba abajo, examin�ndolas con cuidado. Las palmas eran la peor parte pero sorprendentemente no me dol�an tanto. Todo el dolor ven�a del dorso de mis manos y mis mu�ecas. Frunc� el ce�o mientras las miraba; hab�a hecho un buen trabajo limpi�ndolas.

"El da�o principal est� en la palma de tus manos," explic�. "No te duelen tanto ya que... el nervio se da��. Deber�as considerar hacerte algunos injertos de piel." �l se encogi� de hombros y me sonri� apaciblemente. "Pero yo solamente soy un m�dico de campo inadecuado."

"Hiciste un mejor trabajo de lo que yo estaba haciendo," murmur� sin pensar realmente lo que dec�a. Mi cerebro estaba algo ocupado intentando procesar el hecho de que �sas eran mis manos las que hac�an una buena imitaci�n de...... de hamburguesas. Hamburguesas chamuscadas.

"Ya fue suficiente," me advirti� y yo volv� la vista a otra parte antes de que la inquietante sensaci�n en mi est�mago se convirtiera en algo m�s.

Entonces su cara se volvi�... extra�a y me clav� esos intensos ojos oscuros suyos. "Nunca debes ocultarnos una lesi�n otra vez, �me escuchaste?"

Agach� mi cabeza y me sonroj�. De alguna forma, despu�s de los �ltimos d�as, mi razonamiento no parec�a estar funcionando muy bien. "Lo siento... yo pens�... "

"S� lo que pensaste," me dijo suavemente, "Y lo entiendo. Pero ahora te diste cuenta de que las cosas no son como cre�as que eran, �verdad?"

Asent�, aun sin levantar la vista, aun avergonzado. �l puso una mano bajo mi barbilla y me forz� a verlo. Sus ojos se encontraron con los m�os con una intensidad que me hizo sentir como si me hubieran volteado de adentro hacia afuera.

"Heero cometi� un error," me dijo firmemente, sus labios curv�ndose un poco. "A pesar de lo que el quiera creer; le pasa al mejor de nosotros. Eso no significa que nosotros... te abandonar�amos solo porque est�s herido. �Te qued� claro?"

�l no me dejar�a en paz si con tan solo asentir otra vez y tuve que sonre�rle. "S�... creo que por fin logr� entrar en mi dura cabeza."

�l me dej� entonces y se puso a trabajar en mis manos. �l es sorprendentemente gentil; tiene el esp�ritu de algo m�s detr�s de ese escudo de guerrero feroz que muestra a todos.

Gimote� hasta que el me dej� salir de mi cama por un momento pero �l permaneci� cerca de mi, ayud�ndome hasta que estaba seguro de que estaba lo suficientemente estable para sostenerme en mis dos pies sin caerme.

"Las quemaduras son muy susceptibles a infecciones" me advirti�, sosteniendo mi codo mientras daba mis primeros pasos tambaleando a trav�s del cuarto. "Debes tener mucho cuidado de mantener las manos limpias."

Me admir� de �l; probablemente el me hab�a hablado con m�s civilidad en la �ltima hora que el resto del tiempo que llevo de conocerlo. De alguna manera esta misi�n me hab�a ganado... algo de Chang Wufei. �Respecto quiz�? Realmente no estaba seguro.

Caminamos juntos a trav�s del pasillo y aunque no se lo hubiera dejado saber ni por un mill�n de pesos, estaba empezando a sentir la presi�n antes de que hubi�ramos llegado muy lejos.

"Tan pronto como hayamos dejado este lugar," �l me dec�a, "Quiero que vayas a ver a un doctor de verdad. Tus manos van a necesitar mucho trabajo."

Me estaba esforzando por escuchar pero me encontraba luchando contra el Gris otra vez. Dej� de caminar y esper� que la luz volviera a mi vista.

"�Duo?" pregunt� Wufei, con un tono de preocupaci�n en su voz.

El gris me estaba alcanzando un sentido a la vez; ya ten�a mi vista y ahora mi o�do se estaba debilitando. "Y... yo estoy bien..." intent� e incluso mi voz sonaba distante.

