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Tercera Parte: Vida, mente y materia
| 15. ¿El gen egoísta? (1) | |
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Genética No fue hasta finales de los años 30 que el mecanismo de Darwin para la evolución ¾ selección natural¾ obtuvo una aceptación generalizada. En esa Época figuras científicas importantes como Haldane, Fisher y Wright se convirtieron en los padres del neo-darwinismo, que fundió la selección natural con la genética de Mendel. La teoría de la herencia fue esencial para conectar la teoría de la evolución con la teoría de la célula. En el siglo XIX, los biólogos Schleiden, Schwann, y Virchow explicaron que las células eran la unidad básica de todas los organismos vivos. En 1944, Oswald Avery identificó el ADN en el núcleo de la célula como el material componente de la base de la herencia. El descubrimiento por parte de Crick y Watson de la doble hélice de ADN clarificó todavía más el camino que seguía la evolución. Las variaciones en la descendencia de Darwin se debían a cambios en el ADN, que surgían de mutaciones casuales y reajustes moleculares internos, sobre los que actuaría la selección natural. Gregor Johann Mendel, un monje austriaco, y botánico aficionado, en los años 60 del siglo pasado hizo un estudio detallado de las características hereditarias de las plantas, a través del cual descubrió el fenómeno de la herencia genética. Mendel, un hombre tímido y modesto, envió sus descubrimientos a un eminente biólogo que, como era de esperar, rechazó la idea como un sin sentido. Profundamente descorazonado, Mendel escondió sus ideas al mundo y volvió a sus plantas. Su trabajo revolucionario no fue redescubierto hasta 1900, cuando realmente nació la genética. Los avances en los microscopios hicieron posible examinar el interior de la célula, llevando al descubrimiento de genes y cromosomas. La genética nos permite comprender el proceso continuo del desarrollo de la vida. La evolución de la vida comportó la aparición de la célula auto-replicante que podía trasmitir las características de la forma de vida a las futuras generaciones. Este tipo de mecanismo es el ácido desoxirribonucleico (ADN). Esta moléculas auto reproductora de ADN no se concentra en una parte concreta del cuerpo sino que está presente en toda célula animal o vegetal. La especie más desarrollada, el producto de 3.000 millones de años de evolución, es la especie humana. Un ser humano adulto está formado por aproximadamente un billón de células, pero al ser concebido era una sola célula embrionaria. ¿Cómo es esto? El secreto está en el ADN. Dentro de esta célula única hay una moléculas de ADN que contiene el código genético para la construcción del ser humano. La información genética contenida en los genes está almacenada en una forma químicamente codificada. Un gen es una sección de ADN que tiene la información para hacer un tipo concreto de proteína. Los genes que hay en cada célula son la parte del organismo que contiene toda la información necesaria para crear animales y plantas. La mayoría de los genes llevan información que dirige a las células a fabricar proteínas. Algunos genes le dicen a las células de un embrión dónde están situadas y si tienen que crecer para convertirse en un brazo o en una pierna. Las secuencias de bases almacenadas en los genes determinan que tipo de criatura viva será. La información hereditaria está almacenada en el núcleo de cada célula en forma de cadenas de genes llamadas cromosomas. Como un libro de texto viviente, dos juegos de cromosomas llevan todos los genes de un individuo, definiendo el carácter de la estructura de las proteínas que llevan a cabo la mayor parte del trabajo en el cuerpo. Sólo en los años 50 se descubrió la composición química de los genes identificados como ADN. En 1953, Francis Crick y James Watson dieron un paso adelante revolucionario en la genética con el descubrimiento del famoso modelo de la doble hélice de la moléculas de ácido nucleico, por el cual recibieron el premio Nóbel en 1962. Esto clarificó como se duplican los cromosomas en la división celular. El ADN está presente en las formas de vida más simples: un virus tiene una moléculas simple de ADN. Toda la vida tal y como la conocemos depende en última instancia del ADN. El descubrimiento y desarrollo de la genética descifró los secretos de la evolución. Las leyes de la evolución descubiertas por Darwin fueron enriquecidas por la comprensión de la genética, a través del trabajo de Fisher, Haldane y Wright, los co-fundadores del neo-darwinismo. El gen es la unidad de la herencia. El conjunto de genes de un organismo es el genoma. En la actualidad