2.2 LA HERENCIA ROMANA

LA ACULTURACION

Reflejo de es uniformidad cultural creciente fue la adopción de la lengua latina en todos los ámbitos de la vida, al principio en igualdad con las lenguas perromanas y luego, salvo excepciones en el norte peninsular, con exclusividad, si bien es verdad que se mantuvieron variantes dialectales (al igual que costumbres y tradiciones culturales ), pero que no alteraron la unidad alcanzada. A este respecto es de destacar la capacidad romana de adoptar creencias y costumbres de los pueblos conquistados, asumiéndolas como propias e integrándolas en todo común.

La romanización se mostró también en la penetración de la religión romana y, sobre todo, de las religiones orientales importadas por Roma (culto de Cibeles, Miltra, cristianismo) en uso de vestimentas y jaguares; en los tipos constructivo, ya en obras públicas, ya en vivienda privada; en el uso de los nombres romanos con su praenomen, nome y cognomen; en el uso de la moneda y métrica romanas; en la aceptación de Derecho Romano frente a las costumbre tribales; en las prácticas comerciales y asociacionistas en la llegada de hispanos a Roma como emperadores, magistrados o literatos; o en la presencia de hispanos como legionarios desde Britanis a Mesipotamia. La inserción de la Península en el mundo romano supuso una mayor apertura a los intercambios comerciales y culturales con el Mediterráneo y más allá, en una identificación con los habitantes también romanizados de Asia, Africa y resto de Europa. Todavía en torno al año 500 el sur peninsular se resistirá a la penetración germánica y mantendrá lazos de unión con el Imperio romano de Oriente, que posibilitarán la reconquista bizantina de la zona y su mantenimiento hasta el siglo VII, como una consecuencia de ocho siglos de historia y tradición en torno a la idea y al nombre de Roma.

El Latín como lengua imperial. El origen de las lenguas romances

El dominio político y militar que las fuerzas de roma impusieron en gran parte de Europa, conllevó la imposición del latín como lengua oficial. Este idioma debía ser aprendido por todos aquellos que entablaran cualquier tipo de relación con los representantes del poder imperial romano. Así, la lengua latina, hablada por los ejércitos romanos se extendió a los confines del imperio, del imperio, desde la península ibérica en el extremo occidental del Mediterráneo hasta las colonias situadas más allá del Bósforo, en las costas, del Mar Negro.

Esto en lo que respecta al sentido de los meridianos. En lo que respecta a la latitud, es decir, de norte a sur, el latín fue conocido desde Britania (mitad meridional de la Gran Bretaña) y la totalidad del territorio francés actual, hasta la costa del norte de Africa pasando por las islas situadas más al sur en la cuenca del Mediterráneo, tales como Silicia, Malta y Creta.

Si tenemos en cuenta que la ocupación de las fuerzas romanas se prolongó durante varios siglos, en la mayor parte de aquellos territorios comprenderemos con cierta facilidad como los pueblos sojuzgados por Roma fueron asimilando la lengua latina. Conviene aclarar que el latín hablado por la soldadesca era una modalidad vulgar de la lengua en la que los poetas, legisladores y estadistas escribían sus obras y discurso. De tal modo, cada pueblo sojuzgado fu imprimiéndole al latín vulgar, su entonación y sus propios giros, mezclándolos con palabras de sus lenguas vernáculas, para dar así nacimiento a un conjunto de nuevas lenguas llamadas romances.

Así fue como nacieron nuevos idiomas, que tuvieron como base la fusión del latín vulgar y de las diversas lenguas originales de los pueblos sometidos a Roma.

La mayor parte de ellos evolucionaron hasta ser los idiomas modernos que sirven como instrumento de comunicación en países de Europa, de América Latina y en otras partes del mundo.

La lista de las lenguas romances aún en uso, comprende dieciocho idiomas, pero únicamente mencionaremos los que hoy son utilizados por conjuntos numerosos de naciones: Español, francés, portugués, italiano y rumano. La colonización emprendida desde el siglo XV por las naciones en las que surgieron las tres primeras lenguas mencionadas, contribuyeron a difundir en escala nunca antes vista, el español, el francés y el portugués. Actualmente, cada una de ellas es un medio de comunicación y cultura en grandes zonas de la Tierra.

Lecciones de Historia –Editorial Trillas—Autor Alfonso Rodríguez, edición 1996.

Elaboró: Lic. Rafael Alfonso Carrillo Aguilar

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