"�No es cierto!" �l me gru�� y sus brazos rodearon mi cintura con fuerza. �Soy m�s alto que Wufei y probablemente peso m�s que �l, �l me estaba sosteniendo pero no pod�a hacer m�s que eso, "�Yuy! �Barton!" �l estaba gritando e intent� callarlo pero el gris ahora mordisqueaba mi equilibrio y ahora colgaba en sus brazos.

"�Qu� esta pasando!" O� a Heero muy cerca y sonaba enfadado.

"Ay�deme a ponerlo de nuevo en su cama;" Wufei dec�a. "�l se va a desmayar..."

"�Estoy bien!" le interrump� gritando pero termin� sonando muy d�bil.

"�D�jame cargarlo!" Heero dijo abruptamente y simplemente me levant� en sus brazos. El repentino movimiento hizo que mi cabeza diera vueltas y aunque quer�a luchar contra �l, todo lo que pude hacer fue presionar mi cara contra el hombro de Heero y luchar contra los v�rtigos.

Creo que si me desmay� por completo por un momento, porque no recuerdo cuando me recostaron. No recuerdo cuando me cubrieron con las mantas. Pero fue solo por un momento, porque de pronto estaba consiente de los dos mientras discut�an sobre mi cabeza.

"�Para empezar por qu� lo dejaste ponerse de pie?"

"��l oculta lo que siente muy bien! �Parec�a estar bien!"

"No puedes confiar en lo que dice; �ya deber�as saber eso a este punto!"

"�l no miente..."

"No necesita hacerlo... trabaja con medias verdades y evasiones... �no podr�as convencerlo de admitir que sent�a dolor!"

Eso fue seguido por un gesto de iron�a y entonces un gru�ido enfadado. Heero sali� del cuarto.

"Lo siento, Wufei," le dije suavemente. "No tuve ninguna advertencia; solo vino a m� de pronto."

"Mi culpa." Me sonri�, "Has permanecido drogado y acostado durante las �ltimas treinta horas; deb� haberlo imaginado."

�l puso sus dedos al lado de mi cuello para tomar mi pulso y me mir� a los ojos por un largo tiempo. "Necesitas descansar; voy a darte algo para el dolor y quiero que te duermas."

"�No m�s morfina, por favor?" le rogu�. "No me gusta la sensaci�n de estar 'fuera de mi'�.

�l solo se ri� de m� y me dio un par de p�ldoras. Me alegr� cuando �l abandon� el cuarto despu�s de que las tom�. Realmente no me gustaba la idea de que hab�an estado turn�ndose para sentarse all� a verme dormir.

Las p�ldoras pod�an no ser morfina pero aun as� segu�an siendo muy fuertes y pude sentir como el cansancio me venci�, a pesar del dolor.

Jensen se inclinaba sobre m� y sosten�a mis manos vendadas, apret�ndolas hasta hacerme llorar.

"Cre�ste que pod�as escaparte de m�, mi gorrioncito?" �l se ri� con maldad y yo gem� cuando torci� mis mu�ecas repentinamente.

"No he terminado contigo, mi peque�a mascota..." dijo en voz baja y estaba inclin�ndose para besarme otra vez. Luch� para escapar de su apret�n pero no pod�a hacer nada y entonces sus labios aplastaron los m�os, sus dientes me cortaban, su respiraci�n me llenaba...

"�Duo! �Despierta! Todo est� bien... solo despierta..."

Mis ojos se abrieron de pronto y encontr� a Heero sentado a un lado de mi cama, sus manos en mis hombros. Mi respiraci�n era entrecortada y estaba temblando como una hoja.

Nuestros ojos se encontraron y �l se inclin� y me susurr�, "�l esta muerto. No podr� tocarme otra vez... No se lo permitir�. Nunca m�s; �me o�ste?"

Logr� asentir, mi cerebro dando vueltas por el repentino cambio de realidad. �Qu� diablos? Las drogas hac�an dif�cil pensar, no pod�a procesar esto. Entonces lo entend� y le sonre�, "�Sigo so�ando verdad? Tu eres el Heero de mis sue�os."

�l solo se sent� y me mir� confundido pero luego su mano se movi� para acariciar una parte de cabello empapado de sudor en mi cara que me dec�a que estaba en lo cierto. Me relaj� en sus manos y le sonre� alegremente.

"No hab�a so�ado contigo en mucho tiempo," suspir�, "Te extra��."

Su cara se volvi� extra�amente seria y mi sonrisa perdi� fuerza. "Heero... �qu� tienes?"