los científicos están enfrascados en un proyecto para identificar todos los genes del genoma humano, que son unos 100.000. Los genes mismos se reproducen en cada generación de células; las proteínas en forma de enzima juegan un papel importante en este proceso. A través de esta auto-reproducción, los genes se forman de nuevo para cada nueva célula. Por lo tanto, indirectamente, producen las proteínas que construyen y mantienen cada célula. Desde las células de las bacterias, células vegetales y animales; células especializadas para formar músculos o huesos, hojas o tallos, el hígado o el riñón, y muchas más incluyendo las células cerebrales. Cada célula contiene el mismo conjunto de genes que estaba presente en la célula original. Cada célula humana contiene probablemente la información genética necesaria para fabricar cualquier tipo de célula humana, y por lo tanto un ser humano completo, pero en cada célula sólo se utiliza una parte seleccionada de esta información. Es parecido a un libro de instrucciones en el que sólo se seleccionan ciertas páginas, e incluso sólo ciertas líneas para codificar las proteínas necesarias en la producción de varias células. El efecto de la reproducción sexual es mezclar o barajar los genes. Las células sexuales (óvulo o esperma) sólo contienen 23 cromosomas cada una, pero cuando se unen suman los 46 cromosomas normales. La nueva célula, en palabras de Dawkins, sería "un mosaico de genes maternos y paternos". En la medida en que se mezclan los dos juegos de cromosomas, si dos señales genéticas son diferentes, una de las características prevalecerá sobre la otra. El gen de los ojos marrones, por ejemplo, es dominante sobre el de los ojos azules. Son lo que se llama genes recesivos y dominantes. Algunas veces se produce una especie de compromiso híbrido. La variación se consigue a través de la reproducción. Desde un punto de vista evolutivo es vital. La reproducción asexual de los organismos primitivos crea copias idénticas de la célula madre, en las que las mutaciones son muy poco frecuentes. Por otra parte, la reproducción sexual con la nueva combinación de genes de dos fuentes diferentes incrementa las posibilidades de variación genética y acelera la tasa en la que funciona la evolución. Cada forma de vida lleva el código genético de información de ADN. La prueba de que tenemos un antepasado común es el parecido en la estructura celular de todos los organismos vivos. El mecanismo de la herencia es el mismo, en el que el ADN determina que un ratón sea como un ratón, que los humanos sean como humanos y las bacterias como bacterias. Algunos organismos, como las bacterias, sólo poseen una moléculas de ADN principal, mientras que nuestras propias células, y la de los organismos superiores, contienen una serie de paquetes de ADN (cromosomas). Genes y entorno En los últimos 25 años las ideologías gemelas del reduccionismo y del determinismo biológico han dominado todas las ramas de la biología. El método del reduccionismo intenta explicar las propiedades de los todos complejos, proteínas por ejemplo, en términos de las propiedades de los átomos e incluso de las partículas fundamentales de las que se componen. Y cuando más profundamente vas, tienes un conocimiento más profundo (se afirmaba). Además, aseguran que las unidades de las que se compone el todo existían antes del todo, que una cadena causal va desde las partes al todo, que el huevo siempre es antes que la gallina. El determinismo biológico está estrechamente vinculado al reduccionismo. Plantea, por ejemplo, que el comportamiento de los seres humanos está determinado por los genes de cada individuo y lleva a la conclusión de que toda la sociedad humana está gobernada por la suma del comportamiento de todos los individuos en esa sociedad. Este control genético es el equivalente a las viejas ideas expresadas en la frase "naturaleza humana". Una vez más, los científicos pueden argumentar que no es eso lo que quieren decir, pero las ideas del determinismo y de los genes como "entidades fijas e inalterables" están enraizadas en sus declaraciones y son adoptadas ávidamente por los políticos de derechas. Para ellos, las desigualdades sociales son desafortunadas, pero son innatas e inalterables; por lo tanto no se pueden solucionar por medios sociales, por que eso seria "ir en contra de la naturaleza". Esta idea ha sido expresada por Richard Dawkins en The Selfish Gene (El gen egoísta) que es utilizado como libro de texto en las universidades americanas. El mecanismo de la evolución está condicionado por la relación dialéctica entre los genes y el entorno. Antes de Darwin, Lamarck planteó una teoría diferente de la evolución, que plantea que el individuo se adapta directamente a su entorno y transmite estas modificaciones a su descendencia. Esta interpretación mecánica ha sido desacreditada por completo, aunque la idea de que el entorno altera directamente la herencia resurgió en la Rusia estalinista bajo la forma del Lysenkoismo. La evolución humana tiene una "naturaleza" y una "historia". La materia prima genética entra en una relación dinámica con el entorno social, cultural y económico. Es imposible entender el proceso de la evolución tomando uno sólo de ellos por separado en la medida en que hay una interacción constante entre los elementos biológicos y "culturales". Se ha demostrado de forma concluyente que los rasgos adquiridos (derivados del entorno) no se transmiten biológicamente. La cultura se transmite de generación en generación exclusivamente por la enseñanza y el ejemplo. Esta es una de las características decisivas que separan la sociedad humana del resto del reino animal, aunque también se pueden observar los elementos de esto en los simios superiores. Es imposible negar el papel vital de los genes en el desarrollo humano, y esto no está en la menor contradicción con el materialismo. Por lo tanto, ¿se puede sacar la conclusión de que "todo está en los genes"? Dejadnos citar las palabras del famoso genetista Theodore Dobzhansky "La mayoría de los evolucionistas contemporáneos son de la opinión que la adaptación de una especie viva a su entorno es el principal agente que impulsa y dirige la evolución biológica". Y de nuevo "Sin embargo, la cultura es un instrumento de adaptación mucho más eficaz que los procesos biológicos que llevaron a su inicio y desarrollo. Es más eficaz entre otras cosas porque es más rápido, los cambios en los genes se transmiten solamente a los descendientes directos de los individuos en que aparecen por primera vez; para reemplazar los viejos genes, los portadores de los genes nuevos tienen que reproducirse más rápidamente y suplantar gradualmente a los anteriores. Los cambios en la cultura se pueden transmitir a cualquiera independientemente de su parentesco biológico, o pueden ser tomados de otros pueblos en una forma ya elaborada" 81 Los biólogos dividen el organismo en dos partes, la composición genética, conocida como el genotipo, y las cualidades aparentes, el fenotipo. Es un error común considerar que la relación entre ambos es una relación simple de causa efecto. El genotipo, plantea el argumento, es anterior al fenotipo y por lo tanto es el elemento decisivo en la ecuación. Nacemos con unos genes determinados que no se pueden alterar, y esto decide nuestro destino, de una forma tan decisiva como la posición de los planetas en la astrología. Este tipo de determinismo genético mecanicista es la otra cara de la moneda de las teorías de embaucadoras de Lysenko. Es el lamarckismo puesto al revés. En realidad el genotipo, o los genes que se encuentran en el núcleo de cada célula, es más o menos fijo, exceptuando alguna mutación casual. El fenotipo, o el total de las propiedades morfológicas, fisiológicas y de comportamiento, no es fijo. Por el contrario, cambia constantemente a lo largo de la vida del organismo por la interacción entre el genotipo y el entorno y entre el fenotipo y el entorno. En otras palabras, es un producto de la interacción dialéctica de organismo y ambiente. Si Albert Einstein hubiese nacido en un suburbio de Nueva York o en un poblado de la India, no hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de que su potencial genético hubiese contado para bien poco. El estudio de la genética da una respuesta concluyente al idealismo. Ningún organismo puede existir sin un genotipo. Y ningún genotipo puede existir fuera de una continuidad espacio temporal, un entorno. Los genes interaccionan con el entorno dando lugar al proceso del desarrollo humano. De hecho, si la herencia fuese perfecta no habría evolución, ya que la herencia es una fuerza conservadora. Es esencialmente un mecanismo de auto copiado. Pero hay una contradicción interna en los genes, aunque ocasionalmente se produce una copia defectuosa ¾ una mutación¾ . Hay un número infinito de accidentes de este tipo; la mayoría de los cuales no solamente son inútiles, sino perjudiciales para el organismo. Una sola mutación no puede transformar una especie en otra. La información contenida en el gen no se mantiene en un aislamiento perfecto. Entra también en contacto con el mundo físico, en el que es puesto a prueba, procesado, articulado y modificado. Si una variedad concreta da una mejor proteína que otra en un ambiente determinado, prosperará, mientras que las otras serán eliminadas. En un