�l solo me mir� fijamente por un largo rato, el tiempo suficiente para que comenzara a dudarme mi suposici�n... tal vez el era el otro Heero; el que gritaba y maldec�a.

Pero al fin �l levant� sus dedos lentamente y los movi� suavemente a trav�s de mi mejilla ilesa, "N... nada."

Sonre� con fuerza otra vez, cerrando mis ojos y moviendo mi rostro a su tacto, "Me gusta so�ar," murmur� en la palma de su mano.

"Lo lamento..." dijo �l y abr� los ojos para verlo, desconcertado.

"�Por qu�?"

"Todo ese desastre... la misi�n... Quatre." Sus ojos parec�an tristes y algo comenz� a preocuparme otra vez.

"N... No entiendo," le dije y sab�a que frunc�a el ce�o. "Ese no eras tu... ese fue el verdadero Heero."

�l permaneci� callado por un minuto. "Da igual." dijo al fin, "Lamento... lo qu� �l hizo. Yo... �l dej� que su preocupaci�n por ti lo asustara."

Sus dedos acariciaban mi rostro con mayor intensidad y sonre� otra vez, haciendo a un lado las preguntas. Me olvid� de las cosas extra�as que dec�a.

"Abr�same... �por favor?" suspir�; al Heero de mis sue�os le encantaba abrazarme.

"Por... por supuesto... m�... amor," dijo y su voz era extra�amente vacilante. Sus brazos se deslizaron alrededor de m�, cuidadosa y c�lidamente y me estrech� contra su pecho. Fue mejor que cualquier otro sue�o que hubiera tenido antes. �No me permitas que te lastime,� �l susurr� en mi frente.

"Tu nunca podr�as lastimarme," le dije y sent� un temblor corriendo a trav�s de �l.

Volv� abandonar ese sue�o y nuevamente ca� en un sue�o profundo protegido en un calor imaginario y una sonrisa en mi rostro.

Fue el sue�o m�s dulce que haya tenido sobre �l y la cruel realidad en la ma�ana al despertar solo en mi cama casi me hizo llorar.

Me enter� despu�s que �l hab�a abandonado la casa en alg�n momento durante la noche; yendo contra las �rdenes. Bajo estas circunstancias, las �rdenes se olvidaron y Wufei y Quatre me llevaron al hospital base de inmediato. Deathscythe fue empacado y enviado a Howard para que cuidara de �l.

Permanec� fuera de acci�n por varias semanas; Wufei hab�a estado en lo cierto sobre los injertos de piel y hab�a otras cosas que no me hab�a dicho, todo eso acumul�ndose para un dolor mayor. Tambi�n volv� a enlistarme al servicio activo antes de lo que el doctor hubiera querido, pero estaba aprendiendo a trabajar con el dolor y los muchachos me necesitaban.

Cuando Heero envi� un mensaje a la base, me envi� una copia. Tuve que pensar al respecto por mucho tiempo y realmente nunca entend� su significado. Una vez casi se lo mostr� a Quatre, pero decid� que era una mala idea y nunca se lo dije a nadie. Todav�a no estoy seguro de que pensar.

"Aunque el piloto 02 ha demostrado ser un agente muy competente, las diferencia entre sus m�todos y los del piloto 01 hace que su trabajo juntos sea imposible. Por lo tanto el piloto 01 quisiera solicitar que no sean asignados en ninguna otra misi�n juntos. Esta petici�n de ninguna manera se refleja en las capacidades o el trabajo del piloto 02."

Justo como Heero; breve y al grano. Nos cruzamos en el camino despu�s de eso pero solo en las misiones que requer�an que todos nosotros estuvi�ramos juntos. Raramente nos hablamos. Nunca reun� el valor para preguntarle porqu� y nunca volv� a so�ar con �l otra vez.

 

* * Fin cap�tulo 2 * *

Darla: a pesar de que disfrut� el traducir este cap�tulo y en ning�n momento me aburr� o me enfad� del trabajo � sino todo lo contrario, ahora estoy m�s obsesionada con el fic � el lenguaje tan florido de Duo me hizo pasar malos ratos porque en verdad no encuentro palabras... lo suficientemente comunes y a la vez no tan vulgares para reemplazar las que el usa ^_^

 


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