punto dado, pequeñas variaciones llegan a un estadio cualitativo, y se forma una nueva especie. Este es el significado de la selección natural. Durante casi 4.000 millones de años los genes de todo organismo viviente ¾ plantas y animales, incluyendo los humanos¾ se han ido formando de esta manera. Este no es un proceso unidireccional. La idea de los deterministas genéticos de que los genes son preeminentes, ha sido descrita por Francis Crick, uno de los descubridores del código del ADN, como el "dogma central" de la biología molecular. No es más válido que el dogma de la Inmaculada Concepción. En la relación dialéctica entre el organismo y el entorno, la información sobre el fenotipo vuelve al genotipo. Los genes se "seleccionan" por el entorno, que determina cuales sobrevivirán y cuales perecerán. El papel del código genético es vital a la hora de establecer la "estructura" de los seres humanos, mientras que el ambiente trabaja para llenarlo y afecta el comportamiento y la personalidad. No son factores aislados, sino que se fusionan dialécticamente para producir un individuo y sus características únicas. No hay dos personas iguales. Sin embargo, aunque no es posible alterar la composición genética de una persona, es perfectamente posible alterar su entorno. La manera de mejorar el potencial de un individuo es mejorando su ambiente. Esta idea ha provocado una discusión acalorada a lo largo de los años: ¿es posible superar o cambiar las deficiencias genéticas a través de una mejora en el entorno? Uno de los más importantes de los primeros genetistas, Francis Galton, trató de demostrar que la genialidad era hereditaria, y favoreció una política de reproducción selectiva para mantener las existencias intelectuales. La idea de que las capas medias y la clase superior blanca era genéticamente superior a otras razas impregnaba la sociedad victoriana. Se convirtió en la ideología del movimiento eugénico, que planteaba la esterilización forzosa para impedir que se propagasen los biológicamente insanos. Se utilizaron acientíficamente los tests de IQ (cociente intelectual) para apoyar el determinismo biológico y la idea de que las desigualdades sociales basadas en la raza, sexo o clase no se pueden alterar porque reflejan genes inferiores innatos. "Inteligencia" y genes El sociobiólogo E. O. Wilson, en su libro Sociobiología. La nueva síntesis expresa esta idea determinista de la siguiente forma: "Si la sociedad planificada, cuya creación es inevitable en el próximos siglo, fuese deliberadamente a guiar a sus miembros más allá de estos stress y conflictos que dieron lugar a los fenotipos destructivos (agresión y egoísmo) su ventaja darwiniana, los otros fenotipos (cooperación y altruismo) podrían disminuir con ellos. En este sentido, en el sentido genético último, el control social despojaría al hombre de su humanidad". 82 En otras palabras, si nos libramos de los aspectos negativos de la humanidad, ¡puede ser que también nos deshagamos de los positivos! Una vez más, Wilson confunde genotipo con fenotipo, al insinuar que el fenotipo (no el genotipo) es fijo e inmutable, y no lo es. El genotipo no "codifica" rasgos en el fenotipo y no hay un gen que sea equivalente al altruismo en el fenotipo. Cada ser viviente es el resultado de una interacción continua entre los genes, el entorno, y el propio fenotipo. Sin embargo, debemos evitar caer en el otro extremo creyendo que el organismo es masilla en "manos" de los genes y el entorno. También es una parte activa del proceso. Todos los seres vivos interaccionan con su ambiente de manera dialéctica. "Suponed que una célula sexual transporta una partícula llamada ‘inteligencia' que hará que el que la tenga sea listo y agudo sin importar qué le pase, es de hecho ridículo", afirma Dobzhansky. "Pero es evidente que la gente con la que nos encontramos no son iguales en inteligencia, capacidades, y actitudes, y no es descabellado pensar que estas diferencias están causadas en parte por la naturaleza de esta gente y en parte por sus entornos". Aunque está claramente demostrado el carácter materialista y dialéctico del proceso de la vida, la genética ha dado lugar a una acalorada controversia y ha abierto la puerta al idealismo y a concepciones reaccionarias. Un tipo de genética unilateral lleva inevitablemente al error y la confusión. De hecho, ciertos genetistas han caído en el determinismo biológico o genético. Este también es el caso con sociobiólogos como E. O. Wilson y Richard Dawkins. Comentando sobre esto Steven Rose se pregunta: "¿Implica la teoría evolutiva que ciertos aspectos de los humanos, capitalismo, nacionalismo, patriarcado, xenofobia, agresividad, competitividad, están ‘fijados' en nuestros genes ‘egoístas'? Algunos biólogos han querido responder afirmativamente a esta pregunta, y teóricos políticos de derechas, desde monetaristas libertarios a neo-fascistas han cogido con las dos manos estos pronunciamientos como justificación ‘científica' de sus filosofías políticas". La única conclusión de esto es que el capitalismo y todas sus enfermedades son "naturales" y derivadas de hechos biológicos. Las teorías de la desigualdad racial y sexual también han buscado respaldo en ciertas interpretaciones de la ciencia. Las metáforas crudas y simplistas de la evolución, como la "supervivencia de los más fuertes" y la "lucha por la existencia", fueron introducidas por Herbert Spencer en el lenguaje del darwinismo social. Se encontró en la biología la confirmación del capitalismo, las desigualdades de clase y el imperialismo. Parece ser que los sociobiólogos del tipo de E. O. Wilson están siguiendo sus pasos con sus puntos de vista sobre la naturaleza humana y el determinismo biológico. Marx y Engels explicaron que "el hombre se hace a sí mismo". La naturaleza humana, con su conciencia, es un producto de las condiciones sociales y económicas predominantes. Esta es la razón por la que la naturaleza humana ha cambiado a lo largo de la historia, siguiendo el desarrollo de la propia sociedad. Para la sociobiología, las características humanas están biológicamente fijadas a través de nuestros genes, dando una base al mito de que "no se puede cambiar la naturaleza humana". De hecho, la llamada "naturaleza humana" se ha transformado y retransformado muchas veces a los largo de la historia humana, como explica Dobzhansky: "Darlington (1953) cree que la adaptabilidad individual es de hecho una de las grandes ilusiones de la observación del sentido común. Es una ilusión responsable de algunos de los principales errores de la administración política y económica de hoy en día. No se puede cambiar de un sitio a otro o a otro trabajo a individuos y poblaciones después de un periodo adecuado de formación, por la conveniencia de algún jefe planificador, de la misma manera que no se puede convertir a un ganadero de las montañas en un pescador de alta mar o convertir delincuentes habituales en buenos ciudadanos'. "A pesar de la incertidumbre y poca precisión de nuestro conocimiento sobre la genética humana, hay numerosas pruebas contrarias al punto de vista de Darlington, y estas pruebas son concluyentes. "La historia es abundante en pruebas que individuos y poblaciones pueden trasladarse con Éxito de un sitio a otro o de un trabajo a otro. La revolución industrial en muchos países en todo el mundo lo ha demostrado ampliamente. Lo antecesores más próximos de millones de obreros industriales han sido mayoritariamente campesinos que habían cultivado la tierra ‘eternamente'. El movimiento del campo a las ciudades industriales todavía está en marcha en muchos países ‘subdesarrollados'". 83 Los tests de Inteligencia Un término frecuentemente mal utilizado por los deterministas genéticos es la herencia, especialmente en el campo de los tests de IQ (cociente intelectual). Los psicólogos Hans Eysenck en Gran Bretaña, y Richard Herrnstein y Arthur Jensen en los Estados Unidos, han defendido la idea de que la inteligencia es en gran parte hereditaria. También plantean que la media de IQ de los negros es genéticamente inferior a la de los blancos y que los irlandeses están determinados por genes de "bajo IQ". De hecho se ha demostrado que los tests de IQ son imperfectos en sí mismos. No existe una unidad de medida para la "inteligencia", como la que puede haber para el peso o la altura. El IQ es un concepto imaginario basado en suposiciones arbitrarias. Los tests de Inteligencia surgieron a principios de siglo cuando Alfred Binet estableció un test sencillo para ayudar a identificar niños con dificultades de aprendizaje. Para Binet era un medio de identificación de dificultades que luego se podrían solucionar con "ortopedia mental". Ciertamente no pensaba que esta fuese una medida de inteligencia "fija", y a los que planteaban este tipo de ideas la respuesta de Binet era contundente: "Tenemos que protestar y reaccionar contra este pesimismo brutal". La base del test de Binet era bastante simple: los niños mayores deberían ser capaces de llevar a cabo tareas mentales que los niños más pequeños no pueden. Con esa base elaboró toda una serie de tests adecuados a cada grupo de edades; de tal manera que se podía juzgar a los niños que se consideraba eran más listos o menos capaces. Como consecuencia se deberían tomar medidas para remediar los campos en los que se encontrasen dificultades. Sin embargo este sistema, en otras manos, se utilizó para sacar conclusiones totalmente diferentes. Con la muerte de Binet los defensores de la eugenesia vieron su oportunidad de oro para reforzar su mensaje determinista. La inteligencia era considerada como una cosa innata y fijada a través de la herencia y que se correspondía con la clase social y el origen social. Cuando Lewis Terman introdujo los tests Stanford-Binet en los Estados Unidos dejó claro que la baja inteligencia "es muy común entre familias hispano-indias y mexicanas del suroeste y también entre los negros. Su torpeza parece ser racial o por lo menos inherente en la raíz de las familias de las que provienen. Los niños de este grupo deberían ser segregados en clases especiales. No son capaces de dominar las abstracciones, pero a menudo pueden convertirse en trabajadores eficaces. No hay posibilidad por ahora de convencer a la sociedad que no se les debería permitir reproducirse, aunque desde un punto de vista eugenésico constituyen un problema grave debido a su nivel de reproducción inusualmente prolífico". Este era el tono general de la comunidad educativa de los Estados Unidos en relación a los tests. Se introdujo un nuevo paso para extender su alcance científico: se establecieron estándares para los adultos, y una ratio entre la edad y la edad mental, el "cociente intelectual" o IQ. En Gran Bretaña, fue el psicólogo inglés Sir Cyril Lodovic Burt el que tradujo y defendió, incluso de manera más obsesiva que sus colegas americanos, los tests de Binet. Burt defendía que los hombres eran más inteligentes que las mujeres sobre la base de supuestos estudios. El mismo caballero planteó que tenía pruebas científicas irrefutables de que los cristianos eran más inteligentes que los judíos, los ingleses más que los irlandeses, los ingleses de clase alta más que los de clase baja, etc. ¿Qué casualidad que fuese un hombre inglés cristiano de clase alta! Con estos medios los opresores justifican la opresión, los ricos y poderosos justifican sus privilegios, sobre la base de que sus víctimas son "inferiores". Durante 65 años, hasta su muerte en 1971, Burt continuó su trabajo sobre la eugenesia y los tests de IQ y fue debidamente recompensado con el título de Sir por sus servicios a la humanidad. Ayudó a establecer una selectividad en el sistema educativo a los once años, que dividía los niños en "inteligentes" que iban a las grammar school, y "tontos" que iban a las escuelas "secundarias modernas". Burt explicó: "La capacidad obviamente debe limitar el contenido. Es imposible que una jarra de una pinta contenga más de una pinta de leche; y es igualmente imposible que los logros educativos de un niño se eleven más allá de lo que su capacidad educativa permite". De esta manera se llevó los tests de Binet más allá de su función de reconocer para reforzar el carácter clasista de la sociedad. Estaban aquellos que habían nacido para picar carbón y los que iban a dirigir la sociedad. Los tests no se utilizaban para solucionar los problemas sino para segregar. Independientemente de las modificaciones que se hayan hecho en los tests de inteligencia, todos tienen la misma raíz: una "inteligencia" preconcebida que es el modelo en base al que se juzga a todo el mundo. Sin embargo estos tests están enormemente influenciados por estereotipos culturales y sociales que determinan los resultados. También están vinculados al funcionamiento de las escuelas y reflejan esos resultados. Sin embargo la idea de que es posible identificar o medir la "inteligencia" de esta manera tan cruda es fundamentalmente falsa. Después de todo, ¿qué es la inteligencia? ¿Cómo se puede cuantificar? No es como el peso o la altura. La inteligencia no es una cosa fija, como planteó Burt, sino elástica. El potencial del cerebro humano no tiene límites. La tarea de la sociedad es que el ser humano pueda realizar este potencial. Los factores del entorno pueden restringir o realzar este potencial. Un niño que crezca en un entorno social desfavorable estará en desventaja en relación a uno que tenga todas las necesidades satisfechas. El origen social es extremadamente importante. Si cambias el entorno, cambias el niño. A pesar de las afirmaciones de los deterministas biológicos, la inteligencia no está predeterminada genéticamente. La obsesión por determinar estadísticamente la inteligencia, a través de un gráfico en forma de campana, es un intento de reforzar el conformismo social. Los que están fuera de la norma son "anormales" y necesitan tratamiento. O bien es genético y determina nuestra clase social, raza y vida. Pero en realidad, mientras que nuestro genotipo es fijo, nuestro fenotipo cambia constantemente. La pérdida de un brazo o una pierna es irreversible pero no hereditaria. La enfermedad de Wilson es hereditaria pero con tratamiento no es irreversible. "Tampoco, por supuesto", dicen Rose, Kamin, y Lewotin, "el fenotipo se desarrolla linealmente del genotipo desde el nacimiento a la madurez. La ‘inteligencia' de un niño no es solamente un cierto porcentaje pequeño de la del adulto en que se convertirá, como si la ‘jarra de una pinta' se fuese llenando constantemente". Los frenéticos intentos de Burt para demostrar la base genética del IQ le llevó a falsificar sistemáticamente sus datos y registros. Su famoso estudio sobre el cociente intelectual de gemelos idénticos separados le llevó a la increíble afirmación de que los entornos separados de los gemelos no tenían ninguna influencia. Para Él todo estaba determinado por los genes de los gemelos. Era el ídolo de los deterministas genéticos, y sus estudios les dieron los argumentos necesarios para reforzar su posición. En 1978, D. D. Dorfman, un psicólogo americano, demostró claramente que este gentleman inglés simplemente había falsificado sus resultados. Después de que se demostrase que era un fraude, sus seguidores se vieron obligados a cambiar de discurso, simplemente criticando a Burt por su falta de precisión científica. Los estudios de Burt fueron el Hombre de Piltdown (supuesto ‘eslabón perdido' entre el hombre y el simio que resultó ser un fraude de un arqueólogo inglés) del IQ. Sin embargo, en su día ¾ a pesar de quince años de inconsistencias¾ sus investigaciones fueron aplaudidas por la comunidad científica como prueba de que el IQ era hereditario. Pero a pesar de la caída en desgracia de Burt, el establishment siguió agarrándose a su filosofía reaccionaria como sostén de su punto de vista de clase. Los estudios más recientes en relación a gemelos idénticos separados en Gran Bretaña, Estados Unidos y Dinamarca, no demuestran en absoluto que el cociente intelectual sea hereditario. Estos estudios han sido respondidos convincentemente por Rose, Kamin y Lewotin. ¿Su conclusión? "No sabemos qué es realmente la heredabilidad del IQ. Todos los datos simplemente no nos permiten calcular una estimación razonable de la variación genética del IQ en cualquier población. Por todo lo que sabemos, la heredabilidad podría ser cero o 50%. De hecho, a pesar de que se han dedicado enormes esfuerzos de investigación a estudiar esta cuestión, la heredabilidad del IQ es irrelevante por lo que se refiere a este asunto. La enorme importancia que dan los deterministas a la demostración de la heredabilidad es una consecuencia de su creencia errónea que la heredabilidad significa inmutabilidad". "Ni para el IQ ni para ningún otro rasgo se puede decir que los genes determinan el organismo", continúan. "No existe una correspondencia uno-a-uno entre los genes heredados de tus padres y tu altura, peso, tasa de metabolismo, enfermedad, salud, o cualquier otra característica no trivial del organismo, cada organismo es un producto único de la interacción entre genes y entorno en cada etapa de la vida". 84 Eugenesia Eugenesia es una palabra acuñada en 1883 por Francis Galton, que era primo de Darwin. El deseo de "mejorar" el capital humano se relaciona frecuentemente con las teorías seudo-científicas por aquellos que intentan demostrar la "superioridad" de un grupo en concreto, raza, nación, clase social, o sexo, en términos de sangre y "buen linaje". Normalmente se le da un aire "científico" a este tipo de sinsentido reaccionario para dar la impresión de respetabilidad intelectual a los prejuicios más irracionales y aborrecibles. En Estados Unidos, la "tierra de la libertad", el movimiento del eugenismo triunfó, aprobando leyes de esterilización obligatoria de los "biológicamente inferiores". El Estado de Indiana aprobó la primera ley en 1907. Esta esterilización se podía aplicar a los que fueran considerados locos o imbéciles, o subnormales con la recomendación de una comisión de expertos. Hace setenta años, John Scopes enseñó evolución utilizando un libro titulado A Civic Biology, de G. W. Hunter, que contenía el tristemente famoso caso de Jukes y Kallikaks. Bajo el título de Parasitism and Its Cost to Societyóthe Remedy (El parasitismo social y su coste para la sociedad, la solución), dice: "Cientos de familias como las que hemos descrito más arriba existen hoy en día, extendiendo enfermedades, inmoralidad y crimen a todas partes de este país. El coste para la sociedad de estas familias es muy severo. De la misma manera que ciertos animales y plantas se hacen parásitos de otras plantas y animales, estas familias se han convertido en parásitos de la sociedad. No solamente son dañinas para los demás corrompiendo, robando o extendiendo enfermedades, sino que en realidad son protegidas y cuidadas por el estado con dinero de todos. Las casas para pobres y asilos existen principalmente para ellos. Son auténticos parásitos. "Si esta gente fuesen animales inferiores, seguramente se les mataría para impedir que se extendiesen. La humanidad no permitirá esto, pero tenemos la solución de separar los sexos en los asilos u otros sitios y prevenir de varias maneras el matrimonio entre ellos y las posibilidades de perpetuar esta raza tan baja y degenerada". Hacia los años 30, más de 30 estados habían aprobado leyes de esterilización, ampliando su posible aplicación a alcohólicos y droga adictos, e incluso a ciegos y sordos entre otros. La campaña llegó a su punto álgido en 1927, cuando la Corte Suprema, por 8 votos a 1 suspendió la ley de esterilización de Virginia en el caso de Buck contra Bell. Este caso implicaba a una chica blanca de dieciocho años llamada Carrie Buck, que había sido encarcelada en la colonia estatal para epilépticos y débiles mentales, y que fue la primera persona en ser esterilizado en aplicación de esta ley. Según Harry Laughlin, el superintendente de la Oficina del Registro de Eugenesia (que pretendía eliminar al "diez por ciento más inútil de nuestra sociedad"), fue elegida porque ella, su madre y su hermana eran genéticamente subnormales. Esta información se obtuvo en gran medida en base al test Stanfor-Binet de IQ, que más tarde se demostró que era totalmente erróneo. El juez del caso, O. W. Holmes, declaró que Á"con tres generaciones de imbéciles ya basta"! El hijo de Carrie, Vivian, murió en 1932 de enfermedad. Su maestros le describían como "muy inteligente". En enero de 1935, se habían llevado a cabo 20.000 esterilizaciones forzadas con fines eugenésicos en los Estados Unidos. Laughlin quería ampliar el tratamiento para incluir a "gente sin casa, indigentes y vagabundos" y fue adoptado fervientemente en la Alemania nazi, donde el Erbgesundheitsrecht llevó a la esterilización de 375.000 personas, incluyendo 4.000 por ceguera y sordera. En los Estados Unidos, al final se llevaron a cabo 30.000 esterilizaciones. Aunque la eugenesia clásica ha quedado desacreditada, han surgido nuevas versiones como la psicocirugía. Esta defiende la idea de que la cirugía cerebral puede aliviar problemas sociales, especialmente violencia. Dos psicocirujanos americanos, Vernon Mark y Frank Ervin, llegaron hasta el punto de plantear que los disturbios en las ciudades de los Estados Unidos están causados por problemas mentales (deranged amygdalas), y se podrían evitar con cirugía cerebral de ciertos dirigentes de los guetos. Las investigaciones en este sector de la biología están siendo financiadas por los diferentes departamentos de justicia de los Estados Unidos. La correspondencia que mantuvieron en 1971 el Director de Correcciones de la Agencia de Relaciones Humanas de Sacramento, y el Director de Clínicas y Hospitales del Centro Medico de la Universidad de California, demuestra el tipo de mentalidad de determinados sectores de la comunidad "científica". El Director pide candidatos adecuados para la cirugía cerebral entre los internos "que hayan demostrado comportamiento agresivo, destructivo, posiblemente como resultado de enfermedad neurológica severa" para llevar a cabo "procedimientos quirúrgicos y de diagnóstico, para localizar centros del cerebro que pudieran haber sido dañados previamente y que pudieran servir como focos para episodios de comportamiento violento", para eliminarlos quirúrgicamente. La respuesta sugiere un candidato que "fue transferido, por incremento en la militancia, capacidad de liderazgo y odio declarado hacia la sociedad blanca, ha sido identificado como uno de los dirigentes de la huelga de trabajo de 1971ÉTambién se detectó al mismo tiempo una avalancha de literatura revolucionaria". Estas ideologías lunáticas son el telón de fondo de la reacción política. En 1980 el Dr. K. Nelson, entonces director del Hospital de Lynchburg, en el que Carrie Buck fue esterilizada, descubrió que se habían realizado 4.000 operaciones, la última en 1972. Los tests de inteligencia utilizados en el caso Buck ya habían sido desacreditados hacía tiempo. Estas ideas reaccionarias de la esterilización forzosa no están simplemente confinadas a las "edades oscuras" del pasado, sino que siguen vivas hoy en día, sostenidas por teorías seudo científicas, especialmente en los Estados Unidos. Incluso ahora siguen existiendo leyes de esterilización en los libros de reglas de 22 estados. | |
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